Si piensan que no debería comenzar otra historia sin terminar las que tengo, felicidades, piensan igual que yo. Lamentablemente mi cerebro no es lo mismo y me jode la existencia con nuevas ideas antes de terminar mis viejas historias.

En fin.

Fairy tail no me pertenece, incluso la idea es basada en una vieja película con este mismo nombre, pero dado que no me acuerdo bien y me gusta la originalidad, verán que no es totalmente lo mismo.

¿Quién llamo a la cigüeña?

Capitulo cinco

Había aprendido que nunca digas nunca. Si bien toda persona tiene en su interior esa sensación de desconfianza al decir nunca, ella jamás había experimentado tan rápido el tener que retirar esa adorable palabra de su boca. Mucho menos pensó que de verdad no cumpliera con esa palabra al tratarse de ese lugar lleno de locos descerebrados, exhibicionistas, borrachos, fiesteros, que se peleaban cada minutos…en realidad tenía un vocabulario demasiado extenso para referirse a ellos.

Pero ahí estaba.

Junto con Wendy.

Ambas en la barra con expresión asombrada ante la silla que paso volando sobre sus cabezas.

Mirajane sonreía.

Natsu estaba metido en la pelea.

Fairy tail.

Ella no había decidido ir ahí, casi podía tirarse de un puente antes de entrar a ese lugar por voluntad propia. Pero después de haber hecho que Natsu estuviera a su lado todo el fin de semana cuando Wendy enfermo, supuso que cumplir con su petición no era tan difícil…claro cuando la menor se sano completamente. Ya casi pasaban dos meses de estar en Magnolia el día que decidió poner un pie en Fairy tail. Además el invierno ya se sentía con más fuerza.

Aun recordaba la sonrisa animada de Natsu cuando la empujo para que entrara, la alegre de Mirajane al verla, la amable de Lisanna cuando las vio entrar o incluso la de alivio de todos al ver a la hermosa mujer volver. Cuando camino escucho varias palabras de agradecimiento a Natsu por llevarla, este solamente ignoraba a todos mientras las dejaba en la barra al cuidado de Mirajane y Lisanna.

Sonrió algo forzada cuando Mirajane le pregunto si todo estaba bien.

Por supuesto que no, ese lugar era de locos y casi le dan con una botella.

-Perfecto-dijo con su mejor actuación.

Wendy a su lado solo siguió comiendo del helado que Lisanna le había entregado, desde que enfermo había intentado mejorar su alimentación y hacerla vestir bien (esos dos fueron los principales responsables de una fiebre alta en invierno), incluso había reducido mucho el número de golosinas, pero por hoy pasaba.

Había cumplido con Natsu en ir una vez más ante su insistencia.

No creía volver de nuevo.

-Así que tú eres la famosa Lucy-dijo un apuesto chico de cabello oscuro al igual que sus ojos sentándose a su lado.

Sonrió algo nerviosa.

Si bien ella solía ser antes coqueta con un chico guapo, ahora con Wendy no le daba tiempo para pensar en otras cosas, aunque lo hiciera tampoco sería con un chico loco de Fairy tail. Levy le parecía una chica adorable, pero no ocupaba ser muy lista para asumir que todos en ese lugar tenían un pequeño problema.

-No estoy segura si "famosa" sea la palabra adecuada-dijo con resignación.

El chico sonrió.

-Erza parecía feliz de vender por fin la casa al lado de la estufa andante, la mayoría se van después de una semana por que no les gusta vivir al lado de un piromaniaco-indico el hombre con malicia.

Lucy sonrió nerviosa al recordar la vez que escucho una explosión de la casa de Natsu y que había terminado en un mal olor en el lugar. Cuando Natsu había explicado que era estudiante de universidad, no había imaginado química entre sus opciones de carrera. Aunque claro tampoco había imaginado su problema mental con explosiones y llamas.

-Además de que comento que eras famosa en la capital-añadió el sujeto.

Suspiro algo cansada.

-Eso ya paso…ahora soy solo Lucy-dijo encogiéndose de hombros.

Si bien no llevaba ni dos meses en Magnolia, estaba segura que no volviera a su anterior vida fácilmente…menos con Wendy a su cuidado.

-Ella es Wendy-presento a la menor que miraba al chico con seriedad.

-Gray Fullbuster-se presentó el chico que por alguna razón ahora ya no tenía camisa puesta.

Le tapo rápidamente los ojos a Wendy sorprendida.

-El exhibicionista número uno de Magnolia-añadió Natsu llegando de la nada.

-¿Cuando?-dijo Gray viendo sorprendido su ya no blusa puesta.

Natsu se burló de él y Gray pronto se fue sobre él en una pelea ridícula. Mirajane amablemente explico que Gray tenía un pequeño problema de quitarse la ropa por su antigua madre. Lucy solo sintió el tic de su mejilla crecer ante la sonrisa falsa que tenía.

Definitivamente no quería volver a ese lugar, pero recordar los sucesos que la trajeron ahí le hizo suspirara agotada.

..

.

Ya había pasado una semana desde que Wendy se enfermó, debido a que ella se había preocupado tanto la cuidaba un poco mejor y más atentamente. Según el doctor y las enfermeras que se molestaron en ayudarle, ahora la vestía más a pesar que ella al principio no quería. La comida de Wendy era más saludable y no la dejaba salir de casa hasta ese día, la niña parecía aburrida en el interior, pero hasta que se aseguró que ningún moco saliera de su nariz, no la dejo salir sin un montón de ropa de invierno.

Aunque la niña solo llevaba cinco minutos afuera…no pensaba que pasara eso en plena mañana.

Miro incrédula el árbol que Wendy señalaba, era un gran árbol de Sakura que aún no florecía pues estaban entrando al invierno. Entrecerró los ojos al ver a la pequeña gata blanca maullar por ayuda mientras se sujetaba con fuerza de la rama en la que se encontraba. Sabía que ese animal traería más problemas que cosas buenas, pero al ser la primera cosa que le importo a Wendy.

Suspiro antes de ordenarle a la niña alejarse y empezar a subir el árbol con dificultad. De niña no fue amante de las alturas, tampoco le dejaban salir de su hogar, no fue una niña muy exploradora.

-Soy una sumisa-murmuro al llegar a la rama del gato.

No mires abajo.

Acerco la mano al gato que la vio desconfiada y con el pelo erizado, soltó un bufido. Miserable animal, así tratas a quien te alimenta.

.

Por estar ocupada en ver al gato, Lucy no observo como Natsu salía de su hogar vistiendo solo un pantalón largo de dormir y dejando el torso desnudo. Él era totalmente invulnerable al frio por alguna razón. Recogió el periódico que le dejaron en el suelo y por instinto volteo a ver a la casa de su vecina. Ladeo la cabeza al ver a la rubia vistiendo solo un short de dormir y una camiseta sencilla. Vio al cielo dando gracias a la vista y se encamino en esa dirección.

Saludo a Wendy con la mano y la niña lo hizo tímidamente. Giro a ver de reojo el árbol donde estaba la rubia.

La chica era rara, pero dios que pechos se tenía.

-Ohayo Luigi-saludo desde abajo.

La mujer volteo a verle de mala forma y le tiro una pantufla rosada en el rostro, que le dejo la marca de la misma. Era un monstruo con su puntería.

-Vaya estas en esos días-esta vez logro esquivar la otra pantufla.

Fue en ese momento donde la vio perder el equilibrio, se quedó congelado al ver como lograba atrapar al gato entre su cuerpo y lo protegía de la caída. Aunque no importo. Logro correr para ponerse a tiempo bajo ella y atraparla con dificultad en sus brazos.

Suspiro al tenerla a salvo.

La chica pestañeo y volteo a verle fijamente, un leve sonrojo se posó en sus mejillas al sentir el cuerpo de la chica tan cerca del suyo. Podía molestarla todo lo que quería y llamarla de mil formas hirientes, pero incluso así jamás podría negar que en su mente daba gracias al cielo por el cuerpo que le fue otorgado a la chica, era una bendición el poder observarlo con tan poca ropa.

-Podrías bajarme-dijo de manera indiferente.

Frunció el ceño ante su poca reacción.

-Pesas mucho-contesto para hacerla sentir mal. Aunque realmente con esas dos amigas en su pecho no era tan mentira su peso.

Luego de un buen golpe en la cabeza, el chico le gruño algunas maldiciones mentalmente, no vaya a pasar que lo golpeara nuevamente por insultar frente a la niña. Dejo de pensar en ello cuando vio a Lucy darle el pequeño gato a Wendy y esta sonriera infantilmente. Noto una mirada algo tierna en el rostro de la rubia antes de que girara a verlo indiferente.

En realidad la chica ya había avanzado algo más sobre la relación con Wendy desde que está enfermo…la cuidaba más y parecía tener varias muestras de cariño con la niña.

Ella se volteo, le dio un vistazo de arriba abajo y suspiro frustrada.

-Algo exhibicionista-el comentario le cayó como balde de agua fría.

El único puto exhibicionista de Magnolia era Gray, odiaba que lo compararan con el ice freak.

-Acaso no te gusta lo que ves-dijo de manera divertida, le caía algo mal que la mujer no mostrara ningún interés en su apariencia.

Era un golpe directo a su ego.

Lucy siguió viéndolo fijamente con la ceja arriba.

-Lamento decirte que no eres el tipo de chico que me atraen-comento viendo a otro lado-solo salgo con gente mayor, puedo decirte que tu cuerpo esta trabajado, pero es indiferente si tiene una actitud como la tuya-añadió con una sonrisa.

Perra.

La fulmino con la mirada.

-Pero exhibicionista y todo, gracias por salvarme-dijo algo más amablemente antes de irse.

Bufo por bajo y camino a su propio hogar, esa mujer sin duda era una rara.

-Es una vieja-gruño por bajo.

El periódico de la chica se estampo con fuerza en la parte atrás de su cabeza. Al parecer había hablado en voz suficientemente alta para ser escuchado.

Para Lucy en realidad era bueno la edad de Wendy, era lo suficientemente grande para muchas cosas que ella no comprendía muy bien. La niña podía ir sola al baño, sabia cepillarse los dientes y amarrarse los zapatos con una leve facilidad…claro los zapatos eran los que se pegaban en tiras. Sabía que de haber conocido a Wendy siendo un bebé, tendría que haber hecho muchas cosas que no le gustaría pensar. Cambiar pañales, noches de insomnio (aunque si había vivido algunas ya con la niña), los incontrolables vómitos, eructos…entre otros. Por eso había pensado que las cosas no serían tan difíciles.

Que equivocada estaba.

Ambas miraron incrédulamente como de la cocina salía un pequeño humo negro. La frente de Lucy se puso pálida, había olvidado que estaba cocinando y en su lugar había aceptado dibujar con la menor. La niña se puso detrás de ella cuando entraron juntas a la cocina observando todo lleno de una espesa neblina de humo y una pequeña llama que salía de la olla de cocina.

Lucy reacciono y saco el extinguidor que había comprado, con rapidez leyó las instrucciones antes de usarlo y provocar que la cocina pasara de negro…a una especie de espuma blanca.

La niña.

Giro a ver asustada a Wendy, pero una gota de sudor corrió por su nuca al ver solo sus ojos, su cuerpo estaba cubierto de blanco.

-Supongo que hoy comeremos fuera-dijo ella limpiando la espuma de la cara de la niña.

La pequeña señalo a Charle que también estaba aún más blanca.

Media hora después, un buen baño para la menor y la gata. Se cambiaron de ropa y Lucy intento no ver la cocina cuando salieron de su hogar. Wendy estaba sentada en su silla especial en la parte trasera, a su lado estaba Charle en una jaula de viaje totalmente dormida por ser tan joven aun. Llego a la ciudad donde busco algún lugar para comer, al final terminaron en un pequeño restaurante. Dejaron a Charle dormida y Lucy tubo que jurar que compraría un pescado a la gata para poder bajar a Wendy.

Sus ojos se abrieron impresionados al ver el rostro de Natsu sonriente y con traje de mesero.

Su puta suerte.

-Ohayo Luigi-dijo el chico animadamente.

Cuando vio a Wendy le ofreció el puño, contrario a la vez pasada en esta ocasión Wendy lo imito con una pequeña sonrisa.

-Mesa para dos supongo-dijo el chico mientras les indicaba que lo siguieran.

Ella frunció el ceño, pero igual acepto la mano de Wendy cuando esta se la ofreció.

El establecimiento era algo rustico y con una enorme pecera, la menor se entretuvo un rato viéndolos y Natsu no les presiono. No habían muchas personas, aparte de una pareja de casados en una mesa cerca de la entrada y un hombre que leía un periódico…el lugar estaba vacío. Era bastante grande y había un aroma delicioso que inundaba el lugar.

No parecía haber sido una mala elección.

Al llegar al lugar Natsu trajo una silla infantil donde Wendy se sentó, la niña miraba todo con admiración al ser la primera vez en un lugar así. Ella sonrió levemente, recordando cuando era niña y salía a comer a lugares finos…ninguno le parecía interesante al haber vivido siempre en una cuna de oro, además que siempre iba con algún empleado.

Negó con la cabeza para evitar una mueca en su rostro.

-Bienvenidos a 8 island-dijo Natsu entregándoles un menú a las dos.

Lucy se quedó viéndolo fijamente aburrida.

-Pensé que trabajabas en Fairy tail-

-Pues eso hago tonta, el dueño del restaurante puso un anuncio que ocupaba meseros así que vine ayudarlo-

-Interesante-

-Si dices eso con un bostezo de por medio se nota totalmente tu interés-

-Este lugar es bastante bonito-

Los dos voltearon a ver a su derecha cuando Wendy jalo la manga de Lucy y señalo una imagen en el menú. Era curioso que se hubiera fijado en las imágenes mientras ellos discutían/hablaban como de costumbre. Sonrió al ver como ella señalaba una hamburguesa con papas como si estuvieran en algún establecimiento de comida rápida. La niña la veía con ojos suplicantes y ella suspiro agotada.

-Solo esta vez-le indico recordando como había estado cuidando la alimentación de la niña.

Otro fin de semana en el hospital.

Nunca más.

-Wendy quiere una hamburguesa con papas y yo quiero una porción de pastel de pollo-dijo viendo el menú rápidamente.

Noto la mirada de Natsu sobre ella.

-¿Qué?-pregunto a la defensiva.

Él solo se encogió de hombros.

-Tenía la imagen que eras de esas chicas de ciudad que piensan que engordan por comer una lechuga-comento sin importar ser sutil.

Soltó un bufido indignado.

-Me gusta cuidarme si a eso te refieres, pero hoy quiero mi pastel de pollo y creo que tengo el derecho de darme un gusto cuando se me da la gana-hablo con enojo en su voz.

Al final Natsu se fue murmurando un "se tiene un carácter del mal" y prometió volver pronto. Lucy supo que se había comportado algo perra con el chico, pero no admitiría en voz alta que en verdad estaba en su periodo menstrual y la tensión que provocaba Wendy le estaba colocando en una posición sensible.

Ser mujer no era fácil.

Miro detenidamente como Wendy estaba jugando con una servilleta, parecía querer hacer una animal como lo habían visto la noche anterior en televisión. Un sujeto que hacia origami con diferentes papeles, la niña no había dicho algo en voz alta…pero ahora parecía realmente interesada en el tema.

Cerro los ojos y volvió a recordar el día que había aprendido hacer animales de origami. Con siete años había dominado varias formas en papel, había ido corriendo al despacho de su padre y mostrado una grulla de papel con una sonrisa orgullosa. Ese hombre solo se había enojado y le había gritado que si tenía tiempo para perder en tonterías, lo mejor era que estudiara para mejorar sus notas.

Sus ojos se oscurecieron un momento.

-¿Lucy-san?-murmuro Wendy su nombre por primera vez ese día.

Sonrió antes de tomar una servilleta, en menos de dos minutos tenía una perfecta grulla que Wendy miraba con admiración. La niña giro a verla impresionada y sonrió como solo un infante puede, lleno de alegría y esperanzas que aún no eran rotas como paso con ella.

-No solo puedo hacer eso-dijo guiñándole un ojo.

La niña ladeo la cabeza.

Natsu jamás admitiría en voz alta que espero diez minutos de más para llevarle la comida a sus vecinas, lo sentía por Wendy, pero si podía joderle la existencia a Lucy y verla enojada nuevamente, correría el riesgo. No debían pensar mal de él, solo quería hacerle pagar por el mal humor que portaba esa mujer del mal. La había ayudado en varias ocasiones y aún seguía portándose de mala forma con él. Estúpida insensible.

No es que le cayera mal, en realidad le divertía pasar rato con ella y sabía que no era tan mala como ella misma pensaba de sí misma. Pero la amistad no es amistad si no tiene un poco de Bullying .

Se detuvo unos pasos antes de llegar a la mesa ante la visión que tuvo.

Wendy estiraba un animal de papel con una sonrisa, mientras frente a ella Lucy tenía algo similar a un oso e imitaba sonidos aterradores, la niña chillaba emocionada antes de alejar la grulla de papel como si escapara. Al final Lucy tomaba el oso y le hacía cosquillas a la niña que soltaba carcajadas. De reojo noto como los otros clientes que antes estaban y unos nuevos, miraban la escena sonriendo divertidos al escuchar a la niña reír.

También era raro…no solo Wendy parecía disfrutar, Lucy tenía una sonrisa bastante sincera en su rostro.

Se maldijo internamente al ver su reflejo en un cristal del local y notar sus mejillas rojas, por un momento había pensado que la chica no se veía tan mal con una sonrisa. Ya anteriormente había definido que tenía buen cuerpo y estaba como quería, pero eso era diferente, eso era ser solo un hombre. Pero el llegar y pensar que era bonita sin ningún contexto sexual.

Era una mierda.

Llego a grandes pasos a la mesa y puso la comida con poca delicadeza. Las dos habían dado un salto al verlo llegar de pronto e irse tan rápido como llego.

-El fuerte oso tiene hambre-dijo Lucy mostrando su oso de origami.

Wendy alzo su grulla con una sonrisa.

Media hora de comer, varias risas de parte de ambas y provocar que Lucy casi se cayera por accidente. Las dos decidieron que era hora de abandonar el lugar. Llegaron donde estaba la caja registradora y le pagaron a una adorable mujer de larga cabellera morada. Podrían llamarla paranoica, pero sentía que la había visto antes de Fairy tail.

En la entrada estaba Natsu esperando nuevos clientes, al mirarlas giro el rostro rápidamente. La mayor y la menor se vieron de reojo confundidas.

Iban a salir tranquilamente, cuando la voz del chico las distrajo.

-Deberían ir a Fairy tail-dijo contra su voluntad.

Lucy lo vio como si fuera un loco y este se sorprendió de que las palabras salieran de su boca.

-¿Por qué lo haría?-pregunto ella con una ceja arriba.

Noto como el chico reía nervioso y apartaba la mirada.

-Yo te acompañe todo un fin de semana en el hospital…deberías ir a Fairy tail-dijo el en forma terca.

Una vena se hincho en la frente de la mujer, odiaba que le restregaran las cosas. Tomo la mano de Wendy y el pescado de Charle en la otra, salió ignorando al tipo ese y maldiciéndolo mentalmente por idiota.

Al final algunos días después y de haber pensado seriamente en las palabras del imbécil de su vecino, su orgullo Heartfilia le impedía deberle algo a alguien. Dispuesta a cerrarle la boca al tarado de cabello rosado, se alisto y acomodo a Wendy en el auto en dirección a Fairy tail. Iría tan solo una hora y luego cerraría cualquier contacto con el peli rosado.

No debía ser tan difícil.

¿Verdad?

.

..

Suspiro agotada al ver como aún faltaban quince minutos para cumplir na hora en ese horrible lugar. Si bien las chicas habían intentado ser amables con ella, no se sentía cómoda en lo absoluto y quería volver a su hogar lo más rápido posible, dejar todo como una pesadilla y buscar personas cuerdas para conversar. De reojo noto como Wendy parecía algo confundida en ese lugar, pero de pronto la vio y sonrió tiernamente.

Tenía razón.

La niña era lo más importante en lo que preocuparse. Su seguridad y felicidad eran lo que necesitaba ahora.

-WENDY-grito alguien de pronto.

El rostro de Lucy se puso pálido cuando vio la mirada emocionada de la niña. Volteo en cámara lenta su cara y gruño internamente al ver aquel niño nuevamente con una sonrisa en su rostro.

Romeo.

El niño que estaba con Natsu el día que lo conoció en la capital.

Al ver la sonrisa en el rostro de Wendy supo que hasta ahí se fue a la mierda su plan de no volver a Fairy tail.

Continuara…

Hay Natsu en que te estas metiendo :3 La vida con un niño cambia (solo tengo una sobrina y puedo ver de cerca lo que hacen los bebes a la gente) por eso me encanta el cambio que esta teniendo Lucy al lado de Wendy.

Siento la demora, pero como pudieron ver en mi pagina estuve subiendo varias historias cortas de Fairy tail.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc. por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.