Connors: ¡Buenos días de nuevo! –exclamó Jamie con una sonrisa de oreja a oreja-. Hahaha… qué madrugador…

Swarek: Mnn… ¡Buenos días para ti también! –dijo Sam sin apenas despegar los ojos de los papeles que estaba mirando-.

Connors: ¡Sam! ¡Anda, espabila! –exclamó dándole una golpe a su amigo-.

Swarek: ¿Y toda esa comida? –preguntó Sam levantando la cabeza de los expedientes -. ¿No tuviste suficiente con todo lo que comiste ayer por la noche? Hahaha… ¡No sé donde metes tanta comida! –siguió diciendo Sam, mientras miraba la envidiable figura de su amigo-.

Connors: ¡Mucho ejercicio, ya sabes! –exclamó Jamie guiñándole un ojo con picardía a Sam-.

Swarek: ¡Demasiado, diría yo! –dijo Sam al entender el doble sentido de las palabras de Jamie-.

Connors: Por cierto, ¿dónde está Meri? –preguntó Jamie alzando la cabeza para mirar alrededor-.

Swarek: No la he visto… Creo que no ha llegado. Llevo aquí casi dos horas y no la he visto pasar...

Connors: Pensaba que estaba aquí… -contestó Jamie un tanto desilusionado-. He ido a su casa está mañana muy temprano y no había nadie. He estado esperándola en la puerta, por si había salido a hacer ejercicio, pero al final he decicido venir hacia aquí. Creía que había decidico llegar pronto al trabajo.

Swarek: Querías darle una sorpresa llevándole el desayuno a la cama, ¿no? –preguntó Sam, conociendo la respuesta de antemano, mientras miraba los paquetes que llevaba Jamie-.

Connors: Bueno… sí –contestó Jamie un poco contrariado, intentando contrarestar su evidente disgusto con una sonrisa-.

Swarek: ¡No te preocupes, hombre! –exclamó Sam dándole un golpecito cariñoso en la espalda-. Ya verás como todo tiene una explicación…

Connors: ¡Toma! –dijo Jamie dándole los paquetes a Sam-. ¡Son todos tuyos! Voy a darme una ducha… No esperaba bañarme aquí, pero… -siguió diciendo Jamie, levantando los hombros con evidente resignación mientras desaparecía hacia los vestuarios-.


Oliver: ¡Qué madrugador! –exclamó Ollie, captando la atención de su amigo al oír esa frase por segunda vez-. Pensé que tu velada romántica con Jamie se alargaría hasta horas insospechadas, hahaha…

Swarek: Muy gracioso… -dijo Sam torciendo el labio-.

Oliver: ¿Fue todo bien?

Swarek: Sí… ha sido una noche larga y muy bien aprovechada… Las cosas vuelven a ser como antes –dijo Sam con una media sonrisa-.

Oliver: ¿Y entonces?

Swarek: Estoy repasando todo el expediente McRae a ver si encuentro algo, pero nada –dijo Sam con un gesto de resignación-.

Oliver: Porque no hay nada… Si hubiera algo, ya lo habríais encontrado.

Swarek: Pero si no encuentro nada, ella se va a ir…

Oliver: ¡Sam, deja de torturarte! –exclamó cogiéndole de los hombros y obligándole a levantarse-. Ella no se va a ir de tu vida. ¡Vais a tener un hijo! Y eso es… amigo mío, el lazo más fuerte que vais a tener jamás.

Swarek: Ya, pero…

Oliver: ¡Pero nada! –exclamó zarandeándolo-. ¿No has aprendido nada? ¡Vive la vida! Ahora estamos aquí… ¡aprovecha el momento! Quién sabe dónde estaremos dentro de un rato.

¡Ya va llegando la gente! –exclamó Ollie cambiando radicalmente de tema, al ver a Andy a lo lejos-. Será mejor que vaya a hacer el trabajo por el que se supone que me pagan…

Swarek: Gracias, Ollie… -dijo Sam un tanto avergonzado-.

Oliver: No, nada… ¡Espabila!

Sam miró hacia donde lo estaba haciendo Ollie y también la vió. Se levantó veloz de la silla que había sido su compañera las últimas dos horas y salió corriendo hacia donde estaba Andy.


Swarek: ¡Ho… hola! ¿Quieres un bollo?

McNally: ¡Me has adivinado el pensamiento! ¿Cómo sabías que me apetecía uno? ¡Gracias! –exclamó Andy en medio de un bostezo-.

Swarek: ¿Estás bien?

McNally: Sí, sólo es sueño. Me pasaría todo el día durmiendo…

Swarek: Bueno… eso tiene solución. Una buena siesta esta tarde… ¡y listos! –exclamó en medio de una sonrisa pícara, que mostraba sus característicos hoyuelos. De repente, su gesto se torció al presentir que se acercaba una tormenta. La cara de Jamie, que salía en ese momento de los vestuarios, expresaba algo que le era muy familiar… ¡celos! Su amigo miraba fijamente hacia la puerta, por donde Nick y Meri entraban en ese preciso momento. Ella intentaba cogerle la mano a él, mientras Nick intentaba escabullirse-.

Swarek: ¡Jamie! –dijo Sam cogiéndolo del brazo al vuelo, antes que su amigo repitiera los mismo errores en los que él ya había caído-. Precisamente… -siguió diciendo-. Andy me estaba diciendo lo buenos que están los bollos que has traído esta mañana-. ¿Verdad Andy? –preguntó implorándole con la mirada a ella que le siguiera el juego-.

McNally: Sí –dijo ella mientras mordía uno de ellos. ¿Dónde los has comprado?

Connors: Al lado de casa de Meri.

McNally: ¡Ah! Has ido esta mañana…

Connors: Sí, he ido esta mañana…

McNally: Y no la has encontrado…

Connors: ¡No! Pero tú parece que ya lo sabías…

McNally: Meri ha dormido en mi casa –dijo Andy de un solo tirón, intentanto aclarar la situación, mientras Sam se ponía las manos en la cabeza esperando lo peor-.

Connors: ¡Ah, ya veo! –exclamó Jamie, yendo hacia donde estaba Meri con una expresión gélida, que no dejaba entrever si la aclaración de Andy había sido para bien o para mal-.

¡Buenos días, princesa! ¡Pareces cansada! –exclamó Jaime, acentuando su ya característico tono sarcástico-.

Meri: Tú tampoco parece que hayas dormido mucho…

Connors: ¡Tenemos que hablar! –exclamó Jamie cogiéndola del brazo-.

Meri: Estamos en el trabajo… -dijo Meri apenas en un susurro-. Creo que lo que tengas que decirme, puede esperar… de lo contrario voy a llegar tarde al desfile y me llamarán la atención.

Connors: Sólo dime una cosa… ¿pasa algo?

Meri: Eso me lo tendrías que decir tú, ¿no? –preguntó Meri con cara de dolor, mientras desaparecía hacia los vestuarios, dejando a Jamie perplejo-.

McNally: ¡Jamie!

McNally: ¡Ahora no, McNally! –exclamó Jamie alejándose-.

Swarek: ¿Tú sabes que está pasando?

McNally: Sé lo que le pasa a Meri… ¿tú sabes lo que le pasa a Jamie?

Swarek: Creo que puedo hacerme una idea… Vamos al despacho y veamos si podemos solucionar esto y si estamos inspirados... también el caso McRae.

McNally: Eso ya va a ser más difícil…