Albert se enteró por medio de los correos entre Candy y sus primas de que la había adoptado una señora llamada Dayana que era buena persona, entre las razones que tuvo para adoptarla es que era hija de una amiga que había fallecido y que se la encargó, ambas sé habían cruzado a los Estados Unidos para trabajar como empleadas domésticas, Dayana estudió y trabajó al mismo tiempo la carrera comercial de secretariado tuvo una hija con el chofer de la casa donde trabajaba a la que le puso Dayana como ella, luego tuvieron un hijo pero falleció al año, ya después no pudieron tener más hijos, por eso cuando le encargaron a Candy aceptó gustosa porque su hija Dayana tendría una compañerita, ambas niñas se disfrutaron mutuamente siendo como verdaderas hermanas, eran confidentes, amigas se amaron, luego Dayana y su esposo decidieron regresar a su hogar en México ya habían ahorrado lo suficiente para una casita y una camioneta de carga para sostenerse de eso, Dayana la hermana de Candy se atrasó en sus estudios y Candy la alcanzó cuando iban a estudiar la preparatoria por lo tanto las dos la estudiaron al mismo tiempo, cuando salieron, Candy logró pasar el exámen para la universidad pero Dayana no, se metió a trabajar en un hospital del servicio público pero gracias a Dios ahí fue subiendo de categoría, en cambio Candy estudio toda la carrera universitaria, luego la hermana de Candy se embarazó sin haberse casado, después de tener a su bebé murió al poco tiempo, algo que Candy todavía no había podido superar, su hermana era la persona que más amaba en el mundo, por eso ella por agradecimiento quería ayudar a sus padres para cuidar al hijo de su hermana amada, que era igualito a ella sólo que en versión masculina, Albert también se enteró entre la correspondencia que tuvo con su amiga Elvira que Candy nunca había tenido novio, y quería que el primer beso fuera especial, ella había sostenido que quería llegar virgen al matrimonio, no podía fallarle a sus padres, a lo que Elvira le dijo que era una mojigata, que de seguro cuando subiera abordo se enamoraría porque tendría varios hombres para escoger. Albert notó que todas las amigas de Candy le pedían consejos y que ella respondía con mucha madurez siempre enfocados a la luz de la Biblia. Se enteró que a pesar de las limitaciones Candy era feliz por cuidar a su sobrino y por vivir con sus padres. Se enteró que era una muchacha sin vicios no tomaba ni fumaba ni iba a discotecas, varias veces las amigas le habían escrito reprochándole que no las había acompañado a una noche loca.

Albert utilizó dos horas para leer todo el correo de Candy, en ese tiempo George estuvo atendiendo todos los asuntos, mientras su jefe estaba con toda su atención en la lectura.

Cuando por fin terminó de leer todo, cerró el correo.

George esa chica es buena, quiero ser el primero y el único en su vida- comentó Albert.

-Señor usted sabe que hay muchas cosas que los separan primero usted es de otra clase social, segundo ella vive en México y usted estadounidense de origen escoces, tercero usted solamente estará poco tiempo aquí, cuarto no creo que su tía Elroy esté de acuerdo.

-Por favor George lo de mi tía me tiene sin cuidado.

El doctor se metió al almacén donde Candy estaba acomodando las cosas.

-Preciosa ¿dónde te has duchado estos días?

-El superintendente me ofreció su baño en las noches y en las mañanas uso los baños generales del piso de abajo.

-Muñeca te habrás dado cuenta que el superintendente tiene mal carácter, te prestaré mi baño para que así no tengas que subir tantos pisos y no le debas favores a él.

-Se lo agradezco

Te sugiero que no te laves el cabello dos veces al día como he notado que lo haces, el agua de la plataforma no es muy recomendable, no quiero que esa hermosa cabellera se arruine.

-Gracias por la advertencia.

De nada linda, espero que cuando bajes, mandes a componer tu uniforme ya que te lo dieron muy holgado parece que no es de tu talla.

Candy sólo sonrió ante el comentario.

Por fin Robert Taylor se fue y al poco tiempo entró el ayudante de cocina, Candy notó que era un poco amanerado.

Encargada algunos gringos me han preguntado cuánto cobra.

¿Cuánto cobro de qué?

Él se acercó a Candy y le dijo en voz baja: Encargada las otras muchachas de la compañía a veces se ayudan haciéndole favores a los caballeros de la plataforma. Ahorita ellos me han pedido que sea el intermediario.

¿Qué? -dijo horrorizada Candy- Mira les responderás que yo vine a trabajar no hacer favores. Y te pido que no me vuelvas abordar para decirme estas tonterías.

Si lo siento encargada pero piénselo pagan en dólares. -El ayudante de cocina se retiró molesto ya lo había hecho en otras compañías, siempre era el intermediario y le daban una comisión de agradecimiento.

Fue la hora del almuerzo, Albert no podía apartar la mirada de Candy, se decía así mismo quiero ser el único en su vida, el único.

Terminaron de comer todos los comensales, el equipo de hotelería y cocina cerraron las puertas mientras almorzaban se pusieron a contar leyendas de plataformas, hablaron de una mesera que la bajaron de urgencia porque se había desangrado y murió al llegar al hospital.

-Candy preguntó inocente

¿Pero porque se desangró?

Ellos se empezaron a reír y le dijeron: Es que tenía hemorroides y no lo sabía.

Candy puso una cara de confusión y ellos se seguían riendo.-No les entiendo

Dijo otro es que había uno de color abordo, se seguían riendo y Candy se quedó seria no les entendía.

Yeni le dijo: No les haga caso encargada están locos.

Yeni como era la mesera tenía que abastecer en piso, agua de sabor para los petroleros sedientos de tanto trabajar, pero ella no podía llevar el garrafón lleno, por lo que le pidió a Candy que le ordenara al lavaplatos que la ayudara.

El lavaplatos no se había presentado a Candy se llamaba Fidencio

-Fidencio por favor ayuda a Yeni a llevar el garrafón de agua al piso de abajo.

Fidencio molesto replicó: ¿Para que se mete de mesera en plataformas si después no va poder aguantar el peso de las cosas?,¡ por eso es que no deben contratar mujeres!

Candy lo miró molesta y le dijo: ¡Te estoy ordenando que la ayudes! Independientemente de que sea el trabajo de ella ¡es una orden mía que debes asumir!

El miró a Candy que estaba furiosa y le dijo: Perdóneme encargada ahorita le llevo el garrafón.

Candy escuchó en la lavandería que se estaba peleando el panadero con el lavandero.

¿Qué pasa aquí?

El panadero dijo: Este condenado pigmeo me perdió uno de mis calcetines que le di para que me lavara.

El lavandero replicó: No tengo la obligación de lavarle la ropa interior.

Candy tenía dolor de cabeza por lidiar con todo: Tú desde ahora en adelante lavaras tus calcetines y tu lavandero trata de buscar en tus ratos libres el calcetín que le hace falta a tu compañero.

Los dos la miraron con desacuerdo.

Llegó la noche y Candy tocó la puerta del consultorio para bañarse ahí.

Robert Taylor le cedió el baño, ella por precaución revisó si no había alguna cámara o algo, ya estaba traumada por las insinuaciones y por las leyendas urbanas que le habían contado.

Albert esa noche se dio cuenta que Candy no usó su baño porque estaba seco, por lo que mandó a George a que diera un recorrido por la habitacional.

George fue al consultorio y encontró a Candy riéndose con el doctor, la vio bañada, George no pudo evitar oler el aroma de Candy lo mismo que el doctor.

Candy al ver a George dijo: Con permiso de ustedes me retiro, gracias por dejarme usar su baño.

De nada preciosa.

¡Mi buen amigo George! ¡Milagro que me visitas!

Si aquí estoy visitando a las estrellas.

George verdad que es bonita la encargada

Si es bonita

Qué crees George, Norma me pidió que regresemos

¿Y tú que le respondiste?

Que si, pero que lo mantengamos en secreto, la verdad es que ahorita estoy interesado en otra persona, y no quiero que se entere que tengo novia.

George le contó a Albert lo que Candy había hecho, Albert se sintió celoso.

Candy vio que todos sus compañeros se fueron a ver la televisión a la sala de usos múltiples, le causo gracia que todos los petroleros veían una novela, ella pensó tan machotes que se ven y andan viendo novelas.

Candy se fue al almacén porque ahí le pusieron su escritorio y la computadora, ella estuvo rellenando los formatos de supervisión que tenía que presentar a la empresa cuando terminara su catorcena, la verdad es que no los entendía. Candy se acostaba a la 1 am rellenando los formatos y bajando las fotos de la cámara a la computadora de las evidencias de la limpieza que se hacía durante el día. No se permitían llevar cámaras a bordo, ni usb, ni celulares, a los únicos que le permitían llevar cámara era a los del equipo de hotelería, para que tuvieran evidencia que mantenían limpia la habitacional y esa cámara se quedaba a bordo.

Por fin llegó viernes los petroleros estaban contentos porque era el día en que comían mariscos, estaba en el contrato que los viernes era de mariscos, los sábados mole y los Domingos parrilladas con cortes especiales de Carne y pastel de postre.

Habían destapado un equipo de sonido y lo pusieron en el comedor se les ocurrió poner un cd de música de banda, Candy esta vez sólo se puso en la puerta y no ayudó a Yeni a servir las aguas y tampoco quería ponerse el cubre bocas ni el gorro, le dolían los pies.

La canción que se escuchaba de fondo era de una banda llamada calibre cincuenta, Candy pensaba ¡qué vulgares! son, ella prestó atención a la letra y decía así.

Porque mi cuerpo se quema de tanta pasión
Que borre en mi mente la imaginación
Ahorita te aclaro, que el tierno se fue
Pienso en desnudarte, y te la voy a pasar
Por tu pecho, tu espalda y de pronto hacer
Que grites mi nombre una y otra vez
Llevarme tus labios de mis pies a mi cara
Detenerte en el medio
Y me des una maaaa..nera, distinta de querer
Ponerte la mano donde sabes bien
Seré una bestia que sin respetar
Tomare tu cintura y te daré por
Detrás de tu cuello, morderte hasta hacerte llorar
Que rasguñes mi espalda y me digas que ya
Que te duele hasta el alma y no puedes mas
Mientras grabo un video así, con mi celular..

Fue el interludio de la canción y ella vio que todos los hombres se la quedaban viendo con cara de hambre, ya llevaban varios días a bordo. Candy miró que había un par de ojos azules clavados en ella, por lo que decidió retirarse al almacén.

Cuando cerraron el comedor Candy fue a comer con su equipo y el cocinero le dijo: Te guardé camarones empanizados.

¡Gracias! La verdad es que el cocinero tenía buena sazón, Candy notó que el panadero y el lavandero seguían molestos entre ellos.

Al día siguiente harían una junta con todos los líderes de los equipos a bordo la iba a presidir Albert, a Candy también la invitaron, los de Pemex había elegido un delegado el cuál hablaría por ellos.

En la reunión se estuvieron tratando cosas operativas, nada que ver con Candy, ella estaba aburrida, no le entendía a nada.

Después Albert le dijo: ¿Encargada tiene algo que decir?

Candy se puso nerviosa y dijeron todos: que pase al frente para que la escuchemos.

-Pase al frente encargada por favor dijo Albert.-Todos clavaron su mirada en ella

Candy aclaró su garganta y dijo: Por favor no dejen las bolsas de ropa en los pasillos sino que cada uno la lleve directamente a la lavandería.

Albert sonrió y dijo: Ya escucharon cada uno de ustedes le harán la recomendación a sus muchachos.

¿Alguna otra cosa Señorita Candice?

Pues ya acomodé todo y parecen que no enviaron el stock

Albert molesto dijo: ¡Cómo no van a mandar el Stock! Tienes que checarlo con tu compañía, Dios no lo quiera y entra un mal tiempo! Tenemos que estar preparados con alimentos para esos días extras. ¿Qué mas Candy?

Que para la próxima traigan jabón si quieren que se les lave la ropa, porque el que me manda mí compañía solo es para las sábanas, las toallas y los manteles del comedor, recuerden que el servicio de lavandería es un plus pero la empresa no está obligada a costear el jabón.

Uno de los de noble se paró y dijo: mañana le pasaremos desengrasante para lavar los overoles y le daremos un paquete de jabón para esta semana.

Y quisiera que me compongan la puerta del almacén chiquito porque ahí guardo los refrescos y parece que se los están robando.

Los gringos no entendieron lo que Candy dijo, se paró el traductor e interpretó a Candy.

El que reparaba las cosas de Noble dijo que lo repararía.

-Bien eso es todo vayan todos a sus obligaciones.

Todos esos días en la plataforma Candy platicaba mucho con el doctor, empezaron los rumores que ellos se entendían eso llegó a oídos de Norma, la cual empezó a ver de qué manera haría que Candy no volviera a subir en la siguiente catorcena a la plataforma.

También eso llegó a oídos de Albert el cual se decepcionó de Candy.

Por fin llegó el día en que bajaría a tierra eran las 5 de la tarde, Candy no se dio cuenta que sus compañeros dejaron hecho un desastre toda la habitacional, ella estaba lista para hablar con su relevo el cual cuando bajó de la viuda tenía cara de pocos amigos, ella le dio la información necesaria.

Ahora el doctor ya no bajaría con ellos porque logística le había proporcionado un lugar en el helicóptero de Pemex.

Otra vez se volvió a enfrentar Candy a la viuda de bajada se sentía más feo.

Llegaron al muelle y Candy preguntó: ¿iremos a la empresa a que nos paguen?

Ellos dijeron: No encargada, cuando llegamos en la noche al muelle, nos tenemos que presentar al siguiente día.

Candy no había llevado dinero para el hotel, revisó su cartera y le habían robado todo lo que tenía. Yeni le había dicho que rentaban literas pero Candy ni tenía para su pasaje. El celular lo tenían guardado en la empresa.

Todos sus compañeros se fueron, el muelle quedó vacío, Candy estaba sin dinero.

Ella vio que Robert Taylor estaba saliendo de las oficinas de Pemex que estaban en el muelle, decidió acercarse a él, pero la ignoró aunque sí se dio cuenta que estaba ahí pero se fue por otro lado, a Candy le dio pena llamarlo en voz fuerte, vio que Norma lo llegó a buscar en un coche.

Del muelle hacia la calle principal era una distancia casi de 1 kilómetro. Ella se puso a caminar con su maleta, pesaba más porque tenía las botas, el overol y su casco.

Albert había bajado en helicóptero mucho antes que Candy, se fue a la casa que tenía en ciudad del Carmen Campeche con George, se arregló porque saldrían a comprar víveres, de pronto a lo lejos vio la silueta de Candy.

George esa es Candy.

Señor usted sabe que se entiende con Robert Taylor

De todas maneras me preocupa que vaya sola por la calle, quizás no tiene dinero.

Candy iba por todo el camino diciendo: Padre Santo que encuentre a alguien conocido que me ayude o tendré que dormir en la calle.

De pronto un carro se detuvo, el bajo el cristal y dijo: ¡Candy!

Ella miro hacia adentro del carro y vio que era Albert.

Chicas les saludo gracias por seguir el Fic. Saludos a Luz, Josie, Pathya, Tania Lizbeth, Jahzeel, Valerie, mercedes, Kira anima, Glenda, chidamami, flaquita, zafiro azul cielo 1313, Stormaw, Gladys.