Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Los dueños de Once


¿Decisiones?

Desperté y a pesar de que solo habían sido tres copas sentía una resaca enorme, sabía que la resaca era moral. Faltaban 4 días para ver a Daniel pero solo unas horas para ver a Robin no quería levantarme pero si no, no llegaría al trabajo. Así que no me quedó de otra más que apresurarme e irme a la cafetería. Esa mañana se sentía particularmente tranquila.

-¡Regina!- Escuche una voz casi gritándome

-Hola, perdóname August. La verdad no te oí- contesté

-En que piensa tu cabecita loca, hoy estas muy distraída. Me acaban de regresar este té, pidieron de manzana no manzanilla- Me dijo con reproche.

-Sabes que eres uno de mis mejores amigos, así que confiare en ti.- Dije y suspiré

- Anda sabes que puedes contarme lo que sea- Dijo mientras me abrazaba sobre los hombros

-Anoche, Robin me besó- respondí apoyándome en su hombro

-y ¿Qué vas a hacer?

-La verdad no sé tengo que decirle a Daniel. Pero tengo miedo Booth, miedo a que Dan me odie, miedo a que Robin solo me vea como algo de un rato, miedo a equivocarme y me da miedo estar sola. - Dije con la voz a punto de quebrarse.

-No tengas miedo, hay mucha gente a tu lado y nunca te dejaremos sola.- contestó

-Lo sé, supongo que necesitaba oírlo- dije mientras comenzaba a preparar un nuevo té.

-De nada, pero concéntrate no quiero que te llamen la atención. Te quiero.

-Y yo a ti- respondí mientras le entregaba la taza.

Esa conversación con August me había puesto a pensar. Me costaba admitir que tenía miedo de estar sola. Hable con Gold el aconsejaba que debía decirle toda la verdad a Daniel, pero John decía que era como suicidio y yo no sabía qué hacer. Esa noche llegar a casa representaba uno de los problemas más grandes que hubiera enfrentado antes, pase todo el viaje en autobús pensando que haría. Llegué y para mi sorpresa la mesa estaba puesta con un delicioso platillo servido, Encendí la luz y pude notar que junto al plato había una nota:

"Hola compañera, gracias por la cena de anoche y espero que disfrutes de tu cena de hoy. Lamento lo de ayer no debí hacerlo, por cierto no me esperes hoy tengo el turno nocturno.

Con cariño Robin"

Este hombre no pudo haber sido más idiota, en lugar de ayudar esta nota lo complicaba todo, es que acaso se podía ser más caballero. Y ¿Qué era eso de con cariño, que quería decirme? Me senté a comer la cena que me había preparado que también estaba deliciosa, luego decidí leer. Fue imposible i mente no dejaba de pensar en Robin y en lo maravillosamente que había sido el beso, y en todo lo que me había hecho sentir, me quedé recostada en el sillón viendo al techo recordando la sensación hasta que me quede dormida.

Desperté y con la alarma de mi celular como todos los días, aún seguía en el sillón sin embargo mi cabeza estaba recargada sobre un cojín y una manta me cubría del frio. De verdad que este hombre era todo un caballero, había llegado durante la madrugada y se había encargado de que no estuviera incomoda. Me llego un delicioso olor a café y a huevo a la mexicana, voltee a ver a la cocina y ahí estaba él en la cocina preparando el desayuno. Me levanté y camine hacia donde estaba, lo rodeé por la cintura con mis brazos y recargue mi cabeza en su espalda. El se giró y me miro extrañado, en ese momento no pude más me puse de puntitas y le planté un tierno beso en los labios y el correspondió, nos separamos poco tiempo después.

-Buenos días- Dije de la manera más normal posible.

-Buenos días- contestó con una sonrisa


Hola, les dejo un capítulo bastante corto lo siento, pero espero que les guste así que disfrútenlo y dejen su review para saber si les gusta