Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Los dueños de Once
Las noches contigo
Después de la cena recogí los platos y me metí a mi cuarto, me lavé los dientes, me puse mi pijama y me tiré en mi cama viendo al techo. Tenía que pensar en cómo iba a manejar la situación, por un lado estaba mi novio a quien amaba y sentía estar segurísima de eso. Y por el otro estaba Robin, que cada vez que lo veía me hacía sentir de una manera tan extraña, me ponía nerviosa, mi corazón late rapidísimo con solo verlo de reojo y fantaseo con estar a su lado.
Me quedé dormida, y me despertó un delicioso olor a sincronizadas. Me puse unos jeans y una sudadera la verdad, nunca me había gustado mi cara al despertar pero si ahora Robin viviría aquí no podía hacer nada para que no me viera así, no me quedo de otra mas que salir a desayunar con él.
-Buenos Días bella durmiente- dijo el juguetonamente.
-¿Qué estás haciendo?- pregunté mientras bostezaba y frotaba mis ojos
-Pues que yo sepa, al producto de colocar jamón y queso en una tortilla de harina para doblarla posterior mente. Los expertos lo laman Sincronizada- Dijo él hablando como científico de documental y después se rió.
-No torpe, me refería a estar levantado cocinando- Dije aún adormilada
-Por si su majestad no lo noto, ya pasa del medio día
-Pero es domingo y a las reinas se nos permite dormir hasta que nos plazca- Contesté mientras me reía. Y él me acercaba un plato con el desayuno y un vaso de leche con chocolate.
-Disculpe su majestad, no lo vuelvo a hacer. Me temo que aún debo acoplarme a las reglas de su castillo.- Contestó con tono pretencioso siguiendo con el juego.
-Solo no te metas en mi camino.- Dije altanera terminando con el juego, y lo que siguió del desayuno ocurrió con un cómodo silencio.
Esa tarde Rob me ayudo con la limpieza semanal del departamento y después cada uno se puso a trabajar en sus respectivos proyectos, en un punto de la tarde decidimos que era buena idea terminar de redactar nuestro trabajo en equipo. Así podríamos entregarlo el lunes a la profesora y dejar de preocuparnos por eso. Cuando terminamos prepare un par de Sándwiches y café para cenar.
-Sabes estaba pensando que, me siento muy mal de estar aquí contigo de arrimado. Pensaba que en el tiempo indefinido que pase aquí debería ayudarte con las cuentas y debemos dividir las tareas.- Dijo Robin rompiendo el silencio que reinaba en la cocina.
-¿Indefinido?- Fue lo único que pude preguntar.
-Sí, ayer ya no hablamos. Zelena termino conmigo y me sacó del departamento, así que pensé en volver aquí proponerte ocupar el lugar de Ruby.-
-¿Quieres que seamos roomies?
-si quieres llamarlo así…
-Está bien, solo tengo que decírselo a Daniel- Contesté, después de esto la cena terminó y cada quién se fue a su habitación a dormir
Aunque no había hablado con Daniel aún, la rutina de Robin se había adaptado a la mía perfectamente. El había resultado un cocinero excelente, un compañero responsable y organizado, lo cual me encantaba pues con Ruby generalmente yo cocinaba y tenía que recordarle sus tareas como a una niña pequeña, aunque ahora que se había ido a hacer su maestría a Brasil la extrañaba horrible. Y en resumen se diría que él y yo habíamos sobrevivido a nuestra primera semana.
El sábado llegó y yo estaba en un café de centro de la ciudad con Robin esperando a Daniel.
-Hola amor- escuche su voz mientras me volteé a darle un rápido beso
-Hola, te quiero presentar a alguien. Él es Robin, Rob el es mi novio Daniel.-Dije algo incomoda, y nos sentamos de nuevo.
-Gina que era lo que me ibas a decir
-Mejor dicho, ambos queremos hablar contigo. Tu sabes que desde que Ru se fue, las cuentas se han vuelto más pesadas y mantener el departamento en orden para mí.- Dije y Robin tomo la palabra.
-Y bueno, yo rentaba un departamento con mi ahora ex novia. Ella me corrió y se quedó con el, sin embargo yo necesito donde vivir así que le propuse a Regina que me alquile el cuarto que fue de Ruby.
-Pero queríamos comentártelo, y preguntarte si ¿No tienes inconveniente?- Complementé.
-Claro que no amor, me alegra que puedas ayudar a tu amigo. E igualmente a ti ya no se te haga tan pesado mantener tu depa.- Dijo con tono amable
Después de eso, terminamos la plática y los tres fuimos al departamento. Pasamos la tarde platicando y viendo una serie de TV, pedimos una pizza y pasamos un buen rato. Cuando se fue Daniel, no podía dejar de ver al chico de la sonrisa perfecta y descubrí que él también me miraba y sonreímos.
-Con que ese es tu novio- Dijo con sarcasmo.
-¡Nah!, es un desconocido pero tenía que apantallarte- Conteste sarcástica y luego me reí.
-Huy que lástima, no te funcionó- Dijo ahora algo celoso
-Hay que mal, a la próxima le hablo a mi amiguísimo Collin* a ver si me quiere hacer el favor.- dije en tono serio
-Que chistosita ¡eh!
Después de la cena, cada quien se fue a su habitación a dormir. A partir de ese día me acostumbré a mi nuevo roomie, platicábamos todas las noches antes de irnos a dormir, jugueteábamos al hacer la comida pero sobre todo nos conocíamos mejor cada día y poco a poco algo iba surgiendo entre nosotros. En ese momento estaba segura de 3 cosas: Estaba enamorada de Robin, Amaba a mi novio y finalmente que estaba terriblemente confundida
Bueno, les dejo un nuevo capítulo a los que lo leen. Dejen un review porque no se si mi fic esta gustando o no
*Hice referencia a Collin O'Donoghue porque me encanta
Finalmente, pues espero que les guste y perdón por actualizar a esta hora siempre pero no puedo a una hora decente jajaja
