Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Los dueños de Once
Nacimiento
Era oficial, mi vida estaba totalmente de cabeza, veía a Daniel un día a la semana y a Robin cada vez que él lo necesitaba. Él decía que yo era la calma en medio de su tempestad, y a pesar de que sabía que todo estaba mal, el también era un refugio para mí. Poco a poco las visitas de Robin fueron más frecuentes, el avanzado embarazo de Zelena la puso insoportable y quedaba un mes para conocer a la bebé, a pesar de ser su hija sentía que también la quería a final de cuentas era la hija de Rob.
Ese día pintaba para ser un día de lo más normal y rutinario de la vida, de no ser por el incidente. Iba camino a la facultad cuando el autobús se detuvo, unos metros adelante había un tumulto de gente, así que decidí caminar ya que estaba cerca, escuche que una mujer me llamaba.
-Señorita, hay una mujer en apuros está embarazada y al verla pasar la ha reconocido, y me pidió que la llamara- Sabía que podía ser Zelena pero también podía ser un truco, intenté seguir caminando pero no pude.
-Zelena ¿Qué pasó?- Dije al verla en la calle llena de liquido
-Creo que va a nacer ahora, sé que no lo merezco pero necesito que me ayudes.
-Iremos a un hospital ahora.- Llamé una ambulancia y me acerque a ella para tomar su mano mientras llegaba, a pesar de todo eran seres humanos, y la bebé no tenía culpa de nada.
La ambulancia llego y en el camino intenté comunicarme con Robin, pero simplemente no contestó.
-Zelena, ¿Tienes algún familiar a quien llamar?
-No, solo Robin y Marian pero ella se fue con su familia.
-Está bien trataré
Salí de la habitación e intente comunicarme pero Robin al parecer no pretendía contestarme, el doctor salió para informarme que la pasarían a la sala de partos y que necesitaban un familiar, mentí y dije que era su hermana volví a llamar y esta vez le deje un mensaje "Rob no sé porqué no quieres contestarme, solo necesito que escuches este mensaje: Zelena está en parto y estamos en el hospital de maternidad, ellas te necesitan y yo no me moveré de aquí hasta que llegues", Colgué el teléfono y tomé uno de los uniformes de protección y entré a acompañar a Zelena.
El parto se estaba complicando un poco, llevaba 2 horas y no sabía que me tenía más nerviosa, el hecho de que Robin no apareciera, que nunca había estado presente en un parto, o que Zelena estaba a punto de unirme el radio y el cúbito en uno solo con la presión que ejercía. Pasaron otras 2 horas para que naciera la pequeña, inmediatamente la envolvieron en una cobijita y la pusieron junto a Zelena, generalmente permitían que el padre cortara el cordón umbilical y el médico pregunto si yo quería hacerlo al ser la "Hermana" de la madre. Terminando se llevaron al bebé al medir, pesar y hacer pruebas y limpiarlo.
-Disculpe, ¿Qué nombre pondré en la banda de identificación de la bebé?- Preguntó la enfermera.
-Zelena ¿Ya escogieron algún nombre?- Me acerqué a preguntarle
-No, pero supongo que tendré que hacerlo yo. Robin ni siquiera pudo aparecer ya decía yo que me abandonaría, pero que ni piense que lo dejare ver a su hija, es un des… - No pudo terminar la frase, la enfermera le había suministrado un calmante.
-No aún no tiene nombre, pero puede ponerle su apellido Locksley – Dije y vi que le pusieran su brazalete y la llevaran a los cuneros.
Después de que llevaran a Zelena a su habitación, el doctor me dijo que dormiría durante varias horas, salí a comprar algo de ropa para la bebé y una cobijita pues sentía pena de que tuviera las del hospital que no eran nada personales y una lavandería express. Mientras esperaba que la ropa estuviera limpia intenté llamar de nuevo a Robin pero no lo conseguí, antes de volver al hospital compre algo de comer pues con el estrés no note que llevaba horas sin hacerlo, llame a Gold y le pedí que avisara a los profesores que no iría a clases y volví al hospital a esperar a que llegara Rob o a que despertara Zelena.
Estaba sentada en el sillón de la habitación cuando una enfermera entró con la pequeña.
-Disculpe, venía a ver si la señora Locksley ya despertó- Dijo con amabilidad.
-Walsh- Respondí- Ellos no están casados, así que es la señora walsh.
-¡oh disculpe!- Dijo corrigiendo- Es hora de que la bebé coma, pero en vista de que aún no despierta, le traeré un poco de fórmula para que alimente a su sobrina.
La enfermera salió y yo me acerque a la pequeña, la levanté con cuidado ya que no había podido cargarla, y desde ese momento quede como enamorad de ella a pesar de ser hija de la loca. Con cuidado la recosté de nuevo en su cuna y comencé a desvestirla para ponerle el mameluco color lila que compré, un bonito gorrito del mismo color con un moñito blanco, y la envolví en la colchita que tenía para ella, era tejida en estambre blanco con un pasa listón color morado. La enfermera regresó con el biberón y me lo entregó para que pudiera alimentarla, la levanté nueva mente y empezó a beber, En eso estaba cuando Robin llegó.
-Hola, ¿Cómo están todas?- Dijo apenado
-Mujer número uno, dormida, número 2 cansada y número 3 comiendo. Y tú ¿Qué te crees?- Contesté algo molesta.
-Perdóname, dejé el celular en el departamento y tuve un día ocupado en el trabajo, cuando llegué vi las llamadas y oí tu mensaje en eso salí corriendo para acá. Y antes que algo pase, Gracias, a pesar de que me siento terrible por perderme el nacimiento de mi hija, agradezco que estuvieras aquí. Sé que no nos merecemos tu ayuda, pero estoy muy feliz de que estas aquí, y por cierto es hermosa.- Dijo Robin embobado viendo a la bebé
-Es hermosa, porque es tuya. Entiendo lo complicado que fue hoy, pero lo que importa es que estás aquí ahora- Contesté mientras recargaba mi cabeza en su hombro.
La bebé terminó su biberón y la pasé a los brazos de Rob para que él se encargara de sacarle el aire, nos sentamos en el sillón de visitas y mi mente no pudo evitar lo bien que lucíamos como una familia, solo que esa no era mi familia y una lagrima salió de mi ojo. Robin no lo notó sin embargo al voltear a verme no pudo evitar besarme y yo no le rechacé, después me recargué en su hombro y así nos quedamos viendo ese pequeño ser que solo podía inspirar amor. La devolvimos a su cuna y me quedé dormida en el sillón.
-¿Qué haces tú aquí?- Escuchamos la voz de Zelena que me despertó, y ambos nos levantamos de un salto.
-Discúlpame, yo esperaba a que llegara Rob, para no dejarte sola pero ya me voy.- Contesté empezando a tomar mis cosas.
-No te lo decía a ti querida.- Respondió enojada
-Aún así será mejor que los deje a solas- Dije y caminé hacía la puerta, pude notar que Robin caminó detrás de mí.
-Discúlpala tu sabes cómo es ella- Dijo mientas dio un ligero beso a mis labios.
-Vendré a verlos mañana, bonita noche- Dije y me fui.
Llamé un taxi y me fui a casa pues no era hora para molestar a August, al legar subí a mi habitación y comencé a llorar, no podía sacar de mi cabeza la imagen de nosotros en el sillón como la familia que no éramos. Después tuve un debate moral sobre ir o no a verla al otro día al hospital pues sabía que sería el día de llevarla a casa, a casa con su madre y su papá.
Me levanté me vestí de manera informal pues no iría a la universidad, puse en un bolso otro conjunto que le había comprado a la pequeña y me dirigí al hospital. Al llegar noté que Zelena y la bebé aún dormían así que comencé a cambiarla, al terminar salí a buscar a Robin y lo encontré algo preocupado en la cafetería.
-¿Cómo está el nuevo papá?- Dije mientras me acercaba y le daba un beso para intentar subirle el ánimo.
-No muy bien- Dijo cabizbajo y me senté junto a él.
-¿Qué pasa?
-Tenía algo ahorrado para este momento, pero no habíamos considerado este hospital es caro para mí y Zelena se quedará unos días en observación. Ayer no quiso alimentar a la bebé, ni cargarla o verla, tuvimos que dormir en otro lado hasta que la sedaron.-explicaba Robin- El doctor dijo que la depresión postparto es normal.
-Eso está muy mal- Pero tú encárgate ahora de ir por la bebé.
-La llamaremos "Alayna", es un nombre Nórdico, tú sabes que mi familia tiene ascendencia.
-Es un nombre precioso, ve por Alayna y te acompañaré a casa. –Dije y se alejó hacía la habitación.
Camine a la recepción y hable con la gerente.
-Podría cargar la cuenta de la habitación 213 a esta tarjeta.- Dije mientras dejaba mi tarjeta de débito.
-Claro Señorita. ¿Mills?- Dijo al observar la tarjeta.
-¡Ah! Eso, la Sra. Walsh es mi hermana adoptiva mis papás me adoptaron cuando yo tenía 10 y legalmente no pudieron cambiarme el apellido Mills – Dije mintiendo una vez más.
-Lamento mi indiscreción.
-No se preocupe
Vi a Robin salir de la habitación con Alayna en brazos y fui a su encuentro. Nos despedimos de las enfermeras y salimos, August estaba esperándome en su auto, el hizo el favor de llevarnos al departamento con la bebé, supuse que la motocicleta de Rob no sería para nada segura. Insistió en llevarme a mi casa, pero yo insistí en quedarme a ayudar, así que me dijo con Robin y se fue molesto pues sabía que estaba mal. Puse la llave y abrí la puerta de mi antiguo departamento, todo estaba casi igual solo que se notaba que Zelena no era tan fan de la limpieza como yo, entramos y cerré la puerta cuando escuche a Rob decir:
-Bienvenidas a Casa- No pude contener el llanto después de eso.
Oh! cuantas emociones, les dejo un nuevo capítulo y espero que lo disfruten.
P.D. El nombre Alayna significa Bella o Niña querida es de origen Nórdico.
