Disclaimer: El anime/manga de D. Gray-man al igual que sus personajes, no me pertenecen, son de la Autora Katsura Hoshino (Quien ya actualizo el capítulo 220 del manga!)

*Nótese que solamente ando haciendo espacio para que mis títulos salgan centrados* :V

CAPITULO IV

"FORMANDO LAZOS"

– Lenalee, espera… –. Volteé a verlo entonces. – ¿Estas enojada? Yo… lamento mucho lo que pasó hace rato, sé que Road a veces puede ser un p…. –. No lo dejé terminar.

– Lo sé… ¡Se exactamente como pueden llegar a ser ustedes! Creen que pueden hacer lo que les plazca con la gente, pero no es así. Es por eso… –. Vacilé un momento. – ¡Es por eso que me desagradan tanto las personas como ustedes! –. Me solté de su agarre, Allen me miraba anonadado, no pudo decir palabra alguna.

– Deja de buscarme, por favor… –. Sentía que el corazón se me partía en dos al ver sus tristes y confundidos ojos plateados, pero ya era muy tarde para retractarse, había dicho sin querer aquellas palabras tan hirientes e impulsivas, estaba desquitando todo mi enojo con la persona equivocada y me sentía arrepentida, tenía que salir de ahí…

Apenas llegué a mi casa, me encerré en mi cuarto y me dejé caer sobre la cama, agradecí que mi hermano aun no haya llegado a casa, hundí mi rostro en la almohada, las lágrimas se me escaparon de los ojos. Sentía mucho dolor en el pecho, mi cabeza estaba llena de preguntas ¿Por qué me había molestado tanto con él? ¿Qué pasaría a partir de ahora? ¿Nos distanciaríamos de nuevo? "No quiero que eso pase… No quiero estar lejos… de él"

Al día siguiente en la academia, esperaba en mi asiento a que comenzaran las clases, Allen llegó temprano ese día, tuve el impulso de mirarlo y buscar en sus ojos alguna respuesta a mis dudas, pero en esta vez él no volteó… Fue directo a su lugar, dejo sus cosas y se recostó sobre sus brazos escondiendo su rostro. Bajé la mirada "Debe estar enojado conmigo" y era de esperarse, había sido toda mi culpa, ya que yo misma le pedí que se alejara.

El resto de la semana fue igual, no intercambiamos palabra alguna, evitábamos cruzar miradas cuando nos encontrábamos en los pasillos o en el salón. Para los ojos de los demás, nada había cambiado, él reía con sus amigos como siempre lo hacía, al igual que yo lo hacía con los míos, aunque en realidad nadie sabía lo que había pasado entre nosotros, todo regresó a ser como era antes de encontrarlo durmiendo en el cerezo y supiera que él era aquel chico que tanto buscaba.

– JAJAJA deberías de ver la cara que pone Kanda cuando lo llamas por su nombre de pila, ¡Deberías intentarlo! – Por el pasillo vi venir al pelirrojo caminando junto con Allen.

– ¿¡Ehhh!? ¡No gracias! ¿Estás loco? ¡Ese tipo es un sádico! Además… siempre trae consigo esa espada de madera… – El peliblanco puso una cara de horror ante la maniaca y suicida idea de su amigo.

Cuando nos encontramos en el pasillo, Lavi me saludó haciendo un gesto con la mano, Allen y yo nos volteamos a ver finalmente después de varios días, pero apenas y nuestros ojos se encontraron él agachó la mirada, el cabello le cubrió parte del rostro y miró hacia otro lado, yo agaché la mirada y ambos seguimos por nuestro camino.

La distancia crecía entre nosotros, al igual que el dolor y el temor que sentía de perderlo para siempre. No podía permitirlo, tenía que hacer algo, estos últimos días hicieron que me diera cuenta de que él era realmente importante para mí, que quería saber más de él, conocer sus secretos, sus temores, sus alegrías, sus sueños, quería perderme de nuevo en sus hermosos ojos grises, quiero saberlo… "Quiero saber quién es realmente Allen Walker" Finalmente te encontré y estaba decidida a no perderte de nuevo…

Aquel día habíamos acordado los cinco, que saliendo de clases iríamos todos juntos a comprar las láminas y material que necesitaríamos para la actividad en equipo de la clase de Física. Mientras recorríamos las tiendas buscando el material, hubo repetidas ocasiones en las que sin darnos cuenta Allen y yo terminábamos muy cerca el uno del otro, incluso nuestras manos chocaron una vez, al intentar agarrar un libro al mismo tiempo, nos sentíamos muy nerviosos y tensos, no sabíamos que hacer.

Pasadas dos horas y media, terminamos de comprar todo lo que necesitábamos, los cinco tomamos el tren, uno a uno nuestros amigos fueron bajando en diferentes estaciones, al final quedamos sólo Allen y yo que bajamos en la misma estación y ambos nos despedimos de Lavi.

– ¡Nos vemos el lunes! –Se despidió el pelirrojo, dejándonos solos. Había tanta tensión que ninguno de los dos sabía qué hacer o que decir.

– Y-yo voy para este lado… – Dije muy nerviosa.

– Yo también voy para ese lado… – Contestó Allen mirando apenado.

– Vayamos juntos… – Volteé a verlo, él hizo lo mismo, asintió y luego me sonrió.

Caminamos juntos por entre las calles en silencio, ahora que estábamos solos, pensaba que era una buena oportunidad para disculparme por lo que había sucedido, pero el ambiente tan incomodo que se sentía entre nosotros hacia que se me dificultara mucho hablar. Sin que yo me diera cuenta, Allen volteaba constantemente a verme, como queriendo descifrar mi mirada o la expresión de mi rostro, tratando de adivinar si aún seguía enojada con él, si debería decirme algo o mantearse en silencio. Debió haber estado tan concentrado en sus pensamientos que no se dio cuenta que había un poste en frente de él que terminó chocando y cayendo de espaldas.

Al no ver su figura junto a mí, volteé hacia atrás y lo vi tirado sobándose la frente, haciendo una cara muy graciosa, dos lágrimas se le asomaron en los bordes de sus ojos, no puede evitar soltar una carcajada al verlo, al principio él me miro confundido, pero después él también se soltó a reír. Ambos dejáramos de ir y me acerqué a él para ver donde se había lastimado.

– ¿Te lastimaste mucho? Déjame ver… – Me arrodillé frente a él y le recorrí un poco el cabello de la cara para verlo mejor. – Sólo es un raspón, seguro te saldrá un chichón – El peliblanco no dijo palabra alguna, me miraba fijamente un poco ruborizado.

– Tenemos que dejar de encontrarnos de esta manera – Le sonreí y me puse a buscar algún pañuelo en mi bolso.

– ¿Ah? ¿A qué te refieres? – Allen preguntó confundido sin perder de vista lo que hacía.

– Me refiero a que, cada vez que nos vemos o yo tropiezo o tú te caes de los árboles o chocas con los postes. Vamos a terminar en el hospital si seguimos así – Le dije divertida, él sonrío también. Encontré el pañuelo y me acerque para retirarle de nuevo los mechones de cabellos de su frente.

– Voy a limpiarte la herida para que no se te infecte el raspón… – Mientras limpiaba con cuidado la herida me percaté que Allen me miraba fijamente. Nuestros rostros estaban muy cerca y fue inevitable mirarlo también a los ojos. Al darnos cuenta de la situación nos sonrojamos e intentamos mirar hacia otro lado... pero no pudimos lograrlo... una vez más nuestras miradas se cruzaron y nos quedamos así.

Terminé de curarlo y guardé el pañuelo en el bolso, ambos permanecimos sentados en el suelo, yo miraba mis manos, aún tenía algo de rubor en las mejillas, él miraba hacia un lado y se rascaba la mejilla también sonrojada.

– Muchas gracias Lenalee… Te ayudo a levantarte. –El peliblanco se apoyó en uno de sus pies para levantarse. Rápidamente sujeté la manga de su suéter para que no se fuera, Allen se detuvo y se quedo viendo confundido, yo tenía la mirada agachada, los mechones de cabello de la frente me cubrían los ojos.

– ¿Pasa algo Lenalee? – Allen volvió a sentarse. Yo aún lo agarraba de su suéter, me armé de valor y finalmente lo miré a los ojos.

– Lo siento… Siento mucho lo que te dije, yo… no debí decirte esas cosas, tu no tuviste la culpa de lo que pasó… – Me quede en silencio un momento, un par de lágrimas se asomaron por mis ojos. – Estaba enojada… hable sin pensar, Lo siento mucho… – Las lágrimas se me escaparon deslizándose por la cara.

Allen me miraba comprensivo y con esa sonrisa tan tierna que siempre lo adornaba, tomó mi rostro entre sus manos y limpio las lágrimas con sus dedos. Era una sensación cálida, sus dedos eran muy suaves y recorrían mis mejillas delicadamente.

– Discúlpame… Fui muy tonto… debí llamarle la atención a Road por lo que te dijo – Sus palabras me sorprendieron, todo este tiempo él no había estado enojado conmigo, sino que al igual que yo, sentía culpabilidad y no sabía cómo actuar.

Una de sus manos se quedo sosteniendo mi rostro, recargué mi cara en ella y puse mi mano sobre la de él, cerré mis ojos un momento para concentrarme en la calidez que me transmitía, abrí los ojos de nuevo y le sonreí, él me devolvió la sonrisa.

– ¿Estamos bien ahora? – Me preguntó dulcemente.

– ¡Si! – Contesté más animada. Limpié lo que quedaba de lágrimas y recogí mi bolso del suelo. Allen se levantó y me ofreció su mano para ayudarme a parar, ambos nos quedamos mirándonos un momento.

– Vamos a casa Lenalee – Me sonrió y yo asentí con la cabeza. Ambos continuamos con nuestro camino, al llegar a una avenida, nos despedimos y seguimos cada quien por su lado, me sentía más tranquila ahora que había podido disculparme con Allen y que todo volviera a la normalidad.

Fue un fin de semana muy tranquilo, tenía muchas ganas de regresar a la Academia (por muy extraño que suene) pero ahora que las cosas entre Allen y yo se arreglaron me sentía más animada, creo que la discusión que tuvimos nos acercó un poco más, tenía muchas ganas de verlo y de formar nuevos lazos con él.

El lunes me levanté muy temprano, me sentía tan entusiasmada que desperté un poco antes de que la alarma sonara. Gracias a ello, tenía tiempo suficiente para prepárame el bento, sin darme cuenta había preparado comida de más, mi hermano ya había salido de casa, por lo que decidí llevármelo y compartirlo con mis amigas en caso de que no pudiera acabármelo.

Llegué al salón y dejé mis cosas en el asiento, Sachiko ya había llegado y se había quedado dormida en su escritorio, a la castaña le costaba mucho trabajo levantarse temprano.

– Sachi… Sachi-chan, buenos días… – Moví un poco el hombro de mi amiga para que despertara, faltaba poco para que la clase comenzara.

– Eh… Lenalee… Buenos días… – Dio un gran bostezó y estiró los brazos, me dio risa ver lo adormilada de que estaba.

Al poco tiempo Allen también entro al salón, él me miró y yo lo miré, me sonrió como siempre lo hacía, sólo que esta vez yo también le devolví la sonrisa.

– ¿Jaaaa? ¿Ahora que fue eso? – Escuché la voz burlona de Sachiko a mis espaldas, tenía esa expresión maliciosa. – Le-na-lee –chan – Me miraba acusadoramente.

– ¡Nada! ¡No pasa nada! – Dije con una risa nerviosa sacudiendo mis manos de un lado a otro negando lo que sea que haya visto Sachiko y tratar de que no mal pensara de la situación.

– ¿Nada dices? Hmm… – Me miró fijamente y luego puso una sonrisa torcida y maliciosa. – Tu boca dice "nada" pero tu cara roja dice otra cosa… – Me señaló.

– ¿¡Ehhh!? ¡Claro que no! – Cubrí mi rostro con las manos, me di cuenta que había sido un error ya que eso sólo hacía que me viera más obvia. Quise darme de topes en la pared en ese momento, Sachiko no paraba de reír.

Separé un poco mis manos para poder ver como mi amiga reía a carcajadas en su lugar (antes no se cayó de la silla).

– Yo no sé Lenalee, pero tú me vas a tener que contar TODO, todo lo que está pasando entre ustedes, porque por más que lo quieras ocultar se nota que algo raro pasó desde la semana pasada. – Dejo de reír y me miro preocupada.

– Tú crees que no me doy cuenta, pero hace unos días te noté triste y decaída, me preocupé por ti, esperaba que tú me lo contaras, como no vi que tuvieras la intención de hacerlo, pensaba preguntártelo hoy, pero… – Me sorprendió lo rápido que su mirada seria paso de nuevo a una burlona. – Creo que ya me puedo dar una idea de la "causa" o mejor dicho, de que el posible causante de todo esto sea Walker – Me sonroje mucho al sentirme descubierta por Sachiko, no pensé que fuera a notarlo.

Alcancé a ver entrar a Lou Fa e inmediatamente le tapé la boca a la castaña con mis manos.

– Te lo contaré, pero por favor no enfrente de Lou Fa, ni se te ocurra decirle algo ¿ok? –Miraba suplicante a Sachi.

– ¿Lob prob-meb…? – Quité mis manos de su boca para entender lo que me decía. – ¿Lo prometes? No le diré nada, no te preocupes – Sonrió cómplice.

– Lo prometo… – Contesté mirándola a los ojos. Lou Fa llegó a su asiento.

– Buenos días Lena-chan, Sachi-chan – Nos saludó la castaña. No me gustaba para nada ocultarle cosas a mi amiga, pero creo que no es conveniente o no es el momento adecuado para contárselo, quizás ella podría llegar a mal interpretarlo.

La primera clase terminó, ahora tendríamos clase de matemáticas, el día de hoy el profesor nos pondría algunos ejercicios de evaluación para saber el nivel de conocimientos que teníamos. Winters Sokaro, era el profesor más temido por toda la escuela, era demasiado exigente y neurótico, sus exámenes suelen ser brutales y siempre dejaba mucha tarea.

Sokaro Sensei entró azotando la puerta con su malhumorada cara de siempre, apenas puso un pie dentro del salón y empezó a regañar a todos los alumnos que estaban fuera de sus asientos.

– A ver escorias, les dije que hoy les haría un examen de evaluación, guarden absolutamente todo, sólo saquen lápiz y borrador.– Todos guardamos nuestras cosas de inmediato. – NO hay permisos para salir al baño, ni para pedir cosas, si no traen lo necesario para la clase consideren reprobados. – El profesor repartió los exámenes.

– Comiencen – Leí el examen que me entregaron, había algunas preguntas que sabía, pero muchas otras estaban demasiado difíciles.

El salón estaba en total silencio, todos estábamos concentrados contestando el examen, una hora había pasado y hasta ahora nadie había podido terminar de contestar la prueba. Sokaro patrullaba las filas de alumnos de un lado a otros, cuidando que nadie hiciera trampa o copiara.

Aun me faltaban resolver cinco ejercicios, me di cuenta que había un error en una de las formulas, razón por la cual no me daba bien el resultado, tomé mi borrador para corregirlo, pero accidentalmente se me resbaló de las manos y cayó a una distancia que no podía alcanzarlo ni con los pies. Estaba en problemas, si me levantaba a recogerlo el profesor me llamaría la atención creyendo que estoy haciendo trampa o quizás me aventaría algún plumón o el borrador del pizarrón como lo hizo con otro alumno que tiró accidentalmente su examen.

"¿Que hare? Necesito ese borrador…" Empecé a sudar frio, necesitaba recogerlo, pero ¿Cómo? Si no se me ocurría algo rápido no iba a alcanzar contestar los demás ejercicios. Intenté estirar mi pie lo más que podía para ver si alcanzaba acercarlo un poco más a mí, pero no lo logré, cerré mis ojos preocupada tratando de pensar en alguna otra solución.

Mientras tanto, Allen que miraba hacia la ventana pensando en la resolución de uno de los ejercicios, se dio cuenta de que había tirado accidentalmente mi borrador y no podía alcanzarlo, él vio la cara de preocupación y terror que tenía.

– Sokaro sensei – El peliblanco llamó al profesor.

– SILENCIO WALKER – El profesor le lanzó el borrador del pizarrón a Allen, dándole en la cabeza.

– Ahhh… –Se sobaba la cabeza. – ¡Pero profesor! Se me rompió la punta del lápiz… no tengo el sacapuntas… – Sokaro fue hecho una furia hacia al lugar del peliblanco, todos lo miramos con miedo de tan sólo imaginar lo que le haría ahora el neurótico profesor.

Antes de que Sokaro llegara a su lugar, Allen me volteo a ver y me hizo señas para que aprovechara la distracción y pudiera recoger mi borrador, me agaché rápidamente y finalmente lo tomé. El profesor azotó las manos en el escritorio del peliblanco, el pobre chico tenía los ojos como plato y la cara azul por tener tan cerca la maniaca cara de Sokaro frente a él.

– O-Oh oh… mi-mire… creo que ya-ya lo encontré… je je je… –Tartamudeaba del miedo.

– ¿NO ENTENDIO QUE SE CALLARA, WALKER? ¡Esta castigado! Terminando la clase se quedara a limpiar todo el salón ¿ENTENDIDO? – le gritó el profesor, todos quedamos blancos del susto.

– P-pe... pero… – Intentó defenderse.

– Vuelva a abrir la boca y considérese reprobado WALKER– Allen tragó saliva y permaneció en silencio sin hacer movimiento alguno, temiendo por su vida. – ¡Que están viendo! ¡Terminen su examen!– El profesor regresó a su escritorio.

Cuarenta minutos más tarde, todos entregamos nuestros exámenes, Sokaro no le había quitado la vista de encima a Allen desde entonces, él seguía muy nervioso y se encogía de hombros intentando ocultarse de la vista del sujeto. La campana para el receso sonó, todos menos el profesor y el peliblanco salieron del salón, yo caminaba atrás de mis amigas quienes buscaban algún lugar para sentarse a tomar su almuerzo, yo no les estaba prestando atención ya que estaba muy preocupada por Allen, además, me sentía culpable por el castigo que le habían impuesto, ya que todo había sido porque él intentó ayudarme.

– E-Eetto… Lo siento chicas, tengo algo que hacer ¿Pueden comer sin mí? – Ambas chicas me miraron extrañadas.

– Claro Lena… nos vemos después –Me contestó Sachi sorprendida, di media vuelta y salí corriendo hacia el salón.

Me quedé afuera del salón y me recargué en la pared esperando a que el profesor y Allen salieran. Veinte minutos más tarde vi salir a Sokaro Sensei y a los pocos minutos el ojigris también salía del salón arrastrando los pies con cansancio.

– Arrg… Muero de hambre… – Se quejaba el peliblanco frotándose el estómago que hacia ruiditos. – Estúpido Sokaro… me dejó salir muy tarde, la cafetería debe estar hasta reventar, no alcanzaré a comprar algo para comer… y justo hoy que no desayuné… – Cerró los ojos y suspiró resignado.

– A-Allen-kun… – Lo llamé, el peliblanco se estremeció al escuchar una voz a sus espaldas, quizás temía que fuera algún profesor, volteó lentamente, parpadeo un par de veces y al verme sonrió más tranquilo.

– Lenalee… ¿Pudiste recogerlo? – Se acercó a mí sonriendo.

– ¡S-si! Esto… yoo… ¡Muchas gracias por ayudarme! – Dije muy nerviosa y sonrojada.

– No te preocupes por eso – Me miró tiernamente

– Bueno yo… quería agradecerte y pues… escuché que no habías desayunado, así que… ¿Te gustaría compartir mi bento? Preparé mucha comida esta mañana… – Desvié la mirada nerviosa. – Claro, si tú quieres…. – Me sonroje de nuevo, Allen me miraba sorprendido.

– ¿De verdad lo compartirías conmigo? – Él también estaba sonrojado.

– Por supuesto… –Lo miré tímida.

– ¿Te gustaría comer en el salón? Esta limpio ahora – Una sonrisa divertida se dibujó en su rostro, yo asentí con la cabeza y entramos al salón. Juntamos dos mesas y puse el bento sobre la mesa, cuando lo destapé, los ojos de Allen brillaron, incluso un hilito de saliva le colgaba por la boca.

– Creo que traigo otros palillos… – Busqué en mi bolso. – ¡Ah! ¡Mira aquí están! – Le pasé los palillos al peliblanco – Puedes tomar lo que quieras, espero que te guste – Le sonreí dulcemente.

– ¡Muchas gracias Lenalee! ¡Buen provecho! – Allen se llevó a la boca un bocado al arroz al curry – ¡Esta delicioso! ¿En serio lo preparaste tu Lenalee? ¡Es tan rico como la comida que prepara Jerry-san! – Me sonrojé por el cumplido y reí al ver al peliblanco comer emocionado unos salchipulpos.

– Jajajaja, gracias… – Y el silencio invadió el lugar mientras comíamos. Alcance a percibir el dulce aroma de su cabello que se movía suave y rítmicamente… sin darme cuenta había quedado hipnotizada en ese maravilloso vaivén que dibujaban los mechones desordenados de su frente… parecían mostrar pequeños destellos de luz que no hacían más que acentuar el blanco de su cabello. El espectáculo era increíble, parecía una maravillosa cascada que daban ganas de tocar con las manos pues estoy segura que el tocar esos mechones que se levantaban por detrás de su nuca deben dar una sensación de cosquilleo muy agradable en las palmas de mis manos. En ese momento Allen me sorprendió viéndolo y yo sólo atiné a desviar la mirada apenada.

– Allen-kun… hay algo que quería preguntarte… – Le solté finalmente.

– ¿Hm? ¿Y qué es Lenalee, que querías preguntarme?– Me miraba curioso

– Yo… Quería saber por qué habías cambiado tanto, me refiero que tu apariencia es muy diferente a como yo te conocí hace un año– Lo miré a los ojos.

– ¡Ah! ¿Lo dices por los lentes? – Puso un dedo en sus labios y ladeo la cabeza pensando en alguna otra cosa.

–Pues son varias cosas en realidad… quiero decir, te cortaste el cabello, dudo mucho que una persona milagrosamente deje de usar lentes así por que si… También que yo recuerde, solías ser muy tímido, no podías ni hablarme y ahora, bueno, ahora eres uno de los chicos más populares de la escuela.– Omití, la parte de cómo se veía ahora su cuerpo, por pena a que pensara que ponía mucha atención en eso.

–Ohh… bueno eso fue porque… – Allen dejó de comer y me miró a los ojos – Te lo contaré, pero será un secreto entre nosotros – Me guiñó un ojo.

Continuara….

CAPITULO V: "CONOCIENDO A ALLEN WALKER"

Charan! No me peguen! Juro que pensaba poner lo que pasó con Allen en este capítulo, incluso ya tenía gran parte escrita, pero me di cuenta que iba para largo y el capítulo se estaba extendiendo mucho D: así que opté por mejor cortarlo aquí y poner esa parte en el siguiente :D Espero me perdonen por dejarlos tan en suspenso xD

OMAKE:

(Esto es en referencia a un comentario que me dejaron en el capítulo II)

*Imagen salvaje de Tykki aparece, él camina sobre un escenario con las luces apagadas, se para en el centro y una luz se enciende sobre él mientras se desabrocha la camisa.*

Tykki: ¡Tengo la piel de un asesino…!

Allen y la autora se quedan blancos al ver tal cosa, mientras que Lavi se tira al suelo riendo a carcajadas

Allen: ¿Qué diablos fue eso?

Bet: Me dijeron que la familia de Noé se parecía mucho a los Cullen, supongo que Tykki se lo tomó muy en serio…

Allen: Esta enfermo…

Bet: Pero es guapo, se le perdona todo jajajaja xD

Allen y Lavi: *la miran feo* ¬¬

Bet: erhm… ¡Espero que les haya gustado! La verdad es que me dio mucha gracia el comentario y la imagen paso por mi mente xD Muchas gracias a todas las personitas que siguen el fic y me han dejado algún comentario *o*

Sakura Zala, Onee-chan sabes que tus rw siempre me hacen reír! xD espero que te haya gustado la parte del bento, ya para el próximo capítulo se revelara el secreto detrás del drástico cambio de Allen xD

Aurania, mil gracias por leer! Claro que estaré actualizando cada semana ;)

Darker201, gracias por pasarte por aquí, espero mucho tus actualizaciones también!

Fairylevy, jajajaja yo no la odio, pero su personalidad acosadora se presta para mucho! pero ya ves que al final de cuentas ayudó a que Allen y Lena se acerquen mas uwu

Ahh… planeo poner mucho fanservice para las chicas especialmente de Allen, pero D. gray tiene tantos chicos guapos de donde escoger, así que, de quien les gustaría que hubiera fanservice? :D

Allen: Oye! No hagas eso! Me da pena… u/u

Bet: Lo siento, es justo y necesario, tú sólo déjate querer~ xD

Lavi: Aprovéchate de tu popularidad Allen, así como yo! :D

Allen: Yo no soy como tú! ¬/¬?

Bet: Deberías hacerle caso, solo déjate llevar por las olas del fangirleo xD

Bueno, pues aquí la dejamos, nos estamos leyendo en el próximo capítulo! :D bye byee~