Celery: ¿Y ahora qué pasa?
Swarek: Ellos… no los veo por ninguna parte –contestó Sam todavía de puntillas, intentando así, ver mejor toda la sala-.
Celery: ¡Pero si hace un segundo estaban ahí!
Swarek: Pues… literalmente… se han evaporado.
Celery: ¡Hay demasiada gente! –exclamó Celery resoplando-. ¡Así es imposible encontrar a nadie!
Connors: ¿Estás mejor? –preguntó Jamie al ver salir a Andy del baño-.
McNally: Sí, sólo necesitaba refrescarme un poco… Ya no estoy acostumbrada a moverme tanto… Parezco una abuelita…
Connors: Es normal que te canses más que antes… dicen que los primeros meses es cuando las embarazadas están más cansadas.
McNally: Sí, lo sé… pero eso no hace que me sienta mejor. Tengo que acostumbrarme a la nueva situación –dijo Andy señalando su barriga-. Pero todo esto me hace sentir muy impotente…
Connors: Al menos sabes que es cuestión de tiempo…
McNally: Sí…
Connors: ¿Qué quieres hacer?
McNally: La opción de bailar está descartada… no estoy en mi mejor momento… Creo que me iré para casa. Llamaré un taxi.
Connors: Eso sí que está descartado. No voy a permitir que te vayas en taxi. Yo mismo te acercaré a casa.
McNally: Pero no es justo… Tú mismo has dicho que tenías muchas ganas de bailar.
Connors: Bueno… sí tenía ganas de bailar, pero puedo llevarte y volver. ¡La noche es joven!
McNally: ¡No seas cruel, hombre! Con las ganas locas que tengo yo también de bailar… y me tengo que ir para casa –dijo Andy bajando la cabeza-.
Connors: Ya te tomarás la revancha dentro de un tiempo…
McNally: Supongo que sí…
Connors: Bueno… si te sientes culpable por dejarme sin bailar, igual hay alguien por ahí –dijo poniendo cara de pillo- que estaría encantado de llevarte a casa.
McNally: No creo que tenga tanta suerte… -dijo poniéndose de puntillas- si estás hablando de quien yo creo, seguro que ha salido corriendo cuando ha visto que todo el mundo se ha levantado a bailar. Entre tú y yo… es alérgico al baile…
Connors: No será para tanto… Aunque ahora que lo dices… tienes razón: nunca lo he visto bailar en todos estos años. Siempre se ha situado estratégicamente lejos de las pistas de baile.
McNally: ¿Te das cuenta? Conociéndolo… debe estar cerca de la frontera de Canadá, hahaha…
Connors: No le ha dado tiempo de llegar tan lejos. ¡Ven! –dijo tirando de la mano de Andy-. ¡Vamos a buscarle!
Swarek: Lo que yo te he dicho… se han esfumado… -dijo Sam mientras salían del local-.
Celery: Igual han salido a tomar un poco el aire. El ambiente está cargado ahí dentro.
Swarek: Puede ser… -contestó dando un rápido vistazo-. O se han ido para casa…
Celery: ¿Otra vez con los celos, Sam?
Swarek: Se han ido sin decir nada… ¿qué quieres que crea?
Celery: Pues lo normal… que ella no tiene coche y que él la ha acompañado a casa.
Swarek: ¡Sí, claro! Conozco a Jamie hace demasiados años…
Celery: Pues nada… si eso es lo que crees… por mucho que yo te diga no voy a conseguir hacerte cambiar de ida… Así es que… será mejor que te vayas a casa y te pases toda la noche lamentándote por lo mal que te ha tratado la vida y…
Swarek: ¡Celery! –exclamó Sam interrumpiéndola-. Ya estoy un poco harto de todo esto. ¿Qué quieres que haga?
Celery: Te lo he dicho un millón de veces… Cuéntale toda la verdad. Tú pérdida de memoria. Ella lo entenderá…
Swarek: Primero, no me creerá… Pensará que me estoy inventando todo esto para justificar todo lo que ha pasado con Marlo… y si consiguiera que me creyera… no entenderá por qué no se lo he contado hasta ahora. Pero eso ya está decidido… no voy a contarle nada… No quiero perjudicar a Oliver y a Monica.
Celery: Ella no va a contárselo a nadie…
Swarek: Ese tema está zanjado… Si ella quiere volver conmigo será con mis condiciones.
Celery: Vale, genial… -dijo Celery levantando las manos a modo de rendición-. Entonces… ve a la tienda de la esquina, cómprate unas cuantas botellas y ve para casa a regodearte en tu sufrimiento… un sufrimiento, Sam –susurró Celery mientras le cogía de los hombros- que tú mismo podrías evitar –dicho esto se volvió hacia la puerta del local y desapareció de su vista-.
Oliver: ¿Dónde estabas? –preguntó Oliver mientras se levantaba al ver aparecer a Celery-.
Celery: Con Sam –contentó apesadumbrada-.
Oliver: ¿Todavía está aquí? –dijo barriendo la estancia con la mirada-.
Celery: Se acaba de ir… Bueno… supongo. Ese amigo tuyo no quiere que le ayuden… yo me rindo.
Oliver: ¿Tú… te rindes? –preguntó Oliver, olvidando al instante que Andy había ido a buscar Sam para que la llevara a casa-. No he conocido a nadie con más paciencia que tú, Celery.
Celery: Pues ya la he agotado… Entiendo que esté frustrado por lo de su memoria, pero creo que en mi vida, no he conocido a nadie más tozudo. Y ahora… amor mío… ¡vamos a mover un poco el esqueleto! –exclamó Celery arrastrando a Oliver hacia la pista de baile-.
Connors: Me gusta como ha quedado la habitación. Este color amarillo –dijo Jamie intentando aguantar la risa-.
McNally: ¿Tú también vas a hablar del color?
Connors: Bueno… no soy muy amante del amarillo.
McNally: Pero es un amarillo muy tenue –dijo Andy, repitiendo las mismas palabras que antes le había dicho a Sam-.
Connors: Amarillo al fin –contestó Jaime mientras soltaba una carcajada-.
McNally: ¡Te estás riendo de mí!
Connors: Eres un filón, McNally, hahaha… me encanta tomarte el pelo – siguió diciendo Jamie riendo sin parar.
McNally: Entonces… ¿el color bien?
Connors: Sí… el color es perfecto… Y ahora McNally… ¡dame algo para beber! Tanto reír me ha dejado sediento.
McNally: ¡Ni hablar! Has dicho que volvías al Penny. Que yo esté en fase abuelita, no quiere decir que tú también lo estés... Bueno… aunque ahora que lo pienso mejor… tenemos que considerar tu edad.
Connors: ¿Mi edad? ¿Qué tienes que decir de mi edad?
McNally: Bueno… ya estás entrando en esa edad peligrosa.
Connors: ¿Peligrosa?
McNally: La mediana edad.
Connors: ¿Mediana edad? ¡Yo no estoy en este punto!
McNally: Aunque claro… -dijo Andy intentando parecer sería- tiene sus ventajas… ya sabes…
Connors: ¿Experiencia?
McNally: ¡No! –exclamó Andy intentó hacerse la interesante ante la mirada expectante de Jamie-. Las jovencitas se vuelven locas ante los hombres de mediana edad.
