Basado en los títulos 30 días de tú OTP.


Lovely Day.

Día seis:

"Vistiendo la ropa del otro."

A Tyson se le hacía muy divertido provocar a Kai. Ya fuera abrazando a Ray con mucho cariño o molestando a este mismo con comentarios un poco incomodos. Pero aquella vez quería probar algo muy diferente, tal vez le costaría huir una semana de la ira Hiwatari, pero valía la pena intentarlo.

Así que una vez que se armó por completo de valor, y jaló a Max para que lo ayudara, a pesar de que este se negara unas mil veces, por el bien de su seguridad. Cuando al fin lo convenció, mando al rubio a la habitación del portador de Drigger, pues estaba completamente seguro de que su amigo americano primero cometería suicidio antes de que Kai descubriera que le estaba jugando una broma.

—Sólo ve. —ordenó, dándole un empujoncito. —Rápido.

Como el japonés se había imaginado, la habitación de Kai era demasiado ordenada, incluso Ray era un poquito más desordenado que el bicolor. Negando con la cabeza, dejo de lado los pensamientos y se concentró en su tarea: tomar la ropa del ruso. Trabajo que le fue demasiado sencillo ya que su vestuario estaba en la cama, así que sin pensarlo dos veces, la tomó.

Saliendo se topó con Max, quien cargaba un bulto de ropa china.

—No lo sé, Tyson. —comenzó, mirando la ropa del chino. —Ray se puede enojar.

—Ray es amable. —contestó el otro rodando los ojos. —Además de que él siempre se toma las bromas con humor.

—Pero… ¿y Kai?

—No te preocupes, sólo me echara la culpa a mí. —le guiñó el ojo, en señal de complicidad. El rubio no pudo hacer otra cosa más que suspirar. — Ahora, vamos.

— ¡Tyson!—.

La voz de Kai resonó por todo el pasillo, mientras que la puerta se abría dejando a los dos amigos completamente congelados. Por la puerta salió Ray con una toalla atada a la cintura.

—Tyson, ¿qué están haciendo con mi ropa?—preguntó, alzando una ceja.

—Ray… todo fue su idea. —se excusó Max, nervioso.

Y la puerta donde yacía el fénix, se abrió. Mostrando a Kai con el mismo aspecto de Ray. — ¡Tyson—!

— ¡Eh, puedo explicarlo!—gritó el peliazul, asustado. Pero calló al darse cuenta de que Kai no parecía prestarle la mejor de las atenciones. Estaba mirando a Ray… y el chino, ligeramente ruborizado, lo miraba igualmente.

— ¡Sólo dame la ropa, Tyson!—exclamó el gato mientras le arrebataba esta, sin darse cuenta de que era la de Kai. El portador del fénix, aunque nadie lo supiera se moría de vergüenza interiormente, por lo que sin prestar atención, tomó la ropa que cargaba Max.

Y ambas puertas se azotaron.

—Eh, aún estoy vivo. —Max se tocó, incrédulo. —Y tú también.

—No por mucho, vámonos de aquí. —cortó el japonés, empujando a su amigo por los hombros. Justo cuando dieron la vuelta en el pasillo para bajar las escaleras, pudieron escuchar dos gritos al unísono, llamándolos.

Con un suspiró Ray se recargó sobre la puerta de entrada. Sentía demasiada vergüenza para salir. Sin querer se había quedado embobado con el cuerpo de Kai, y lo peor de todo es que este lo había visto, no podría estar más que abochornado. ¿Qué pensaría el ruso de él?

Además de que se había puesto nervioso y accidentalmente había tomado la ropa de Kai. ¡Seguro que pensaría que era un acosador! Y justo cuando comenzaba a llevarse cada vez mejor con el portador de Dranzer.

—Ray, ábreme. —ordenó una voz detrás de la puerta. —Es vergonzoso estar así. Tengo tu ropa.

Los ojos dorados de Ray destellaron con sorpresa. Seguro que Kai quería cambiar de ropa porque él había tomado la suya. ¿Pero porque ponerse sus ropas? Fue entonces cuando recordó que sus maletas aún no llegaban del aeropuerto. Dándose una palmada en la cabeza, se incorporó, miró a todos lados y después a él mismo. No podía abrirle a Kai así, con una toalla amarrada a la cintura, sería muy vergonzoso.

Así que si Kai ya traía puestas su ropa, seguro que no le molestaría que él usara la suya. Accediendo a sus pensamientos, se vistió lo más rápido que pudo, aunque su sensible nariz no tardo en notar el aroma agridulce que desprendía la ropa del ruso. Un aroma que le gustaba.

Abrió la puerta. Puerta que fue cerrada dos segundos más tarde, aplastando el pie de Kai al querer este impedirlo.

—Ray…

— ¡Fue un accidente, todo, fue un accidente!—gritó, completamente sonrojado.

Kai estaba afuera. Kai no llevaba sus ropas chinas, bueno, las llevaba, pero bajo el brazo. Kai estaba con una toalla enredada en la cintura.

—O-Oye… me estas aplastando el pie. —dijo, adolorido. — ¡Sólo déjame entregarte la ropa!

— ¡Vete, espera tu maleta en tú habitación! ¡Vete!—gritó, empujando con todas sus fuerzas la puerta, logrando cerrarla cuando el ruso quito el pie a causa del dolor.

—Ray…

— ¡Te entregaré tú ropa después!—gritó, nervioso.

Y sin pensarlo dos veces se lanzó sobre su cama, cubriéndose hasta la cabeza, intentando ocultarse su propio sonrojo hasta las orejas.

Por otro lado, Kai rio por lo bajo, metiéndose de nuevo a su habitación. Quizás, sólo quizás, por esta vez, no mataría a Tyson.


¡A una hora del jueves!

XDD ¡Termine! Y es que se me olvido por completo, pensé que era martes xDD En fin ¿qué les pareció? Me mate por dos horas la cabeza porque no me salía ninguna idea para el título, luego se me vino a la cabeza Tyson xD

¡Muchas gracias a Aome Kon por comentar! (Y sobre tu duda, sí, los drabbles no llevan relación entre sí :3)

¡Gracias por leer y comentar!

MimiChibi-Diethel.