En realidad a Albert no le gustaba ningún restaurante de cd. Del Carmen, el anteriormente había ido al vips de esa ciudad y vieron sucio el piso y los baños por lo que prefirió llevarla a una franquicia americana applebee's.

Albert no quiso responder ninguna pregunta personal que le hizo Candy, esquivaba la plática para hablarle de trabajo, a ella eso le molestó, porque el si era insistente para que ella le contestara todo lo que él le preguntaba.

Salieron de la ciudad, y Candy se hizo la dormida para no responder ni una pregunta más , cuando llegaron a frontera, se detuvo en una gasolinera, él la desnudaba con la mirada mientras cargaba la gasolina.

Cuando llegaron la ciudad donde vivía Candy él la despertó para que lo guiara.

¡Qué bárbaro! Esta ciudad llena de baches, uno aquí tiene que andar en zigzag para no caer en uno.

¡A mí me encanta! Respondió Candy

¡Hubieras aceptado mi propuesta de irte conmigo a Cancún por tres días! La excusa que le darías a tus padres es que ibas a esperar, hasta que te pagaran.

Señor Andrew no suelo mentir

Albert se detuvo en un banco para retirar dinero y cuando entró en el carro dijo: Ten Candy, él le dio diez mil pesos lo completó con lo que tenía en la cartera. Ya que los billetes que predominaban en ella eran los dólares.

Albert ¿porque me das esto?

-Es tu sueldo, en cuanto te paguen me lo depositaras a mí cuenta, es para que no llegues con las manos vacías con tu familia.

Candy dijo: No puedo aceptarlo, que tal y si no lo vuelvo a ver, luego ¿Cómo te lo podré pagar?

Él le dijo: dame tu tarjeta a los tres días lo cobraré.

Ella le dio su tarjeta, él pensó así me aseguro que la veré de nuevo.

Candy habló con su familia eran las 8:30 de la noche y su mamá le dijo que estaban en casa de su abuelita celebrando el cumpleaños de uno de sus tíos.

Ella le señaló el camino para la casa de su abuelita. Por fin llegaron, Candy le dijo: Albert te estoy infinitamente agradecida por todo lo que hiciste por mí. ¿Cómo te puedo pagar?

Él se acercó a ella y le dijo: Dame un beso Candy, con eso quiero que me pagues.

El acarició su mejilla y se acercó a ella, a Candy se le aceleró el corazón y le dijo: Señor William yo no sé besar.

No importa yo te enseño. Albert se apoderó de su boca, ella no sabía qué hacer, el usaba su lengua para despertar el interés sexual de Candy, el beso fue prolongado hasta que alguien se asomó de pronto en el carro.

Candy ¿eres tú?

Albert se puso rojo de la pena.

¡Tía!

-Candy se bajó del auto y Albert abrió la cajuela para darle la maleta a Candy.

¿Quién es tu amigo?

Es mi jefe, él manda a todos en la plataforma.

Albert se acercó y hablo en Inglés: I am William Albert Andrew

La tía de Candy, llamada Bety dijo: Zorri no mastico el inglés

Albert sonrió y Candy se llevó la mano a la cabeza en señal de que su tía la estaba avergonzando. ¡Tía! es I´m Sorry

Venga gringuito estamos celebrando un cumpleaños

Albert le dijo en español con su acento norteamericano: No puedo tengo que ir a buscar un hotel .

Venga a cenar ¿No quiere conocer a la familia de Candy? verá que somos buenas personas, además ¿Quién bajara la maleta de Candy?

Albert cerró el carro y las fue siguiendo bajaron como 20 escalones y había un gran patio, donde tenían mesas puestas con refrescos y comida. Todos se alegraron cuando vieron a Candy, eran como 40 personas.

Todos miraron con interés a Albert. Candy besó a todos y dijo en voz fuerte: Este es mi jefe de la plataforma

La mamá de Candy se acercó con su sobrino

-Albert ella es mi mamá y mi sobrino

Albert dijo: Mucho gusto en conocerla Señora Dayana, mucho gusto en conocerte lalito, me llamo William Albert Andrew.

Candy pensó: No me acuerdo haberle mencionado el nombre de mi mamá ni del niño.

Albert vio que la mamá adoptiva de Candy, aunque era una señora de edad avanzada era muy guapa, tenía ojos verdes pero no como los de Candy ya que tenía un poco de color miel después del iris.

El padre de Candy se acercó con un poco de desconfianza, pero lo saludó amablemente.

Candy sírvele un tamal al Señor Andrew y un chile en nogada.

Albert dijo: Solamente una cosa por favor.

Candy obedeció a su mamá, sentó a Albert donde estaban los demás y ella se sentó a lado de él, Dayana le sirvió a Candy un tamal.

Albert miró su plato arqueando la ceja y uno de los tíos de Candy le dijo: come gringo, no porque se acabe dejes de comer.

Albert vio que se dirigía a él, tomó el primer bocado del tamal de masa colada.

mmmm Candy ¡Está delicioso!

¡Me alegro que le guste!

El tío de Candy dijo: Le presentaré a la Familia mientras come, ella es mi hija leopoldina, le digo así porque es muy presumida y se parece al personaje de leopoldina que salía en la novela de rosa salvaje en realidad su nombre es Camila, ella es mi hija la chancla le digo así porque siempre anda en fachas y parece una vieja chancluda vestida así, ellos son los gallos, ellos son los hormigones, el es agua mala le decimos así porque cuando se casó por la iglesia y lo quisimos aventar hacia arriba parecía una gelatina y no lo podíamos agarrar bien, ella es colocho, la tia chikal etc.

Candy dijo: ¡tío por favor! Preséntalos por sus nombres! No por sus apodos.

Albert estaba sonriente.

La bisabuelita de Candy se acercó a Albert y metió su dedo en el tamal que él estaba comiendo, Albert la miró con desconcierto.

¡Es para ver qué carne te tocó!

¡Abuelita como le vas hacer eso al Señor Andrew!

¡Por favor Señor Andrew discúlpela! ¡Está senil!, tenga mi tamal, no lo he empezado.

No hay problema Candy, la verdad es que tu abuelita quería darle más sabor.

-Ella le quitó el plato y le dio el de ella.

El vio que Candy siguió comiendo el tamal, al que le habían metido el dedo.

Se acercó otro tío de Candy y dijo: ¡La verdad es que a mí me caen mal los gringos!, por todo el territorio que nos robaron.

¡Tío por favor! No te pongas hablar de historia.

Albert contestó: En nombre de todos los norteamericanos le pido disculpas

Candy hizo una mueca y Albert se estaba divirtiendo.

¡Vamos a romper la piñata!

Se acercaron todos los niños para romperla, y Albert vio que era de una figura que él no reconocía.

¿De quién es la figura?

El tío de Candy dijo: Mi esposa sabe hacer piñatas, como acaban de correr a mi sobrino de su trabajo, él le dio la foto de su exjefe para que le hiciera una piñata de él, después que pasen todos los niños él va rematarla. Un primo de Candy dijo : Quizás pronto tengamos una piñata de usted aquí- dirigiéndose a Albert.

Candy blanqueo los ojos de la pena.

Albert se empezó a comer el chile y se puso a sudar.

Candy ¡Esto está muy caliente!

El tío de Candy dijo: ¡Comételo chelo! ¡Demuestra que eres macho!

Pasaron todos los niños a romper la piñata, por último pasó el primo desempleado de Candy y le dio un palazo con todas sus fuerzas, que uno de los dulces le cayó a Albert en la frente.

¡Señor Andrew! ¡Se encuentra bien!

¡claro! ¡Claro! No me dolió.

Candy se paró a buscar hielo y se acercó el primo de Candy que había acabado con la piñata y dijo: ¡Si te quieres propasar con mi prima, te agarraremos a palos!

¡Saúl! ¿Qué le andas diciendo al Señor Andrew?

Nada Candy, le estoy dando la bienvenida, ¿verdad Señor Andrew?

Si claro, contestó Albert.

Candy se sentó a su lado, el tío se puso a contar chistes y esa noche la pasaron muy divertidos, Albert se comió otro tamal porque le gustaron.

Candy acompañó a Albert al carro y dijo: Siento mucho lo que pasaste con mi familia, te dijeron gringo, te amenazaron, te golpearon con un dulce, te enchilaron.

Candy no tienes porqué disculparte, pasé un rato muy agradable, y esos tamales que hace tu abuelita están deliciosos, el chile en nogada aunque estaba picoso estaba muy rico. Mañana te hablaré para que vayamos de excursión.

Albert discúlpame pero mañana me toca ir a la Iglesia.

¡Está bien! Dime dónde queda para que te acompañe, de ahí saldremos a pasear

Es la que está aquí cruzando la calle unos metros más adelante.

Él se inclinó y le dio un beso a Candy para despedirse.

Al día siguiente Albert la acompañó a la Iglesia, y todos se acercaban para saludarla y conocer al gringo.

Después Candy se fue con Albert pero se llevaron a su sobrinito como chaperón, Albert los invitó a jugar boliche, compró el juguete que quería el sobrino de Candy y almorzaron.

Al siguiente día, Albert volvió a invitar a Candy a pasear, ya que al siguiente partiría a Chicago.

Esta vez sí salió sola Candy con él, fueron a un lugar llamado paraíso, eran unas playas pero no tan bonitas como las de Cancún porque la arena era oscura. El nadó con ella y la besó varias veces.

Al finalizar el día, el llevó a Candy para que fueran a checar su tarjeta y vieron que le habían descontado en la compañía tres mil pesos por el faltante que según hubo en la plataforma.

¡Son unos rateros Candy! ¡Ya no debes de trabajar ahí!

Seguiré trabajando ahí, no tengo otra opción, ahorita que lleguemos a mi casa le devolveré los tres mil pesos.

No es necesario que hagas eso Candy.

No quiero deberte nada Albert.

Él fue al hotel donde se hospedaba, según para cambiarse e invitó a Candy a pasar a su habitación, ella lo siguió pero en su mente nunca le pasó que Albert le propusiera lo siguiente:

Candy quiero que vivamos en unión libre, puedo comprar un departamento en esta ciudad, lo pondré a tu nombre y te compraré un carro, la próxima vez que bajemos, ya estará listo para que nos amemos.

Albert se acercó a ella y la besó apasionadamente.

Candy le dio una cachetada

¡Me has ofendido!, ¡piensas que soy una cualquiera!. Ella se salió de la habitación molesta.

Albert fue tras ella.

Candy discúlpame no era mi intención ofenderte, pensé que era el siguiente paso.

¡Te presenté con mi familia!, y aun así piensas que les voy a fallar ¡Estás equivocado! ¡No me vuelvas a dirigir la palabra nunca más!

Ella salió del hotel y tomó un taxi.

Albert pagó para que llevaran su auto a ciudad del Carmen y partió a Chicago.

MANSION ANDREW EN CHICAGO

Después de dos días de descanso George se presentó con la sra. Elroy

George ¿Por qué no vino William contigo?

Señora Elroy, el Señor William, está interesado en una señorita que vive en México.

¿Es hija de algún político?

No

¿Es hija de algún empresario?

Ella es de clase trabajadora, es bonita y la conoció en la plataforma.

George ¡por favor! Tú estás para que William no cometa tonterías.

Lo sé, pero usted sabe como es, cuando se enterca.

Albert llegó un día después.

Hijo ya vi tu informe y chequé lo que pusiste que no es conveniente invertir en noble.

Así es tía, están en malas condiciones las instalaciones de la plataforma.

Entonces ya no tienes a nada a que regresar a México.

¡Te equivocas tía! Le trabajaré otras catorcenas al Señor Noble.

¿Qué te retiene allá?

Tía por favor, dame mi espacio. Lo que sí creo es que compraré una compañía que abastece de alimentos a las plataformas y embarcaciones del sector petrolero.

¡Por favor William ese capricho te saldrá caro!

Precisamente tía, porque tengo suficiente puedo satisfacer mis deseos y mis caprichos, esto no afectará en nada el patrimonio de la familia Andrew, esto es una pequeñez.

Al día siguiente Albert fue al corporativo Andrew, le mandó una invitación a Candy para ser su amigo en el Face.

¡Buenos días Señor William! pensé que seguiría de conquistador.

Me fue mal George, recibí una cachetada por parte de Candy, cuando le propuse que viviéramos en unión libre.

Ni modo Señor Andrew, hay muchas chicas que hacen fila por usted.

Si George pero a mí me gusta ella.

Quiero que hagas un acuerdo prematrimonial, pon que a los dos años nos divorciaremos y que le quedará el cinco por ciento de mi patrimonio personal, más una pensión de por vida de diez mil dólares al mes.

Señor Andrew ¿está seguro que la Señorita Candy no se ofenderá con su propuesta?

Me casaré con ella, solamente así obtendré lo que quiero, le hablaré claro y le diré que ella y su familia quedará asegurada de por vida, estoy seguro que no podrá negarse.

Que se me hace que logrará que le den otra cachetada.

CASA DE CANDY

Hija te la pasas durmiendo todo el día.

Mami en la plataforma casi no puedo dormir.

En ese momento sonó el teléfono varias veces.

¿Qué ocurre? ¿Por qué no le contestas a tu jefe?

Mamá estoy en mis días de descanso, no me tiene que molestar.

Pero ¿qué tal si luego te corre?

No me importa, me buscaré un trabajo aunque sea mal pagado, total ya les pagué a todos los que debía.

Hija otra vez estarías desempleada.

Mami Dios proveerá.

Candy revisó su face y vio la invitación de William y la rechazó, ella lo bloqueó de su whatsapp.

Hola chicas lindo inicio de semana.