Un nuevo capítulo de:
Sumergido en el más dulce sueño
CAPITULO VII
"¿UNA CITA?"
– Lo encontré… – Dijo con el libro en las manos. – Toma – Allen sonrió. Tomé el libro y efectivamente decía: "Técnicas de actuación para principiantes".
El rostro se me ensombreció… perdí la apuesta… lo que significa que…
"¡¿Significaba que ahora tendría que salir en una cita con Allen Walker?!"
– E-eh… ¡¿EEEHHHHHH?! – Grité tan fuerte que hasta la encargada de la biblioteca vino a callarme.
"¿C-cómo pasó esto? ¿En qué momento? ¡Tiene que ser una broma!"
Allen me miraba curioso, ladeó la cabeza sin comprender que era lo que me pasaba, no sabía si reír o preocuparse por mí. ¡Estaba totalmente en shock! Era insoportable verlo a la cara. En un intento desesperado por escaparme de su mirada, di media vuelta dándole la espalda y me llevé las manos al rostro ocultándolo, estaba rojo a más o no poder.
– Esto… ¿Lenalee te encuentras bien? – Allen se acercó a mí y me habló en un tono suave.
"¡NOO! ¡Por supuesto que no me encuentro bien!". Quise gritarle, pero ninguna palabra pudo salir de mi boca… Mi silencio preocupó más a Allen, por lo que se paró frente a mí y me tomó de los hombros intentando averiguar si estaba bien.
– ¿Lenalee? ¿Pasa algo? ¿Te lastimaste? – El peliblanco tenía una expresión de preocupación y desconcierto en el rostro.
Al sentir el contacto de sus manos sobre mis hombros, me sobresalté alzando el rostro y apartando un poco mis manos para voltearlo a ver. Aun tenía la cara sonrojada y los ojos cristalinos, involuntariamente bajé las manos mostrando por completo mi rostro y lo miré a los ojos.
Las pupilas de Allen se dilataron y parpadeó un par de veces sorprendido. Por una fracción de segundo me pareció ver el rostro de Allen sonrojarse, pero inmediatamente me soltó y desvió la mirada avergonzado cubriéndose las mejillas con la mano.
"¿Qué había sido eso?" Me pregunté. No tenía idea de por qué Allen había reaccionado de esa manera al verme, pero aquella expresión tan tierna sólo lo hacía verse más lindo… O eso es lo que había pensado antes de que comenzara a reír…
– ¡Pff! JAJAJAJAJAJAJA – Allen reía descontroladamente. Imaginé que tanta risa había hecho que comenzara a dolerle la panza, ya que puso sus manos sobre ella quejándose del dolor sin parar de reír.
Alcé una ceja y me crucé de brazos indignada… "¿Se estaba burlando de mí?". Obviamente la encargada volvió hecha una furia y nos corrió a los dos de la biblioteca. Con los brazos cruzados y haciendo un puchero con la boca, esperaba el momento en que el peliblanco dejara de reírse de mí.
Cuando finalmente dejó de hacerlo, limpió las lagrimitas de sus ojos con las mangas de su suéter y volteó a verme risueño y con una sonrisa de lado. Me pareció que se veía lindo, pero aun así, desvié la mirada de él enfadada.
– Sabes que nunca te obligaría a hacer algo que tu no quisieras Lenalee… – Dijo con una sonrisa en su rostro. Debo admitir que sus palabras me hicieron sentir un gran alivio.
– Ahora ya tienes el libro, te será muy útil ya verás… – Se llevó la mano a la nuca. – En fin… me tengo que ir, te veo mañana – Puso una sonrisa a medias e hizo un ademan con las manos en forma de despedida antes de irse. Y Antes de que diera otro paso lo llame…
– ¡Allen-kun! – Le grité. Allen me miró sobre su hombro. – ¿C-cu-cuán…? – Tragué saliva y me arme de valor – ¡¿Cuándo, dónde y a que hora?! – Dije nerviosa alzando un poco la voz.
– ¿Cómo? – Me dijo sin comprender.
– L-la cita… – Musité agachando la mirada y jugando nerviosamente con mí cabello.
– No tienes que preocuparte por eso… – Dijo con una tierna sonrisa.
– ¡Cumpliré! Tu tenias razón después de todo… además tú me… ¡Me ayudaste a encontrarlo! – Sentía mis mejillas arder, pero aun así continúe – Y-y… pues está bien para mi… s-salir contigo… – Las mejillas de Allen también se sonrojaron.
¿De dónde había sacado el valor para decir aquello? No tengo idea… ¿Orgullo quizás? O tal vez sería por que en el fondo me entusiasmaba la idea de tener una cita con él. Además… ¿Qué podría pasar? ¿No podía ser tan malo, o sí?
– Ehh… e-en ese caso – Allen se rascaba nerviosamente la mejilla con el dedo índice, pero luego sonrió ampliamente. – En ese caso señorita Lee… la espero en el parque central a las dos de la tarde, este sábado–.
Ahí estaba de nuevo esa sonrisa traviesa dibujada en su rostro, que me hacía pensar si en verdad ese Allen era el mismo Allen nervioso de hace unos minutos. "Que extraño es…" Pensé. ¿Cómo es posible que alguien pudiera pasar de ser una persona tan tímida a parecer todo un seductor en cuestión de segundos?
– Ahí estaré – Respondí firme. Él sólo sonrió y se marchó agitando su mano despidiéndose de mí.
Una vez que me quede completamente sola, el pánico volvió a apoderarse de mí. "¡¿Pero qué acabo de hacer?! ¿Y ahora? ¡QUÉ HAGOOO! ¡Necesito ayuda! Necesito a... ¡SACHIKO!".
– ¡¿QUÉ TU QUEEEE?! – Gritó Sachiko con los ojos abiertos como platos.
Al salir de la escuela le había hecho una llamada rápida a mi amiga diciéndole que tenía que hablar urgentemente con ella, por lo que fui a buscarla a su casa. También le había marcado a mi hermano para avisarle que me quedaría a dormir en casa de Sachiko. Nos encontrábamos a solas en su habitación. Le conté sobre el "pequeño incidente" que había tenido en la biblioteca hace un momento, y tal y como me lo imaginé, Sachiko pegó un grito en el cielo…
– Q-q-que yo perdí la apuesta… y la cita… y-y… ¡AHH! ¡No se qué hacer! – Me cubrí el rostro con una de las almohadas de la cama.
– ¿Qué no sabes qué hacer? ¡Oh por Dios Lenalee! ¡Vas a tener una cita con el bombón de Allen Walker! ¡Si yo fuera tu estallaría de alegría! – Sachi me tomó de los hombros emocionada. – ¿Tienes idea de cuantas chicas quisieran estar en tu lugar? –.
– S-si… pero yo… – Me sentía muy nerviosa.
– ¿Ya sabes que ropa te pondrás? ¿Quieres que te preste maquillaje? ¿Perfume? ¿Accesorios? – Sachi lanzaba una pregunta tras otra sin esperar respuesta, mientras que de su cajón sacaba un montón de cosas.
– ¡E-espera Sachiko! – Llamé su atención y ella dejó de sacar cosas mirándome desconcertada. – Y-yo no puedo salir con Allen Walker… – Agaché la mirada.
– ¿Y por qué no? – Preguntó sin comprender.
– Porque yo… yo nunca… he tenido una cita… – Dije avergonzada y con las mejillas sonrojadas.
– Bueno, entonces será una nueva experiencia – Sachi me sonrió – Todos pasamos por lo mismo, así que no te preocupes… – La miré a los ojos.
– Pero Allen-kun es… un chico muy popular… ¿Cómo se supone que pueda lidiar con eso? Además… – Agaché la mirada – Quizás él no me este tomando en serio… ya sabes… los populares deben estar con los populares ¿No? – Recordé a Road en ese momento, y como se la pasaba abrazándolo por toda la academia. La castaña abrió grandes los ojos.
– ¿Pero qué dices Lena? – Se sentó junto a mí y me tomó de la mano – Tienes razón en que Walker es un tipo bastante atractivo y popular entre las mujeres… ¡Pero tú no te quedas atrás! – La miré confundida.
– ¡Tú también eres hermosa amiga! Y aunque tú no lo quieras ver, también tienes tu atractivo y llamas mucho la atención en la escuela. – Sachi sonrió ampliamente y ladeó su cabeza colocando el dedo índice sobre su mejilla. – Además… Creo que Walker es un buen tipo. No creo que sea del tipo de persona que juega con los sentimientos de los demás. Por lo que he observado, es un chico bastante atento y considerado –.
Ahora que lo pienso, puede que Sachiko tuviera razón. Recordé que Allen había dicho que no llevaría a acabo la apuesta por que nunca me obligaría a hacer algo que yo no quisiera… Mis labios formaron una sonrisa al recordarlo decir aquellas palabras.
– He observado varias cosas en él, pero yo no soy quien para decírtelas… ya que es algo que tú debes descubrir por tu propia cuenta. Sólo de esa manera podrás entender tus sentimientos y los de él… – Sachiko me tomó de ambas manos – ¡Y esta es una buena oportunidad! ¿Sabes por qué? – Negué con la cabeza.
– Eso es porque estarán a solas en un ambiente más relajado y fuera de lo académico, donde podrán ser ustedes mismos sin la presión de que media escuela los este observando – Mis ojos se abrieron de par en par, no lo había pensado de esa manera…
– No le des tantas vueltas al asunto y mejor concéntrate en una sola cosa: En él. – Sachiko sonrió levantando el dedo índice. – Pon atención a las sensaciones que te produce estar a su lado. Sólo así sabrás lo que realmente sientes por él… ¡y quien sabe! ¡Quizás descubras que te gusta! – Me sonrojé mucho ante sus palabras, pero le sonreí.
– Tienes razón… muchas gracias Sachi – La abracé y ella hizo lo mismo conmigo.
– Ahora… – Me sonrió picara – ¡Pensemos en que usaras el sábado! – Volvió a emocionarse sacando cosas de los cajones, suspiré resignada, pero le sonreí sintiéndome más tranquila.
– ¿Has pensado en cambiar todo tu ropero y comprar ropa nueva? – Me dijo en tono burlón.
– ¿Ahh? ¡Que insinúas Sachiko! – Me crucé de brazos e inflé las mejillas.
– Jajajaja pues… que vamos a tener que conseguirte ropa más femenina y "cute" que resalte tu belleza – Puso una mano en la cabeza y otra en la cintura al estilo modelo de revista, yo solté una carcajada.
Nos pasamos toda la noche riendo y platicando entre nosotras.
Mientras que por su parte, Allen despedía al último cliente de la noche. Él junto a su roomie Howard Link, atendían una panadería que se ubicaba en la planta baja de su de su casa.
Allen sonreía y miraba distraídamente al techo mientras limpiaba las charolas de pan, su compañero Link se dio cuenta de su inusual comportamiento, por lo que intentó llamar su atención.
– Hey Walker… – No hubo respuesta – Hey Walker despierta – Allen volteó a verlo sorprendido. Link suspiró.
– ¿Te pasa algo? Estas en las nubes desde que regresaste de la escuela… – Lo miró con el ceño fruncido.
– No es nada – Dijo esbozando una enorme sonrisa, pero Link conocía muy bien a Allen y sabía que él no era bueno mintiendo y que ese "nada" en realidad era algo.
– ¿Con que "nada", eh? ¿Entonces por qué te la has pasado sonriendo como tonto todo el día? – Preguntó arqueando una ceja de manera acusadora.
– ¿Eh? Esto… Hmm… ¿Fue un buen día? – Se rascó la nuca. Link lo miró un momento con los ojos entrecerrados, bufó y continuó limpiando el mostrador.
– Si no te conociera… – Dijo sin voltear a ver a Allen– Pensaría que estas enamorado – Su comentario le puso los pelos de punta al peliblanco, que se sonrojó al instante y accidentalmente soltó la charola de pan que tenía entre sus manos, lo que hizo que cayera contra el suelo haciendo un estruendo.
– ¿Pero qué…? – Link vio la charola de pan tirada en el piso y a Allen con la cara completamente roja – ¿Pero qué estás haciendo Walker? – Lo miró molesto.
– ¡Ah! Se me resbaló de las manos… jejeje… ahora lo recojo – Se apresuró a levantar la charola y terminar de limpiar las que le faltaban.
Al día siguiente, vi a una gran cantidad de gente curiosa alrededor de la pizarra de avisos. El aviso con el nombre de la nueva suplente para el grupo de porristas debía estar pegado ahí. Por más que me paraba de puntitas no alcanzaba a ver nada, podía escuchar el murmullo de varias chicas decepcionadas, y también de algunas que parecían estar emocionadas.
Como pude, me fui haciendo camino entre la multitud de estudiantes hasta estar frente a la pizarra. Abrí los ojos de par en par al ver mi nombre escrito en el papel, había sido elegida para ser suplente en el club de animadoras. Confiaba en mis habilidades, pero de igual manera, aquella noticia me había tomado por sorpresa…
– ¿Lo ves? ¡Te lo dije! – Sachi se paró junto a mí con una gran sonrisa.– ¡Muchas felicidades! – Se me lanzó al cuello abrazándome, varias chicas se nos quedaron viendo, algunas murmuraban entre risas y otras nos miraban enfadadas, probablemente celosas por los resultados.
– Ahora tienes que ir al departamento de ciencias para que te tomen las medidas y tengas tu uniforme cuanto antes ¡Te veras hermosa! – Sachiko parecía más emocionada que yo. – Tengo que recoger unos libros, iré por ellos en lo que tú vas con los de ciencias – Asentí.
– No olvides que hoy iremos a comprarte algo lindo para el sábado – Me guiñó el ojo – Te veo en la salida en veinte minutos – Me dio un par de palmadas en la espalda y subió por las escaleras.
Me dirigí al departamento de ciencias. Ya tenía tiempo que no me daba una vuelta por ahí, los chicos del departamento de ciencias hacían de todo, incluyendo los uniformes de la academia.
Toqué la puerta un par de veces antes de entrar. Un chico de baja estatura, cabello alborotado amarrado en una coleta tras la nuca y con dos enormes y redondas gafas, me abrió la puerta. Era Johnny.
– ¡Lenalee-chan! ¿Qué te trae por aquí? – preguntó entusiasmado, aunque era evidente su cansancio por las enormes ojeras que tenían sus ojos.
– ¡Hola Johnny! ¿Cuánto tiempo? – Le sonreí – Vine a tomarme las medidas para el uniforme del club de animadoras –.
– ¿Entraste al club de animadoras? ¡Muchas felicidades Lenalee-chan! – Me felicitó.
– Jajajaja gracias Johnny – Me llevé las manos a la espada apenada por el cumplido.
– ¡Ven pasa! ¡Hay que tomarte esas medidas! – Me jaló del brazo.
Un grupo de cuatro personas con cintas métricas y libretas, se acercaron a mí. Me tomaron varias medidas mientras que otros de ellos sacaban algunos rollos de tela del almacén.
– Eso sería todo Lenalee-chan, tu uniforme estará listo la próxima semana – Johnny se llevó las manos a la cintura y sonrió ampliamente.
– Muchas gracias por todo chicos – Hice una reverencia y me despedí para ir a alcanzar a mi mejor amiga.
Cerca de la entrada vi a Sachiko, estaba recargada en la pared revisando su celular, al verme sonrió y nos fuimos juntas al centro comercial.
Nos estuvimos paseamos por varias tiendas de ropa. Ponernos de acuerdo fue muy difícil… apenas escogía alguna prenda y Sachiko la rechazaba al instante…
Ya teníamos una hora y media ahí y aun no encontrábamos nada que nos gustara a las dos, perdí la cuenta de cuantos vestidos, faldas y pantalones me había probado hasta ahora. "Nada es lo suficientemente bueno" decía Sachiko. Nos sentamos un momento en una de las bancas, estábamos completamente agotadas, no habíamos comido nada y las fuerzas al igual que las esperanzas se nos estaban agotando… Nos estábamos quedábamos sin opciones…
– ¿Ya entramos a esa? – Preguntó Sachiko.
– Si… ya revisamos ahí – dije entre bostezos.
Me quede mirando a la nada, pensando en cuanto tiempo habíamos invertido en esta búsqueda, cuando a lo lejos vi una boutique un tanto escondida al final del pasillo.
– ¿Qué hay de esa? – Señalé a donde estaba la tienda.
– ¿Hm? No tiene buena pinta… ¿Segura que quieres entrar? – Preguntó arqueando una ceja.
– No tenemos nada que perder – Le sonreí.
– Si tú lo dices… – Sachi estiró los brazos y la espalda antes de dirigirnos hacia la boutique.
Nos asomamos a la tienda y una señora de unos cuarenta y tantos años de edad nos recibió amablemente. Antes de entrar Sachiko me lanzó una de sus miradas que claramente decía: "¿Estas segura que quieres entrar?" A lo que le respondí sonriéndole y echándole un vistazo a la ropa. Nos paseamos entre los escaparates, me pareció que la ropa de aquel lugar era bastante peculiar comparado con el resto de las tiendas que habíamos visto. No parecían estar al último grito de la moda, pero daban la impresión de ser prendas con diseño extranjero, toda la ropa seguía un mismo estilo, como si hubieran sido elaboradas por la misma persona.
Sachiko me había pasado un par de prendas que creía que se me verían bien, las tomé y me dirigí a los probadores, en el camino vi un conjunto sobre el escaparate que llamó mi atención, lo tomé y me lo llevé a los probadores. Mi amiga me esperaba impaciente sentada en uno de los banquitos afuera del probador.
– ¡Lenaaa sal yaaa! ¡Quiero ver cómo te ves! – La escuchaba gritar desde el probador.
Me puse la primer prenda que me pasó Sachiko, era una falda azul pastel con muchos holanes que me llegaba un poco más abajo de las rodillas, iba acompañada por una blusa blanca sin mangas que tenía un pequeño moño azul en el cuello.
Salí del probador y Sachi me examinaba minuciosamente de pies a cabeza.
– ¿Qué opinas? – Le pregunté, ella se llevó la mano al mentón y me miró con los ojos entrecerrados.
– No está mal, el color te sienta bastante bien, intenta probarte el otro – Entré de nuevo al probador.
El siguiente conjunto consistía en un vestido negro de tirantes con estampado de florecitas de colores, que me llegaba unos quince centímetros más arriba de las rodillas, se veía bastante primaveral. El vestido iba acompañado por una blusa azul claro tipo mezclilla que no llevaba botones por lo que se amarraba de los extremos haciendo un nudo debajo del pecho, como una torerita. Salí de los probadores y Sachiko volvió a examinarme.
– ¡Este me gusta más! ¿Tú qué opinas? – Me miró sonriente.
– Es lindo, pero lo siento un poco corto… – Me llevé las manos a la falda apenada.
– Hmm… ¡Pero te ves linda y sexy! – Me sonrojé y Sachi se echó a reír – Jajajaja ¿No? Bueno. Pues el azul también es buena opción, podríamos llevar ese – La castaña se llevó las manos a la cintura satisfecha con el resultado.
– Espera… aún hay otro – Dije recordando el tercer vestido que había tomado.
– ¿Otro? No recuerdo haber escogido algún otro… – Se rascaba la cabeza pensativa.
– Yo lo tomé en el camino –.
– ¡Oh! Entonces pruébatelo – Sachi volvió a sentarse en el banquito, mientras que yo fui a cambiarme de ropa.
Unos minutos después salí del probador y Sachiko me miró encantada, se levantó de su lugar de un salto y se llevó las manos al pecho.
El conjunto que había escogido era una blusa blanca de tela fina como de seda, que tenía un abanico de holanes alrededor de los hombros y del pecho. La parte de atrás llevaba una abertura sujetada por un listón rosa en forma de moño, dejando media espalda descubierta. La blusa iba acompañada por una falda color rosa claro que me llegaba un poco más arriba de las rodillas y en la cintura llevaba un cinturón grueso color café claro.
– ¡Es perfecto! ¡Te ves hermosa! – La castaña se acercó a mi emocionada y me llevó frente al espejo.
El vestido era muy hermoso, era un conjunto muy sencillo y sin tanto detalle, pero como si hubiera sido mandado hacer para mí, encajaba perfectamente con el tono de mi piel y mis ojos. Iba de acuerdo a mi personalidad y me hacía sentir bastante cómoda.
La encargada de la tienda también se acercó a nosotras.
– Le luce bastante bien ese vestido, señorita – Dijo la señora con una tierna sonrisa.
– Muchas gracias… – Me sentía algo avergonzada por el cumplido.
– De todos los vestidos que ha diseñado mi nieta, ese es su favorito… – Sonrió.
– ¿Su nieta es quien diseño este vestido? – Peguntó Sachiko.
– Así es señorita, ella es quien diseñó toda la ropa de esta tienda, actualmente está estudiando una maestría en el extranjero – De su bolsillo sacó una foto de su ella y su nieta que nos mostró.
– Es asombroso… – Dije echando un vistazo a todo el lugar.
– Se pondrá muy contenta cuando se entere que una joven tan hermosa haya elegido su vestido favorito – Me dijo mientras me entregaba la bolsa con el conjunto.
– Gracias – Le dije un poco sonrojada.
Antes de salir del centro comercial compramos un par de accesorios para el conjunto.
Sachi y yo esperábamos en la parada de la estación de metro, ambas platicábamos animadas ahora que todo había sido un éxito.
– No lo olvides – Me dijo Sachiko antes de que el tren llegara – El sábado iré temprano a tu casa para ayudarte a peinar y maquillar – Sonrió ampliamente.
– Jajajaja gracias Sachi, nos vemos mañana – Me despedí de mi amiga.
Estaba tan entusiasmada y nerviosa al mismo tiempo, quería que tiempo pasara lento. Y sin darme cuenta el día finalmente llegó…
Esa mañana me levanté muy temprano, el clima era agradable, el aire era fresco, el cielo completamente despejado y los rayos de sol rociaban con su brillo las copas de los árboles.
Mi hermano mayor había salido desde muy temprano, tuvo que ir a la academia para atender algunos asuntos, por lo que me evitaría sus preguntas de hermano celoso. Recogí un poco la casa y me metía bañar, Sachiko no debería tardar en llegar.
Cuando salí de la ducha observé el vestido sobre mi cama, era hermoso y me preguntaba si a Allen le gustaría…
El timbre sonó, fui a abrir la puerta, era Sachiko. Traía una maletita de viaje llena de quien sabe que tanto, nos dirigimos a mi habitación, hice un poco de espacio en el tocador para que Sachiko pudiera poner sus cosas ahí, fui por la silla de mi escritorio mientras que la castaña ponía algo de música para ambientar en la computadora. De la maletita sacó varios cosméticos y brochas.
Primero empezó maquillándome la cara, ella decía que quería algo que se viera natural, por lo que no uso demasiado maquillaje en mí y no le tomo más de treinta minutos terminar, para luego seguir con mi cabello.
Mientras Sachiko peinaba mi cabello, yo me quedaba en ratos mirando el reloj que estaba colgado en la pared de mi habitación, veía los minutos pasar y como poco a poco la hora de la cita se acercaba. Cuando mi amiga finalmente terminó giró mi silla.
– ¡Mira! – Sachiko giró la silla para que quedara frente al espejo y pudiera verme.
Sin duda alguna Sachiko sabía lo que hacía, había usado muy poco maquillaje en mí, sólo lo necesario para resaltar algunas partes de mi rostro. Me había delineado los ojos y puesto un poco de rímel en las pestañas, haciéndolas ver un poco más gruesas y largas. En mis mejillas había aplicado un poco de rubor y para los labios había usado un labial rosita.
El cabello lo había recogido en una media coleta formando un chonguito del lado derecho que llevaba un adorno de flores rositas como de cerezo y unos listoncitos del mismo color alrededor. El resto del cabello caía lacio por toda mi espalda hasta la cintura.
Me puse unas zapatillas beige con rosa que combinaban perfectamente con el vestido. En la mano derecha llevaba una pulsera de perlitas blancas y alrededor de mi cuello una cadenita con un dije de cruz en dorado.
– ¡Quedaste perfecta! – Sachiko se me lanzó al cuello abrazándome emocionada. – ¡Ahora vamos! ¡Que ya casi es hora! – Salimos a toda prisa de mi casa.
Al llegar a la estación de tren, Sachiko no paraba de suplicarme que en cuanto llegara a casa tenía que hablarle y darle un reporte detallado de todos los hechos.
– Muchas gracias por todo Sachi-chan – Hice una reverencia.
– ¡Para eso estamos las amigas Lenalee! – Sonrió guiñándome un ojo – Recuerda, todo saldrá bien… – Me sujetó de la mano y sonrió tiernamente.
El ánimo y la confianza que mi amiga me brindaba me hicieron sentir más tranquila, cuando el tren llegó le dediqué una sonrisa de agradecimiento a mi amiga y me despedí de ella. Era hora de marcharse…
– ¡Nos vemos Sachi! – Me despedí con la mano y subí al tren.
Poco a poco sentía como los latidos de mi corazón se aceleraban conforme me acercaba al lugar donde nos veríamos. Mil y un preguntas pasaban por mi cabeza; ¿Ya habrá llegado? ¿Qué le diré cuando llegue? ¿Me veré bien? ¿Y si fue demasiado? ¿Y si no me reconoce? Etc… etc…
Las preguntas se incrementaban más y más, y comenzaba a sentía mareada, tenía los nervios a flor de piel...
Y entonces lo vi.
Él estaba recargado en el farol. Mientras que la demás gente iba de un lado a otro platicando, riendo o corriendo, él permanecía en calma, sus ojos grises contemplaban el cielo azul desde su sitio, su figura resaltaba del cuadro como si no perteneciera a aquel ambiente tan agitado. Estaba totalmente estático que daba la impresión de que posaba para algún retrato.
Su cabello blanco estaba un poco desordenado por el viento que circulaba a su alrededor; Llevaba una playera negra de cuello redondo debajo de la camisa a cuadros azul con negro que traía desabrochada. Las mangas las llevaba arremangadas a la altura de los codos. Traía puestos unos jeans ajustados gris oscuro y sobre los claros cabellos llevaba puesto un sombrero de vestir color negro con un listoncito gris claro al rededor.
Sentía el corazón acelerado y un extraño cosquilleo en el estómago. Pero como si fueran atraídos por un imán, mis pies caminaban lentamente hacia él.
Estando a dos escasos metros de él. Allen me miró, y transformo la comisura de sus labios en una tierna sonrisa.
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CONTINUARA…
PRÓXIMO CAPITULO: "MIS SENTIMIENTOS"
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¡Y hasta aquí llegamos! Sé que muchos ya se saboreaban la cita desde el capítulo anterior, pero había que poner algunas piececillas en su lugar primero uwu Espero que aun así les haya gustado el capítulo. Y prepárense por que se vienen muchas cosas cursis, romanticonas, divertidas y algunas un tanto más tristes D:
Mil disculpas por tardarme tanto en actualizar TnT no se imaginan el caos que fue escribir este capítulo, sí que le sufrí xD Especialmente con la ropa que usarían nuestros protagonistas para su cita (En sí fue la causa número 1 de por qué tarde tanto en subirlo…) Y aun con todo, no sé si elegí la mejor… con que a alguien le hayan gustado como se veían me doy por bien servida xD sino voy y me arrojo por un puente D:
Entre otras cosas, también quería aprovechar para comentarles que desde hace tiempo traía en mente un nuevo fic, al que ya no me pude resistir y terminé escribiéndolo uwu Les dejo el enlace por si alguien quiere echarle un vistazo :D
s/11618496/1/Departamento-cuatrocientos-seis
En caso de que el link se haya pasado mal dense una vuelta por mi perfil y ahí lo verán, se llama "Departamento cuatrocientos seis" igual es un Allen x Lenalee ;)
Muchas gracias a todos por sus RW no saben lo mucho que me gusta leerlos :D a ver si para la otra ya hago "omake" D: De nuevo mil disculpas por la tardanza, hare todo lo posible por que el siguiente capítulo salga la próxima semana :D
Byee byeee
