Un nuevo capítulo de:
Sumergido en el más dulce sueño
CAPITULO IX
"MIS SENTIMIENTOS II"
Las prácticas con las porristas comenzaron. Me reunía con ellas dos veces por semana, después de que una de las titulares saliera del equipo y quedara libre ese puesto, muchas de las chicas que eran suplentes como yo, ponían mucho esfuerzo en los entrenamientos para ganarse ese lugar.
Durante ese tiempo, Road, quien era titular, había estado en varias ocasiones observándome fijamente. Su mirada era retadora y a veces hasta despectiva, su rostro siempre permanecía inexpresivo, era como ver a un gato acechando a un ratón.
"¡Me pone los pelos de punta! ¿Qué tanto me miraba?" Si ni siquiera nos hemos dirigido la palabra antes… (Bueno si, en aquella ocasión…) pero fuera de eso, no había nada, nada de comunicación o acercamientos entre nosotras, entonces ¿Por qué? Una vez tuve deseos de devolverle la mirada de manera fulminante o amenazadora para que me dejara en paz, pero me contuve… no tenía intenciones de volver a discutir con ella y decidí que lo mejor era no prestarle atención a la loca esa…
Sin embargo, el día de hoy Kamelot se me acercó al terminar las prácticas. Yo estaba guardando mi botellón de agua en la mochila cuando ella se paró a un lado mío, me observaba interesada con sus ambarinos ojos mientras que lamia una de sus paletas multicolores de tamaño colosal.
– ¿Te llamas Lenalee, no es así? – Una sonrisa maliciosa se formó en sus delgados labios, los cuales se escondían parcialmente detrás de la paleta.
– Si – Contesté secamente, no tenía intenciones de tener una "charla" con ella. Desvié la mirada y me apresuré a guardar mis cosas en la mochila.
Un escalofrió recorrió mi cuerpo haciéndome voltear bruscamente hacia ella. Road tenía entre sus manos uno de los mechones de cabello que se me había soltado de la coleta durante el entrenamiento. Sus dedos se paseaban con delicadeza de arriba hacia abajo por las largas hebras de cabello y antes de que llegaran a la punta se detuvieron para contemplarlo con cierto brillo en sus ojos.
– Tienes un cabello muy hermoso Lenalee-chan… – No sabía si tomar eso como un cumplido y agradecerle. Me quede observándola en silencio y ella continuó hablando – Es muy hermoso… es tan largo y brillante como el de mis muñecas… – Sonrió y arqueó los ojos haciendo una mueca de niña tierna. – Me encantaría tener una muñeca igual a ti, sería la más hermosa de todas sin duda –.
Con suma delicadeza pasó el mechón de cabello por detrás de mí oreja, sus dedos alcanzaron a rozar parte de la piel de mi oreja. El contacto me estremeció, sus dedos estaban fríos, casi helados, Al igual que su mirada, la cual contrastaba con su sonrisa.
Era una sensación espeluznante… Mas que un alago, yo sentí que había sido una especie de amenaza. Aun que quizás sólo estaba siendo demasiado paranoica, fue lo que pensé… y que quizás Allen-kun tuviera razón, y aquella niña caprichosa no era tan mala como yo creía… Sin embargo, en el fondo sentía que no podía bajar la guardia con a ella, había algo en su forma de mirarme que me inquietaba mucho.
– Gra-gracias – Le respondí finalmente. Road sonrió ladeando la cabeza, y luego le dio otra lamida a su paleta mientras se sentaba sobre las gradas.
La miré expectante, no sabía si ignorarla y marcharme o decirle algo más. Mientras yo me debatía en que debería hacer, Road parecía estar concentrada en otra cosa, tenía sus ambarinas pupilas clavadas en un grupo de alumnos que acababa de entraba al gimnasio.
Me sorprendió ver como su fría mirada se desvaneció y sus ojos se enternecieron al mismo tiempo que su inexpresivo rostro formaba lentamente una linda sonrisa en sus labios.
Si bien, no conocía bien a aquella chica. Sin duda, de las pocas veces que me la encontraba en los pasillos, o en la cafetería, esta era la primera vez que la veía sonreír de esa manera… era una sonrisa tierna, tímida y hasta cierto punto honesta. Nunca me hubiera imaginado que Road Kamelot pudiera tener ese tipo de expresiones de forma tan natural en su rostro. Quise voltear a ver qué era lo que había capturado su atención y la había hecho sonreír de esa manera, pero antes de que volteara, me abordó mirándome fijamente.
– Creo que le gustas – Su tono de voz era firme y su rostro reflejaba seriedad absoluta.
– ¿Qué…? – Titubeé, no comprendí a que se refería. Pero ella no contestó, sólo sonrió y se levantó de su lugar.
– Nos vemos después Le-na-lee-chaaan~ – Canturreó guiñándome un ojos y se fue dando saltitos infantiles por el gimnasio.
"¿Qué había sido aquello? ¿Cómo que le gusto? ¿A qué se refería…?" Me quedé inmóvil viéndola alejarse, estaba totalmente confundida. A lo lejos escuché una risa que me hizo salir de mis pensamientos y voltear. El grupito de alumnos a los que Road estaba observando hasta hace unos momentos seguía ahí.
Entre la multitud pude distinguir la melena alvina de Allen. Lavi lo había pescado del cuello rodeándolo con su brazo, ambos reían a carcajadas junto con otros alumnos de la misma clase. Sonreí inmediatamente al verlo y me sonrojé en el momento en que vi como pasaba su brazo por su frente limpiándose el sudor.
No se alcanzaba a ver muy bien por la distancia, pero me hubiera encantado estar cerca para ver como las pequeñas gotitas de sudor caían deslizándose por su rostro acalorado debido al entrenamiento de soccer. Era claro que su respiración aun estaba agitada y su melodiosa voz reía a carcajadas, que comparada con la masculina voz del resto de los alumnos a su alrededor, la suya era más delicada y queda.
Mis mejillas enrojecieron, sacudí la cabeza de un lado a otro y terminé de guardar mis cosas en la mochila. Me detuve repentinamente y recordé las palabras de Road. Acaso… "¿Acaso era Allen a quien Road miraba hace un momento?".
-o-o-o-o-
Desde la cita con Allen, algo en mi había cambiado…
Tal y como mi amiga Sachiko me sugirió, durante la cita me dedique a poner atención a mis emociones y sentimientos con respecto a Allen. Y fue hasta que bailábamos en el escenario y accidentalmente tropezamos, cuando me di cuenta…
Su cercanía me estremecía, me hacia vibrar y sentir un cosquilleo en todo mi cuerpo, su mirada me atraía locamente, su aroma se había convertido en mi droga y su sonrisa encendía una llamarada dentro de mi ser. Fue entonces cuando me di cuenta de que él me gustaba…
Él me gusta.
Me gusta su mirada, porque ante sus plateados ojos me siento la mujer más hermosa. Me gusta su voz, porque cuando pronuncia mi nombre me siento especial. Me gusta la manera en la que se preocupa por mí, me siento segura a su lado.
Era adicta a su persona y despedirnos aquel día había sido una tortura…
FLASH BACK
Yo estaba parada sobre uno de los escaloncitos del portón, quedando a la misma altura que él, por lo que nuestros rostros estaban al mismo nivel.
– Estuve… esperando este día con ansias… – Me miró directamente a los ojos, y lentamente una tierna sonrisa se dibujó en sus labios. Me pareció que iba decirme algo más cuando…
– ¡PUUUULPOOOOOOOO! ¡ALEJATE DE MI HERMANITAAA! – Escuchamos gritar detrás de nosotros.
– ¡Hermano! – Me sorprendió.
– ¿¡Di-director Komui!? – Allen puso los ojos como plato sorprendido.
– ¡PUUULPOOOOO! ¿¡QUÉ LE HACES A MI LENALEE, WALKER!? ¡TE CORTARE LA CABEZA! – Komui gritaba agitando un cuchillo (de quien sabe dónde había sacado) en la mano.
– ¿EHHHHHH? P-pero yo… – Allen palideció del susto.
– ¡Hermano tranquilízate! – Me interpuse entre mi hermano y Allen.
– ¡Pero Lenaleeeee este pulpo pervertido podría hacerte algo! – Komui lloriqueaba sujetándome de los hombros protectoramente.
– Yo no soy ningún pervertido… – Allen agitaba los brazos nerviosamente con una gotita en la nuca.
Komui le lanzó una mirada acecina que le puso los pelos de punta al peliblanco.
– ¡Ya basta Nii-san! Allen-kun sólo estuvo ayudándome a practicar para el examen de actuación de la próxima semana – Traté de convencerlo.
– ¿E-es eso cierto? – Preguntó en tono suplicante.
– Ehh si… – Contestó Allen nerviosamente.
– ¡A TI NO TE ESTOY HABLANDO PULPO PERVERTIDO! – Komui lo señaló acusadoramente y Allen se petrificó.
– Hermano… – Suspiré – Vuelve a la casa, Allen-kun ya se va – Sonreí forzadamente.
– Pero mi Lenalee…. – Komui hizo un puchero.
– A-HO-RA… – Lo miré severamente. A regañadientes Komui entró a la casa no sin antes lanzarle una última mirada amenazante a Allen.
– Disculpa a mi hermano… es un poco… ¿sobre protector…? – Me sentí apenada por el comportamiento de mi hermano.
– Esta bien, Lenalee – Me sonrió – ¡Nos vemos el lunes! – Se despidió haciendo un ademan con la mano y se marchó.
Me quede un momento parada junto al portón de la casa viéndolo alejarse hasta que desapareció de mi vista completamente, entré y cerré la puerta tras de mí, me recargué en ella y suspiré. Tenía una sonrisa radiante en mi rostro que hasta me dolieron las mejillas. Mi hermano pasó por ahí y se me quedo viendo confundido.
Rápidamente corrí hasta las escaleras para no levantar sospechas. Le grité desde arriba que me cambiaria los zapatos y lo ayudaría a preparar la cena. Sin esperar respuesta me encerré en mi habitación y me tumbé sobre la cama con los brazos y pies extendidos.
Tomé una de las almohadas de junto y me cubrí con ella el rostro enrojecido, no podía dejar de sonreír, todo había sido maravilloso…
– Me gusta… – Murmuré bajo la almohada.
– Allen me gusta – Quite la almohada de mi rostro y la abracé contra mi pecho – Me gusta mucho… – Cerré los ojos y suspiré.
Después de cenar, regresé a mi habitación y saqué el celular de mi bolso. Me sentía entusiasmada y nerviosa al mismo tiempo, no podía esperar para contarle a mi mejor amiga lo genial que me la había pasado, apenas y sonó una vez y Sachiko contestó.
– ¿LENA? ¿Eres tú? ¿Cómo te fue? ¡Cuéntamelo todo! – Tuve que retirar un poco la bocina de mi oído por sus gritos.
– Sachi… Fue... maravilloso… – Me lancé a la cama con el celular en mi oído. – Creo que él… me gusta mucho… – Miré al techo, cerré los ojos con fuerza y recordé su rostro sonrojado tratando de ocultarlo con su mano.
No había duda de que ese día había reconocido mis sentimientos sobre Allen…
La felicidad se había apoderado de mí, al igual que la angustia. "¿Quiere decir que a partir de ahora sería una más de las tantas chicas que andaban detrás del encantador peliblanco?", pero de alguna forma… sentía que era diferente conmigo… porque yo conocía cosas sobre Allen que el resto de las chicas no, cosas que me acercaban mas a él y me mostraban quien era realmente Allen Walker bajo esa mascara de chico popular.
Sus secretos, sus intereses, su forma de ser y todo aquello que aun me falta por descubrir, hicieron que me enamorara de él... Y que pase lo que pase, yo lucharía… lucharía por él… hasta que él fuera mío…
La semana siguiente a la cita, transcurrió entre risas y miradas. Aunque no habláramos mucho, él siempre me sonreía cuando nos encontrábamos por los pasillos o cuando pasaba cerca de mi lugar. De vez en cuando nos lanzábamos miradas cómplices y risueñas sin que nadie se diera cuenta cuando nos juntábamos en equipo para la clase de física.
Sin embargo, también sentía un terrible remordimiento con Lou Fa, sentía como si de alguna manera la hubiera traicionado, aun que nada entre Allen y yo hubiera pasado. Me incomodaba verla a los ojos, me ponía nerviosa y trataba de evitarla. Pero ella empezó a percatarse, y se notaba la angustia en su mirada… puse todas mis fuerzas en disimular y actuar como siempre y creo que después de todo funcionó, ya que los días siguientes la vi más tranquila.
En el fondo sabia que debía hablar con ella, sobre mis sentimientos por Allen…
FIN FLASH BACK
Suspiré y tomé mi mochila, bajé de las gradas y me dirigí a la salida, pero antes de cruzar la puerta eché un último vistazo a Allen quien seguía platicando con sus compañeros, sonreí para mí y luego me fui.
Sin que yo lo viera Allen se había dado cuenta de mi presencia y me había seguido con la mirada hasta que salí del gimnasio. Lavi también se había percato de ello, y miraba con interés las reacciones que tenía el peliblanco. Lavi sonrió malicioso al ver como Allen sonreía si despegar la mirada de mí.
A la mañana siguiente, me encaminaba con Sachiko a la cafetería, estábamos en nuestro receso. Lou fa se había quedado atrás para entregarle unas cosas a Fou, y nos alcanzaría después.
Nos formamos detrás de unos alumnos de primer año, afortunadamente la fila avanzaba rápido, el chef Jerry preparaba la comida en un sorprendente tiempo record.
Mi almuerzo estuvo listo antes que el de Sachiko, mientras esperaba a que ella saliera de las filas, me orillé lejos del gentío que se acumulaba. Al poco tiempo pude ver a mi mejor amiga abriéndose paso entre los alumnos tratando de llegar hasta donde yo estaba. Cuando de repente una mano se posó sobre mi hombro tomándome por sorpresa.
– Hola Lenalee – Allen sonreía dulcemente.
– Allen-kun… – Lo miré sorprendida, no me había dado cuenta de cuando había entrado a la cafetería.
– ¿Estas ocupada? ¿Te gustaría tomar el almuerzo conmigo? – Señaló una bolsa de papel estraza repleta de comida y panecillos que traía entre sus brazos.
– Ehh… yo… – Miré a Sachiko quien se había acercado a nosotros – Estoy esperando a... –.
– Ve con Walker, Lenalee-chan. Yo esperare a Lou Fa-chan, no te preocupes – Sachi me dio una palmada en la espalda y me guiñó el ojo como diciéndome: "Yo te cubro, no te preocupes".
Asentí y seguí a Allen por el pasillo que nos llevaría al patio trasero de la escuela, en el camino nos encontramos a Tyki Mikk, iba caminando despreocupadamente con las manos en los bolsillos, seguido de un grupito de chicas que cuchicheaban emocionadas detrás de él.
– ¡Hey Allen! ¿Una partida? – Saludó a Allen cuando pasamos junto a él.
– Hoy estoy ocupado, otro día – Allen sonrió y seguimos con nuestro camino. Tyki alzó la mano en despedida y entró a la cafetería.
Llegamos a los jardines del patio trasero, y ocupamos una de las bancas cerca de la cancha de voleibol.
Nos sentamos uno a lado del otro, y con un poco de nervios destapé mi almuerzo, era un poco de arroz al curry y un jugo de mango. Allen colocó la bolsa de comida sobre su regazo y comenzó a buscar entre el montón.
– Toma – Me dio un bollito de pan dulce relleno de mermelada de fresa – Lo preparamos esta mañana en la panadería, es uno de mis favoritos, pruébalo – Me sonrió.
– ¡Gracias! ¿Trabajas en una panadería? – Le pregunté mientras tomaba el pan que me había obsequiado y lo miraba con curiosidad. Se veía rico.
– Si, trabajo en una panadería junto con mi compañero de casa. La panadería se encuentra en el primer piso, nosotros vivimos en el segundo – El peliblanco rebuscaba en la bolsa de pan y sonrió para sí mismo cuando encontró una dona de chocolate.
– Ya veo… – Miré con asombro el bollito de pan – Pensé que vivías solo o algo así, como me habías dicho que tu tutor se había ido de gira… – Me sentía algo apenada, no sabía si estaba hablando de mas y metiéndome en asuntos que no debería.
– Link es un viejo amigo de mi maestro, lo conocí cuando llegamos a Japón – sus ojos reflejaban tranquilidad – Cuando Cross se fue, yo me quede viviendo con Link y desde entonces trabajo con él en la panadería, es una persona muy amable, aun que algo estricto – Sonrió y le dio una mordida a la Dona.
También sonreí y le di una mordida al pan, mis ojos se abrieron de par en par ¡Estaba delicioso! La textura era crujiente pero el relleno era muy suave, la mermelada de fresa era dulce pero no empalagosa, era una combinación de sabores exquisita.
– Ese lo hice yo, lo guardé para ti – Me miró con sus tiernos ojos y con una sonrisa tan dulce como la de aquel pan.
Lo miré sorprendida, nunca hubiera imaginado que Allen sería bueno preparando pan. Y más aun que lo hiciera para mí.
– ¿En serio lo hiciste tu? ¡Esta delicioso! – Me sonrojé emocionada.
– Qu-que bueno que te gustó… – Sonrió complacido y se rascó nervioso con el dedo índice la mejilla colorada.
– ¡En serio! ¡Esto es lo más rico que haya probado! Eres muy bueno – Sonreí - ¿No se te hace pesado hornear pan antes de venir a la escuela? ¿Lo haces todo el tiempo? – Le di otra pequeña mordida al pan masticándolo lentamente para que no se terminara tan pronto.
Allen soltó una risita y me miró divertido
– Jajajaja me gusta preparar pan, pero lo que más me gusta hacer es repostería, me gusta preparar pasteles ¡Sobre todo pasteles enormes! – Sus ojos brillaron ilusionados – Por lo general yo le ayudo a Link en la tarde-noche, pero el día de hoy me levanté muy temprano y me puse a hornear algunos… – Sonrió y le dio la ultima mordida a su dona, para después sacar otro pan de la bolsa.
Estaba sorprendía, tenia tantos deseos de probar alguno de los pasteles hechos por Allen, que seguramente también eran deliciosos. Me gustaría tener la oportunidad de poder ver a Allen trabajar en la panadería, aun que sea sólo por una vez…
Por un momento me quedé embelesada imaginando a Allen revolviendo los ingredientes y preparando la masa, ver sus mejillas y su frente mancharse con harina al momento en que se pasara la mano por la cara apartando los cabellos desordenados que caían sobre su rostro…
Mis mejillas se tiñeron de rojo ante las escenas que proyectaba mi cine mental.
–… Azúcar – Escuché la voz de Allen hablándome y haciéndome salir de trance.
– ¿Eh? – Dije sin comprender, ya que no había alcanzado a escuchar.
– Tienes azúcar en los labios… – Me dijo, lo miré confundida.
Allen sonrió y tomó con delicadeza mi mentón acercándolo hacia él. Mi corazón se aceleró, y mi cuerpo se quedó inmóvil, los labios los tenia ligeramente separados por el asombro, con su otra mano, Allen pasó su dedo pulgar sobre ellos limpiando el exceso de azúcar que tenía en la boca.
Suavemente frotó la comisura de mis labios, limpiando por completo lo que quedaba de azúcar y me sonrió dulcemente. La cara se me terminó por colorearse de rojo, seguramente parecía un tomate maduro... Allen me miró y luego soltó una risita contagiosa que me hizo reí a mí también.
Al otro lado de la cancha se encontraban Lavi y Kanda recogiendo un par de pelotas para llevarlas al almacén del gimnasio. Kanda se había quedado inmóvil viendo hacia donde estábamos sentados. Estábamos tan entretenidos riendo y platicando entre nosotros que nunca nos percatamos de que nos observaban.
– Hey Yuu~ – Lavi llamaba al peliazul para que lo siguiera, pero Kanda no le hacía caso. – ¿Qué haces Yuu? hay que llevar estos balones al gimnasio – El pelirojo se acercó a Kanda parándose justo a un lado de él, mirando hacia el lugar donde Kanda tenía fija la vista.
Lavi se dio cuenta que Kanda nos miraba con recelo y con mucha seriedad en su rostro, sus manos se habían tensado y empuñado. El pelirrojo colocó su mano sobre el hombro del peliazul.
– Parece que el Moyashi está interesado en Lenalee… – Le habló sin apartar la vista de nosotros, al escucharlo Kanda frunció el ceño. – ¿Qué es lo que harás? ¿Pretendes dejar pasar otro año sin confesarle tus sentimientos? – Lavi lo miró entonces preocupado.
Kanda chasqueó la lengua y cerró los ojos, molesto, dio media vuelta y levantó uno de los balones del suelo.
– Eso no es asunto tuyo – Espetó con seriedad.
– Vamos Yuu, has estado enamorada de ella desde que eran niños ¿En serio no piensas confesarle tus sentimientos? – Lavi caminaba des tras de él.
– ¡Tsk! – Kanda protestó y abrió los ojos, mirando pensativo hacia el suelo – ¡No me llames por mi nombre! ¡Baka usagi! – El peliazul golpeó la cara de Lavi con una de las pelotas y se marcharon.
Allen me regaló otro pan que yo lo acepté emocionada.
– Neee Allen-kun… – Agaché la mirada nerviosa, jugando con la envoltura del pan – Algún día… ¿Crees que algún día pueda ir a la panadería? Yo… quisiera verte preparar un pastel… – Encogí los hombros sonrojada.
– Jajajaja Te llevaré si quieres – Allen también se sonrojó un poco y esbozó una sonrisa.
A lo lejos, Fou y Lou Fa caminaban por el pasillo que daba a nuestras espaldas. Fou caminaba con los brazos recargados en la nuca y sonreía alegremente. Por inercia volteó hacia la ventana que daba hacia el jardín y se detuvo para observar mejor.
– ¿Are? ¿Esos son Walker y Lee? – Habló más para sí que para su acompañante. Pero Lou Fa al escuchar el nombre de Allen volteó de inmediato a ver dónde miraba Fou y se sorprendió al vernos a Allen y a mi sentados en la banca riendo.
– ¿Walker… -san…? – Murmuró dejando caer accidentalmente un par de libretas que llevaba abrazadas contra el pecho.
CONTINUARA…
Gomene… u.u en serio lamento la tardanza T.T pero es que la inspiración no se dignaba a aparecer TT_TT
¡Espero que les haya gustado el capítulo!
Fue un capitulo agridulce a mi parecer xD hubo momentos lindos y más la revelación de los sentimientos de Lenalee! Ahora que ha aceptado que está enamorada de Allen, ¡luchara por él! *o*
Pero también hubo momentos amargos y posibles corazones rotos D: ¿Qué pasara? si Allen y Kanda de por sí, no se llevan bien y ahora se han convertido en rivales x.x
Que los juegos del hambre comiencen! Jajajaja ok no xD pero ya verán lo que se viene.
Aprovecho para avisarles, que por las fechas decembrinas, quizás me atrase un poco en actualizar, haré lo posible por alcanzar a subir un capitulo mas y de ahí, lo pospondré para finales de diciembre o principios de enero, debido a que en navidad salgo fuera de la ciudad y no tendré la oportunidad de escribir :C
Pero regresare con toda las pilas recargadas para subir nuevo capi! *u*)9
Ahhh como regalito por la tardanza (?) Les tengo un dibujo que hice para este fic uwu espero que les guste! Pueden checarlo en el link que deje en mi perfil con mi deviantart, es el que dice "Dibujo para el fanfic de Sumergido en el mas dulce sueño" Y ahora si, Nos estamos leyendo! :3
