Un nuevo capítulo de:
Sumergido en el más dulce sueño
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CAPITULO XIII
"DESOLACIÓN"
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"Es verdad que tú… que tú me gustas…"
Esas fueron las últimas palabras que Allen me dijo antes de marcharse.
La incredulidad, el asombro, la desesperación y el deseo, se convirtieron en sementó bajo mis pies impidiéndome ir tras de él…
Un torbellino de sentimientos luchaba acaloradamente en mi interior, acabando con la poca cordura que aun pudiese tener de pie. Tantas cosas pasaban por mi cabeza en aquel momento, que comenzaba a sentir un devastador mareo, haciéndome perder incluso el equilibrio.
Y sin embargo, al final de toda esta insaciable lucha de sentimientos, me quedó un dejo de felicidad que hacía preguntarme si… ¿Estaría mal sentir tanta felicidad por algo que sabias que podría lastimar a tu amiga?
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– Lenalee-chan… como tu mejor amiga te diré una cosa: ¡Eres una tonta! – Se exaltó Sachiko – No estoy de acuerdo con lo que estás haciendo – De mala gana se llevó a la boca un bocado de su bento.
Después de la fiesta, puse a Sachiko al corriente de la situación, incluyendo lo que Allen me había dicho después de acompañarme hasta mi casa al día siguiente.
Desde aquel día, Allen y yo no interactuamos más allá de lo necesario. Su confesión me había tomado por sorpresa, sabía que Allen podría estar esperando alguna una respuesta de mi parte, pero había algo que me impedía ser honesta conmigo misma. Yo no podía confesarle mis verdaderos sentimientos, mientras que el sentimiento de culpa y traición que tenía hacia Lou Fa-chan siguiera viviendo dentro de mí.
Ya habían pasado varios de días después de eso, y conforme el tiempo avanzaba sentía que el ambiente entre nosotros dos se corrompía, acabando con la cercanía que ya habíamos logrado tener, convirtiéndonos en un par de extraños que apenas si podían sostenerse la mirada cuando se encontraban por los pasillos…
– Tu actitud sólo le está diciendo a Walker que lo estas rechazando Lenalee, entiendo que estas preocupada por Lou Fa-chan, pero él ya tomó una decisión, y te ha elegido a ti ¿No crees que deberías darle una respuesta pronto? También tienes que pensar en tus sentimientos Lenalee-chan… – Sachiko hizo a un lado su almuerzo para mirarme seriamente a los ojos – No puedes vivir poniendo a los demás antes que a tu propia felicidad… – Hizo una pausa.
Como era de esperarse, a la castaña no le había caído en gracia mi decisión, y constantemente me recordaba que debía hacerle caso a mi corazón y dejar de preocuparme tanto por los demás.
– Es sólo que yo… – Prosiguió. Un par de lágrimas salieron de sus ojos color miel, sorprendiéndome.
– Sachi… – La abracé sintiéndome conmovida por su preocupación.
– Yo sólo quiero verte feliz… Lenalee.
– Lo sé Sachi… – Una lagrima se me escapó de los ojos – Gracias…
Permanecimos abrazadas un momento, hasta que ambas nos volteamos a ver y nos echamos a reír al ver nuestros ojos y rostros enrojecidos. Estábamos en la hora del descanso, tomábamos nuestros almuerzos en una de las bancas del patio.
Desde el día de la fiesta Lou Fa-chan dejó de juntarse con nosotras, ella aun platicaba de vez en cuando con Sachiko, pero a mí no había vuelto a dirigirme la palabra. Siempre salía corriendo cada que yo me acercaba a ella para poder hablar y pasaba todo el tiempo a lado de For y Rikei.
El timbre para retomar las clases sonó, Sachiko y yo nos dirigimos hacia el salón y aproveché que aún tenía unos cinco minutos libres antes de que la clase comenzara para ir al baño.
Por el pasillo me encontré con Lou Fa caminando junto con For, ambas nos miramos sorprendidas, como si ninguna de las dos esperaba encontrarse a la otra tan de repente. La morena desvió la mirada nerviosa, y para mi sorpresa no paso de largo, se quedó parada frente a mí, jugando ansiosamente con sus largas trenzas. For pareció comprender la situación y decidió que lo mejor era dejarnos a solas para que finalmente pudiéramos hablar, se despidió de Lou Fa y entró a su salón.
– Lou Fa yo… – Mi voz sonó entrecortada – Quería hablar contigo sobre lo que…
– Lo sé… – Interrumpió – Se lo que vas a decirme, pero yo… quiero intentarlo… – De su suéter sacó un folleto que desdobló con cuidado.
– ¿A qué te refieres, no logro comprenderlo?
– Quiero invitar a Walker-san al baile de máscaras – Lou Fa me mostro la invitación que traía entre sus manos.
Cada año, la academia organizaba algún tipo de evento o fiesta por el aniversario de su fundación, al parecer este año la directiva había organizado un baile de máscaras que se llevaría a cabo en dos semanas.
Los alumnos aprovechaban este tipo de eventos para invitar a salir a las personas que les gustaban, chicos y chicas por igual luchaban por ser los primeros en invitar a aquella persona especial.
– Es la única oportunidad que tengo… – Lou Fa abrazó contra su pecho la invitación, sus manos temblaban ligeramente, parecía que se debatía entre si decirme o no algo muy importante, como si de aquello dependiera su vida – Si él me rechaza… entonces yo – Frunció el ceño y me miró con decisión – Dejare de buscarlo, así que por favor… n-no interfieras…
Me quedé perpleja ante sus palabras, no estaba segura de que decir o cómo actuar. Sin embargo pude ver en los ojos de Lou Fa-chan, un brillo de decisión, una flama que le brindaba esperanza y la animaba a no darse por vencida.
"Lo siento mucho Sachiko… pero creo que tendré que ceder una vez más…"
No dijimos nada más, Lou Fa pasó junto a mí y entró al salón. Yo hice lo mismo un par de minutos después, fui a mi lugar y aguardé a que la clase comenzara. Allen entró al salón al poco tiempo después acompañado de Lavi, ambos tomaron sus lugares y yo lo miré de reojo pensando en las palabras que me había dicho Lou Fa-chan. Me preguntaba ¿Qué debería hacer y qué es lo que haría él?
El tiempo se fue más rápido de lo que hubiera querido, las clases habían concluido, Sachiko tenía unos asuntos que resolver en la sala de profesores, por lo que se despidió de mí y se adelantó. No le había comentado nada de mi charla con Lou Fa, temía que se decepcionara o se enojara conmigo. Terminé de guardar mis cosas y me dispuse a salir del salón, al doblar por la esquina, me encontré con Kanda en el pasillo, estaba recargado en la pared con los ojos cerrados y los brazos cruzados.
Al escuchar mis pasos acercarse, abrió los ojos y volteó a verme.
– ¿Kanda? – Lo llamé.
– ¿Lenalee, tienes un momento? Necesito hablar contigo… – Se enderezó y se paró enfrente de mi con su característica mirada seria.
– S-sí, claro ¿Qué sucede? – Pregunté desconcertada por la petición tan repentina.
– Acompáñame – Dijo. Lo seguí hasta el patio trasero del edificio, por donde se encontraban las canchas de soccer y voleibol.
Nos detuvimos cerca de unas bancas pero no tomamos asiento, Kanda se detuvo de golpe dándome la espalda, yo lo miré expectante y ansiosa, también algo confundida, tratando de imaginarme que era aquello que necesitaba decirme.
Kanda dio media vuelta y me miró fijamente, dio un paso hacia mí pero me mantuve tranquila mirándolo con curiosidad, se quedó en silencio un momento y justo cuando estuve a punto de preguntarle qué era lo que quería decirme, enmudecí al ver su semblante, era la primera vez que veía a Kanda ¿Avergonzado? Tenía las mejillas ligeramente ruborizadas, desvió la mirada y se llevó la mano a la nuca por acto reflejo.
– Yo… Yo quería… – Sus cejas temblaban entre enojadas y nerviosas – ¡Tsk! ¿¡Vas al baile conmigo!? – Los nervios le hicieron perder el control haciendo que terminara elevando la voz en contra de su voluntad.
Mis mejillas se encendieron, esperaba todo menos una invitación al baile por parte de Kanda. Me quedé en shock, no sabía que responder. Recordé el rostro de Allen… quería ir con él, pero también las pablas de Lou Fa resonaban en mi cabeza "Es mi última oportunidad".
Quizás a estas alturas Lou Fa ya habría invitado a Allen al baile. Antes de salir del salón, la vi dirigirse al lugar del peliblanco. Y por mucho que lo pensara, el hecho de que Allen llegara a rechazar a Lou Fa-chan no significaba que me elegiría a mí y menos con lo que ha pasado.
De forma tal que me ayudara a encontrar una respuesta, miré de reojo el edificio con la esperanza de que Allen apareciera buscándome para invitarme al baile.
– Y-yo… – Titubeé esperando dicha señal.
"Espera un poco más, sólo un poco más y quizás él podría…
Él podría…"
Escuché pasos provenir del pasillo, mi corazón dio un vuelco y mis pupilas se dilataron…
Sin embargo todo esperanza que me quedaba se derrumbó al ver que un par de alumnos de otra clase cruzaron el pasillo riendo y platicando entre ellos. Apreté los parpados y respiré hondo pensando que era la mejor decisión, y por eso es que yo…
– Este bien –
– ¿Q-qué? – Preguntó Kanda, sorprendido.
– Que iré contigo al baile, Kanda – Le sonreí. El rostro de Kanda estaba totalmente sorprendido e incrédulo como si mi respuesta no fuera la que él estuviera esperando.
– Bi-bien… Entonces… paso por ti a las ocho ¿Esta bien?
– Si, me parece bien…
– Bueno, nos vemos Lenalee – Tomó sus cosas y se despidió de mí con un gesto de mano.
– Nos vemos mañana, Kanda.
El peliazul se dirigía al pasillo cuando de repente llegó Allen corriendo. Y estuvieron a punto de chocar si no fuera porque Allen logró frenarse en seco justo a tiempo. Ambos se quedaron viendo fijamente por un segundo, Kanda le sonrió socarronamente y se marchó sin decir nada, el peliblanco parecía extrañado, pero le restó importancia y se dirigió hacia mí…
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PVB DE ALLEN
(DURANTE EL RESESO, TRES HORAS ANTES)
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Me llevé una gran sorpresa al ver la cantidad de gente reunida cerca de la pizarra de avisos. Al parecer, la academia iba a organizar un baile de máscaras y todo el alumnado se mostraba muy entusiasmado con la idea. Me acerqué un poco para ver en qué consistiría dicho baile, era en dos semanas, tenías que ir de gala y portar una máscara o antifaz, daría comienzo a las ocho en punto.
En el pasado, ese baile no habría sido algo que llamara mi atención… pero ahora, parecía ser una buena oportunidad. Aunque, considerando la situación actual entre Lenalee y yo, empezaba a dudar que invitarla al baile fuera una buena idea, quizás ella no sentía algo por mí y lo que le dije aquel día en la fiesta la había molestado. Y quizás era por eso me había estado evitando todos estos días.
Sin embargo, algo en mi interior me decía lo contrario y ese sentimiento me impulsaba a intentarlo y tomar una decisión…
Regresé al salón buscando a Lavi, pero en el camino vi a For salir de la sala de maestros acompañada por el profesor Back Chang. El profesor le entregó un par de libretas, a lo que For respondió haciendo una mueca de desagrado, Back rio sonoramente y después se despidió de For con un gesto de la mano.
La chica agachó la mirada, parecía decepcionada, y yo tenía la ligera idea del por qué. Estaba al tanto de sus sentimientos hacia el profesor Chang, por lo que me acerqué a ella y al principio se sobresaltó pero después relajó el rostro al ver que se trataba de mí.
– ¿Estabas invitando a Back-sensei al baile, For? – La pelinaranja se sonrojó y desvió la mirada avergonzada.
– ¡Po-Por supuesto que no Walker! – Alzó la voz enojada, pero se dio cuenta que de nada le servía fingir y su rostro se tornó melancólico. – Él es un profesor y seria mal visto que asistiera al baile con una alumna…
– For… – Coloqué una mano sobre su hombro – Pero eso no significa que no puedan pasárselo bien, puedes platicar con él durante la fiesta, incluso podrías bailar con él alguna canción…
– Puede que tengas la razón… – Se quedó pensativa un momento y luego suspiró – ¡Pero que estoy diciendo! ¡Si ni siquiera quiero ir!
– ¿¡Ehh!? ¿En serio no iras?
– No, odio esta clase de cosas, son demasiado cursis para mí. Invitar a una persona al baile… ¡Que tontería! Además, no pretendo usar ningún tipo de vestido y no me gusta bailar, así que me aburriría muchísimo – Sonrió cruzándose de brazos – Tengo mejores cosas que hacer.
– Pero For…
– Esta bien Walker, en serio no quería ir – Me miró comprensiva – Bien… tengo que ir a mi salón, nos vemos luego… – Se despidió de mí la pelinaranja y se marchó.
Poco después el timbre sonó, me había encontrado a Lavi en las escaleras y entramos juntos al salón. Al entrar, no pude evitar mirar de reojo a Lenalee, se veía pensativa, ansiaba saber que era lo que ocurría por su cabeza, y por ello me había decido invitarla al baile y de esa manera podría descubrir cuáles eran sus verdaderos sentimientos.
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La última clase estaba por terminar y mientras que el profesor de física terminaba de anotar los ejercicios para la tarea, Lavi y yo hablábamos en voz baja.
– ¿Entonces piensas invitarla al baile? – Me preguntó Lavi sin despegar la vista del pizarrón anotando los ejercicios.
– Si, necesito hablar con Lenalee de mis sentimientos y preguntarle sobre los suyos, creo que el baile es una buena oportunidad para eso…
– Te ves muy decidido. Entonces… ¡Adelante! ¡Y se un hombre!
– ¿Ahh? ¿Qué quieres decir con eso Lavi? ¡Yo ya soy un hombre!
Se escuchó el sonido de la campana, la case había terminado y el profesor dio unas ultimas indicaciones antes de marcharse. Poco a poco los alumnos comenzaron a recoger sus cosas y salir del salón.
– Si, pero aun te falta mucho por aprender Allen – Ambos guardábamos nuestras cosas en la mochila – Aun debes llegar a primera base y al menos besarla.
– ¡Pe-pero que dices Lavi! – Los colores se me subieron al rostro.
– ¡Justo a eso me refiero! – Me señaló – Te hace falta madurar – Me dio una palmada en la espalda.
Hice una mueca de molestia, pero inmediatamente después me distrajé al ver que Lenalee tomaba sus cosas y se dirigía a la puerta del salón, tenía que alcanzarla antes de que se marchara. Tomé mis cosas rápidamente y cuando estaba a punto de salir tras ella, una voz me detuvo.
– Wal-Walker-san… – Se acercó a mi Lou Fa con la cara sonrojada.
– ¿Are? ¡Lou Fa-san! – Le sonreí.
– Walker-san po-podría hablar contigo un momento… – La miré extrañado – ¡S-si tienes tiempo, claro! – Se apresuró a decir con nerviosismo.
– Claro Lou Fa-san ¿Qué necesitas? – Tenía que alcanzar a Lenalee, pero sabía que ella solía pasar primero a ver a su hermano antes de irse a casa, por lo que aun podía encontrarla.
– Creo que me iré adelantando Allen, tengo que pasar a ver al entrenador, te busco al rato – Lavi se levantó de su asiento y se despidió de Lou Fa antes de macharse.
La castaña y yo nos quedamos a solas en el salón, le sonreí y esperé a que me dijera aquello que quería hablar conmigo. Se veía nerviosa, jugaba ansiosamente con su cabello, enroscando entre sus dedos la punta de su largo cabello trenzado, apretó los parpados y respiró hondo.
– Walker-san yo quería… yo quería – Me miró con ojos temblorosos – Invitarte al baile…
Sus palabras me tomaron por sorpresa. Agaché la mirada apenado y pasé mi mano por la nuca revolviendo mi cabello con nerviosismo.
– Vaya que sorpresa… yo no tenía idea… – Hice una pausa y la miré a los ojos – Te lo agradezco de todo corazón Lou Fa-chan, me alegra mucho que me hayas invitado, pero yo… iré al baile con otra persona… – Coloqué mi mano sobre mis hombros y pasé mis dedos por el cabello que caía detrás de mí cuello – Espero que puedas entenderlo…
– Ya veo… – Contestó Lou Fa agachando la cabeza decepcionada. Sus orbes color miel se humedecieron y al momento de parpadear, un par de lágrimas se le escaparon deslizándose por sus mejillas aun sonrojadas.
Verla me conmovió, me remordía la conciencia rechazarla, pero estaba decidido a confesarle mis sentimientos a Lenalee ese día y no podía echarme para atrás…
Me acerqué a ella y me agaché un poco para que nuestros ojos quedaran a la misma altura, con delicadeza tomé su barbilla con mis dedos y alcé su rostro. Lou Fa me miró muy apenada con los ojos llorosos, le sonreí dulcemente y con suavidad limpié las lágrimas que caían por sus mejillas.
– Una chica tan linda como tú, no debería llorar por un idiota como yo… – El labio inferior de Lou Fa temblaba como si quisiera decir algo, pero sin conseguirlo. – No estés triste Lou Fa-chan… tienes una hermosa sonrisa. Muéstrale al mundo cuan brillante es, y no dejes que nadie la opaque, ni si quiera yo…
Las mejillas de Lou Fa se sonrojaron y se limpió con el dorso de la mano las lágrimas de sus ojos, respiró y mostró una tímida curvatura en sus labios que poco a poco se convirtió en una gran y autentica sonrisa.
– Tienes razón – Dijo con voz queda, le sonreí dulcemente, tomé su frágil mano y me acerqué para depositarle un tierno beso sobre su mejilla.
– ¿Lo ves? Así te ves más linda – Solté su rostro con delicadeza y le sonreí, su rostro estaba sonrojado por la vergüenza y el llanto, pero aun así no dejaba de sonreír.
– Gracias… – Me dijo más tranquila.
Se despidió de mí y después salió del salón. Me quede pensando un momento, pero sacudí la cabeza, tomé mis cosas y salí en busca de Lenalee.
Recorrí los pasillos de arriba a abajo buscando a Lenalee sin encontrarla por ningún lado. Sus zapatos aún estaban en su cajón, lo que indicaba que ella un seguía dentro del instituto. Bajé las escaleras a toda velocidad, el único lugar que me faltaba por revisar era el patio trasero.
Estaba desesperado, sentía que el corazón se me saldría en cualquier momento, necesitaba encontrarla lo más pronto posible, para liberarme de esta terrible opresión que sentía en el pecho. Di vuelta por el pasillo, y llevaba tanta prisa que por poco choco con Kanda, cuando entró al edificio.
Ambos nos miramos a los ojos, Kanda mostraba una de sus intimidantes y frías miradas de superioridad, pero yo me mantuve firme, mirándolo con la seguridad y tranquilidad que me era posible transmitir.
El rostro frio de Kanda dibujó una sonrisa torcida que se burlaba de mí, sus afilados dientes se asomaron entre sus labios y sus ojos emitían un chispa victorias que desconocía.
Aquella expresión me desconcertó. Y antes de que yo pudiese decir o hacer algo al respecto, se marchó sin decir palabra alguna. Lo vi alejarse, me quedé confundido por lo acaba de pasar, pero decidí dejarlo por las buenas y continuar buscando a Lenalee, que para mi sorpresa al voltear pude verla parada cerca de las canchas mirándome con asombro. Me acerqué a ella, estaba tan nervioso que sentía que el corazón se me saldría en cualquier momento.
Nunca pensé que invitar a una chica a un baile sería tan difícil, detestaba sentirme de esa manera, y muy a mi pesar, empezaba a desear traer un poco de alcohol en la sangre que me ayudara a olvidarme del miedo y así poder invitarla. Pero este no era el momento y yo tenía que afrontarlo como sea, perder el miedo y por irónico que parezca… hacerle caso a Lavi y "ser un hombre".
– Lenalee… –Le sonreí – Te estaba buscando…
– Allen-kun… ¿Necesitabas algo? – Me miró con ojos curiosos.
No en realidad, es sólo quería preguntarte algo… – Di un par de pasos a hacia ella y me llevé la mano a la nuca. Me estaba costando más trabajo de lo que esperaba, incluso el miedo era mayor a cuando le confesé que me gustaba ¿Acaso esto era eso normal?
Hice una pausa, Lenalee me miraba entre curiosa y preocupada, bajé mi mano y desvié la mirada al sentir que mis mejillas enrojecieron acaloradas. No podía basilar, tenía que ser valiente. Empuñé las manos y respiré hondo, la miré directamente a los ojos, sorprendiéndola al principio, pero no me detuve y finalmente se lo dije.
– Me preguntaba si tú… ¿Quisieras ir al baile conmigo, Lenalee? – Sentí que la presión que tenía en el pecho disminuyó al momento en que pude preguntárselo. Sin embargo, sentí una dolorosa punzada en el corazón y un vacío en el estómago al ver como esas hermosas pupilas lila que tanto me gustaban temblaban angustiadas y se ocultaban nerviosas detrás de su cabello esmeralda que caía en su frente.
– Q-qué… ¿Qué sucede, Len…? – Estaba a punto de preguntarle que sucedía, angustiado por su reacción, pero ella se me adelantó antes de que yo pudiera terminar la oración. Y me dijo algo que no me esperaba absoluto…
– Allen-kun… yo lo siento tanto… – Agachó la mirada – Alguien más ya me invito y yo… le he dicho que si… – Me dolió. El corazón se me congeló, la sangre se me bajo hasta los pies y mi mente quedo totalmente en blanco. No podía moverme, tampoco lograba articular alguna palabra – De verdad lo siento mucho… – Hubo un silencio, un cruel y desgarrador silencio… – ¿Allen… -kun? – Lenalee me miró angustiada.
Y entonces hice algo que nunca creí que haría…
Sabía actuar y era muy bueno en ello. Practiqué durante muchos años de mi vida, podría decirse que desde que inicié mi viaje junto a mi tutor Cross Marian, y si bien no era parte de mi aprendizaje dentro de la actuación, había conseguido la sonrisa perfecta…
Si, aquella que siempre les mostraba a las personas que estaban a mí alrededor para ocultar mis verdaderos sentimientos. Absolutamente creíble y autentica para los ojos ajenos, incluso había logrado engañar a mi maestro en un par de ocasiones.
Durante mucho años, aquella sonrisa falsa en mi rostro se convirtió en una máscara que me ocultaba de los demás, así como lo haría un payaso de circo que ocultaba sus lágrimas detrás de una máscara pintada y sonriente.
Sin embargo, desde aquel día en que conocí a Lenalee, terminé abandonándola. Porque ella había sido la única persona capaz de destruir mi mentira al cautivarme con sus hermosos ojos y hacerme sentir tan libre y tranquilo a su lado, y es por eso que desde ese día todas y cada una de mis sonrisas fueran sinceras para ella.
Con su dulce sonrisa y sus alegres ojos, era capaz de calmar la marea de sentimientos y de dolor que se acumulaba dentro de mí. Su calidez inundaba mi corazón de alegría, pero ahora…
Con tan sólo mirarla a los ojos me cortaba como navajas. La soledad regresó a mí, y casi de manera natural tal y como solía ser… mis labios se curvearon y formaron esa sonrisa que tanto detestaba y que en ese momento odié que ella la viera…
– Entiendo… – Dije con toda la tranquilidad que mi voz pudo lograr – Estaba bien, no hay problema – Hice una pausa, ella no dijo nada parecía estar sorprendida – ¿Puedo preguntar si esa persona es Yuu Kanda…? – Se me quebró la voz.
Pronunciar el nombre de Kanda raspaba sobre mi garganta, lo odiaba, pero más me odiaba a mí mismo por no ser capaz de llegar antes. Tenía la mirada fija en ella, sabía que mi semblante era sombrío a pesar de que sonreía y que mi cuerpo se mantenía firme a pesar de que estaba a punto de desmoronarse.
– No, no importa – Me apresure a decir, antes de que ella pudiera contestarme – Es algo que no es de mi incumbencia de todas maneras… – La mirada de Lenalee temblaba al igual que sus labios entre abiertos, era incapaz de contestarme o decirme algo. – Nos vemos luego Lenalee – Ya no podía permanecer más tiempo ahí, no podía seguir viéndola o de lo contrario sentiría que moriría. Le sonreí de nuevo y sin esperar respuesta, di media vuelta y me alejé.
Sin voltear atrás y sintiendo que con cada paso que daba, una parte de mi corazón se caía dejándolo atrás y rompiéndose en mil pedazos, rodeé el edificio. Caminaba sin sentido hasta que llegué a la parte trasera de la cancha de soccer, por donde estaba el alancen de balones.
Si Lenalee me había creído o no la sonrisa, me importaba muy poco en ese momento. Apenas me sentí completamente solo y recargué mi espalda contra la pared, depositando en ella todo el peso de mi cuerpo. Mis piernas fueron incapaces de mantenerse más tiempo de pie por lo que lentamente mi cuerpo se dejó caer, resbalando por la fría pared hasta dar con el piso, mi mirada se perdió en alguna parte del cielo.
Atónito por lo sucedido, alcé el rostro mirando hacia el cielo pero sin ver nada realmente, dejé que mi cabello cubriera mis ojos y por más que traté de hacerme el fuerte, mi ojo izquierdo me traicionó desprendiendo de él una pequeña gota salada que se deslizó con amargura por mi mejilla sin ser capaz de detenerla…
– ¿Allen? – A mi derecha escuché la voz de Lavi llamándome – ¿Qué paso…? – Lavi salía del almacén, tenía un par de balones entre las manos y su rostro mostraba preocupación y desconcierto. Soltó los balones que traía y se acercó a mí.
– Llegue tarde… – Las palabras salieron de mi garganta en un hilo de voz – No lo logre…
Yo falle…
CONTINUARA….
PROXIMO CAPITULO: "TESTIGO"
¿Creyeron que el fic había caído en hiatus? ¡Pues no! ¡Ya está de regreso! Y sé que querrán colgarme por lo que sucedió… ¡Peroooo! la buena noticia es que… ¡ya tengo el capítulo siguiente! Sólo me falta revisarle algunas cosas de redacción y ortografía, por lo que, estaré subiéndolo muy pronto, ¡Estén al pendiente! :D
PD: Lo deje un poco más largo esta vez para que me perdonen! ;n;
¡Nos leemos en el próximo! Si te gustó, no olvides dejarme un RW yo y mis duendes te lo agradeceremos! xD
Bye byee!
