A Candy la habían acusado falsamente y la bajaron de la plataforma, Margarito le habló a Albert para contarle todo lo ocurrido.

Albert le dio indicaciones que la defendiera en la compañía.

Al llegar a la compañía el de recursos humanos les dijo que fueran al siguiente día, porque estaban muy saturados con tres guardias.

¿Y ahora qué Margarito?

Pues tendremos que buscar un lugar para dormir , déjeme le hablaré a un amigo para ver si nos puede dar hospedaje.

Señor William, no nos recibieron hoy en la compañía sino hasta mañana.

¿Dónde estás?

Buscando un lugar para dormir, la señorita Candy está conmigo.

Mira te haré una transferencia checa tu cuenta, busca un hotel aceptable, ahora estoy en Chicago, paga todo lo que consuma Candy, te estoy depositando una buena cantidad para los dos.

¡Entendido Señor William!

Margarito se acercó a Candy y dijo: Encargada, ya quite esa cara de tristeza y vamos a comer.

La verdad es que no tengo lo suficiente, todavía me falta buscar un hotel.

-No se preocupe encargada, mi amigo me facilitó un dinero que me debe, así que yo la invito.

¿Cómo crees Margarito? ¡Eso sería abusar de ti!

Ni una palabra más encargada no acepto negativas. –Margarito agarró la maleta de Candy y la de él y fueron a comer hamburguesas.

Estaban comiendo y Margarito preguntó: Encargada y si la despidieran que piensa hacer.

Conseguiría un empleo en mi ciudad, ya no volvería a las plataformas, hay mucha gente mala.

¿Me está incluyendo a mí?

A ti te excluyo Margarito, la mayoría me quería como amante.

Pero usted tiene buenos principios y no iba aceptar, así que no veo el problema.

Me vi tentada en aceptar, me da vergüenza admitirlo pero el superintendente es guapísimo.

¡Encargada! ¿Quién lo diría?

¡Ya Margarito! te lo platico porque te tengo confianza. El doctor me contó que Albert es de dinero y que sólo soy un pasatiempo para él, creo que por algo pasan las cosas, después que entregue mañana los formatos y me paguen los días que trabajé me regresaré a mí casa e iré a una agencia de autos ahí tengo un amigo en recursos humanos, pagan poco pero me ganaría honradamente mi salario sin andar haciendo cosas indebidas.

Margarito la llevó a un hotel aceptable, y pidió habitaciones separadas.

Albert le habló a Candy pero ella no contestó. – Luego le habló a Margarito.

¿Qué pasó con Candy? ¿Ya están en el hotel?

Si Señor Andrew

¿Será que tiene apagado el celular?

Me dijo que no quiere saber nada de ninguno de la plataforma, que son malos, que entregando los papeles a la compañía se regresará a su casa y conseguirá empleo en una agencia de autos.

Averigua en qué agencia, platicale que hay una nueva compañía que se llama Andrew y que están reclutando, dile que meta sus papeles.

Se lo diré Señor Andrew.

Dile que si uno queda en esa compañía, las capacitaciones son en playa del Carmen.

Jajjaja Señor Andrew, no me va a creer eso.

¡Tú dile!

Candy salió de la habitación y le dijo a Margarito que fueran a cenar.

Al siguiente día fueron a la compañía, los recibieron hasta las doce, le dijeron a Candy que hablara con el encargado que la sustituiría, para decirle como estaban las cosas con el personal.

Luego la despidieron sin hacerle más preguntas, lo mismo que a Margarito por haberse bajado con ella.

¿Qué harás ahora Margarito! ¡te despidieron por mi culpa!

¡Yo iré a buscar empleo en la compañía que le dije! ¡Vamos a meter nuestros papeles de una vez! Ya que nos lo acaban de dar.

Estaba Archie con Stear con la compra de mobiliario y equipo de oficina.

¿Para qué será que quiere invertir en México mi tío?

¡Esta horrible esta ciudad! Comentó Archie.

De pronto, una secretaria que habían contratado les anunció que había llegado una muchacha a pedir empleo con Margarito.

¡Ha de ser la chica que le gusta a mi tío! ¡Vamos a conocerla!

¡Hágala pasar Angélica!

Buenas tardes

Stear y Archie se admiraron de que era hermosa- ¡Buenas tardes!

¡Venimos a dejar nuestros papeles! Nos dijeron que estaban contratando personal en esta compañía.

Archie dijo: Así es muchacha dámelos, cuando entremos en funcionamiento te hablaremos.

Candy puso una mueca de que no lo creía.

Margarito también entregó sus papeles y le dijo Stear Muchacho de una vez quédate con nosotros, para ti si tenemos trabajo ahora.

¡Gracias! Me despediré de mi jefa.

¡Claro ! contestaron los hermanos.

Ellos salieron fuera del edificio.

¡Qué suertudo eres Margarito! Ya tienes trabajo

Por favor vaya directo a su casa, ya no se quede más tiempo en Ciudad del Carmen, le hablaran de aquí cuando esté en funcionamiento la compañía.

¿Tú crees que me hablen?

Verá que sí.

Stear estaba encargado de participar en las licitaciones para que la compañía le trabajara a Pemex y ofreció los servicios a otras compañías privadas.

Margarito ¿esa es la chica que le gusta a mi tío?

Si Señor Archie.

¡Es muy bonita! ¡Ya vemos porque se está tomando muchas molestias!

Candy se regresó a su casa, en la noche se conectó en el face y Albert la abordó.

Hola Candy

Ella no le contestó

El vio que lo dejó en visto.

¿Qué pasa contigo? Somos amigos

Los amigos se cuentan todo y tú no has sido sincero conmigo, sólo soy tu pasatiempo.

Lo hablaremos personalmente, ahora estoy en Chicago cuando termine con unos asuntos que tengo pendientes, iré a buscarte.

Candy esos días consiguió el empleo en la agencia de autos, como estaba bonita le dieron el puesto de agente de ventas.

La mayoría de los clientes eran hombres, pero llevaba dos semanas y no había vendido ni uno, la pusieron en la mejor plaza de su ciudad.

Albert la había puesto otro vigilante, y el veía que todas las tardes la visitaba en la plaza su amigo Francisco, esto se lo comunicó a Albert por lo que él decidió viajar para ver a Candy.

Estaba Candy mostrándole el auto a un cliente, cuando Albert se sentó en el escritorio para esperarla.

Ella volteó y ahí estaba mirándola sonriente.

Terminó de atender al cliente y fue al escritorio.

Albert ¿Qué haces aquí?

Salúdame Candy, él se le acercó y la besó en los labios, era el horario que el vigilante le había dicho que llegaba su amigo Francisco, el muchacho vio de lejos a Candy con Albert y decidió no acercarse.

No sabes cuánto ansiaba besar tus labios nuevamente. Albert no la soltaba.

Albert ¿A qué viniste? Debemos olvidarnos, somos de mundos distintos.

No me interesa Candy, yo quiero estar contigo. ¿Porque no vamos a un lugar donde podamos estar solos?

¡Ya vas empezar nuevamente!

Ja j aja es que me provocas con tu hermosura.

Sabes te compraré una flotilla de autos. ¿Cuántos has vendido?

Ninguno

El sonrió y dijo: ¡Vamos hacer una apuesta! Si logro vender uno en esta tarde, te vienes conmigo a Cancún.

No creo que vendas ni uno, llevo dos semanas aquí y nadie compra.

Las mujeres se acercaban por ver al rubio guapo que parecía un galán de cine.

Una mujer que tenía dinero se acercó y le dijo a Albert ¿si te compro el auto saldrías conmigo a cenar o a desayunar para presumirte con mis amigas?

Albert que quería ganarle la apuesta a Candy y llevársela a Cancún le dijo que sí.

¿Entonces donde tengo que firmar?

Albert le llevó la cliente a Candy y rellenó los formatos.

Al día siguiente la mujer depositó el enganche y cuando tuvo Candy la ficha de depósito, tuvo que aceptar irse con Albert a Cancún pero le advirtió que iría con su familia, por lo que Albert aceptó.

Albert fue hablar con los padres de Candy.

¡Buenas noches gringo! Pensé que no volveríamos a verte - Dijo el padre adoptivo de Candy

¡Viajé a Chicago pero estoy de vuelta! ¡Quiero invitarle a usted y su familia a Cancún!

¿Pero porque? Si no somos amigos.

Señor, Candy y yo si somos amigos.

No lo veo correcto.

¡No sea tan escrupuloso! ¡Haga de cuenta que se ganó el viaje en un concurso!

El sobrino de Candy dijo: ¡Vamos! ¡Quiero conocer Cancún! Y quiero conocer más al tío Albert.

Candy se puso roja de la pena, Albert sólo sonrió.

¿Tú que dices Dayana?

Que si, pero si también invita a mi mamá, es decir a la abuelita de Candy.

Albert dio un suspiro y dijo: ¡Claro la abuelita también está invitada! Entonces saldremos pasado mañana denme sus nombres para que compre los boletos del avión.

Por fin llegó el día en que irían a Cancún, un tío de Candy los llevó al aeropuerto que estaba fuera de la ciudad, la abuelita de Candy se agarró del brazo de Albert el caminaba lento para seguirle el paso a la señora.

A Candy le daba risa, por todo lo que hacía Albert por ella.

Dayana le dijo: Candy creo que le gustas a ese muchacho, pero es mayor que tu

Es sólo un amigo mamá

Pero un amigo no hace estas cosas

Al contrario mamá los amigos hacen cosas desinteresadas , créeme que el no espera nada de mí, es mejor así mamá, no hay compromisos entre nosotros, puedo ser tal cual soy delante de él.

Abordaron el Avión él había pedido primera clase, Albert en realidad tenía jets pero no quería ser ostentoso delante de Candy y su familia.

Al llegar a Cancún el transporte del hotel los estaba esperando.

¡Bienvenido Señor Andrew!

Albert seguía del brazo con la abuelita de Candy.

El pensó todo lo que hago por amor, porque ni a la tía Elroy la llevo del brazo.

Hola Chicas espero estén bien, la próxima que actualizaré será el intruso. Trataré de hacerlo mañana, ya los días de actualización de los Fics estarán así como los estoy haciendo en esta semana.

Les mando saludos a mis amiguitas Glenda, Kira Anima, Stormaw, Susana Rojas, Gaby Grandchester, Josie, Gladys, Valerie, Sayuri 1707, Luz, Jahzeel, Nayr. Rebeca 16 (gusto saber de ti). Les recuerdo mi nuevo fic Mi obsesión por Albert .