Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Los dueños de Once


El baile de Halloween

El aire se impregnaba de los olores de una de mis fiestas favoritas: El día de muertos. Disfrutaba de ver los colores de las monumentales ofrendas y del olor a pan de muerto con chocolate, sin embargo el halloween había llegado y se ha mezclado poco a poco con el paso de los años. Este era un festejo que también me emocionaba pues a pesar de que no era lo más común la facultado organizaría un baile.

-Daniel, el baile de mi facultad es en una semana ¿Iras conmigo?- Dije en un tono casi suplicante.

-No, sabes que no me gustan las fiestas. Hay mucho ruido y sabes que no soporto los lugares llenos de gente.- contestó con desinterés

-Pero sabes que muero de ganas de ir, bailar y divertirme- Dije con decepción

-Puedes ir con tus amigos, sabes que no me molesta.

-Pero me gustaría más que fueras tú- Dije a modo de reproche.

-Pues mi respuesta es no.- Dijo como un ultimátum a la conversación.

Esa noche me la pasé pensando en el baile de verdad quería ir, y aunque Daniel me había dicho que no yo iría con mis amigos. Sin embargo un pensamiento llegó a mí como por arte de magia, que tal si Robin iba a ir al baile podría bailar una pieza con él. Sería fácil alejarlo un rato de sus guaruras perdidos entre los disfraces, pero es que acaso me volví loca, ahora no solo fantaseaba con bailar con otro hombre que no es mi novio si no también con alejarlo a él de SU novia. Lo mejor era que tratara de dormir pero no pude dejar de pensar en él.

Al siguiente día llegué al colegio y todos estaban hablando ya del famoso baile, el disfraz que usarían, con quién irían y los ánimos iban en aumento. Por mi parte ya había quedado en ir con mis amigos Emma y John, pues Rumple acababa de conocer a una chica Cora y supusimos que la iba a llevar con él. Los días pasaron y ahora todos ayudábamos a decorar el viejo gimnasio del edificio principal de la universidad para que quedara listo. Justo cuando me disponía a colocar las últimas flores de Cempaxúchitl en el arco de la puerta una voz me distrajo.

-Hola, ¿Qué haces?

- ¿Qué hay Rob?, yo estoy ayudando con la decoración ¿No crees que nos quedo excelente?

-Definitivamente y de hecho yo estaba buscando a Marian o a Zelena ¿No las has visto?

-No- Dije con un poco de enfado- No las eh visto pero si las veo yo les digo que te busquen.

-Oye y cambiando de tema ¿Vas a venir al baile?- Preguntó algo ansioso

-No, como vez solo estoy adornando para tirarlo todo al otro día- Conteste ahora con sarcasmo y el pudo notar la rudeza en mi voz.

-Perdón, no quería molestarte lo mejor será que me valla.

-No discúlpame tú a mí, no debí ser tan ruda. La verdad es que el estrés del baile me está matando junto con la entrega de proyectos, que por cierto tenemos que terminar el nuestro y luego Dan que no quiere venir conmigo al baile…y tú sabes.- Listo eso era todo lo había soltado sin querer como una gran bomba, me estaba quejando de mi novio con Robin. El se quedo sorprendido ante tal revelación pero me contestó con algo no esperaba.

-No te sientas mal, Zelena tampoco quiere venir al baile y creo que no vendremos asi que almenos no serás la única que se quede en casa.- Me dijo con un poco de tristeza y una sonrisa de lado.

-Y quien dijo que me quedaría en casa- Contesté coqueta- Para eso tengo a mis amigos podrías hacer lo mismo.

-Ya vi a Marian, tengo que irme. Espero verte- Dijo mientras se despedía

Lo que siguió fue una tormenta emocional para mi corazón y mi razón, una parte de mí decía que debía llamarlo e invitarlo a ir conmigo. La otra decía que no era correcto pues ambos teníamos compromisos que no podíamos romper, así que pasé toda la noche pensando en lo que pasaría o no al siguiente día.

Desperté muy temprano y fui a casa de Emma para que nos arregláramos antes de irnos, la tarde pasó rápidamente mientras los disfraces salían de sus cajas y el maquillaje era colocado en nuestros rostros ambas lucíamos muy bellas, ella opto por un traje de ballet de la princesa cisne y yo escogí un vestido negro con encaje, y mangas largas. Unos tacones que combinaban a la perfección un sombrero de bruja y un antifaz con plumas y pedrería negro y un rojo intenso en los labios. Así quedamos listas para irnos

Al llegar al gimnasio se veía increíble era como un lugar mágico y yo estaba emocionada, en seguida fuimos a platicar con John y algunos amigos. La música estaba buenísima y todos bailábamos muy divertidos y fue entonces cuando lo vi, lo reconocería en cualquier parte tenía una sonrisa perfecta e imposible de igualar; Estaba entrando vestido de Robin Hood "Que original, pensé" y junto al venían una campesina medieval y la bruja mala del oeste. En ese momento mi sonrisa se desvaneció por completo y decidí seguir pasándola bien con mis amigos. Llego un momento en el que me quede sola mi amiga Emms bailaba con un despistado chico disfrazado del capitán garfio y John había ido a bailar con Marian, así que solo me quede ahí bebiendo algo hasta que lo escuché.

-Dicen que por esta noche, las brujas suelen salir y mezclarse entre las personas- Dijo con un tono seductor hablando a mis espaldas.

-Quizá te han dicho bien, incluso podrían encantar al mismísimo príncipe de los ladrones.- Contesté sonriendo de lado y viéndolo a los ojos a través de los antifaces.

-Pues sí, uno puede notar el encanto que tienen algunas brujas.- Dijo ahora con un tono juguetón.

-Y como ya dije, al ladrón le gustan las brujas ¿No?- Dije volteando a ver a Zelena que se encontraba del otra lado de la pista de baile.

-Exacto, deberíamos tener un duelo de brujas. Quizá una logre encantar mi corazón de oro.- Dijo siguiendo mi juego.

-Querido, creo que nadie te lo dijo pero: "Nunca pongas tu corazón en un duelo de brujas"- Contesté sarcásticamente- Además puedes decirle a esa bruja mala que "El negro es mi color"- Añadí con seguridad, la cual quizá había sido adquirida por el antifaz, pues de otra manera jamás le habría coqueteado tan descaradamente.

-Y que tal si mejor, aceptas bailar con este príncipe de los ladrones o ¿Cómo me llamaste?- Dijo riéndose ya con el tono habitual.

-Está bien.

Comenzamos a bailar y canción tras canción, una tensión muy nueva entre ambos surgía, así que sin más decidí tratar de romperla.

-Y que original tu disfraz eh!, Nunca imagine que Robin se disfrazaría de Robin Hood.- Dije sarcástica.

En eso una canción que no era lenta, pero si requería contacto para su baile comenzó y ambos nos miramos sin saber qué hacer, después de unos segundos tomo mi cintura con una mano y con la otra tomo una de mis manos, yo coloqué mi otra mano en su hombro y comenzamos a bailar. Sumergí mi cabeza en el espacio entre su cuello mientras las últimas estrofas de la canción sonaban.

"Someday when this is over

We mix it up, no answer

For now it's when I hold ya

We are closer, we are closer

We are closer, we are closer"

Me separé un poco de él y mientras el último coro pasaba lo vi a los ojos y fue como si un impulso eléctrico me recorriera el cuerpo y una sonrisa salió de mi boca, me alegró que fuera correspondida. Por unos segundos me olvide de todo de Daniel y de Zelena, fue como si solo él y yo estuviéramos ahí sin preocuparme de nada y por primera vez sentí que todo lo que estaba sintiendo era correspondido. Que no solo era yo la que quería estar con él si no que Robin también me quería y aún no sabía cómo pasó.

"Now we are closer

(We haven't lost it all yet)

We are closer"

La canción terminó y sentí como comenzaba a acercarse podía sentir un beso venir y yo lo deseaba más que nada. Pero se alejó y de reojo pude ver a Zelea parada junto a nosotros y me soltó.

-Gracias por el baile, tengo que irme nos vemos.

-Está bien, nos vemos.- Contesté mientras una profunda tristeza se apoderaba de mí.

No lo volví a ver en toda la noche, mi corazón ahora tenía un terrible dolor pues sentía una gran alegría por saber que yo también le gustaba y una tristeza por saber que lo nuestro sería imposible, llegué a mi casa y me dispuse a dormir y en eso vi en mi móvil un mensaje de Daniel: "Buenas noches, espero que te estés divirtiendo TE AMO". Las lágrimas invadieron mis ojos y no pude más ahora yo ya no sabía lo que quería y contesté por primera vez: "Yo a ti más" de una forma tan vacía.


A quienes me leen: Espero que o me maten si son de México como yo por combinar las tradiciones y que la introducción no les aburra, era para describir lo que más me gusta del día de muertos. No había tenido tiempo así que aquí esta el nuevo cap.