Albert llegó al hotel con la familia de Candy les dio una suite a los padres con la abuelita y una para Candy y su sobrino.

Tía ¡esta recámara está bonita! ¡Me agrada el tío Albert!

Hijo, él no es tu tío

-Pero si es tu novio, quiere decir que es mi tío

-Sólo somos amigos

Albert llamó a la habitación de Candy y dijo: Es hora del almuerzo, avisa a tus padres que bajen al restaurante del hotel, vengan preparados porque de aquí nos iremos a la playa.

Está bien Albert

Candy les avisó a sus padres y quedaron de acuerdo en verse en el restaurante.

Albert estaba esperando con ansias a Candy quería verla en bikini, sufrió una decepción cuando la vio con una playera holgada y una bermuda, ella iba con su sobrino.

¿Traes debajo de eso tu traje de baño?

-Es el que cargo puesto

El hizo una mueca y dijo: Candy pareces monja, si quieres vamos a una tienda a comparte ropa de playa.

-No es necesario Albert así me siento cómoda

Tío Albert ¡yo si quiero que me compres algo de las tiendas!

¡Claro que si Eduardito! dile a tu tía que deseas luego ella y yo iremos a las tiendas a comprártelo.

Bajaron los padres de Candy al restaurante, era bufete.

La abuelita de Candy se llamaba Anita y le pidió a Albert que le sirviera crema de camarón, Albert queriendo quedar bien con la familia le sirvió todo lo que pedía.

-El sobrino de Candy se sirvió de todo lo mismo que los padres.

Candy pensaba: Albert dirá que nos puede mantener en ropa pero no en comida.

Albert dijo: Candy después de aquí podemos ir a la playa para que te montes en mi banana.

¿Qué? - dijeron todos al unísono

Albert les señaló la playa y vieron una banana acuática

Todos dijeron: ¡Aaah!

Doña Anita le dijo a Dayana al oído: me parece que Candy debe de tener cuidado con este gringo, ¡tiene una cara de pervertido que no puede con ella!

¡Mamá por favor! ¡qué te puede escuchar!

Comieron hasta que se saciaron luego fueron a una palapa en la playa les llevaron mesas, sillas y cócteles.

Albert llevó de la mano a Doña Anita para que nadara en la playa, mientras Candy y su familia se montaron en la banana de Albert.

Albert escuchaba las risas de Candy y de su sobrino él deseaba estar con ella montado en la banana. Dayana y su esposo decidieron ir con doña Anita para que Albert se montara también en la banana. Él se sentó detrás de Candy

Albert gracias, ¡Esto es muy divertido!

Eduardito exclamó: ¡Me caes bien Tío Albert!

Tú también a mí lalito.

Después de eso Albert nadó con Candy y el niño en la playa, los padres de Candy y doña anita se fueron a duchar.

Candy ¿podríamos ir a un centro nocturno al rato?

Albert no suelo ir a esos lugares, además mis padres quieren aprovechar para visitar unos parientes que tenemos aquí en Cancún.

¿Y si les doy un chofer que los lleve? ¿y se quedan conmigo el niño y tú para ver el acuario?

-¡Es buena idea les diré! Con permiso nos iremos a cambiar

Albert se acercó a Candy y le dio un beso delante de su sobrino.

¿No que no son novios? Dijo el niño.

Enviaron a los padres y a doña Anita en una camioneta del hotel y ella con su sobrino se fueron con Albert al acuario.

Luego Albert los llevó a una tienda y le compro ropa de playa al niño y a Candy.

Albert no deberías hacer esto me confundes y también se confundirá mi sobrino.

Déjame complacerte esto no es gravoso para mí, y me encanta verte sonreír.

Esa noche Albert los llevó al malecón y dijo la abuelita de Candy: Está bonita la zona atolera.

Dayana la corrigió: Zona hotelera mamá no atolera.

Lo que sea pero me entendieron

Al día siguiente fueron a Xel-ha, Albert les pago la entradas a todos.

Había unos hombres y mujeres con el atuendo del pueblo maya que daban masajes y le ofrecieron a Albert hacerle una limpia.

Candy ¡hazte una limpia para ver si te cambia la suerte en el trabajo!

Candy hizo una mueca

¡Es broma! Dijo Albert con una sonrisa

Lo sé

¿No quieres hacértela? ¡yo te la pago!

Candy dijo: Esas son costumbres paganas no creo en ellas.

Albert dijo: ¡yo si me la haré! Para ver si tu abue se agarra de tu papá.

Candy frunció el ceño y él dijo: ¡es broma!

El hombre se puso ramear a Albert por todo el cuerpo, Candy le quitó la rama al hombre y le pegó a Albert y Eduardito se reía.

Luego el hombre le pasó un huevo por todo el cuerpo y Candy dijo: es más efectivo si le rompe el huevo en la cabeza

¿Si verdad? dijo el Hombre

¡Claro! dijo Candy

El Hombre le rompió el huevo en la cabeza a Albert

Albert se tuvo que ir a duchar para quitarse el olor a huevo.

Albert miró a Candy con desaprobación y ella le dijo: Es broma.

Después de eso los padres de Candy fueron a todos los restaurantes que habían, mientras Candy, Albert y su sobrino se pusieron en una balsa para recorrer todo el río Albert se aventó al agua para empujar la balsa para que fuera más rápido.

Después de eso el papá de Candy dijo: ¡Qué lindo lugar! estamos disfrutando de ver las algas marinas, pasaron unas muchachas en bikini y dijo doña Anita: más bien ¡tú estás viendo las nalgas marinas!

Suegra ¿cómo cree?

Fueron a dejar a Eduardito con los padres de Candy y después de eso Albert se la llevó a una cueva y le preguntó ¿Te estás divirtiendo?

Si Albert, te agradezco por regalarme estos momentos divertidos con mi familia.

¡Ah yo pensé que tu gustaba estar conmigo! Dijo Albert haciendo una mueca.

-También estoy disfrutando de tu compañía

Él se acercó a ella la besó y le dijo: Candy me has vuelto adicto a ti

La siguió besando luego bajó hacia el cuello y le mordió suavemente las orejas el escuchó la respiración agitada de Candy.

¿Quieres sentir más? Ella no respondió y le empezó acariciar los senos. Albert vio que Candy estaba accediendo y luego empezó a meter la mano bajo de su bikini.

¡No Albert, basta por hoy!

¡Está bien amor!, adelántate tengo un problemita, ella vio que tenía abultado el bóxer y salió huyendo de ahí, Albert se quedó pensando: ¡Es tan delicioso acariciarla!, quisiera más con ella, siento que la amo pero mis deseos son muy fuertes, ¡bájate amiguito por favor! Se decía asimismo.

Todo ese día se la pasaron disfrutando del Lugar.

Al día siguiente fueron a una plaza comercial Albert le compró regalos a todos. Habían unas mujeres que hacían trenzas en el cabello, Candy y Albert se trenzaron todo el cabello. Luego el papá de Candy vio a uno vestido de Pakal (Rey maya de palenque) con un penacho, tocaba un tambor y los turistas le daban dinero y comentó: Ya me voy a venir a cancun vestido de maya para que los gringos me den dinero.

Albert sonrió por lo ocurrente de su suegro.

Albert los llevó en uno de sus yates a Cozumel y Islas mujeres.

El último día visitaron X-caret, todo ese día se la pasaron de excursión

Albert les preguntó si deseaban ir a otro lugar y le dijeron que a Tulum, en las ruinas Albert y Candy se subieron a todas pero los padres no aguantaron a subir ni 5 escalones.

Candy ¿Qué lugar del mundo te gustaría conocer?

Ella dijo: Inglaterra y el reino Unido me gustaría visitar los castillos, algún día cuando gane lo suficiente lo haré.

Yo te puedo llevar

No. Albert no quiero que pienses que soy una aprovechada, yo no puedo pagarte lo que estás gastando conmigo y con mi familia.

Ni yo te lo estoy cobrando.

Con verte sonreír y disfrutar con tu sobrino de estos lugares me doy por bien servido. Quiero pasar momentos divertidos contigo aunque yo no sea el dueño de tu corazón el oír tu risa me hace feliz.

No quiero deberte nada Albert.

Candy sólo disfrutalo.

MANSION ANDREW EN CHICAGO

George hablé a uno de nuestros hoteles en Cancún y por casualidad me dijeron que Albert está de guía de una familia. ¿Quiénes son? ¿Son inversionistas? ¿O unos socios?

No Señora Elroy, es la familia de la muchacha de quien está interesado el Señor William.

George ¡Vamos ahora mismo a Cancún! ¡quiero conocer a esa muchacha! Por la cual William está perdiendo la cabeza.

La Señora Elroy y George tomaron un vuelo a México y de ahí un vuelo a Cancún.

CIUDAD DEL CARMEN, CAMPECHE

Mientras en la Nueva compañía Andrew ya se habían ganado unas licitaciones para darle servicio a Pemex y unas empresas privadas clientes de los Andrew en otras áreas, Habían comprado una casa para darle hospedaje a las guardias, por lo pronto empezaron a contratar personal y le preguntaron a Albert si permitiría que Candy eligiera a su guardia, él dijo que sí.

Se puso como dueño de la empresa a George.

Chicas espero estén bien halle una forma de escribir en mi trabajo sin compu así que parece que ya no subiré tan tarde las historias saludos a Tania Lizbeth, Stormaw, Luz, Kira anima, gracias mercedes por leer los fics, Valerie, Susana Rojas, Zafiro azul cielo, Glenda, Gaby Grandchester, Nayr, Rocio Cr, chidamami, Annie, Rebeca 16, Josie, pcamila 717.