Disclaimer: La historia es mía los personajes pertenecen a los dueños de OUAT


Decir la verdad "Parte II"

(Robin POV)

Desde que la conocí vi algo en ella, era una chica callada que no se despego ni un mito de sus amigos, me generaba un deseo por conocerla sabía que la había visto antes pero no recordaba dónde. Cuando la profesora dijo su nombre y la emparejo para trabajar conmigo fue como si algo hiciera click en mí, comenzamos a trabajar pero me di cuenta de algo, con ella podía hablar de mucho más que trabajo, siempre tenía una respuesta ingeniosa o de apoyo para todo.

Después de aquella vez que la encontré en el autobús su sonrisa logró trasmitirme alegría, a partir de ese momento el momento más feliz del día, era verla en la facultad. Los problemas con Zelena aumentaban cada vez más, y a mí me importaban cada vez menos, solo era mi amiga pues ella tenía novio y yo estaba con esta bruja. Ese día del baile estuve a punto de besarla pero nos interrumpieron, toda la noche fantaseé con ellos cuando Zelena llego y me beso mientras tenía los ojos cerrados, su nombre salió de mi boca. Regina.

Esa noche Zelena me corrió de nuestro departamento, y el primer lugar en el que pensé, fue ir con ella. Regina me recibió en su casa, hizo todo por que estuviera cómodo, y estuve tan cómodo que me quede a vivir ahí y aunque nunca conocí a su amiga Ruby en ese momento le agradecí el haberse ido. Después conocí a su novio que no me pareció gran cosa, los días fueron pasando y ella se iba metiendo cada vez más en mi mente hasta que un día no me aguante y la besé mientras veíamos una película, para mí fue la sensación más perfecta que hubiera imaginado, para mi sorpresa ella me aceptó y pasamos un periodo feliz hasta que Zelena apareció.

Ese día vino llorando que el dueño de nuestro anterior departamento la había corrido por culpa de su maldito gato, me dio tanta lástima que terminé defendiéndola para que Regina la dejara pasar unos días, pero no se fue y Gina termino por irse y yo me sentí destrozado por eso. Ella dijo que podía ir con su padre pero yo solo la deje irse, y después vino la tragedia, mientras preparaba mi maleta para ir con ella Zelena apareció con su prueba de embarazo positiva tenia exactamente dos meses y medio el tiempo de la última vez que estuvimos juntos, amenazó con deshacerse de ese bebé si no me quedaba con ellos. No supe cómo manejarlo y perdí a Regina por eso.

Un rayo de esperanza vino cuando ella aceptó salir conmigo el día de San Valentín, le pedí a mi abuelo su vieja Harley pues sabía cuánto le gustaban a Regina. Me costó mucho conseguir una reservación en nuestra pizzería favorita, sabía que tampoco se resistiría a una pizza, si algo amaba ella más que a su carrera pero menos que a su padre era una buena pizza de peperoni y champiñones. Después pasaría a comprar unos tulipanes pues sabía que detestaba el olor de las rosas, en cambio recuerdo un arreglo de estas flores que duro días en el departamento. Finalmente la llevaría a comer y terminaría con un baile a la luz de la luna en su parque favorito con música en vivo, cortesía de mis amigos, pero ese día perfecto fue arruinado, si adivinen por Zelena quien le dijo todo a Regina y aunque no lo dijo yo sé que quedo destrozada.

Pasó una semana antes de que fuera a buscarla, pero en esa semana no hubo momento en que no pensara en ella y en lo mal que la estaría pasando, y todo por mi culpa. Esa mañana decidí que aunque ya fuera demasiado tarde tenía que darle la cara y ser el caballero que siempre presumí ser y si no lo iba a negar tratar de recuperarla. Tomé un baño para aclarar mis pensamientos, me vestí como sé que a ella le hubiera encantado: Jeans, playera negra, tenis y una chamarra de cuero "Mi rebelde de la sonrisa perfecta" solía llamarme. Tomé la motocicleta del abuelo y lo decidí.

Llegue a su casa y toqué el timbre varias veces, lucía en una casa donde no hubiera nadie pero Regina nunca fue buena ocultándose o ocultando cosas, en cuanto escucho la moto apago la música que se podía oír desde media calle insistí varias veces y ella no abría, la verdad la entendí yo no la merecía pero tampoco iba a rendirme y fue cuando grité: "Regina, se que estás ahí y solo quiero decir que, no me iré hasta hablar contigo. No me importa si tengo que mudarme a tu jardín, algún día tendrás que salir." Y estaba decidido hasta que empezó a llover, pero esta vez no saldría huyendo no más, moví la moto de mi abuelo bajo un árbol para evitar que se mojara y unos minutos después apareció.

-Hola- Dijo con una sonrisa, pero yo pude notar el dolor que reflejaba su voz y me atormentaba saber que era por mi

-Hola- dije como todo un cobarde.

-Entra en un momento vuelvo- Dijo y subió las escaleras, aquella era una casa demasiado grande y yo me sentí como una hormiga mientas la esperaba.

-Gracias Regina, sé que no lo merezco pero tienes un gran corazón.- Dije cuando la vi bajar con un par de toallas.

-Sécate- Dijo dándome la toalla. – y acompáñame.- Su voz era fría pero a la vez tenía un gran dolor, estaba haciendo un esfuerzo or no quebrarse ante mí y ser dura.

Subimos hasta el baño donde el agua estaba lista. –Puedes darte un baño y al terminar aquí te dejo una bata- Dijo y salió cerrando la puerta.

Me quedé pensando en la bañera caliente como fui tan estúpido como para perder a esta mujer, la escuché abrir la puerta y tomar mi ropa, yo le rompí el corazón y ella que hace darme un baño caliente y secar mi ropa. Soy un tremendo idiota, sin querer comienzo a comparar y pienso en que a Zelena no le hubiera importado dejarme helarme hasta los huesos bajo la lluvia, pero esta mujer era maravillosa y yo ya no la merecía. No pude evitarlo y dejé que las lágrimas comenzaran a caer.

Salí y busque mi ropa pero no pude encontrarla, tome la bata y me la puse y bajé a encontrarme con ella en la cocina por lo que pude oler, extrañaba tanto su comida. Me senté frente a ella y la observe, era tan hermosa.

-Tu ropa saldrá de la secadora en unos minutos.-Dijo pero ni siquiera Volteo a verme -Y toma, come un poco y aquí hay chocolate caliente- Agregó empujando un plato y una taza, de verdad que es maravillosa ella aún se preocupaba por mí.

Intenté disculparme y gradecer, pero nuevamente no me dejó y fue a sacar mi ropa del centro de lavado para llevarlo al baño, La vi pasar con mi ropa y una taza de chocolate e irse. Terminé de comer y lavé mi plato y mi taza junto con el suyo, quizá sería un acto de educación pero tenía la esperanza que viera el detalle, después subí a vestirme. Al salir del baño la vi en una de las habitaciones y decidí ir a hablar con ella sin dejar que me interrumpiera esta vez.

-Puedo pasar- Dije llamando a la puerta.

-Puedes esperar a que pase la lluvia en la sala de estar- Contestó sin apartar la vista de su libro, así que me armé de valor y entre para sentarme en su cama lejos de ella.

-Mira, sé que soy un idiota pero quiero explicarte todo. El día que te fuiste ella me lo confesó, yo recordé que antes de terminar con ella habíamos estado juntos dos semanas atrás, de verdad que no quería que esto pasara. Siempre usé protección pero ella está loca, hizo un pequeñísimo orificio y ni siquiera lo noté. No supe cómo afrontarlo, amenazó con deshacerse de él si no regresaba porque ella no quería tener un hijo ahora y menos sola. Por eso acepté quedarme con ella pero quiero que sepas que a pesar de esto te quiero y mucho, pero no podía dejar que ella terminara con la vida de un bebé y menos si es mi hijo.- Dije y las lagrimas en mis ojos comenzaron a salir y yo no podía levantar la vista del suelo..

-Pudiste decírmelo, podíamos encontrar una solución, JUNTOS. Pero preferiste dejarme fuera y cuando alguien quiere a una persona no la aleja- Dijo levantándose y caminando a la cama, después se sentó frente a mí. Y sus palabras me dolieron porque tenía razón y porque noté que ella hubiera estado dispuesta a luchar por nosotros siempre.

-Pero no sabía cómo enfrentarlo, tenía miedo y es que tú no la conoces pero yo sí, no quería que por mi culpa cometiera una tontería.- Dije elevando un poco la voz

-Pero podía ayudarte, encontraríamos ayuda legal, podrías pedir la custodia del hijo y a ella la llevarían a una institución donde se encarguen de cuidarla, a ella y a tu hijo. Y al nacer hubiera venido a casa con nosotros, pero hiciste tu elección- También con esto pude ver lo madura que era y me partió el corazón verla llorar de nuevo, una vez más pagaba por mis tonterías .

-Yo no sabía eso, y creo que ahora es demasiado tarde, te perdí por mis estupideces. Solo quiero que me perdones, que seamos amigos y tener a alguien.- Dije con un gran dolor.

-Tú lo dijiste ya es tarde para pedir eso, no te diste cuenta de que ya tenías a alguien, ahora ve y cuida a tu familia. Creo que la lluvia ya disminuyó así que puedes irte.- Respondió con la voz firme

En ese momento solo pude mirar hacia la ventana, me levanté y comencé caminar a la puerta y tomé mis cosas, en ese momento supe lo que debía decir así que, me detuve y dije "Regina, sé que no debo decirlo pero TE AMO y no dejare de hacerlo, perdón." Ella no levantó la vista del suelo, salí y baje las escaleras, deje su casa y encendí la moto del abuelo y estuve un rato mirando hacia el lugar donde vivía mi hermosa Gina, que nunca más volvería a mí después de lo que le hice. Subí a la moto y me fui a mi departamento, donde la histeria y la locura de Zelena.


Chicas y chicos aquí les dejo el nuevo cap. me quedó algo largo porque también hice como un recuento mini de todo el fic visto desde la perspectiva de Robin, espero que les guste este formato y déjenme sus review para ver si les gustó.