Si piensan que no debería comenzar otra historia sin terminar las que tengo, felicidades, piensan igual que yo. Lamentablemente mi cerebro no es lo mismo y me jode la existencia con nuevas ideas antes de terminar mis viejas historias.
En fin.
Fairy tail no me pertenece, incluso la idea es basada en una vieja película con este mismo nombre, pero dado que no me acuerdo bien y me gusta la originalidad, verán que no es totalmente lo mismo.
¿Quién llamo a la cigüeña?
Capitulo cuatro
Miro con algo de temor a la niña frente a ella, la pequeña estaba acostada a su lado totalmente pálida por todo lo ocurrido. Ella quiso llorar y gritar por lo estresada que estaba, pero ver como frente a ellas estaba Natsu totalmente dormido le hizo recuperar la poca cordura que aún tenía. Su idea de fin de semana no era terminar metida en un hospital por que Wendy tuviera una fiebre alta, pero no podía hacer nada cuando la niña estaba enferma.
Toco levemente la mejilla de la niña en una suave caricia, había estado tan preocupada por ella durante un segundo que había llorado de desesperación cuando la vio colapsar.
Era una tutora horrible.
Suspiro viendo el techo blanco de la habitación, hace mucho no había estado en un hospital, no desde cuando ella había estado internada por una pequeña/gran anemia. Recordaba como su padre no había ido a visitarla en todo el mes que estuvo en observación.
Se levantó de la cama observando como Wendy ya dormía tranquilamente, al parecer ser débil de salud era algo que ambas compartían durante la infancia. Sin poder evitarlo acaricio esta vez su cabeza con una sonrisa melancólica.
Se preguntó mucho sobre ella misma.
Ella había sufrido mucho cuando su padre no había ido a verla al hospital, había llorado ante la soledad de la noche y sonreído falsamente ante las visitas que recibió, no era mal agradecida, pero ella solo quería a su padre a su lado.
En cambio Wendy ahora no tenía padres, se preguntó si la niña lloraría tan seguido por sentirse sola. Si bien ella tuvo un mal padre, Wendy ahora no tenía ni eso.
Suspiro antes de sentarse al lado de la niña y sujetar con ambas manos una de ella. Era tan pequeña y delicada. Sonrió recordando como a ella le hubiera gustado que su padre hiciera eso alguna vez con ella. Mientras recordó vagamente como el primer mes en Magnolia había terminado con una visita al hospital.
…
..
.
Bien no debía ser algo muy difícil de hacer, solo tenía que seguir las instrucciones al pie de la letra y todo estaría terminado en menos de una hora. Tomo un martillo y lo observo con cierta duda, tuvo razón al pensar eso ya cinco minutos después ya tenía un dedo lleno de sangre al calcular mal el golpe. Luego de vendar su dedo regreso con nuevas intenciones de terminar eso, no dejaría que un estúpido mueble armable la venciera.
-Los humanos te crearon estúpida madera-gruño con aura negra.
Wendy a su lado miro algo preocupada mientras acariciaba a Charle entre sus brazos.
Ya estaban a tres semanas de vivir en Magnolia, los días siempre parecían tener algo diferente. Desde de ir de compras, ir un rato a la librería, llevarla a la biblioteca a una obra de teatro infantil, salir huyendo de Fairy tail para que no la llevaran nuevamente (a pesar que desde la primera vez nunca más volvieron).
-Bueno no sé si pensar que los humanos son inteligentes al verte luchar de esa forma con una tabla de madera-comento Natsu quien había salido de su hogar.
Eso era algo nuevo que Wendy podía agregar a la lista de cosas diferentes en Magnolia. El vecino generalmente las saludaba en las mañanas, molestaba un rato a Lucy y luego la saludaría a ella. También habían descubierto sobre como el vecino tenía un gato azul (por muy raro que fuera ese pelaje) de casi un año de edad. El gato parecía siempre escaparse e ir a verlas para jugar un rato con Charle. Al principio la gata se negaba, pero ahora incluso solían acosarse bajo algún árbol juntos.
De pronto como si la niña lo llamara con la mente, un gato salió de la casa vecina y corrió donde ella estaba. Se acostó a su lado e invoco sus mimos.
-Este pedazo de madera es tonto-dijo Lucy dispuesta a romperlo en miles de pedazos.
-Tal vez tu eres medio inútil-
-No te metas cabeza de chorlito-
-Vaya ejemplo eres para Wendy-
Wendy solo miro divertida la escena, luego de pronto se puso de pie y camino hasta donde Lucy. La mujer se vio asombrada cuando la niña señalo al cielo y al seguir su mirada pudo descubrir que pasaba. Un pequeño copo de nieve estaba cayendo hasta posarse sobre su cabeza. Ellas habían llegado a Magnolia a finales de otoño, tal parecía que habían llegado demasiado al final y ahora estaban entrando en invierno.
Observo con una leve sonrisa como el próximo copo de nieve caía sobre la nariz de Wendy, los ojos de la niña se iluminaban al ver los pequeños pedazos congelados de agua.
-Supongo que el invierno esta sobre nosotros-dijo Natsu con aura algo deprimida.
Omitió como Wendy comenzaba a correr siguiendo los copos de nieve para ver al chico. Natsu solo se encogió de hombros.
-No me gusta mucho el frio, eso es para la cubeta de hielo, yo prefiero los veranos en Magnolia-dijo dándose la razón el mismo.
-Puede que sea porque tu nombre significa verano-razono Lucy para si misma.
El chico la vio con ojos entrecerrados.
-Eres una idiota-
Una vena se hincho en la frente de Lucy.
Wendy en cambio cayó de frente raspándose la nariz.
Los gatos vieron todo con algo parecido a una gota de sudor corriendo por su nuca.
…
A pesar de sus fallidos intentos por que Wendy vistiera ropa abrigada, la niña tenía la maña de quitarse los guantes y la bufanda, el gorro lo había dejado luego de su séptimo intento. Parecía demasiado emocionado con la idea de tocar la nieve, tanto que al día siguiente salió corriendo de la casa para saltar sobre una montaña que se había creado por la nevada del día anterior.
No podía culparla, cuando era niña y vivió una temporada en otro continente donde la nieve era cosa de todos los días, bueno, en las primeras ocasiones pasaba corriendo todo el tiempo por la nieve y jugando con sus empleados.
Le parecía adorable cuando Wendy intento hacer un muñeco de nieve, al final a pesar que no estaba acostumbrada a jugar con la menor, las dos terminaron arrodilladas sobre la nieve por un buen tiempo. Al terminar de jugar y sugerir un poco de chocolate caliente, la niña tomo su mano y caminaron a su casa.
-Es un muñeco genial Wendy-dijo Lucy al ver como el muñeco no estaba del todo mal.
La menor la miro con ojos en forma de estrella antes de sonreír.
Últimamente sonreía muy a menudo.
…
Ir a comprar el diario no era tan difícil después de dos veces, le costaba decidir sobre algunos alimentos, pero en general ya tenía previsto que comprar y una lista terminaba por solucionar todo. Noto que Wendy nuevamente quería llevar muchos tipos de cereal, a pesar que insistió en que uno era suficiente, la pequeña no soltó las otras dos cajas.
¿Por qué no decía nada?
Si bien se aferraba a las cajas como si su vida dependiera de ello, cuando le quito una no se puso a llorar o a pedirlo en voz alta.
¿Sería eso normal?
Tal vez debería buscar en internet, también ocupaba buscar un pediatra para llevar a Wendy…bueno eso lo había aprendido de internet, pero no debían juzgarla. Ella no conocía a nadie con niños, nunca tuvo amistades con hermanos menores o no sabía a quién consultar en estos casos.
Tomo asiento en el parque y observo como Wendy corría en pequeño centro recreativo de juegos. No había ningún niño por alguna razón, así que la pequeña solo jugaba con la nieve ella sola.
Lo mejor sería buscar algún lugar donde se reunieran niños e intentar socializar con sus padres para conseguir amigos a la niña. Lo malo es que ella no tenía ganas de socializar con nadie, estaba acostumbrada a la usual relación de líder de su compañía y solo socializar para ganar contratos. A la hora de hacer amigos propios, bueno, con solo decir que los únicos que tenía eran de años de su juventud.
Su frente se sombreo de azul.
Ya basta, lo mejor era pensar bien en un plan.
¿Qué era primero?
Si ella en ese momento fuera madre, sería una pésima, como lo era como tutora.
Lo primero era buscar donde podria conseguir amigos para Wendy. Lamentablemente no conocía mucho de Magnolia a pesar de su casi mes de vivir en ella. Tampoco era de amistades, ni siquiera sabía si Levy contaba como una amistad, solo eran conocidas…tampoco tenía la confianza suficiente.
Mientras caminaban de regreso a su hogar, los pensamientos fueron aumentando, pero no tenía solución para ellos. Wendy entro con una sonrisa y las mejillas rojas por el juego previo. Ella en cambio se detuvo en la puerta de la entrada al ver como Natsu estaba saliendo de su hogar.
Su rostro se torció en una mueca, pero debía dejar de lado su orgullo, tenía que hacer algo por la niña, algo bueno después de su horroroso primer mes juntas.
No estaba segura porque de repente quería ayudar a Wendy, no sabía si de verdad empezaba a sentir cariño por la niña o era una forma de pagar por la horrible niñez que ella tuvo. Tal vez solo era su propio ego que buscaba ayudar a otra persona para sentirse bien ella misma.
No sabía cuál era…pero mientras Wendy saliera beneficiaba, no le encontraba mucho problema.
¿Entonces si era por la niña?
Eso esperaba.
-Natsu-llamo al chico cuando pasaba.
El peli rosa se detuvo y giro a verla claramente sorprendido. Bueno ella nunca buscaba charlar con él, solo continuaba sus provocaciones, pero al final era él siempre el que iniciaba una charla/pelea.
-Sabes sobre algún lugar donde cuiden niños-dijo algo sonrojada por la humillación de pedir ayuda ante alguien que constantemente le decía "inútil".
El aludido solo pestañeo varias veces antes de alzar la mirada al cielo.
-Realmente no sé, no tengo niños…pero estoy seguro que en el gremio alguien debe saber-contesto tranquilamente.
Ella se encogió un poco ante la mención de dicho "Lugar". Natsu al verla de esa forma sonrió pícaramente.
-Supongo que aún no sabes bien sobre Fairy tail-
-El lugar lleno de locos-
-Es una buena forma de referirse a él, pero estoy seguro que no entiendes bien el significado de ese lugar-
-…-
-El gremio de Fairy tail es un lugar donde los ciudadanos piden trabajos de todo tipo, hay muchos miembros del gremio y cada uno se destaca en ciertas áreas, así que cuando alguien solicita un trabajo al menos una persona en Fairy tail podría hacerse cargo de ello-
-¿Qué haces tú?-pregunto con genuina curiosidad.
Natsu sonrió de manera coqueta y ella sintió una mala espina.
-Aún estoy en la universidad, por eso suelo hacer trabajos sencillos-contesto encogiéndose de hombros.
Eso tenía sentido, se miraba algo joven. No podía calcularse exactamente la edad…pero creía que podía estar en los veinte o veinte uno. Para ella que poseía 25 años y era chica, la diferencia de madurez y conocimiento en varias áreas podría ser notoria.
-Si lo que buscas es alguien que cuide de Wendy te aseguro que encontraras una persona en ese lugar, deberías ir-le aconsejo como si fuera algo obvio.
Rodo los ojos.
-En realidad buscaba un lugar para que Wendy hiciera amigos, por ahora yo puedo cuidarla-se limitó a contestar-gracias de todas maneras-añadió con una leve reverencia de su cabeza.
El chico solo asintió con la mano restándole importancia a punto de seguir su camino. Claro que Natsu se detuvo unos pasos adelante cuando un grito salió de la casa de Lucy. Sabia de parte de Erza que era de mala educación entrar a una casa sin invitación, sus múltiples golpes selo habían dejado claro. Pero se gritó debería contar como una excepción a la regla.
Para su suerte no tuvo que pasar de la primera planta, al entrar a la casa vio como Lucy estaba en el suelo arrodillada con lágrimas saliendo de sus ojos y Wendy entre sus manos inconsciente. El rostro de la niña estaba muy rojo por lo que supuso que debía tratarse de alguna enfermedad. El chico giro a ver a Lucy y se quedó algo en shock al verla.
Si bien la mayor (Erza había comentado a todos que la chica tenía 25 años, a parte de otras cosas que había descubierto de la compradora de su casa vecina), si bien él tenía 22 años apenas, era obvio que la joven frente a él tenía experiencia en otros mundo. Regresando al tema, si bien la mayor había comentado frente a él que no era su propia decisión hacerse cargo de la niña, que era solo porque Wendy quería…no había otra forma que explicar su rostro que una completa preocupación.
Las lágrimas que salían del rostro de Lucy hacían juego con la desesperación de sus ojos. Sus manos temblaban levemente alrededor del cuerpo de Wendy y sus ojos demostraban que estaba perdida. Probablemente era la primera vez que veía a un niño enfermo.
No la culpaba, cuando era joven y estaba en el orfanato, se había preocupado más de una ocasión cuando veía a sus amigos enfermos. Pero Zeref en ese entonces solía tranquilizarlo y explicarle que estaba pasando, como un doctor pronto los curaría.
No era un experto en consolar a otros, pero al menos podría hacer lo que Zeref había hecho por él en alguna ocasión.
-Hay que llevarla a su cuarto y llamar a un doctor-dijo Natsu en un intento de tomar a Wendy por las manos, pero Lucy inconscientemente había apretado su agarre.
Cambio de táctica y ayudo a Lucy a ponerse de pie. Ella luego camino rápidamente en dirección a las escaleras y él la siguió rápidamente. Cuando llegaron al cuarto que parecía ser de la menor, ella la metió a la cama luego de quitarle los zapatos.
Cogió su teléfono y marco el número de Porlyusica-san. Si bien la vieja amargada que solía ayudar al líder del gremio la tenía contra él, al menos solía ayudarle en emergencias de ese tipo. No dejo que le regañara como de costumbre, rápidamente le explico la situación y si podía venir de inmediato. Pero el mal clima que se había generado le impedía movilizarse por sus medios y un hospital lleno de gente enferma. Rápidamente le dijo como podrían bajarle la fiebre y apenas se mejorara el clima la llevaran de emergencias si la fiebre incrementaba.
-Lucy ocupamos algunas cosas para bajarle la fiebre-dijo en tono autoritario.
La mujer se veía tan perdida que le daba lastima, se mostraba patética ante algo que necesitaba atención. Pero no la culpaba, ella no estaba preparada o acostumbrada a eso, o eso esperaba.
Lucy asintió y rápidamente trajo todo lo que dijo Porlyusica. Con algunos paños mojados le controlaron un poco la fiebre, además de un medicamento que Lucy había comprado la primera vez que fue por el diario, gracias a kami-sama el internet habían recomendado comprar un medicamento especial para niños.
Al final Natsu paso la noche en ese cuarto infantil junto con la gata de la casa y una Lucy desesperada, al pasar el tiempo la niña parecía más enferma.
Natsu le había mandado un mensaje a Lisanna cancelando la cita que habían planeado, se sintió un poco mal por la chica, pero luego le explicaría que fue por algo mayor. No sabía que hubiera pasado de haber dejado a Lucy sola con la niña. Además no habían salido mucho últimamente porque ella cancelaba las citas por su carrera de universidad, era la primera vez que él lo hacía, no creía fuera para tanto.
-La fiebre aumenta-dijo Lucy viendo el termómetro en sus manos (la primera vez había comprado muchas cosas que ahora agradecía).
-Debemos llevarla a un hospital-dijo Natsu intentando controlar un bostezo por el cansancio.
En menos de diez minutos estuvieron dentro del carro de Lucy. Natsu se abstuvo de mencionar su mareo por los vehículos, aunque luego de cinco segundos al lado de Wendy ya quiso vomitar, por suerte Lucy iba tan concentrada en la carretera e ir rápido que ni lo noto.
Llegaron al hospital y rápidamente gracias a Porlyusica que había informado sobre que probablemente él iría, además de que el personal del hospital lo conocía por alguno que otro trabajo de Fairy tail, Wendy estuvo siendo observada por un doctor. La sala de espera estaba aburrida y sin personas al ser de madrugada, le fue imposible ocultar un bostezo. Noto de reojo como Lucy permanecía con el rostro aun preocupado y sus manos sujetaban con fuerza su ropa.
-Va estar bien-dijo recordando los doctores calificados que varias veces lo habían recibido luego de alguna pelea.
Lucy giro a verlo e intento una leve sonrisa, pero aún se mostraba notablemente preocupada.
-Lamento haberte arruinado la noche Natsu…soy una pésima tutora-dijo la chica aun con esa fea sonrisa.
Natsu sabía que esa sonrisa era fea, hace unos días la había visto sonreía abiertamente con Wendy cuando hacían un muñeco de nieve, hay si tenía una sonrisa bonita. En realidad Lucy no era fea, tenía un buen cuerpo y un hermoso cabello, rostro bonito y una actitud algo rara que le parecía interesante. Omitiendo el hecho de que era mayor, probablemente de no estar saliendo con Lisanna hubiera intentado algo con ella.
Pero para él la chica a su lado era alguien muy frágil y débil, no sabía cómo cuidar una niña, era inútil armando muebles, gritaba mucho, se enojaba con facilidad y tenía un carácter que se podía apostar competiría con el de Erza o Mirajane enojada.
Lucy tenía muchas cosas malas.
¿Entonces…?
¿Entonces por qué aun así estaba con ella en ese momento?
Si pensaba detenidamente nadie le juzgaría por no haberle ayudado, no eran muy amigos ni nada por el estilo. Solo eran vecinos que intentaban soportarse. Lo único que tenían en común era ese sentimiento de nostalgia que ella desconocía. Bueno, Lucy no debería saber que su acción con Wendy le había recordado a Igneel, su padre adoptivo que alguna vez había aceptado criarlo a él y su hermano. Un hombre que tampoco sabía nada sobre niños o adolescentes, pero igual se había esforzado por ayudarles en todo lo posible.
Tal vez él solo era un tonto.
-No te preocupes-dijo encogiéndose de hombros restándole nuevamente la importancia que tenía.
Pronto una enfermera llego y les informo de la situación de la niña.
Al final pasaron otro día metidos en el hospital, habían perdido el fin de semana y tenían un sueño del carajo.
.
..
…
-Verla no hará que se cure-dijo una voz entre un bostezo.
Dejo de ver a Wendy para concentrarse en Natsu que estaba despertando. Solo soltó un suspiro, quien sabe cuántos había soltado esa noche, para luego volver a ver a Wendy.
-Mi padre no fue el mejor de todos, cuando me enfermaba, me hubiera gustado que estuviera de esta forma al despertar-admitió en un susurro.
Era fácil hablar con Natsu, el chico no contaba nada y solo la escuchaba hablar, era algo raro si se decía sobre su usual comportamiento explosivo. Pero a pesar de lo increíble que fuera, le alegraba que el chico tuviera la amabilidad para escucharla.
A veces solo necesitaba de eso.
-No hablas mucho de tu padre-señalo el chico de manera indiferente.
Sonrió con amargura al recordarlo.
-Era un gran empresario y un buen sujeto, solo que no soporto la muerte de mi madre-indico antes de voltear a ver a Wendy.
Era monstruosamente perturbador cuanto puede cambiar alguien por la presencia o la ausencia de una persona a tu lado.
-Igualmente te tenía a ti-dijo Natsu de forma seria.
-Bueno eso no pudo llenar el vacío que dejo la ausencia de mi madre-
-Pero eso no deb…-
-Natsu lo pasado ya paso, sinceramente me duele un poco, pero no pude hacer nada para ayudarlo-
-Te dejo sola-
Apretó con fuerza la mano que no sostenía la de Wendy, sus ojos escocieron un momento y su mirada se perdió entre su cabello rubio. Los amargos recuerdos de su padre en su infancia la azotaron con tanta fuerza que contuvo el llanto a duras penas. Bueno al sentir una lagrima caer por su mejilla supo que no había hecho bien su trabajo. Pero era tan duro aceptarlo, aceptar cuando un padre te abandona aun cuando está a tu lado y como tus esfuerzos no eran suficientes para alcanzarlo.
Se debía ver patética.
La grandiosa empresaria Lucy Heartfilia, la admirada por todos y amadas por los demás…se había roto ante algo que ya había pasado y un tipo le dijo.
-Lucy-san-dijo una voz débilmente.
Sus ojos se abrieron incrédulos y volteo a ver como Wendy le miraba preocupada.
Con rapidez limpio sus lágrimas y formo una gran sonrisa en su rostro. Tomo nuevamente la mano de la niña y siguió sonriendo con fuerza.
-Me alegra que despertaras Wendy-dijo con voz algo ahogada.
La niña solo sonrió levemente.
-Pronto te recuperaras, Charle te extraña muchísimo pero no te preocupes, Mirajane me hizo el favor de cuidarla-
-¿Dónde estamos?-
-Es un hospital de la ciudad-
Noto el rostro incomodo de la niña, pero luego sus ojos comenzaron a cerrarse, aunque ella parecía querer seguir despierta a pura fuerza de voluntad.
-No te preocupes estaré aquí cuando despiertes nuevamente-le susurro con el rostro cerca de su oído.
La vio sonreír nuevamente de reojo y volver a caer dormida.
Con tranquilidad de verla nuevamente consiente, puso su rostro en la cama con un suspiro de alivio. De reojo noto como Natsu la miraba intensamente y pronto ella cayó dormida ante el cansancio que había estado manteniendo.
No supo si fueron horas o tan solo minutos, pero sintió algo sobre ella entre sueños.
Cuando despertó se sorprendió de ver que Wendy aún no se despertaba, pero sobre todo fue al sentir algo sobre ella. Tomo lo que la cubría con curiosidad y sus ojos se agrandaron al distinguir la sudadera de Natsu sobre ella, se sonrojo levemente ante el aroma masculino que la rodeaba, también al ver una caja de comida de la enfermería.
Todo menos el rastro del chico.
Trago nerviosa sin comprender por qué su corazón lucia agitado y ella estaba algo conmovida.
Continuara…
En mi defensa nunca dije que esta historia seria muy larga...o tendria capitulos largos XD Ya tengo el final escrito, pero no se cuantos capitulos me falten para llegar a él. Por eso escribire hasta alcanzar esa idea.
Espero que la edad e Natsu quede clara :3 Muchos me preguntaron por eso.
Lisanna no creo que sufra...ni Natsu...la relacion de ellos es...diferente. Ya veran más adelante.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc. por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
