Nick vio como se abría la puerta y supo que era él antes siquiera que Jamie entrara. La suerte estaba echada. Sus miradas se cruzaron y Nick le hizo una leve señal con la cabeza a modo de saludo. La sala estaba prácticamente vacía por lo avanzada que estaba la noche, y sólo tres parejas se resistían al cansancio, bailando una balada en la pista de baile. Meri descansaba su cabeza en el pecho de Nick un tanto abatida pensando que Jamie ya no aparecería.

Nick: Ves tonta –dijo Nick en un susurro captando la atención de Meri-. Te dije que vendría.

Meri levantó la cabeza y sin tiempo a reaccionar notó como alguien tocaba su espalda.

Connors: ¿Puedo? –preguntó Jamie a una desconcertada Meri-.

Meri: Su… supongo –contestó Meri mirando de manera culpable a Nick-.

Nick: A mi no me mires, ya sabes que yo ya me iba…

Meri: Pero…

Nick: Pero nada –dijo Nick intentando restarle importancia-. Te dejo en buenas manos –siguió diciendo mientras ponía las manos de Meri sobre la espalda de Jamie-. Nos vemos mañana.

Meri: ¡Buenas noches, Nick!

Connors: ¡Buenas noches, Collins!

Nick: ¡Buenas noches! –exclamó Nick mientras cogía su chaqueta e iba en dirección a la puerta-.

Connors: ¿Dónde lo habíamos dejado?

Meri: Me dijiste que te guardara un baile, pero dudaba que vinieras a reclamarlo.

Connors: Primero tenía que resolver algo, pero ahora soy todo tuyo –dijo Jamie acercándose a ella-. Cuando estuvo a unos centímetros de su boca, esperó a ver la reacción de Meri, pero al ver que ella no se apartaba la besó.

Meri: ¿No estarás jugando conmigo? –preguntó Meri cuando fue capaz de reaccionar-.

Connors: Te prometo que no.

Meri: No sé en qué estás pensando, pero si es en un lío de una noche, yo no estoy interesada.

Connors: Ni yo…

Meri: ¿Seguro? –preguntó Meri un tanto desconfiada-.

Connors: ¡Seguro! ¡Y ahora vamos a bailar! –exclamó Jamie haciéndola girar-. Así me gusta: una baladita –siguió diciendo Jamie cuando los primeros compases de una nueva canción comenzaron a sonar, momento que aprovechó él para acercarla y acurrucarla en su pecho. No habían transcurrido ni diez segundos, cuando el ritmo de la canción cambió y el ritmo de la salsa se interpuso a la tranquila melodía de unos momentos antes.

¡Eh, esto no vale! ¿Qué ha pasado con la canción?

Meri: ¿Qué pasa con la canción? –preguntó Meri intentando aguantar la risa-.

Connors: ¡Yo no sé bailar esto! ¿Dónde está la balada?

Meri: Pero si esto es muy sencillo… Mira mis pies…

Connors: Otro día, Vives… Sólo quiero tenerte así –dijo Jamie volviendo a acercarla a su cuerpo-.

Meri: ¡Carlos! –dijo Meri girándose hacia el chico que se encargaba de la música-. ¿Puedes poner la versión original de la canción? –le preguntó Meri en español-.

Carlos: ¿Has visto que hora es? ¡Ya no queda nadie! –exclamó el chico señalando alrededor, donde los camareros recogían las mesas con cara de pocos amigos-. ¡De acuerdo! Pero es la última.

Connors: ¿Qué te ha dicho? Parecía enfadado.

Meri: ¡Nada! Es amigo mío, pero es un poco gruñón…

Connors: Esto es lo que yo quería… -dijo Jamie cuando la música volvió a comenzar. Así te quiero tener toda la noche –siguió diciendo mientras la estrechaba entre sus brazos-.

Meri: Hahaha… -río Meri mientras cogía la cabeza de Jamie entre sus brazos-. ¿Toda la noche? No creo que Carlos esté muy contento con eso… –pensó-.

Connors: Voy a tener que aprender español –dijo Jamie después de permanecer un rato en silencio-. Tendré que entender lo que estoy bailando, ¿no?

Meri: Estaría bien… ¿Por dónde quieres comenzar?

Connors: ¿Cuál es el título?

Meri: "A puro dolor"

Connors: ¿Y eso sería?

Meri: "Purest Of Pain"

Connors: Pensaba que era una canción de amor –dijo Jamie un tanto decepcionado-.

Meri: Más bien de desamor –contestó Meri-. Pero es preciosa, ¿no crees?

Connors: Ahora mismo… -dijo Jamie hacienda una pausa y soltando un suspiro- …todo me parece precioso. Tú no lo puedes entender en este momento, pero he vuelto a la vida, Meri.

Meri: Me alegro –susurró Meri sin siquiera pararse a comprender la frase de Jamie-. Ahora mismo no me importa nada –siguió diciendo mientras sonaban los últimos acordes de la canción-.

Connors: ¡Otra! ¡Otra! –gritó Jamie mirando hacia donde estaba Carlos-.

Carlos: ¡Ni hablar! Me lo has prometido, Meri –siguió diciendo en español-.

Meri: Yo no te he prometido nada…

Carlos: ¿Es que no tenéis casa? ¡Si queréis os pago un hotel!

Meri: ¡Carlos! ¿Qué dices? –preguntó Meri poniéndose colorada-. ¡Es nuestra primera cita!

Carlos: ¡Cómo si quiere ser la última! ¡Mañana tengo turno de mañana!

Meri: Y nosotros… ¡Bueno, al menos yo! –exclamó mirando hacia un Jamie que parecía no entender nada-.

Connors: ¿Pasa algo?

Meri: ¡No! Sólo que quieren cerrar… Y al menos yo, mañana tengo que madrugar. Bueno… Carlos también… por eso está tan enfadado, hahaha…

Carlos: Te la estás jugando, niña –contestó Carlos malhumorado… Os pongo la última… ¡Y al hotel!

Meri: ¡Carlos!

Connors: ¿Te está faltando al respeto? –preguntó Jamie encarándose a Carlos, dispuesto a pedirle explicaciones por algo que no estaba entendiendo-.

Meri: ¡No! –exclamó Meri acercándolo hacia ella, mientras miraba de reojo a Carlos al reconocer la canción que éste había escogido ¡Vamos a disfrutar de la balada! ¡Es la última! –susurró Meri al oído de Jamie mientras sonaba "Dormir Contigo"

Connors: ¿Al menos esta es de amor? –acertó a preguntar un Jamie un tanto aturdido-.

Meri: Sí… -contestó Meri apenas en un susurro intentando inmortalizar ese momento en su mente, como si de un sueño se tratara del que no tardaría en despestar-.

Connors: Título…

Meri: "Sleep with you".

Connors: ¿Es una proposición?

Meri: ¡No! –contestó Meri ruborizada-. Has preguntado por el título, ¿no? –dijo Meri volviendo a hundir la cabeza en el pecho de Jamie-.


Swarek: ¡Vamos, reunion de urgencia!

McNally: ¿Qué pasa? ¿Dónde está el fuego? –preguntó Andy ante el entusiasmo de Sam-.

Swarek: ¿Una noche dura? – inquirió Sam, mirando los dos círculos negros que asomaban bajo los preciosos ojos marrones de Andy-. ¡Pues lo siento por ti! ¡Aquí se viene a trabajar!

McNally: ¿No me digas? –preguntó sarcástica Andy-.

Swarek: ¡Estamos ahí dentro! –exclamó Sam al ver como Jamie se acercaba con una cara no muy diferente a la de Andy, pero con un extraño brillo en sus ojos-.

Connors: ¡Buenos días! –dijo Jamie con una sonrisa de oreja a oreja-.

Swarek: ¡Lo dicho! Te estamos esperando, McNally… ¡No te entretengas! –exclamó Sam mientras salía de la cocina-.

Connors: ¿Qué le pasa a éste?

McNally: ¡No lo sé! Parece él el embarazado, hahaha… ¡Qué humor por la mañana!

Connors: Me moría de ganas de decirte que llegué a tiempo…

McNally: ¡Que buena noticia! ¡Quiero detalles! ¡Bueno, mejor no! hahaha… ¡Hablamos luego! –exclamó Andy mordiendo un trozo de pan tostado mientras desaparecía detrás de Sam-.


Swarek: ¡Qué honor! ¡Hasta que te dignaste a aparecer!

Luke: No exageres… La reunion no empieza hasta dentro de cinco minutos, pero ya que estamos todos… ¡Comencemos! Como todos bien sabemos, el caso está estancado…

Traci: Tenemos un sospechoso claro, pero una clara falta de pruebas para inculparlo.

Luke: ¿Alguna idea?

Swarek: ¡Dejádmelo en la sala de interrogatorios!

McNally: ¡Buena idea! Con esa cara que llevas hoy, seguro que confiesa. O sale corriendo…

Swarek: ¡Para cara la tuya, McNally! ¿Has dormido poco?

McNally: ¡Y a ti qué te importa!

Luke: ¡Se acabó! ¡Estamos aquí para intentar encerrar a un delincuente! ¿Podéis dejar vuestros temas personales fuera?

McNally: ¡Lo siento, tienes razón!

Swarek: ¡Sí!

Luke: ¡Muy bien! Y ahora… ¡A trabajar!


Connors: ¡Swarek! –gritó Jamie desde el otro lado de la sala- pero Sam siguió andando como si no hubiera escuchado nada. ¡Eh! ¿Estás sordo? –preguntó Jamie cuando consiguió por fin consiguió darle alcance y cogerle de un brazo para que se girara-. ¿Sammy? ¿No me digas que sigues enfadado por lo de anoche?

Swarek: ¿No debería?

Connors: ¡Sammy! ¡Necesito que hablemos! –exclamó cogiéndole de los hombres-.

Swarek: No tengo nada que hablar contigo… ¡Tengo trabajo!

Connors: ¡Pero Sammy!

Swarek: No me llames así, ¿de acuerdo? Hace mucho que dejé de ser Sammy para ti.

Connors: Entiendo que te sientas así, pero precisamente por eso necesitamos hablar… Me he dado cuenta…

Swarek: Si quieres hablar, contrata a un psicoanalista. Hace tiempo que me cansé de tus jueguecitos…

Connors: ¡No quiero un psicoanalista! ¡Quiero hablar contigo! ¿No lo entiendes? Ayer con Andy…