Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto.
Capítulo 14:
Pequeñas verdades
"Durante las primeras chispas de magia que fueron vislumbradas por el mundo, existió un gran Hechicero, creador de las bestias con colas. Demonios trascendentes, habitando en los cuerpos de humanos, convirtiéndolos en envases llamados Jinchurikis. Estos pasan a ser parte demonio, son capaces de regenerar las heridas, su olor a humano cambia. Humo, sahumerio, tierra, elementos de la naturaleza en muy raras ocasiones.
Bijuus, bestias con colas. El Sabio de los Seis Caminos, el viejo Hechicero, creador de estos seres abrumadores, dividió todo su poder en nueve bestias, midiéndolas en poder por la cantidad de colas. En uno de sus viejos manuscritos, se habla de que las bestias por individualidad están para proteger a la humanidad. Pero si las bestias se fusionan en un demonio denominado Juubi, podría destrozar todo lo que conocemos como vida.
Los Jinchurikis obtienen al Bijuu a través de un sello sagrado. Se marca en la piel. Los antes humanos se vuelven demonios. Si la bestia es extraída del envase, muere. Si el demonio con cola toma control de la persona, esta morirá, será consumida por un aura trágica, perdiendo las únicas raíces que lo mantienen atado al plano terrenal. Si el Jinchuriki muere con su Bijuu dentro, ambos perecerán.
Son nueve las personas. Todas con una fuerza capaz de controlar tal poder en su interior. Deben estar protegidos. Si el Juubi renace habrá calamidades. Solo los Dioses podrán detenerlos.
Por eso, yo, Hagoromo Otsuki, pido, ruego e imploro a los guardianes de los Jinchurikis que juren solemnidad ante ellos. El mundo sucumbirá si son tomados.
El manuscrito cayó de entre las manos al leer el último párrafo. Le llevó varios minutos procesar toda la información acerca de los Bijuus. Sintió cómo poco a poco las pequeñas piezas encastraban. Siempre se preguntó por qué Gaara y él tenían esa clase de demonios dentro. Eran exóticos, por así decirlo. Nunca conoció a otro, salvo su amigo. Ahora tenía más posibilidades de descubrir la verdad. Había otros siete como ellos.
Pero algo le preocupaba. Debían ser protegidos, cuidados. Sin embargo, él y Gaara nunca lo fueron. Al contrario, eran rechazados. Esto alteraba su conciencia.
Somos demonios, es normal que nos desprecien.
La voz de Kurama resonó estridente en su cabeza. Sus oídos zumbaban cuando eso pasaba. Y, para evitar eso se dejó ir al terreno espiritual. Cerró sus ojos, se cruzó de piernas y colocó sus antebrazos en los muslos y unió sus manos, formando puños. De pronto, se encontró en un gran lugar, con paredes de piedra. Estaba inundado, el agua que allí había no lo mojaba, como si tuviera una capa protectora. Caminó hasta una gran piedra ubicada en el centro del lugar. Se sentó allí, con las piernas colgando. Frente a él, dos grandes ojos rojos brillaron en la poca luz que ofrecían las antorchas colgadas en la pared. A pesar del fuego hacía frío. Kurama se le acercó y recostó delante. Permitió que Naruto le acaricie el hocico.
En un principio, cuando Naruto tenía la edad de doce o trece, se llevaban como un gato y un ratón. No se toleraban, ni colaboraban juntos. De hecho, muchas veces Kurama le ofreció todo su poder con la finalidad de liberarlo. Pero el mocoso nunca cedió. Siempre resistió. Y llegó un día, en uno de los momentos intensos entre ellos en los que Naruto dijo: "Tenerte miedo a ti sería como temerme a mí mismo. Tú y yo estamos juntos, llámalo destino, suerte, como mierda quieras. Pero nada va a cambiar. No te dejaré tenerme porque no me rindo. Es el camino que decidí tomar".
Esas palabras le recordaron a Kushina, su antiguo envase. Ella era dulce, amable, tenía una voz arrulladora, igual que el sonido del río. Quizás, se dijo luego de las palabras de él, estaba resentido con el niño. Él mismo la mató por una cuestión de salvación. Cuando tuvo a Naruto se descontroló. Al estar unidos, el dolor que sintió ella lo sintió él. El sello se debilitó y en su afán por escapar del augurio se liberó, matándola. Todo ese tiempo lo culpó al niño. Y en realidad fue él quien la mató.
Kurama, luego de aquel pequeño discurso, comprendió al niño. Comenzaron a llevarse bien. Se volvieron hermanos. Y es que, literalmente, estaban unidos por la misma mujer. Un demonio… amigo de un humano. Tan mierda.
—No debiste husmear —le advirtió Kurama—. Hay cosas que no debías saber.
—Tarde o temprano iba a saberlo —resopló Naruto—. ¿Hay más como tú, como yo? —curioseó.
—Así es —respondió resignado el demonio.
— ¿Y están protegidos? El Sabio de los Seis Caminos dijo que todos los Jinchurikis debían estarlo.
—No —respondió el demonio—. Creo que sabes, hubo una cacería durante un período —Naruto asintió—. Eso también nos implicó a todos los Bijuus. En un principio sí fuimos protegidos. Pero cuando los cazadores de demonios supieron más en cuanto al poder que poseemos, nos convertimos en objetivos claros. Esto provocó que quienes protegían a los Jinchurikis se dieran vuelta. Todos contra todos. Los envases quedaron solos, valiéndose por su cuenta. Y desde entonces son rechazados, temidos. Como tú.
A Naruto le dolió un poco los calificativos utilizados por la bestia. Rechazados, temidos. Si lo miraba desde la perspectiva del demonio daba al clavo en su criterio. Las pocas veces que podía hablar con Jiraiya de Kurama él le decía que nunca le confesara a nadie su condición. Porque podrían matarlo, secuestrarlo e incluso quitarle su Bijuu.
— ¿Y crees que ahora los otros demonios sigan vivos? —preguntó Naruto, poniéndose de pie. Se le acercó al lomo y se recostó contra él. Le importó muy poco el gruñido de la bestia.
—No lo sé —respondió. Luego se sacudió con frenesí—. ¡No soy un muñeco, maldición!
El chico rio contento. Comenzó a acariciarle el lomo.
—La última vez que hice esto fue hace dos años. Déjame —pidió adormecido—. Están pasando muchas cosas.
— ¿Cómo esa chica Hyuuga? —cuestionó el zorro divertido.
— Ni me hables de ella —se acurrucó un poco más—. ¿Debo buscar a los otros como yo?
Poco a poco cerraba más sus ojos.
— Ni las cosas que son necesarias pueden ser seguras.
Espero que les haya gustado. Sé que es corto.
Me disculpo. Como ya sabrán, en Argentina comenzaron las clases y bueno, el cuarto año secundario es complicadísimo. De hecho pasado mañana tengo dos pruebas. Teoría organizacional y física. YISUS JELPMI
Quise cambiar un poco las cosas con respecto al manga/anime. Me pareció muy agradable la relación de "hermanos" entre Kurama y Naruto. Díganme qué opinan al respecto.
Gracias por sus reviews. De verdad me motivan mucho. No olviden dejar algún comentario.
Me despido!
Byee!
