Esto es un Yullen/Arenka pero no es Yaoi ¡Que lo disfruten!
Allen parecía lobo enjaulado, caminaba de un lado a otro con una mano en el mentón con aires pensativos, un mes ya había pasado y su grupo de amigos ya había crecido.
Krory un chico de su salón 1-A quien era tímido e inocente, quien al parecer tenía 18 años, eso le extraño, Se suponía que los de esa edad ya deberían estar en tercer año…claro que no dijo eso en voz alta, al parecer su nuevo amigo era muy plañidero y tenía a una novia muy ¿Cómo decirlo? Era como una versión de Komui…salvo que ella era muy atractiva. Pero ese no era el punto, descubrió que él era el más pequeño del salón.
Lenalee tenía 16 años, siendo la más joven de las mujeres, Lavi y Kanda tenían 18 años, había otros más que eran conocidos como "Buscadores" vaya a saber uno por que, el más destacable era "Toma y Chaoji"también habíauna joven llamada Miranda, una castaña mujer con ojeras bastante llamativas y que terminaba disculpándose con todos por cosas que nadie entendía.
Tampoco podía olvidar a Road, quien a pesar de su estatura y apariencia de niña era la mayor de todas…algo que le desencajaba por completo. En fin se había dado cuenta que todos en su salón tenían por lo mucho 18 años ¿Por qué? Esa era una pregunta sin respuesta pues solo estaría en su mente.
Pero debía admitir que eso no era lo que le estaba comiendo la cabeza, se dejó caer en su cama suspirando con frustración "¿Qué debía hacer ahora?" Se preguntó mentalmente pasando su mano en su blanquecina cabellera
—Solo eres un niño—esas palabras retumbaron en su cabeza con un profundo eco
—Kanda—susurro con añoranza, ese era la fuente de sus problemas, Tikky ya se lo había dicho, solo era un niño para Kanda…ahora ya lo sabía ¿Qué debía hacer? ¿Dejar esos absurdos sentimientos? Y si, eran absurdos ya que ambos eran HOMBRES…una triste realidad, claro que había descubierto que a Kanda le seguían tanto hombres como mujeres por igual, eso le molestaba de sobremanera aunque sabía esconderlo perfectamente.
Claro que Lenalee siempre le terminaba preguntando por qué rompía el lápiz o miraba con furia a cierto pelirrojo quien se acercaba demasiado al pelinegro, aunque el pelirrojo ¿A quién no se le acercaba demasiado?
Suspiro nuevamente, pero ahora fastidiado, si bien ya había pasado un mes, sus castigos habían sido levantados y a Kanda ya no le molestarían tanto, pues sus "Seguidores" al momento de percatarse que el japonés ya no tenía su espada, comenzaron a acosarlo el doble, lo cual terminaba con un espadachín manoseado, magullado y todo lo que terminara en "ado" menos Violado, ya que Lavi se encargaba de proteger "La Pureza" de su azabache amigo, algunas veces Komui se unía (a la manoseada) y es ahí cuando Lenalee intervenía.
Algunas veces el ayudaba, pero solo cuando veía que Lavi no podía con todos esos "abusadores", por supuesto Kanda solo se limitaba a mirar todo desinteresadamente, jamás se había metido en la pelea, pues según el "No quería estar otro mes sin Mugen" él siempre terminaba insultándole y comenzando una pelea verbal que dejaba a todos atónitos y temblorosos, ahí habían descubierto que "sus peleas" eran más eficientes que los golpes y advertencias de Lavi.
Esas peleas de protección terminaba poniéndoles en la sala de castigos, Lavi se quejaba constantemente de que su amigo no se metiera a salvarlo cada vez que le superaban en número, Allen simplemente no comprendía porque el pelirrojo le ayudaba…aunque claro también para él era un alivio.
Kanda no era débil, eso lo tenían todos en claro. Con o sin Mugen era capaz de infringir un temor peor que cualquier tipo de "Komurin" que Komui pudiera construir, porque sí. El supervisor/maestro en sus ratos libres construía "Robots" para alejar a los "Pulpos" de su querida Lenalee o solo para ayudarle a sus malévolos planes de "secuestrar a Kanda" ¿Por qué? Nadie lo sabía con exactitud, pero eso era algo que a Kanda le tenía sin cuidado y a Allen le disgustaba, Lenalee solo se limitaba a pedir disculpas por los tratos bruscos de su hermano.
Pero regresando a que Kanda no era débil…aunque ciertamente comenzaba a dudar, varias veces ya había visto como le aprisionaban con facilidad, primero Skin Bolic, secundado por Tikky Mikk, sus "Seguidores" también lo hacían ¡Incluso Lavi! Siempre decía que era porque le tomaban de improviso, pero esa ya era una excusa vieja.
Ahora solo se limitaba a ver el techo de su habitación, se encontraba con su uniforme de su escuela ya que faltaba poco para que se fuera…ese día Timcampy volaba felizmente, pues ya podía salir y pasearse por los pasillos de La Orden libremente sin estar aprisionado en un bolsillo.
Lavi se encontraba en la entrada de su escuela imponente y tétrica a la vista. Reconocida internacionalmente por su alto grado académico y por su "riguroso" plan de estudios.
El conejo. Como le catalogaba la gran mayoría gracias a su estimada amiga y amor de infancia…y posiblemente aun lo sea.
Siempre había albergado esos sentimientos por su amiga.
— ¡Yuu-Chan!—grito eufórico mientras se lanzaba a sus brazos, la pelinegra se tensó y se apartó justo a tiempo antes de ser aprisionado en los fuertes y asfixiantes brazos del pelirrojo, le propino una colleja
— Estúpido conejo ¡No me llames por mi primer nombre!—ordeno iracundo
—Aterrador—susurro para sí rodeado de miedo—Pero, pero ¡Yuu!—se acercó a abrazarle nuevamente, el chico intento huir pero esta vez fue inútil
—Su-el-ta-me—hablo entrecortado, la furia era apreciado en sus ojos, Lavi tembló pero no le soltó, al contrario le apego más a su cuerpo
—Eres muy cruel…—le susurro en el oído haciéndole estremecer, su cabello azabache fue suelto seguido de una risita traviesa del oji-verde
— ¿La…Lavi?—la voz de Kanda mostraba un disimulado nerviosismo, el aludido sonrió complacido, pero después sintió un enorme dolor de cabeza cayendo semiinconsciente—Te dije que me soltaras, che. Eres una molestia—hablo el japonés con semblante estoico y pasando desinteresadamente por el cuerpo del chico—Estúpido conejo atrevido—susurro sujetando su cabello nuevamente, las pocas personas que habían observado esa escena parecieron asombradas y luego aterradas, aunque claro no había alguien quien no le haya tomado fotos al sensual de Kanda con el cabello suelto y cuando se lo estaba sujetando…ya tenían su fuente de inspiración en las noches solitarias.
Lenalee caminaba por los oscuros pasillos con una charola con una taza de café con un dibujo de conejo, ella era asistente de llevar el café a su hermano quien trabajaba arduamente…o al menos eso intentaba
— ¡Nii-San!—grito para llamar la atención del mayor quien dormía plácidamente a pierna suelta sobre su escritorio, ante el grito se despertó cayendo y de paso llevarse algunos papeles
— ¡No estaba durmiendo!—se excusó creyendo que era Reever— ¡Lenalee!—grito infantilmente mientras corría a abrazarla
—Buenos días Nii-San—saludo la peli-verde cálidamente
Allen caminaba tranquilamente hasta que se dio cuenta de que había salido tarde de su casa y emprendió la carrera matutina, llego justo al timbre de iniciadas las clases
— ¡Allen!—grito cierta chica de cabello negro y revuelto colgándose de su cuello
—Buenas Road—saludo amable, estaba cansado y lo que menos quería era que se le colgaran
— ¡Yo también!—grito una voz detrás de él haciéndole sudar grueso
—N-no Es-espera ¡Lavi!—muy tarde fue para nuestro joven albino quien callo de bruces al piso al ser incapaz de soportar un peso mas
—Moyashi débil—esa voz le sacudió todo en su interior
— ¡Es Allen!—se quejó levantándose obteniendo fuerzas de quien sabe dónde, el pelinegro chasqueo la lengua restándole importancia—Y el único débil aquí eres tu—todos en el salón y los desafortunados que pasaban por ahí se congelaron ante esas palabras, Allen le miraba con burla
— ¿Qué has dicho?—pregunto el espadachín con mirada oscurecida y desvainando a Mugen
— ¿Qué no escuchas? ¿Eres sordo, BaKanda?—ante ese mote Kanda le miro con fiereza y Allen le seguía viendo inexpresivo todos comenzaron a alejarse lentamente sintiendo el peligro en el aire, estaban pensando seriamente en llamar a los bomberos o a la armada, porque ciertamente esos chicos daban miedo.
—Tienes Valor Moyashi—hablo sonriendo escalofriante, su Mugen ya estaba completamente fuera
— ¿Dependes de un arma Kanda? ¡Ja! Realmente eres débil—Kanda quedo estático mientras su flequillo le cubría sus ojos, volvió a guardar a Mugen y todos contuvieron el aliento
—Te matare—hablo Kanda mirándole de una forma diferente, sus instintos asesinos eran evidentes y Allen trago duro, ahora comprendía que había sido mala idea provocarlo, para empezar ¿Por qué lo había hecho?
Las personas volaban (Lavi), temblaban en una esquina con lágrimas en los ojos y oraban para salir vivos de esa carnicería de miradas…si miradas pues Kanda era sujetado por un hombre alto fornido y moreno y Allen era sujeto por otro chico que no conocía y tampoco era capaz de ver.
—Suéltame Marie—pidió el chico calmado muy a pesar de tener mirada de psicópata dirigida a cierto albino quien se mostró asombrado por su tono de voz, nuevamente le había parecido escuchar su tono un poco femenino, pero desecho esa idea pues tal vez solo hubiera sido su imaginación, fue soltado pero ni cuenta se dio por estar viendo tontamente a Kanda quien pareció mirarle con odio—Te odio—y esa frase le estrujo su corazón
— ¿Qué?—pregunto desconcertado, le dolían sus palabras y bien sabía que ese chico posiblemente solo este enojado.
Kanda parecía tener la mente en otro lado, sus ojos no mostraban furia, de hecho no mostraba nada—Te odio—volvió a repetir en un débil susurro
—Kanda—le llamo el hombre fornido y moreno que al parecer tenia audífonos puestos y sus ojos estaban cerrados
—Serás idiota—hablo el chico detrás de Allen encaminándose al azabache, Allen miraba anonadado al chico frente a él su flequillo cubría sus ojos y se mordía el labio inferior, se sintió pésimo ¿Por qué mierda había actuado así? Siempre había sido un chico respetuoso y de grandes modales ¿Por qué este día tuvo que comportarse diferente? Suspiro frustrado, el chico de capucha y extrañas marcas en las mejillas que le había agarrado para evitar una posible peleapareció mirar a Kanda con burla y preocupación susurrándole algo que hizo que este le mirara extraño.
Las clases habían finalizado, se encontraba de nueva cuenta caminando hasta a su casa donde un Marian Cross estaba desaparecido desde hace una semana, lo cual realmente le tenía sin cuidado, había conseguido un trabajo de medio tiempo en un restaurante donde trabajaba de mesero y vivía de las propinas (la cual era mucha) solo tenía que ir a su casa a cambiarse de ropa y correr al establecimiento que no quedaba muy lejos de su casa,ese era un establecimiento del tipo oriental donde su dueño era una persona amable y gustaba de dibujar todo lo que viera hermoso…para su incomodidad le había retratado a él diciendo que "Su alma pura era hermosa" …era un lugar placentero donde se convivía armoniosamente, aparte de que trabajaba junto a un chico llamado Johnny de quien ya había entablado una gran amistad, ese chico era completamente un genio, además de ser sastre y reparador de lo que sea e inventor ¡Y aún era muy joven! Le agradaba estar con él
— Allen ¿Te encuentras bien?—le pregunto el castaño de extraños lentes preocupado
— ¿Eh? Lo siento Johnny ¿Decías algo?—el joven le miro inquisidora menté poniéndole ligeramente nervioso
—Pregunte si te ocurría algo, aunque al parecer así es—el albino sonrió nervioso frotándose la nuca
—Es solo que hoy me comporte como un idiota sin saberlo—le dijo recordando el incidente con Kanda, su semblante se volvió triste, pero aun así ¿Por qué carajo Kanda actuó de esa manera? Se decían de cosas todo el tiempo ¿Por qué actuó así entonces? Suspiro profundamente ante la atenta mirada de Johnny
— ¿Fue una chica?—se sobresaltó ante la pregunta
— Este…bueno…—se encontraba nervioso a mil ¿Debería decir que no lo era?
— ¿Te gusta?—esa otra pregunta le tomo de sorpresa y no pudo disimularlo, era obvio que Kanda le gustaba desde el primer día, aunque se haya llevado la desilusión de que era hombre y haya tenido un extraño sueño con un Kanda femenina súper sexi, además de que asimilo demasiado lo que sentía por ese malhumorado chico y Timcampy le había ayudado ¡y ni siquiera había pasado 3 días en esa escuela! Claro que ahora habían pasado un mes desde ese momento, sus sentimientos por Kanda no disminuyeron ni después de conocerlo mejor, sus sentimientos habían aumentado y eso le perturbaba demasiado, el jamás fue celoso, pero debía admitir que le daban ganas de hervir al conejo y patear muy fuerte a Mikk y ni hablar de las demás personas que le miraban con ojos de deseo, había querido arrancarle los ojos a esas personas…debía admitir que por Kanda era un celoso a un nivel preocupante, no se reconocía a el mismo
"¿Qué debo hacer Mana?" se preguntó afligido recordando a su padre biológico
— ¡Allen!—ese grito le trajo a la realidad parpadeando varias veces, Johnny le miro preocupado y Allen le sonrió para que se tranquilizara, le pidió disculpas por su distracción a lo cual el castaño le restó importancia, la puerta tintineo y Allen junto a Johnny quedaron embelesados, aunque el primero más bien parecía asombrado.
—Es idéntica a—susurro para sí, pronto los pocos clientes que aún quedaban comenzaron a babear ante la chica presente.
Portaba una blusa simple de manga larga de color blanca con un escote en "V" y un pantalón ajustado de color negro junto una bolsa cruzada de color negra y sandalias, su cuerpo era totalmente de 10 además de tener las medidas de 90, 60, 90, su rostro era de más hermoso sin una pisca de maquillaje en ellos ojos azules inexpresivos y su cabello rojo largo cayendo como cascada por su rostro
—Kanda—lo termino pensando, la chica tomo asiento en una de las mesas más apartadas, los meseros que eran Allen y Johnny en ese momento se miraron con las mejillas sonrojadas
Ambos no querían ir a atenderla, su sola presencia les hacía ponerse nerviosos y eso que Allen ya había aceptado ser Gay por Kanda. Unos jóvenes se les acercaron intentando hacerle plática pero solo se ganaron la mirada más fría y atemorizante que solo un Kanda podía hacer, eso le hizo sentirse contento, esa chica no solo se parecía a Kanda (Con excepción del cabello) sino que también actuaba como ella
— ¡oye Frijol! ¿¡Quien mierda me atenderá!?—un tic apareció en su ojo izquierdo inclusive era igual de desgraciada.
Después de atender su pedido "Su renuncia" Allen tenía un aura maligna alrededor suyo, Johnny sintió miedo y él fue el próximo en atenderle
— ¿Qué te digo?—le pregunto Allen una vez que Johnny llego junto a él después del pedido de la pelirroja ardiente y maleducada
—Solo quiere tu renuncia y una taza de té—le hablo Johnny haciendo que Allen pusiera cara de demonio
A media noche cerraban el local y lo abrían a las 7:30, Allen miraba a la pelirroja candente quien leía un libro muy agusto
—Este…señorita—trato de hablarle y esta le miro sin expresión es su rostro
— ¿Qué quieres Frijol?—le pregunto tajante, Allen comenzaba a hartarse de que le pusieran Seudónimos. Estaba a punto de hablar cuando la puerta soltó su tintineo
— Aquí estabas ¡Hey Marie! La encontré—Allen se quedó de piedra al ver que se trataba del chico de marcas extrañas en sus mejillas, no tardó en llegar ese tal Marie quien le saludo amigable, saludo de igual forma pero ahora ¿cómo les iba a decir que ya iban a cerrar?
—Allen—llamo Johnny y el aludido no tardó en llegar—Ellos son hijos del dueño del lugar—el albino quedo tieso
— ¿Eh?—fue lo único que pudo sacar de su mente…eso y que estaba frito
—Tranquilo yo me ocupare de ellos, tú ya puedes irte—le sonrió
—Lo siento Johnny, pero no puedo dejarte el trabajo a ti solo—
—Estaré bien. Tu mañana tienes clases—se golpeó mentalmente por olvidarlo
—Tranquilo, ya estoy acostumbrado a este tipo de cosas—le brindo una cálida sonrisa y Johnny supo que su amigo no se iría
Johnny ya llevaba más tiempo trabajando ahí, así que no hubo necesidad de pedir sus órdenes. El cocinero se mostraba malhumorado por tener que quedarse un poco más de tiempo "Esos condenados muchachos solo iban de noche y justo antes de cerrar" había dicho entre dientes, Allen temió que les escupiera a la comida, pero eso jamás ocurrió, lo cual fue un alivio, la comida no debería sufrir así.
Iba caminando por los oscuros callejones que iban hacia su casa, estaba sumamente cansado y por culpa de esos chicos que no querían irse del establecimiento ya que una pelirroja se mostraba recia a salir del baño hasta que dejaran de joderle y solo maldecía a cada segundo demostrando que su léxico era bastante amplio.
Sino fuera porque se le ocurrió una gran mentira, tal vez seguiría en ese establecimiento…
Llego a su casa escuchando gemidos de quien sabe dónde, suspiro, su mentor ya había llegado…dudo en ir a su habitación, pero por el cansancio le valió todo y fue a su habitación a dormir como roca. Y sin quitarse el uniforme…
Fin del capítulo en 2015
Espero que este haya sido de su agrado :D Además en el siguiente capítulo se descubrirá si es Yullen o Arenka, si es que aún no se han dado cuenta xD
Un agradecimiento a quien lo lea y por supuesto también a los que dejan Reviews
¡Muchas Gracias!
