Un nuevo capítulo de:

Sumergido en el más dulce sueño

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CAPITULO XIV

"TESTIGO"

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– ¿Allen? – A mi derecha escuché la voz de Lavi llamándome – ¿Qué paso…? – Lavi salía del almacén, tenía un par de balones entre las manos y su rostro mostraba preocupación y desconcierto. Soltó los balones que traía y se acercó a mí.

– Llegue tarde… – Las palabras salieron de mi garganta en un hilo de voz – No lo logre… Yo falle…

Lavi agachó la mirada, no dijo nada, cosa que le agradecí. Estaba seguro que él entendía a qué me refería, y antes de darme algún buen consejo o ánimos, lo que realmente necesitaba era tenerlo junto a mí y saber que no estaba solo. Colocó una mano sobre mi hombro y guardo silencio, esperando a que pudiese recuperar el sentido y contarle lo que paso.

Una lágrima se escapó de mi ojo derecho. Perdí la noción del tiempo, permanecí en la misma sin decir palabra alguna, durante un rato la única señal de vida en mí (por así decirlo) era el sutil vaivén que hacia mi pecho al inhalar y exhalar. Una acción tan natural y cotidiana que en ese momento ardía sobre mi pecho con cada suspirar.

Con la mirada perdida sobre el cielo, disidí que no me permitiría dejar escapar ni una sola lagrima más, no volvería a llorar, ya me lo había prometido hace tiempo y estaba dispuesto a cumplirlo…

Lavi seguía sentado junto a mí con la mirada puesta sobre los alumnos que practicaban soccer en la cancha. Sus calculadores y analíticos ojos, buscaban entre todas las posibilidades, hechos que pudieran darle pistas sobre lo que me acongojaba.

Rodeé mis piernas con mis brazos, las abracé contra mi pecho y escondí el rostro entre mis rodillas.

– Alguien más invitó a Lenalee… – Finalmente hablé – No lo entiendo… pensé que ella también sentía algo por mi… y aun así eligió a otro – Levanté un poco la vista sin separar el rostro de mis rodillas – Soy yo quien se ha engañado todo este tiempo Lavi, buscando algo donde no lo hay, creyendo que el sentimiento era mutuo, cuando en realidad… sólo era mío. Debí darme cuenta antes, es por eso que ella… – Titubeé – No me correspondió…

– No digas eso Allen – La voz de Lavi se escuchaba tan serena y firme para mis oídos – Desconozco las razones por las cuales Lenalee haya aceptado ir con alguien más, pero… no debes darte por vencido, además, ya lo habíamos hablado, aquella vez no fue una confesión clara. Probablemente ella continua sin saber cuáles son tus verdaderos sentimientos – Lo miré aturdido – Deberías intentar ser más directo la próxima vez, dejar en claro lo que sientes por ella o incluso hacer que ella te dé una respuesta en ese momento…

Lavi podría estar en lo cierto y una parte de mí quería creer en ello, pero la otra no sabía con qué cara vería a Lenalee los días siguientes, al menos hasta que ese malentendido se aclarara.

– Gracias Lavi, tienes razón… – Una sonrisa a medias se dibujó en mi rostro, dejé de esconder mi rostro y me froté los ojos. Permanecí en silencio mirando hacia el frente.

– ¿Y… piensas ir al baile después de todo? – Preguntó animando la conversación.

– Si – Contesté sin dudar.

– ¿Planeas invitar a alguien más o iras por tu cuenta?

– Ya se con quien iré – Le sonreí, Lavi me miró sorprendido, pero después sonrió y asintió sin decir más.

FIN POV ALLEN

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Al día siguiente las cosas empeoraron- La comunicación entre Allen y yo se había deteriorado, y aun que siempre nos saludamos al llegar, y se dirigiera a mí como si nada hubiese pasado, el brillo en sus ojos plateados se había opacado, la hermosa sonrisa que siempre me mostraba, ahora parecía corrompida. Sentí que mi corazón se caería en mil pedazos al pensar que había tomado la decisión equivocada, sacrificar mi propia felicidad por la de los demás, no sólo me hería a mí, sino que también había herido a Allen, alejándolo de mí…

Lou Fa también se había ido completamente, Sachiko tenía contacto con ella muy de vez en cuando, mientras que a mí no volvió a dirigirme la palabra, incluso se había cambiado de asiento, ya no estaba junto a nosotras. Tenía muchas dudas con respecto a lo que había pasado entre Allen y Lou Fa, si irían juntos al baile o no, si todo el dolor que había causado valdría la pena y ella tuviera la oportunidad de confesarle sus sentimientos a Allen.

Varios días después supe por Sachiko que, efectivamente, Lou Fa-chan había invitado a Allen-kun al baile, pero que esté la había rechazado, también se decía que muchas chicas habían intentado invítalo, pero él rechazo a todas y cada una de ellas, con la excusa de que ya tenía pareja. ¿Quién era? Era todo un misterio y nadie sabía de quien se podría tratar.

Dos días antes del baile, me dirigía hacia el salón de maestros buscando al profesor River para entregarle la lista de alumnos asistentes, en el camino me encontré a Road platicando animadamente con sus amigas por el pasillo.

– ¿Entonces él te invitó? – Preguntó una de ellas emocionada.

– Por supuesto – Road se percató de mí presencia y respondió a sus amigas sin dejar de lanzarme una feroz y sarcástica mirada. Su voz también se elevó lo suficiente para que fuera perfectamente audible para mí. – Yo siempre fui su mejor opción, ya sabes, él pasa mucho tiempo conmigo, era lógico que vendría a mi… – Y de manera descara me sonrío de burlonamente y me miró de forma desafiante.

¡Tenía que ser una broma de mal gusto! ¡No era verdad! no podía ser verdad que después de haberme invitado y ser rechazado, Allen haya decidió llevar a Road al baile…

Pero por mucho que aquella situación me doliera, no tenía cara para enfrentarlo, ni mucho menos tenía el derecho de preguntarle o pedirle alguna explicación… Ya que yo misma había tomado una decisión de no ir con él y no podía sentirme arrepentida.

Ya no había mucho que pudiera hacer, tendría que esperar a que llegara el día del baile y rogar porque todo haya sido una mala broma de Kamelot.

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La noche del baile me encontraba sola en casa terminando de arreglarme y estar lista a la hora que había acordado con Kanda. Mi hermano mayor Komui, como era el director de la academia, tenía que adelantarse a las instalaciones para asegurarse de que todo estuviera en orden antes de que llegaran los alumnos.

Y tal como habíamos quedamos, Kanda llegó puntualmente a las ocho de la noche, vestía con un elegante smoking negro y una camisa blanca, la corbata la llevaba floja del cuello y traía puesto un chaleco del mismo color que el saco.

Salí a su encuentro, casi tropecé con los tacones al bajar las escaleras, lo que provocó una sutil sonrisa en el peliazul, y que además le siguió uno de sus típicos comentarios para molestarme "¿Segura que puedes andar en tacones con ese par de pies izquierdos?". Hice una mueca de disgusto que sólo consiguió hacerlo sonreír más.

Cuando llegamos a la academia, nos dimos cuenta que las instalaciones no se veían tan diferentes a cómo estaba durante el día, llegamos al salón principal donde se llevaría a cabo del evento y nos llevamos una gran sorpresa, los chicos del departamento de ciencias, habían puesto todo su empeño por decorar el salón de manera que pareciera como si te trasladara a otra época, en donde los príncipes y las princesas se reunían para danzar y celebrar algún acontecimiento.

Antes de entrar nos colocamos los antifaces, el mío era un antifaz en forma de mariposa color morado que combinaba con mi vestido de una sola pieza en colores lilas claros y oscuros. La tela era de seda, un vestido bastante sencillo pero bonito que me llegaba un poco más debajo de las rodillas. Un listón blanco lo rodeaba por la cintura adornándolo con un moño del lado derecho.

Mientras que el antifaz de Kanda era de un color azul profundo lizo, que llevaba los bordes delineados en color plata.

Cuando entramos al salón ya había muchos alumnos platicando o riendo con sus amigos, muchos otros se paseaban por la mesa de bocadillos. Revisé con la mirada todo el lugar buscando alguna señal de Allen o de Road, pero no pude ver a ninguno de los dos.

Nos acomodamos en una de las mesas desocupadas, tan pronto como tomamos haciendo Kanda se deshizo del saco que comenzaba a incomodarle por lo ajustado y caluros que estaba. A lo lejos pude ver a Lou Fa acompañada de Rikei que platicaban alegremente con un par de amigos su suyos. Sachiko me había comentado el otro día, que Rikei había invitado a Lou Fa-chan al baile, días después de que había sido rechazada por Allen. Como ambos se llevaban bastante bien, supuse que se lo pasarían en grande junto a sus amigos.

Sonreí melancólicamente al pensar que ninguna de nosotras pudo ir al baile con la persona que quería, menos Sachiko, Lavi la había invitado casi inmediatamente después de que se supo lo del baile, parece ser que las cosas entre ellos marchaban bastante bien. Y debo admitir que era bastante gracioso ver a Sachiko tan feliz, durante dos semanas tuve que soportar verla flotar en nubes rosas de algodón. Ella estaba muy entusiasmada, podía verla reír y platicar con el pelirrojo en una de las mesas cercanas a la nuestra.

En cuanto nos vieron llegar nos saludaron haciendo señales con la mano, para indicarnos que fuéramos a sentarnos junto con ellos, pero Kanda hizo una mueca de disgusto y los ignoró, por lo que Lavi y Sachiko terminaron cambiándose de mesa para sentarse junto a nosotros.

Kanda no estaba muy contento con la idea, pero no se quejó, yo sabía que en el fondo no le desagradaba la idea de pasar el rato con amigos. El lugar poco a poco se fue llenando cada vez más de alumnos, pero no había señales del peliblanco por ningún lado, sentía que el tiempo pasaba lentamente torturándome con cada minuto. Mis dudas y miedos crecían más y más, Road tampoco se había aparecido por el lugar, lo que aumentaba las posibilidades de que, efectivamente, ellos vendrían juntos.

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No muy lejos de la academia se encontraba la Mansión Noah. Road se encontraba sentada sobre un enorme sillón floreado, llevaba puesto un vestido morado con rosa bastante abultado que le llegaba más o menos a la altura de las rodillas. Su cabello iba suelto, acompañado por una diadema del mismo color de su vestido, que llevaba una flor azul en el lado izquierdo.

Miraba por la ventana mientras lamia una paleta de caramelo despreocupadamente. Los gemelos Debit y Jasdero se acercaron a ella, estaban a medio arreglar.

– ¿Tú también vas al baile? – Preguntó Jasdero.

– ¿En serio alguien te invito? ¡No lo puedo creer! – Secundo Debito con voz burlona. – ¿Ya es tarde, no será que te habrán dejado plantada, verdad? – Preguntó con sarcasmo.

Road echó un vistazo al reloj de pared y una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro. Faltaban cinco minutos para que dieran las diez en punto.

– Mi pareja está a punto de llegar…

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Allen conducía tranquilamente por la solitaria calle, el clima de la noche le pareció bastante agradable, bajó la ventanilla dejando circular el aire, importándole poco si este le alborotaba el cabello recién peinado.

"Puedes llevarte el auto, no quiero que mi pupilo llegue a casa de una chica a pie" Repetía en su mente las palabras que Cross Marian le dijo antes de salir. Tomó las llaves el auto no muy convencido de que fuera una buena idea.

– Seguro después me cobrara el "favor" – Dijo en voz alta.

Subió el volumen de la radio para distraerse en lo que llegaba a la casa de su acompañante. Al poco tiempo estacionó el auto frente a una gran casa color marrón con barrotes blancos, bajo del vehículo y suspiró, acomodó su cabello y se detuvo frente a la puerta para tocar el timbre.

Una luz se encendió y la puerta se abrió lentamente.

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– Ya está aquí – Dijo Road mirando fijamente hacia la ventana captando la atención de los gemelos.

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– ¡Llegas tarde Walker! – Reclamó la chica pelinaranja, tenía los brazos sobre las caderas y agitaba el pie de arriba para abajo en forma de reproche.

Allen abrió grandes los ojos y se apresuró a revisar su reloj, esbozó una sonrisa y suspiró.

– Pero si son las diez con un minuto…

– Un minuto tarde es un minuto ¿Qué acaso nadie te enseñó que no debes hacer esperar a una chica? – For se cruzó de brazos molesta.

– Hmmm… espero que esto pueda remediarlo – Allen le entregó un bonito ramo de flores que traía oculto detrás de su espalda.

– ¿¡Q-qué significa esto!? – Preguntó con la cara completamente roja. – ¡Habíamos acordado que iría al baile contigo si no había ninguna de estas cosas cursis!

– Si, lo sé – Allen se rascó la mejilla – Sólo pensé que era un bonito detalle de agradecimiento por acompañarme… – Sonrió – Además… Me parece que habías dicho que: "Sólo irías al baile si no te obligaba a usar un ridículo vestido" – Trató de imitar la voz chillona y regañona de For, lo que la sonrojar más. – ¡Y mírate! ¡Estas usando uno! – La pelinaranja se avergonzó y frunció el ceño al sentirse atrapada. Traía puesto un bonito vestido color rosa pálido, sencillo pero que le sentaba de maravilla.

– Bu-bueno es que y-yo… yo sólo… – Balbuceó nerviosa sin saber cómo justificarse.

– Te ves muy bien – Allen le sonrió dulcemente y le entregó el ramo de flores que ella aceptó con una sonrisa.

– G-gracias… – Contestó con una tímida sonrisa en sus labios.

– ¿Nos vamos? – Preguntó Allen estirando su brazo para que ella pudiera tomarlo

– ¡Si! – For se acercó a él y lo tomó por el brazo, ambos subieron al auto y se encaminaron al baile.

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– Ehhh… ¡Con su permiso! – La puerta se abrió y una persona alta, de tez morena y cabello ondulado entró sorprendiendo a los gemelos, que abrieron los ojos de par en par al verlo.

– ¡Tyki! – Saltó Road de su asiento para recibir a su primo y correr a abrazarlo de manera infantil.

– ¿Road? ¿Ya estas lista? – Preguntó el moreno.

– ¿No me diga que tu acompañante es… es…? – Debit señaló incrédulo al recién llegado.

– ¿Tyki? – Terminó la frase Jasdero.

– Asi es, Tyki no quería ir acompañado por ninguna de esas mujeres feas que lo invitaron al baile. Por eso yo era su mejor opción.

– Lo cierto es que tú querías que Allen te invitara, pero como no lo hizo entonces tú… – Debito fue golpeado bruscamente por una zapatilla que dio directo en su cara.

Jasdero se apresuró a ayudar a Debit a reincorporarse. Tyki suspiró y fue a recoger la zapatilla de Road para después ayudarle a colocársela como si se tratase de una princesa.

– ¿Entonces nos vamos? – Preguntó Tyki, abriendo la puerta.

Los cuatro Noah subieron a la limosina que los esperaba para llevarlos al baile.

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POV Allen

For y yo nos colocamos el antifaz antes de entrar, yo había conseguido uno color plata con adornos en gris oscuro, mientras que el de For era blanco con piedritas brillosas en los bordes con un par de plumas blancas al frente.

Al entrar llamamos la atención de varios de los asistentes, quienes inmediatamente voltearon a vernos, For empezó a sentirse incomoda, por lo que tomé su mano y le sonreí para animarla. Cruzamos por el salón hasta ocupar una de las mesas disponibles, la gente no paraba de mirarnos y hablar en voz baja. No le di importancia, ayudé a For a tomar asiento y fue ahí cuando mi mirada se cruzó con los conocidos ojos purpura de Lenalee.

Se veía realmente hermosa, sonreí e hice una reverencia desde mi lugar para saludarla, ella también sonrió ligeramente. Tomé asiento junto a For y comenzamos a platicar y reír sobre un programa de televisión que había visto la pelinaranja.

Fui por un par de bocadillos a la mesa del centro, tomé una de las bandejas y comencé a servirme indiscriminadamente. A lo lejos vi a Lenalee platicando animadamente con Kanda, algo extraño, porque Kanda parecía divertido, no tenía su acostumbrada malhumorada cara y verlos me provocó un nudo en el estómago, de pronto perdí el apetito y mejor regresé con For.

– Wow, eso es poca comida, pensé que llenarías la mesa con bocadillos – Comentó al verme llegar.

– ¿Te gustaría comer afuera? Me abruma estar rodeado de tanta gente… – For no dijo nada, solo asintió y nos marchamos.

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Pasamos casi toda la fiesta sentados sobre el pasto de las canchas del patio trasero que estaban cerca del salón principal, a lo lejos se podía escuchar la música y el murmullo de la gente. Con esfuerzo logramos terminarnos todos los bocadillos que habíamos traído, estuvimos platicando un rato sobre cosas triviales de la escuela, hasta que nos quedamos en silencio un rato.

– ¿Estás seguro que quieres estar aquí afuera, Walker? – Pregunto For rompiendo el silencio – Quiero decir, la fiesta es allá adentro, a mi estas cosas no me interesan, pero seguramente habrá mucha gente que estará esperándote – Dio un sorbó a su vaso con ponche.

– Estoy bien For, no es mi tipo de ambiente de todas maneras… – Contesté sin darle mucha importancia.

– Hmm déjame adivinar… – Dio otro sorbo a su ponche – ¿Esto tiene algo que ver con Lee, verdad? – Infirió la pelinaranja. Agaché la mirada sin responder, For sonrió de lado deduciendo que mi silencio decía que estaba en lo cierto. – Ahhh estos triángulos amorosos…

– Siento mucho lo de Lou Fa-chan… yo… – Dije al recordar que For era la mejor a miga de Lou Fa-chan y que seguramente estará al tanto de lo que paso el día que me invito al baile.

– Lou Fa-chan estará bien, es más fuerte de lo que ella cree – Contestó con una sonrisa – Se recuperara pronto, estoy segura.

Volteé a verla sorprendido y sonreí sintiéndome más tranquilo por Lou Fa, realmente me había preocupado mucho por ella y temía que mis palabras la hayan lastimado demasiado…

For sonrió y fijó su mirada en el cielo estrellado, suspiró y sin voltearme a ver dijo:

– Eres un debilucho… – Dijo en voz baja pero perfectamente audible.

– ¿Ah? – pregunté desconcertado.

– Voy a creer que al primer tropiezo te rindas… – Volteó a verme con el ceño fruncido – Pensé que tenías más agallas Walker…

– Pero es que yo… – Traté de excusarme.

– ¡Pero es que nada! – Subió el tono de voz – ¡No te auto-compadezcas! No justifiques tu falta de valor con las acciones de otras personas… – For se levantó de su lugar y se paró justo enfrente de mí con los brazos en la cintura – ¿Tu la quieres, no es así? ¿¡Entonces qué haces aquí esperando a ver qué pasa!? ¡Ve por ella! ¿Y que si no vino como tu pareja al baile? ¡Eso no significa que no puedas pasarla bien con ella! ¿No fue eso lo que me dijiste? ¡Así que andando! ¡No esperes más y ve!

– For… – La miré sorprendido, mis mejillas se ruborizaron y solté una pequeña risita – Gracias…

– No pierdas el tiempo agradeciéndomelo ¡Date prisa! ¡El baile ya casi termina!

– Pero…

– Regresare al salón con Lou Fa y Rikei, así que no te preocupes por mí – Su rostro que antes estaba furioso, ahora se había transformado en un sonrisa confortante.

Le devolví el gesto sonriéndole dulcemente, hice una reverencia y salí corriendo en busca de Lenalee.

FIN POV Allen

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Salí un momento del gran salón, me sentía bastante abrumada, me recargo sobre la pared y me quite el antifaz. Kanda se había quedado discutiendo con Lavi acerca del entrenamiento de soccer, por lo que aproveché para salir un rato y tomar aire. La noche era hermosa, la luna brillaba con un intenso resplandor blanco acompañado por pequeños destellos amarillos que cubrían el oscuro cielo.

Escuché pasos detrás de mí, volteé lentamente y me encontré con los hermosos ojos plata de Allen, que aun con el antifaz puesto relucían bajo la tenue luz. Se detuvo a unos metros frente a mí, me miraba sorprendido, su respiración estaba agitada, se quitó el antifaz del rostro y se acercó.

– Lenalee…

– ¿Allen-kun? ¿Qué sucede?

– Yo… vine corriendo hasta aquí, para verte… – Se detuvo a escasos centímetros de mí.

– ¿P-para verme? – Me puse nerviosa, mi corazón comenzó a latir con fuerza por la cercanía que había entre nosotros.

– Hay… Hay algo que quiero decirte – Involuntariamente mi cuerpo reaccionó dando un paso hacia atrás, pero Allen dio un paso más hacia el frente acercándose cada vez más.

Mis piernas ya no encontraron más camino y mi espalda chocó contrala pared.

– ¿Y qué es eso que quieres decirme? – Los labios me temblaron, las mejillas se me ruborizaron y mis pupilas se detuvieron fijamente sobre los ojos de Allen.

Allen colocó su mano sobre la pared, me dio la impresión de que estaba impidiendo que saliera corriendo de ahí. Sus mejillas también se ruborizaron, desvió la mirada un momento y luego me miró directamente a los ojos.

El silencio invadió la atmosfera por un momento, hasta que los tiernos labrios de Allen se abrieron.

– Desde hace tiempo quería decirte que yo… – Sus pupilas temblaron y el cabello de su frente se deslizó cubriéndole parcialmente el rostro – Que yo… – Agachó la mirada y tomó aire – Que tú me gustas mucho Lenalee – Me miró a los ojos, sus mejillas estaban sonrojadas, su pecho se movía agitado y casi podía percibir el palpitar de su corazón.

– A-Allen-kun…– Tartamudeé.

– ¡Me gustas mucho! – Continuó – Y por ridículo o increíble que suene yo… y-yo me enamore de ti desde la primera vez que te vi, ese día bajo el árbol de cerezo… – Su brazo dejo de apoyarse en la pared y se deslizó hacia mí, acariciando mi mejilla – Y me vuelvo loco… con tan sólo verte junto a Kanda. Yo… sentí que te perdería – Su mirada se detuvo en mis labios – No puedo perderte, no puedo dejarte ir…

Allen tomó mi rostro entre sus manos y lo atrajo lentamente hacia él, sus ojos se cerraron y su dulce aliento acarició mis labios. Se detuvo un momento y después nuestros labios se rosaron entre ellos.

Basto con un ligero toque de sus labios para sentir que mi cuerpo se estremecía. Comencé a sentir unas terribles ganas de salir corriendo de ahí, pero como si Allen se hubiese anticipado a mis intenciones, aferró sus manos a mi rostro y aumentó la presión sobre sus labios para convertir el roce en un profundo y dulce beso…

El viento fresco soplaba sobre nosotros agitando nuestros cabellos, La música y el ruido que se escuchaba dentro del salón enmudeció, despejando de la atmosfera todo aquel ruido que fuera ajeno a nosotros.

Poco a poco me fui dejándome llevar, el miedo se esfumo, mis ojos se cerraron para concentrarse en todas esas sensaciones que sólo Allen era capaz de despertar a mí.

Mis manos perdieron fuerza y las piernas se me debilitaron, pensé que caería en cualquier momento…

Nuestros labios se separaron con pesar luego de un momento. Mis ojos se quedaron clavados en los suaves y carnosos labios de Allen, que pasaron de ser pálidos a un tono rosa claro irresistiblemente atractivo. Allen recargó su frente contra la mía, sus ojos miraban fijamente mis labios entre abiertos recuperando el aire que les había sido robado.

– No puedo perderte… no sin antes saber qué es lo que realmente sientes por mi… – Su voz salió casi como un susurro – Yo… ¿Te gusto Lenalee? ¿Sientes algo por mí? ¿Estás enamorada de Kanda? – No lo dejé terminar, coloqué mi dedo índice sobre sus labios silenciándolo.

Me miró sorprendido y sin comprender. Lo miré con una dulce sonrisa y acaricié su cabello apartando aquellas finas hebras blancas que ocultaban sus ojos de mí.

– Me gustas Allen – Mis mejillas se ruborizaron y mis ojos se humedecieron.

La felicidad y la conmoción me hicieron derramar un par de lágrimas que se deslizaron lentamente por mi rostro. Los suaves dedos de Allen no tardaron en retenerlas, las limpio con delicadeza y después me sonrió, con una sonrisa tan dulce y bella que me cautivo por completo.

Enredé mis dedos entre sus cabellos y acaricie su nuca. Las manos de Allen recorrieron mis hombros y brazos hasta rodearme por la cintura y atraer mi cuerpo hacia el de él y sellar nuestro pacto de sentimientos con un beso.

Cerramos los ojos y nos dejamos llevar, saboreándonos el uno a otro, fundiendo nuestro aliento y volviéndonos uno bajo el manto estelar, permitiéndole a la luna ser el único testigo de nuestro primer beso…

"Permanezcamos así por siempre… Allen"

CONTINUARA…

Como se los prometí! Terminé el segundo capítulo muy rápido! Y ahí está el lindo besito que tanto me estuvieron pidiendo/exigiendo xD

Quede bastante satisfecha con este capítulo y el anterior, espero que también para ustedes haya sido de su agrado y que el tan esperado beso entre Allen y Lenalee haya valido la pena :)

También espero que este capi haya podido reconciliar a sus corazón rotos por el capitulo anterior, que varios de ustedes casi, casi me cuelgan o queman viva jajaja.

Por otra parte muchas gracias a todas esas personitas que me han estado dejando RW, mis duendes y yo estamos muy contentos y sus comentarios siempre nos animan :D

Pues no estamos leyendo en el próximo! Si te gustó este capi no olvides dejarme un RW

Bye byeee!