Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Los dueños de Once


Decir la verdad "Parte I"

(Regina POV)

Había pasado una semana desde San Valentín, una de las fechas más importantes sin embargo había sido un desastre, vi a Daniel y trate de fingir lo más que pude. Estaba rota, no sabía porque pero tenía guardada lo hoja de laboratorio. Cada noche la veía e imaginaba como sería el bebé de Robin y Zelena, pensaba en lo diferente que serian las cosas si él y yo hubiéramos estado juntos.

*Flashback*

August llego a buscarme al parque dónde estaba recostada junto a un árbol, se acerco y se sentó a mi lado, el sabía que estaba mal pero no dijo nada. Me rodeó con sus brazos y yo recargue mi cabeza en su pecho y volví a llorar, el solo me abrazó fuertemente y me acarició el cabello hasta que logré calmarme.

-Y quieres contarme que pasó- Dijo sin soltarme.

-Mira- Dije mientras le enseñaba el estudio.

-¿Esto es de Zelena?

-Si- Dije aún sollozando.

-Gina, sé que esto te duele muchísimo pero te dije que tuvieras cuidado que nada bueno saldría de este tipo.

-Lo sé per ahora podrías llevarme a casa.

-Claro sabes que siempre estaré para ti.- Dijo mientras me ayudaba a levantarme y caminamos al auto.

*fin*

Había pasado una semana y aún me dolía, Robin llamaba varias veces al día per no le contesté ninguna. Ese fin de semana me sentía más sola que nunca, Daniel tenía que trabajar, mi padre se había ido a un congreso fuera de la ciudad por dos semanas y Granny la mujer que nos ayudaba con la casa, tenía el fin de semana libre.

Robin había mandado mensajes diciendo que quería verme, que si podía venir a mi casa. Seguía sin contestarle, pero una hora después el timbre sonaba y decidí no abrirle sin embargo siguió sonando cada 15 Min. De pronto escuche un grito:

-Regina, se que estás ahí y solo quiero decir que, no me iré hasta hablar contigo. No me importa si tengo que mudarme a tu jardín, algún día tendrás que salir.

Fui a la ventana y ahí estaba con la motocicleta de su abuelo, mi cabeza se lleno de conflictos, una parte de mi le partía el corazón verlo ahí con el frío que hacía y otra se negaba a hablarle o verlo por todo lo que ocasiono. Llevaba 3 horas fuera de mi casa cuando empezó a llover, pensé que se había ido pues oí el motor de la motocicleta, me acerque a la ventana para ver el lugar donde Robin había estado hace unos minutos y lo vi ahí. Solo había movido la moto de lugar y no pude dejarlo afuera, así que baje a abrirle la puerta.

-Hola- Dije mostrando el dolor que sentía en mi voz

-Hola

-Entra en un momento vuelvo- Dije mientras subí a poner una bañera caliente y tomar unas toallas.

-Gracias Regina, sé que no lo merezco pero tienes un gran corazón.

-Sécate- Dije dándole la toalla. – y acompáñame.

Subimos hasta el baño donde el agua estaba lista. –Puedes darte un baño y al terminar aquí te dejo una bata- El se metió a bañar y yo recogí sus ropas, fui al cuarto de lavado para ponerlas primero en la lavadora y luego en la secadora. Después fui a preparar algo de chocolate caliente y a poner unos molletitos en el horno para que comiéramos algo. Oí que salía del baño, la verdad no sé porque pero me ponía nerviosa, bajo y fue directamente a la cocina conmigo.

-Tu ropa saldrá de la secadora en unos minutos.-Dije sin mirarlo a los ojos. -Y toma, come un poco y aquí hay chocolate caliente- Agregue empujando un plato y una taza sin separarme de mi comida.

-Gracias Regina- Decía mientras ponía una mano sobre la mía- Sabes porque vine verdad, quiero hablar contigo sobre lo que pasó la semana pasada, se que deje pasar mucho tiempo pero no sabía cómo hacerlo.- Dijo quebrando la voz.

-Termina de comer, yo iré a sacar tu ropa y la dejaré en el baño, vístete y luego hablamos- Dije con indiferencia.

Fui al cuarto de lavado y saqué la ropa que había puesto en la secadora, la planche y la subí a la repisa de baño para que Robin pudiera vestirse cuanto antes, de verdad me ponía nerviosa tenerlo en bata por mi casa. Baje por un poco más de chocolate y me senté en el sillón que tenía junto a la ventana de mi cuarto, tomé un libre y me senté a leer mientras tomaba chocolate y veía la lluvia caer.

-Puedo pasar- Dijo Robin golpeando la puerta.

-Puedes esperar a que pase la lluvia en la sala de estar- Contesté sin apartar la vista de mi libro, igual no le importo y se sentó en mi cama.

-Mira, sé que soy un idiota pero quiero explicarte todo. El día que te fuiste ella me lo confesó, yo recordé que antes de terminar con ella habíamos estado juntos dos semanas atrás, de verdad que no quería que esto pasara. Siempre usé protección pero ella está loca, hizo un pequeñísimo orificio y ni siquiera lo noté. No supe cómo afrontarlo, amenazó con deshacerse de él si no regresaba porque ella no quería tener un hijo ahora y menos sola. Por eso acepté quedarme con ella pero quiero que sepas que a pesar de esto te quiero y mucho, pero no podía dejar que ella terminara con la vida de un bebé y menos si es mi hijo.- Dijo con lagrimas en los ojos.

-Pudiste decírmelo, podíamos encontrar una solución, JUNTOS. Pero preferiste dejarme fuera y cuando alguien quiere a una persona no la aleja- Dije levantándome y caminando a la cama. Después me senté frente a él.

-Pero no sabía cómo enfrentarlo, tenía miedo y es que tú no la conoces pero yo sí, no quería que por mi culpa cometiera una tontería.

-Pero podía ayudarte, encontraríamos ayuda legal, podrías pedir la custodia del hijo y a ella la llevarían a una institución donde se encarguen de cuidarla, a ella y a tu hijo. Y al nacer hubiera venido a casa con nosotros, pero hiciste tu elección- Respondí con lagrimas en los ojos.

-Yo no sabía eso, y creo que ahora es demasiado tarde, te perdí por mis estupideces. Solo quiero que me perdones, que seamos amigos y tener a alguien.

-Tú lo dijiste ya es tarde para pedir eso, no te diste cuenta de que ya tenías a alguien, ahora ve y cuida a tu familia. Creo que la lluvia ya disminuyó así que puedes irte.- Respondí con la voz firme

Robin se levantó y yo fije la vista en la ventana, camino a la puerta y tomó sus cosas, lo escuche detenerse y dijo –Regina, sé que no debo decirlo pero TE AMO y no dejare de hacerlo, perdón- Sin apartar la vista de la ventana las lagrimas comenzaron a salir y casi en un susurro inaudible dije "Y yo te amo a ti". Escuche como salía y encendía su motocicleta, estuvo varios minutos ahí pero luego empecé a escuchar el motor alejarse, hasta que no se escucho nada más. Entonces no pude controlar el llanto hasta que me quedé dormida.


Les dejo el nuevo capítulo y espero que les guste, si les debo un pack de pañuelos desechables me avisan.

El siguiente capitulo sera el POV de Robin sobre este capítulo.