Swarek: ¿Te importa si cenamos en mi casa? Tú apartamento a veces está demasiado concurrido... Me gustaría que estuviésemos solos…
McNally: ¡No sé porque lo dices! Hahaha…
Swarek: Supongo que Collins necesitará descansar… No queremos molestarlo, ¿no?
McNally: No, no queremos molestarlo –dijo soltando una risita contagiosa-. ¿Me pasas a recoger?
Swarek: ¿No podemos irnos juntos?
McNally: Es que tengo un pequeño problema doméstico… A los vecinos se les rompió una tubería y adivina quien tiene una mancha de humedad enorme en el salón… -dijo señalándose a si misma-. Hoy viene el del seguro. Tengo que estar en casa sobre las siete.
Swarek: Si quieres que venga contigo… -dijo dándole un beso en la nariz-.
McNally: Prefiero que cocines, hahaha…
Swarek: ¿Sólo me quieres para eso?
McNally: Antes de cenar… sí… para después de cenar ya te buscaré una ocupación mejor, hahaha…
Swarek: ¡Me lo apunto! –exclamó Sam mostrando sus mejores hoyuelos-.
Meri: ¡Tenías razón con el zumo de tomate!
Nick: ¡Soy todo un experto!
Meri: Pues creo que para mí ya no va a haber una próxima vez…
Nick: ¡No exageres! Sólo tienes que beber con moderación, hahaha… Y conociéndote… seguro que no tenías nada en el estómago. ¿A que no habías comido nada?
Meri: No –contestó Meri mirando hacia el suelo avergonzada-.
Nick: Piensa en eso la próxima vez, antes de meterte tanto en el papel, hahaha…
Meri: ¿Crees que puedo hacerlo?
Nick: ¿El qué?
Meri: Hacer operaciones encubiertas…
Nick: Sí… Creo que se te dará bien... –dijo Nick pensativo-. Hace unos días volví a solicitar la admisión.
Meri: ¿Qué? No… no me habías dicho nada…
Nick: Necesito alejarme…
Connors: ¿No crees que está todo demasiado tranquilo? –preguntó Jamie mientras entraban por la puerta al finalizar su turno-.
Bellamy: Eso será porque hace quince minutos que deberíamos haber vuelto. Todo el mundo debe estar ya en su casa –dijo Bellamy con evidente cara de fastidio-.
Connors: ¡No seas exagerada! Sólo pasan dos minutos… -dijo mirando extrañado, que no estuvieran ni Meri ni Nick en recepción-.
Bellamy: ¡Lo que tú digas…! Me están llamando… ¡Tengo que contestar!
Connors: ¡Ok! ¡Iré a ver dónde está la gente!
Meri: Siento que todo es por mi culpa…
Nick: Sólo son las circunstancias, Meri. No te sientas culpable…
Meri: Sé que es muy egoísta por mi parte, pero… ¡no quiero que te vayas! ¡Eres mi mejor amigo!
Nick: La eterna historia de mi vida…
Meri: Muy pronto conocerás a alguien.
Nick: Y no se lo voy a poner nada fácil. Ese alguien tendrá que trabajar duro si quiere algo de mí…
Meri: Hahaha…
Nick: ¡Ups! ¿De verdad es tan tarde? –preguntó Nick de forma retórica mientras miraba su reloj-. ¡Tengo que llevar a Andy a casa! ¡Hoy viene el del seguro!
Meri: Por cierto, ¿cómo ha ido todo mientras dormía? Llevo desconectada del mundo unas cuantas horas. Debería sentirme avergonzada…
Nick: Sí, un poco, hahaha…
Meri: Ya…
Nick: ¡Qué no, tonta! Sólo era una broma. Todo está yendo de maravilla… Han podido detener al testigo.
Meri: ¿De verdad? ¿Y ha confesado?
Nick: Sólo faltaba que firmara la confesión… Supongo que el tema estará cerrado. Voy a ver si Andy puede salir.
Meri: ¡Claro! Yo iré a devolver el vestido y el móvil que hemos utilizado para la operación al almacén de pruebas. Ve tranquilo…
Nick: ¡Gracias!
Meri: ¡Gracias a ti! ¡Has sido maravilloso conmigo! –dijo dándole un abrazo-.
Bellamy: ¿Ha habido suerte?
Connors: ¡Nadie sabe dónde está nadie!
Bellamy: ¡Supongo que estás pensando en Vives!
Connors: ¡Bueno! Nos ha quedado una conversación pendiente esta mañana, ¿recuerdas?
Bellamy: ¡Claro! ¡Y yo me chupo el dedo! ¡Es evidente que estáis liados!
Connors: Pensábamos que lo estábamos disimulando bien…
Bellamy: No para alguien tan observadora como yo… Te vas a cansar pronto de esa niñita… Y entonces ya sabes que yo te estaré esperando con los brazos abiertos…
Connors: No creo que eso suceda… pero lo tendré en cuenta…
Bellamy: Ve a buscar a la niñita… yo me encargaré de dejar las declaraciones en el archivo.
Connors: ¡Gracias! ¡Te debo una! –dijo alejándose-.
Nick salió precipitadamente de la sala de los sofás en busca de Andy, y en su huída casí se llevó por delante a un Jamie que parecía distraído buscando algo.
Nick: ¡Eh Connors! –exclamó un poco nervioso cuando chocaron-. Me voy corriendo… ¿Has visto a McNally?
Connors: ¡No, no he visto a nadie! ¿Y tú a Meri?
Nick: ¿Meri? Sí… está ahí dentro –dicho señalando la puerta de la sala de espera-.
Jamie se quedó mirando la puerta y tras unos segundos de indecisión decidió tocar el pomo. En ese mismo instante, Meri abrió la puerta y quedaron ambos cara a cara sin decir nada.
Meri: ¡Ho… hola! ¿Ya has vuelto? –preguntó visiblemente nerviosa-.
Connors: ¿Y tú dónde estabas? –preguntó Jamie echando un vistazo primero hacia dentro de la sala, que parecía un campo de batalla y después dando un paso para atrás, para apreciar el estado lamentable de su novia. Meri tenía la cara desencajada y el maquillaje que llevaba parecía haber pasado tiempos mejores. En cuanto a su vestido… había visto cinturones más anchos.
¿Qué llevas puesto?
Meri: Un… un vestido…
Connors: ¿Te has estado paseando con eso por la Estación? ¡Pero si te estoy viendo…! –exclamó sin poder terminar la frase al fijarse en el escote-.
Meri: ¡De verdad! ¡No pensaba que fueras de esos!
Connors: De esos, ¿qué?
Meri: ¡Un cavernícola! –exclamó poniendo sus manos en la cintura-.
Connors: Es que nunca te había visto así… -dijo Jamie sin poder cerrar la boca-.
Meri: ¡Tengo que ir a devolver esto! –exclamó Meri señalando un móvil, mientras empezaba a andar-.
Connors: ¿A dónde?
Meri: ¡A la sala de pruebas!
Connors: ¿A la sala de pruebas? ¿Se puede saber qué has estado haciendo hoy? –preguntó siguiéndola por el pasillo-. ¡Veo que no soy el único que tiene que contar algo!
Meri: ¿Todavía sigues con eso? –preguntó Meri visiblemente nerviosa-. No sé si quiero escucharlo.
Connors: ¿A qué viene eso?
Meri: Igual es mejor que no me digas nada… –dijo parando justo delante de la sala de pruebas-.
Connors: ¿No te interesa lo que tengo que decirte?
Meri: ¡No! –dijo Meri volviendo a caminar-.
Connors: ¿Qué? –preguntó Jamie chocando con ella, cuando Meri volvió pararse de repente-.
Meri: Lo he estado pensando, e igual es mejor dejarlo aquí. Me he dado cuenta que no soy la clase de chica con la que estás acostumbrado a salir y…
¿Podemos entrar? –preguntó al oficial que custodiaba la sala-. ¡Traigo esto! –dijo señalando el móvil-. ¡Dame el formulario y un bolígrafo, por favor!
Connors: ¡Meri! –exclamó cogiéndola de los hombros cuando estuvieron dentro y ya no les podía ver nadie-. ¿Estás rompiendo conmigo? –preguntó sin soltarla-.
Meri: ¡Sí! –dijo intentando aguantarle la mirada sin demasiado éxito, al tiempo que notaba como las lágrimas pugnaban por salir de su ojos-. Antes que tú rompas conmigo…
Connors: ¿Pero qué estás diciendo?
Meri: ¿A qué huele? –preguntó Meri al percibir un fuerte olor a un producto químico que le era muy familiar-.
Connors: ¡Dios mío! –exclamó lanzándola hacia debajo de una mesa, justo antes de oír un estallido y que todo se convirtiera en tiniebras-.
Swarek: ¡Andy! –dijo Sam cuando Andy contestó su llamada-.
McNally: No estarás pensando en venir a buscarme, ¿no? ¡Todavía no he llegado a casa!
Swarek: No, no te llamo por eso –dijo Sam con una voz más seria de lo habitual-.
McNally: ¿Qué pasa? –preguntó Andy con un nudo en la garganta-. ¡Me estás asustando!
Swarek: Será mejor que volváis a la Estacion.
