Basado en los títulos 30 días de tú OTP.


Lovely Day.

Día dos:

"Caricias en algún lugar."

Para Ray le era frustrante que Kai lo pudiera acariciar de esa manera y sus instintos le hicieran reaccionar, como buen felino. Le gustaba que lo acariciara, eso era obvio, pero siempre era Kai quién lo hacía reaccionar y eso le frustraba.

¿Cuándo sería el día que él pudiera hacer reaccionar a Kai de la misma forma?

Siempre que acariciaba al ruso, este lo miraba con curiosidad o extrañado, así que por miedo a que se fuera enojar lo dejaba de hacer. No quería hartar a Kai sólo por un capricho infantil, pero a pesar de eso, no podía evitar dejar escapar un sonido de resignación cada vez que eso pasaba.

Así que, decidido a sacarle un suspiró al frío Kai, golpeó suavemente su puño contra su mano, tenía que prepararse muy bien esa noche. Tenía una cita con Kai en la casa de este, y seguramente, para que su abuelo no los molestara, estarían todo el tiempo en su habitación, una oportunidad casi única.

Ahora la única pregunta era cómo, todas las veces que había rozado su cuello con las manos el de ojos rojos apenas lo había mirado, pensando seguramente que le había quitado algo del cuello; bueno, en primer lugar Kai era un completo despistado al pensar lo mismo quince veces seguidas; en segundo lugar, el cuello no era una opción, así como tampoco la oreja, o la nuca…. Que problema.

Cuando llegó a la mansión Hiwatari y estuvo en la habitación de Kai, este notó lo irritado que estaba su novio, y aquello sin duda le pareció extraño. ¿Se habría encontrado con su abuelo antes? Lo dudaba, lo había ido a recoger y el único momento donde lo había dejado sólo fue cuando el pelinegro fue al baño… ¿su abuelo no era capaz de entrar al mismo baño sólo para alejar a Ray, verdad?

— ¿Qué te sucede?—preguntó, serio. Como siempre su tono de voz salió neutro, lo cual odiaba, a veces quería transmitirle a Ray que estaba preocupado o feliz, pero su forma de ser no se lo permitía.

Ray miró al ruso, después frunció el ceño, lo cual sin duda sorprendió a Kai. ¿Ray le había hecho un puchero? ¿Estaba enojado con él? ¿Se habría enterado que le había puesto laxante a la comida de Tyson?

—Nada, Kai. No es nada. —murmuró, sentándose en el suelo. Buscando fuerzas quien sabe de dónde para lo que le esperaba.

—Sabes que puedes decirme lo que quieras. —dijo, sentándose a su lado. ¿Acaso no le tenía confianza?

El chico gato lo miró y después desvió la mirada, tragando duro, murmuró algo en chino que Kai no pudo comprender. Y de nuevo, tenía la mirada dorada sobre él. Justo cuando iba a volver a preguntar que le molestaba, Ray tomó fuerzas imaginarias y se acercó a gatas, quien lo miró sorprendido.

Tal vez las manos no eran la solución, fue la conclusión de Ray, antes de poner la lengua sobre el cuello de Kai y comenzar a lamerlo con suavidad. El ruso se tensó de repente, adquiriendo un pequeño sonroso, nada comparado con el que adornaba la cara del chino.

—Ray, ¿qué…ugh…?

El cuerpo de Kai se estremeció levemente cuando Ray le había rozado con los dientes. No obstante el pequeño jadeo no pasó desapercibido por el portador de Drigger, quien sin duda, quería volver a escucharlo, sin embargo no pudo hacerlo cuando la puerta se abrió de golpe y por ella entro Voltaire Hiwatari, con una cara que ni el mismo diablo podría igualar.

Sin duda, aquella vez Ray aprendió que las caricias no sólo se daban con las manos. Pero lo que más aprendió (y sin duda nunca olvidaría) era no hacerlas en la mansión Hiwatari.

Fin.


Yahoo~!

De nuevo yo, ¿y bien? ¿Qué les ha parecido? Ahora es del punto de vista de Ray, que no puede hacer que su Kai lo voltee a ver xD pero bueno, al menos llegó a interrumpir el abuelo de Kai para que nuestro neko no tuviera su castigo por parte de Kai… tch.

¡Muchas gracias por leer y comentar! Este fic será actualización semanal :'3

Con cariño y hambre,

MimiChibi-Diethel.