Había llegado la hora del almuerzo, Candy fue al comedor y vio que el cocinero tenía en la barra caliente una sopa, tres guisos, el arroz y el frijol refrito, estos últimos era de ley que tenía que servirlos en todas las comidas así como una barra fría que contenía ensaladas, carnes frías y queso. Ella se puso a la entrada para anotar a los comensales que entraran a comer, los empleados de la compañía que le rentaba la plataforma a Pemex eran 30 estadounidenses que estaban a bordo para darle mantenimiento a la plataforma y para componer cualquier desperfecto en la habitacional, y los de Pemex se encargaban del trabajo de perforación para encontrar petróleo guiados por Albert y George, sólo habían 80 trabajadores en la plataforma más el equipo de hotelería.
Candy les iba entregando una lata de refresco de sabor, pero también en las mesas Yeni había servido agua fresca de sabor, era bufet pasaban a la barra y le pedían al cocinero que les sirviera la cantidad que deseaban.
Robert Taylor (el doctor) entró al comedor-Ni me has dicho tu nombre encargada.
-Me llamo Candy
Yo soy Robert Taylor, ¿vas almorzar conmigo? -en ese momento entró Norma la administradora-Candy contestó: Almorzare cuando le toque el turno a mi equipo.
Algunos le guiñaban el ojo a Candy, ella sonreía apenada, a las 12:15 entró el superintendente con su amigo George, y mientras comía se le acercó Norma y el doctor para conversar, Candy notó que varios le hacían señas a Yeni la mesera, entonces decidió ayudarla porque no se daba abasto en atenderlos, le pedían más agua fresca. Candy se empezó a inclinar por los gringos porque se lo pedían de manera amable mientras los de Pemex no eran amables.
Albert notó que Candy se reía a veces con los gringos, era una risita nerviosa, pero Albert pensó que estaba coqueteando.
El doctor llamó a Candy, le dijo: princesa ¿será que me puedas traer más tortillas?-en seguida doctor.
-Norma dijo: No le deberías de decir así porque los demás también la empezaran a llamar de esa forma.
Albert afirmó: Tiene razón Norma, no debes ser tan confianzudo con Candy, dile encargada. Candy fue a dejar las tortillas
Albert le dijo: Quiero que mires mi lechuga, ella la observó y vio que estaba un poco marchita- A esto es lo que me refiero encargada que debes estar atenta de todo lo que sirve tu equipo, de que todo esté en buenas condiciones.
Candy se puso roja y contestó: Si superintendente trataré que no vuelva a ocurrir
George le dijo a Albert: No seas tan severo con ella.
Albert le contestó: Ya después te explico.
Se terminó la hora del almuerzo, cerraron el comedor para que los de cocina pudieran comer.
El ayudante de cocina le sirvió a Candy.
Yeni dijo: apúrense a comer para que pueda trapear antes de la cena.
Federico el cocinero le dijo a Candy: ¿Cómo vas con el inventario?-
No he avanzado mucho-contestó Candy.
Apresúrate porque tenemos muchas cosas que hacer
Eso trato.
Candy iba a tomar el agua fresca
-No la tomes
¿Por qué?
Trata de tomar agua embotellada, el agua potable de la plataforma no es buena, las cafeteras se oxidan muy rápido, se te echaran a perder los dientes, y tendrás un hueco en el estómago, te hace menos daño tomar un refresco de lata.
Cuando termines de almorzar haz un recorrido en la habitacional y checa que cada enfriador de agua esté abastecido.
-Ya no aguanto los pies, tengo ampollas.
Entonces dile a uno de los recamareros que te haga el favor. Si subes de nuevo con nosotros, quítale el casquillo a tus zapatos o trae unos zapatos que parezcan industriales pero que no tengan casquillos para que no te molesten, total te mantendrás solamente dentro de la habitacional, mientras aplástalos, mira como los tengo. -Ella miró sus pies y vio que los usaba como sandalias.
Tengo que decirle algo a todos, El superintendente me mostró que su lechuga estaba un poco marchita así que tengan cuidado de poner cosas que estén en malas condiciones por favor.
Federico se molestó y dijo: Esas cosas las debes de supervisar antes que abramos el comedor.
Candy respondió: Tu eres el jefe de cocina y me acuerdo que en la empresa dijeron que tu tenías que tener cuidado de que todo estuviera presentable además sabes que estoy con lo del inventario.
Yeni dijo: Ya cálmense , somos un equipo debemos estar unidos
Oficina del superintendente
¿Qué pasa contigo? ¿Por qué eres tan severo con la encargada del comedor?
-Veo que es coqueta
¡No veo que sea coqueta, sino amable!
No viste que se reía con los de Noble.
Yo sólo vi que los atendía
Pero también se reía con ellos.
¿No será que estás celoso?
¿y si así fuera?
Ay hermano, no te enamores de una belleza de plataforma, porque tú sabes que son de todos.
Sinceramente espero que Candy no sea de esas.
PASILLOS
Candy salió hacer el recorrido por la habitacional, para tomar las escaleras tenían que abrir puertas, en cada escalón que subía se quejaba, daba un paso y decía, ay, otro escalón, ay, ay, ay … entonces no se dio cuenta que atrás de ella iba subiendo las escaleras Albert.
¿Qué pasa encargada? Todavía es tu segundo día y ya te andas quejando.
-Candy dijo: ¡Disculpe!
El sonrío-No hay cuidado muchacha, esfuérzate y ten ánimo.
¡Gracias!
Para la próxima comida ponte gorro y cubre bocas, para atender a los muchachos. Recuerda mandar a la mesera a que ponga el pan a las 3 de la tarde con el café. Bueno ahora me adelantaré porque veo que eres muy lenta para subir las escaleras.
Candy pensó: ¡qué hombre tan odioso! Ella checó y anotó los expendedores de agua que estaban vacíos y mando a uno de los recamareros que pusieran agua.
Fue al Almacén a seguir acomodando y le dio las 7 de la noche hora de la cena, se puso el gorro y el cubre bocas.
COCINA
El lonchero se presentó a trabajar a las 6 de la tarde
¿No que entras a las 7? Preguntó Candy
Si pero a las 6 pm tengo que empezar a procesar los alimentos, lo mismo que mi ayudante.
COMEDOR
Robert Taylor le preguntó a Candy ¿y eso? ¿Por qué te pusiste cubre bocas y el gorro?
El superintendente me dijo
Ese hombre es celoso no quiere que los demás te vean.
¿Qué?
Nada princesa olvídalo.
Candy volvió ayudar a Yeni a servir a los comensales.
Después de que terminó la cena, Candy quiso ir a ducharse para seguir trabajando, en el camino se tropezó con Albert.
¿Qué actividad tienes ahora?
-Seguir con el inventario pero primero me ducharé.
Mira muchacha, te ofrezco el baño de mi habitación te permitiré usarlo en las noches para que tengas privacidad y no te expongas a que te falten al respeto. Puedes ir entr de la noche a esa hora me comunico con los de tierra y no estoy en mi habitación.
Gracias, entonces puedo ir a las ocho.
Si, claro
Candy fue a buscar sus cosas al piso de abajo y vio que sólo le quedaban 2 toallas una para la noche y una para el día siguiente, ella se alarmó y se volvió a poner nerviosa, fue a la habitación de Albert tocó la puerta y escuchó una voz que dijo: pase
Ella abrió la puerta, y vio una muchacha poco agraciada, muy delgada, con acné en la cara y frenillos.
Pensé que era la habitación de superintendente explicó Candy.
Aquí es, me dejó usar su baño, llegué hace unos momentos en helicóptero, para buscar unos informes, mañana me voy.
A ok, a mí también me prestó el baño, pero lo usaré después de usted.
La chica vio a Candy algo preocupada y dijo: Soy Griselda y trabajo para Pemex.
-Soy Candy
Te veo preocupada Candy.
Es la primera vez que estoy a bordo y no traje toallas íntimas me regalaron 5 pero ya solo me queda una y a mí me tarda más de 3 días.
No te preocupes, ya me iré mañana y te mandaré un paquete.
¿En serio?
¡Sí! tenemos que apoyarnos entre mujeres.
Al día siguiente Candy usó la última toalla y pensó: No creo que me envíen nada, me encerraré en mi habitación, cuando se me acaben.
Candy observó que todos colgaban su ropa interior en las literas, escuchaba comentarios de sus compañeros: Yo ahorita estoy usando el lado b de mi bóxer ya mañana lo lavo.
Candy quería reírse pero ella era la líder y tenía que demostrar seriedad.
Candy llevó a la lavandería su uniforme y el lavandero coqueto le dijo: hasta se lo entregaré planchado hoy en la noche.
¡Gracias!
Más tarde bocearon a Candy y ella se dirigió a la oficina de la Administradora.
¿Me hablaba?
Norma contestó: El superintendente quiere verte en su oficina.
Buenas tardes Señor William
Buenas Tardes Candice, una amiga te mandó este paquete en helicóptero.
¡Gracias!
¿De qué se trata? Preguntó él con curiosidad.
Ella contestó: Son unos chocolates que le encargué a la Señorita Griselda
Albert hizo una mueca y dijo: puedes seguir trabajando.
Señor antes de que me vaya quiero preguntarle si hay manera de comunicarse a tierra, quiero hablar con mis padres y decirles que estoy bien.
El dijo: sólo los de Noble tienen comunicación ahora, por parte de Pemex no han puesto teléfonos satelitales.
Ah, ok Gracias.
Te puedo prestar mi máquina para que envíes correo electrónico.
-Mis padres no tienen correo.
Puedes enviarle a una amiga y que ella les diga que estás bien.
¡Es cierto!
Él le cedió la máquina a Candy y observó su correo.
Norma entró a la oficina del superintendente y dijo: ¡Encargada! ¿Qué hace molestando al superintendente? Váyase a seguir con sus labores.
Albert contestó: Norma si me molestara yo mismo le hubiera dicho que se fuera.
Ah disculpe creí que le estaba quitando el tiempo.
Candy le mandó un correo a su prima qué le dijera a sus padres que estaba bien.
Gracias Señor Albert
De nada Candy, ve a trabajar ahora.
George llegó a la oficina y la saludó ¡Hola Candy!
Hola Señor George, seguiré trabajando. Ella se retiró.
Albert se sentó y vio que Candy no había cerrado bien su correo.
George, Candy dejó abierto su correo electrónico.
William usted es un caballero y no va estar husmeando
Si, soy un caballero pero puedo saber un poco de ella, por medio de esto.
¡No lo haga!
Demasiado tarde George.
Chicas Lindo fin de semana, me decidí a subirla otra vez saludos…..
