Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Los dueños de Once


Después del baile

Estaba durmiendo, me había costado trabajo después de lo ocurrido en el baile. Cuando el sonido del timbre de la puerta me despertó, me gire y vi en mi teléfono celular que eran las 2:30 am y me alarmé pues era bastante extraño que alguien tocara a esa hora. Me puse una sudadera y salí a ver quién era.

-¿Robin?- Dije con voz somnolienta

-Hola, ¿Puedo pasar?- pregunto apenado

-Claro pasa pero ¿Qué haces aquí?

-Discutí muy fuerte con Zelena, ella me dijo que me fuera que no quería verme más y me lanzó algunas cosas hasta que me sacó del departamento. Y la verdad no sabía a dónde ir, luego recordé habías dicho la calle en la que vivías y el edificio y menos mal que solo tuve que despertar a uno de tus vecinos quien me dijo cuál es tu departamento.- Contestó, riendo un poco al final.

-¿De verdad estabas dispuesto a ir puerta por puerta a las 2:30 de la madrugada?

-Sí, ya te dije no supe a donde más podía ir y que dices ¿Puedo pasar una noche aquí?

-Claro, puedes dormir en el cuarto de mi ex roomie Ruby.

-Gracias, no sé que hubiera hecho sin ti.- Dijo mientras plantaba un beso en mi mejilla y me daba un abrazo, lo cual me hizo feliz a pesar del mal momento que estaba pasando Rob.

Le di sabanas limpias y un cobertor, le dije que podía encontrar café recién hecho en la cafetera y también le mostré brevemente el departamento y así cada quién se dirigió a su habitación para poder dormir. Al otro día me levante pensando que la noche anterior había sido otro de mis locos sueños en los cuales Robin venia a mí en busca de ayuda pero luego reaccione al ver su chamarra en el sillón. Preparé el desayuno y espera Robin para comerlo.

-¿Y qué tal dormiste?- Pregunté

-Muy bien a decir verdad, gracias por el asilo y perdóname por todas las molestias que te causo, te prometo que después de desayunar te ayudo a limpiar y me voy.- Dijo apenado

-No te preocupes- contesté –Rob, no sé porque desde que me contaste lo que pasó con Zelena siento que fue mi culpa por lo que pasó o mejor dicho, por lo que no pasó en baile. Y no te hagas el tonto y me digas que no sabes de que hablo pues se que no estoy loca y que tu también lo sentiste- Solté todo lo que sentía sin dejar de ver mi taza.

-En parte, no te lo voy a negar.- dijo casi en un susurro

-Quiero decir, si yo también sentí lo que sea que haya pasado en el baile. Y a decir verdad desde que la profesora nos puso a trabajar en el tema de investigación hay días en que no puedo hacer otra cosa más que pensar en ti, las platicas que tengo contigo son tan naturales y no obligadas, me relaja hablar contigo después de un largo día en la facultad y sinceramente me gustan los momentos en que trabajamos y te ríes de mis bromas tontas porque realmente quieres reírte y no porque te sientas obligada. Y cuando bailamos aquella noche tu sonrisa no pudo ser más perfecta y quería besarte pero no pude, la razón por la que Zelena y yo discutimos fue porque sin querer la llame Regina después de besarla- Ahora fue él quien había soltado todo.

Mi mente se quedo en estado de shock, pues a pesar de que era lo que había querido oír desde hace algunas semanas. Estaba segura de que amaba a Daniel pero también de que lo que Robin me hacía sentir era una sensación diferente, era maravilloso y ahora el estaba ahí sentado diciendo que él también lo sentía sin embargo ambos aún teníamos compromisos. –Creo que lo mejor es que te vayas ahora, háblalo despéjate y luego bienes a hablar conmigo- fue lo único que pude decir.

Daniel llegaría como cada sábado a las 2:00 pm en punto, me dedique a limpiar el cuarto donde había dormido Robin, y a recoger los restos del desayuno, lavar y secar los platos y preparar algo para la comida, después me di un baño para tratar de aclarar la mente y me arregle. Aún no sabía qué era lo que debía hacer o lo que debía decir solo me senté en el sillón y dejar que las cosas pasaran. De repente el timbre sonó.

-Hola- Saludo Daniel mientras me daba un beso, y yo correspondí de forma vacía.

-Hola- contesté cuando nos separamos –Pasa, ¿Cómo has estado?

-Yo bien, pero a ti Gina te siento fría ¿Te pasa algo?- Preguntó

-No nada, supongo que es el estrés de los finales, pero hoy es el día para disfrutarlo contigo.

-Está bien, te parece si nos quedamos en casa-propuso y en mi mente me dije a mi misma "Como siempre"

-Claro amor- respondí

La tarde se pasó muy rápido, comimos y decidimos ver una película, aunque como a la mitad de esta no s entretuvimos en los besos y caricias y nos perdimos del final. Después de recoger todo el desastre que dejamos, Daniel se despidió de mí y me dijo que nos veríamos hasta el próximo fin de semana pues estaría muy ocupado. A pesar de que mientras estuve con él no pensé en Robin, en cuanto se fue Dan recordé el dilema que tenía desde la declaración de Rob. Cuando el timbre me sacó de mis pensamientos, y fui a abrir la puerta.

-Hola, creo que necesitare asilo por unos días- Dijo Robin entre un tono juguetón y a la vez confundido

-Adelante, puedes quedarte.- Respondí cerrando la puerta.


Hola chicas que siguen el fic y gente anónima que lo leé, espero que les guste este capítulo. Perdón por la tardanza pero ya saben se atravesó navidad y año nuevo y todo pasó.

Y bueno solo para adelantarles en próximos capítulos REgina y robin darán un gran paso en su relación, Regina tendrá problemas con Daniel?, Zelena lograra separa a los enamorados?