MANSIÓN ANDREW

-William ¿ya sabes que Dayana, Candy y el niño partieron a México?

-Si tía, yo también iré a México, no quiero estar alejado de Candy, dile a George que se haga cargo de todo, Margarito estará conmigo.

*Albert alistó su maleta y la Señora Elroy ordenó que fueran guardaespaldas para que cuidaran de Albert.

CASA DE SEGURIDAD DE CANDY

-Estaban asando carnes en la terraza y festejando con Candy, la casa tenía una alberca y sus primas y primos estaban nadando.

*La mamá de Paco llegó a visitar a Candy.

-Candy ¡Estás viva! Lo que hubiera dado para que mi hijo estuviera celebrando este momento con nosotros.

*A Candy se le oprimió el corazón.

-Yo quisiera despertar y darme cuenta que sólo fue una pesadilla todo lo que viví, y que Paco vendrá en cualquier momento para quedarse conmigo.-comentó Candy

-Lo sé Candy, pero Paco está en un lugar mejor y tú debes rehacer tu vida a lado de tu actual esposo.

*Candy miró a Dayana un poco molesta por la indiscreción.

-Te pusimos en los motivos de oración de la Iglesia y todos saben lo que te ocurrió, todos esperan que des tu testimonio, de cómo te protegió Dios- se justificó Dayana

Candy aclaró: Sólo me casé porque me dijeron que al asumir una nueva identidad y si me casaba con El Señor Andrew, estaría protegida, ya que es un hombre muy influyente en Estados Unidos, en cuanto esté fuera de peligro, pienso divorciarme de él, William Andrew y yo no tenemos nada en común.

La suegra de Candy dijo: Él estuvo acompañándonos con tu mamá, cuando enterraron a Francisco, nos ofreció su apoyo incondicional, ese muchacho es de buen corazón, sería una lástima que no le dieras una oportunidad a tu matrimonio.

*Candy recordó las alucinaciones y se llevó las manos a la cabeza.

¿Qué pasa Candy?

Nada, me meteré a la alberca con Eduardito

*Después de unas horas todos se retiraron y se quedaron acompañando a Candy sus padres y su sobrino.

-¿Cómo te sientes? –preguntó Dayana

-Feliz de haberlos visto a todos.

-Candy, tenemos que hablar sobre el Señor William.

-Mamá yo sé que se portó bien, pero no soporto tenerlo cerca.

-¿Y el amor que le tuviste?

-Mamá, no quiero recordar nada, déjame estar en paz.

*Al día siguiente Albert estaba en la entrada de la casa.

-Es el Señor William, vino a visitarte

Candy respiró profundo y dijo: hazlo pasar

Candy estaba armando un castillo con Eduardito.

Hola Candy

Hola Albert.

¡Tío Albert! - Eduardito lo abrazó.

-Hijito ¿me puedes dejar un momento a solas con tu tía?

-Sí, ahora salgo

*Ellos se miraron y Candy volteó la cara.

-Candy, quisiera que vuelvas conmigo a Chicago

Albert: Te pido que me dejes ordenar mis pensamientos, por el momento me siento aterrada cada vez que estoy cerca de ti.

-¿Sientes aberración por mí?

-Siento temor, teniéndote cerca

-Candy yo no te dañaría, al contrario trataría de hacerte feliz.

*Albert se acercó y Candy retrocedió.

-¡No me rendiré Candy!, vendré todos los días para verte.

*Cuando Albert estaba saliendo de la propiedad y se tropezó con uno de los primos de Candy.

-Gringo ¡tanto tiempo sin verte!

Hola- dijo Albert un poco triste

¿Qué te pasa gringo? ¿Por qué esa cara?

-Candy no soporta tenerme cerca

-¿Quieres que te diga, lo que necesita mi prima para animarse?

-Dime

-Que le traigas serenata

-¿Serenata? ¿Qué es eso?

-Mariachi

-¿Marriachi?, ¡si sé que es marriachi!- dijo Albert

-Mariachi wey, no marriachi ¡Vamos por los mariachis, gringo!, verás que Candy bailará en un pie.

Albert quedó de acuerdo con el primo de Candy que le llevarían serenata a media noche.

*A las 12 de la noche, Dayana dejó entrar a Albert y al primo de Candy junto con los mariachis a la propiedad.

*Albert le había dado dinero al primo de Candy para conseguir unos mariachis buenos, pero el primo para quedarse con una parte del dinero, le consiguió unos mariachis desentonados.

*Empezaron a tocar una canción que decía así:

Tú y las nubes me traen muy loco

Tú y las nubes me van a matar,

Yo pa arriba volteó muy poco

Tu pa bajo no sabes mirar.

*Algunos de los vecinos de fraccionamiento al escuchar los mariachis desentonados, empezaron a gritar: ¡Cállense! ¡Dejen dormir!

Uno de los mariachis que estaba un poco ebrio, dijo: ¡Yo haré que salga la muchacha!

*Empezó a tocar una canción y los demás músicos lo siguieron.

El mariachi loco quiere bailar

El mariachi loco quiere bailar

Quiere bailar el mariachi loco

Quiere bailar el mariachi loco.

*Candy se molestó y les tiró agua fría por el balcón, le cayó a Albert que estaba con un ramo de rosas y al primo de Candy.

*Ella se dio cuenta quienes eran y bajó rápido para checar que estuvieran bien.

*El mariachi ebrio dijo: ¿Ya ven? Les dije que saldría la muchacha y salió.

-Albert, ¿Estás bien? ¿Qué haces aquí?

-Me dijo tu primo que te animarías, si te traía serenata.

-Candy sonrió y dijo: Entra un momento

*Se dirigió a su primo y le dijo: ¡Y tú! ¡Vete hacer ruido a otra parte!

-Candy, yo sólo quería que te animaras- le dijo Albert disculpándose.

-ja ja ja , Albert en esta ciudad no hay buenos mariachis, sólo en Guadalajara o en Garibaldi en la ciudad de México.

-Tu primo me dijo y me pareció buena idea, pero si quieres te llevo a la ciudad de México para que escuchemos buenos marriachis.

-Mariachis Albert, pero no es necesario, con la intención basta.

*Candy se acercó a Albert y le dio un beso en la mejilla.

-Gracias por las flores Albert.

*Albert se fue contento pensando: Es la primera sonrisa que me regala desde que la rescatamos, quizás no fue tan mala idea que viniera con su familia.

Al siguiente día llegó el pastor de la Iglesia a platicar con Candy.

-Buenos días Candy

-Pastor Heber, es agradable verle de nuevo.

-Candy, Dayana me habló sobre tu problema de adicción.

-Heber, esa adicción fue provocada, yo no tuve la culpa de que me drogaran.

-Candy en cualquier circunstancia que haya sido, el resultado es: que tienes un problema que debes superar, pero no puedes hacerlo sola, sino con la ayuda de Jesucristo.

-Sufrí mucho, todo lo que me pasó: primero perdí a mi esposo en esa explosión, caí al mar con el brazo quemado, me atacó un tiburón y casi me ahogo, luego me mantuvieron meses encerrada, drogándome, me hicieron pasar por muerta, estuve lejos del cariño de mis padres ¿Por qué Dios permitió que pasara por todo esto? ¿Qué razón hubo? ¡No lo comprendo! ¡Nunca lo entenderé!

-Candy, Dios quería mostrarte que aunque pasaras por el valle de sombra y de muerte, El estaría contigo.

Dice en Romanos 8: 28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Candy recuerdas la historia de José el hijo de Jacob que aparece en el libro de Génesis, siendo joven fue vendido por sus propios hermanos, comprado como esclavo, puesto en cárcel injustamente y luego proclamado gobernante de Egipto. Más adelante en la historia, estando José en esta posición de gobernante, volvió a pararse frente a sus hermanos cuando estos fueron en busca de alimento y les revela que él era su hermano y trae a su familia a vivir en Egipto. José pasó por mucho sufrimiento y por angustias, pero reconoció la soberanía de Dios y entendió que todo ese tiempo difícil era por un propósito divino según la perfecta voluntad de Dios. Fíjate en las palabras de José hacia sus hermanos en Génesis 50:20: "Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo". En todas las adversidades que José enfrentó, Dios estaba activo y en control en todo momento.

Así como José entendió la soberanía de Dios en su vida, debemos nosotros entender que en esta vida tendremos aflicción, y aun así Dios está con nosotros, los que hemos sido llamados y le amamos. En medio de toda prueba Él moldea nuestro carácter y de esa manera nos cambia, llevándonos así más cerca a la imagen y al carácter de nuestro Señor Jesús. Romanos 8:28 definitivamente no se refiere a que todo te saldrá bien porque tienes el favor de Dios, sino que todo obra para bien en la vida del creyente porque Él es soberano, y entendemos y confiamos en que nuestro Dios envía a nuestras vidas el fracaso y los sufrimientos porque son necesarias y nos convienen. Es en medio de ellas que crecemos en santidad y en fe dando gloria a quien solo se la merece, a Cristo.

Quizás Dios te permitió experimentar todo esto para que más adelante cuando hayas superado completamente tú adicción, puedas ayudar a otras jóvenes drogadictas a superarse, podrás dar testimonio que Cristo obró en ti y te ayudó a salir de las drogas, podrás consolar a otros que han perdido a sus familias en una tragedia o siniestro, porque tu perdiste a tu esposo de esa manera.

*Candy abrazó a Heber, y dijo: Gracias por hablarme así, tenía mucho tiempo de no escuchar una meditación.

-Ahora dime ¿Qué harás con respecto a tu esposo?

-Pienso divorciarme de él.

Candy: Tú sabes que en la biblia está prohibido el divorcio en Mateo 19: 3 al 6 dice:

3Y se acercaron a El algunos Fariseos para ponerlo a prueba, diciendo: "¿Le está permitido a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?"

4 Jesús les respondió: "¿No han leído que Aquél que los creó, desde el principio los hizo varón y hembra,

5 y dijo: 'Por esta razon el hombre dejara a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne'?

6 "Así que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe."

-Candy dijo: Pero yo no me casé con él por la Iglesia.

-Pero por la ley civil si lo hiciste y ante los ojos de Dios es lo mismo, así que niña hermosa, si te separas de tu esposo actuarás mal.

-Es que me sucede algo, cada vez que él está cerca de mí.

¿Qué te sucede?

Cuando él se me acerca, me vienen imágenes a la mente, de que quiere abusar de mí.

-Candy, pide a Dios que te ayude a sacar de tu corazón, toda esa amargura que tienes dentro, luego de eso podrás amar a tu esposo, Dayana me contó todo lo que hizo tu esposo, desde el momento en que desapareciste. ¿Tú ya sabes todo lo que hizo por ti?

-Sé algunas cosas.

-Pues entérate bien de todo, estoy seguro que ese muchacho te ama. Bueno eso es todo, espero que pronto puedas estar mejor. Vamos a orar juntos.

*Albert llegó en la tarde del día siguiente, para visitar a Candy.

Ella se había arreglado para recibirlo.

-hola

-Hola Albert

Albert le propuso: ¿Te gustaría ir de paseo?

-Si pero si podemos llevar al niño a comprar un helado- dijo Candy

-Claro que sí- contestó Albert sonriente

Fueron a la plaza, Albert trató de agarrarle la mano, pero Candy todavía se sentía temerosa y puso al niño entre ellos.

*Al siguiente Domingo Albert acompañó a Candy a la Iglesia y le cedieron el micrófono a Candy para agradecer a todos por haber orado por ella cuando la iban a rescatar en Rusia, dio su testimonio cuando el Señor la libró de morir en esa explosión, luego cuando la salvó de que fuera devorada por tiburones, cuando estuvo a punto de ahogarse y la rescataron, después cuando la secuestraron y que Dios puso en su camino al taxista, a Pamela, y por último Dios usó a Albert para ir a Rusia en su rescate y pudo conocer a su papá biológico.

*Después que salieron de la Iglesia, Albert la invitó a comer y ella aceptó.

-Candy, cuando te creí muerta, estuve a punto de matarme, tomé una pistola e iba a disparar pero George llegó a decirme que tu sobrinito estaba deprimido y vine a la casa de tus padres para ayudarlo, luego tu mami me explicó que los que se suicidan se van al infierno, porque matan al cuerpo, que es el Templo del Espíritu Santo.

-Candy miró a Albert y le dijo: Creo que tengo resentimientos en tu contra, recuerdo cuando te dije que te amaba y tú no me correspondiste, ahora cada vez que estamos cerca, se me vienen imágenes de que me quieres dañar, por eso huyo de ti.

-¿Y si vamos a un psicólogo para qué te dé un tratamiento?

-No Albert, creo que si me sigues amando podrás esperar hasta que yo esté lista para aceptarte.

-Esperaré todo el tiempo que sea necesario, estoy seguro que podremos superar el trauma que te ocasionó Robert.

*Llegaron a la casa de seguridad y ahí estaba doña Anita la abuelita de Candy.

-Candy, quiero decirte algo delante de este muchacho- dijo doña Anita

¿Qué cosa abuelita?

-El día de tu boda con Francisco él iba a pedirte que te casaras con el pero yo se lo impedí, este muchacho te quiere.

-Sé que me ama abuelita.

*Doña Anita se acercó a Albert y le dijo: Perdóname por haberme entrometido.

-No tengo nada de que perdonarla doña Anita.

*Albert abrazó a la abuelita de Candy.

*Pasaron algunos días y Albert invitó a Candy a que salieran juntos a visitar las cascadas de Agua Azul en Chiapas, Candy como siempre quiso que fuera toda su familia y Albert rentó una camioneta con capacidad de doce pasajeros.

*Rentaron habitaciones en un hotel cercano, Candy se quedó en la misma habitación que Albert.

*Candy se puso su pijama y se acostó a lado de Albert, él no intentó acercarse a ella, pero ella puso la cabeza en el pecho de él y durmieron abrazados.

*Al siguiente día fueron a las Cascadas, Albert y Candy se tomaron varias fotos abrazados o besándose en los labios, nadaron juntos y el agua estaba muy fría así que ella se aferraba al cuerpo de Albert, pero este reaccionaba a su cercanía y trataba de resistirse para no pasarse de la raya con ella.

Hola chicas espero estén bien, gracias por todos sus comentarios, como ven ya está próximo a terminar este fic.

¿Quieren que Candy se case por la Iglesia con Albert?

¿Cual Fic quieren que actualice mañana? de los que no he actualizado en esta semana

Hoy estamos a 23/03/2016