Si piensan que no debería comenzar otra historia sin terminar las que tengo, felicidades, piensan igual que yo. Lamentablemente mi cerebro no es lo mismo y me jode la existencia con nuevas ideas antes de terminar mis viejas historias.
En fin.
Fairy tail no me pertenece, incluso la idea es basada en una vieja película con este mismo nombre, pero dado que no me acuerdo bien y me gusta la originalidad, verán que no es totalmente lo mismo.
¿Quién llamo a la cigüeña?
Epilogo
Aun recordaba como si fuera ayer la primera vez que vio a Wendy, una dulce niña asustada de estar con una desconocida y que lloraba por cualquier cosa, además de haber mojado su cama varias veces. Luego como esa niña se volvió rápidamente en lo más importante de su vida y la había hecho vivir miles de cosas que toda madre a la fuerza debe aprender. No solo esos primeros seis meses en Magnolia, luego de eso hubieron muchas experiencias que la hicieron querer enloquecer y tirarse de un puente.
La primera vez que perdió un diente.
Cuando entro a la escuela.
Cuando la molestaron la primera vez en la escuela (Y ultima gracias a sus amenazas a los padres de los delincuentes).
La primera vez que fue de campamento sola.
Cuando se quebró la pierna por andar en bicicleta.
La vez que aprendió a nadar.
Tantos momentos que la niña había vivido que la llenaban de felicidad. Aun a pesar de tener quince años seguía viviendo primeras veces. Ya no era la adorable niña de cuatro años que conoció y que le enseño el amor de una madre, ahora era una jovencita hermosa de quince años que estaba por ir a su primera cita con un chico. Estaba tan emocionada como si fuera ella a salir con un chico, así que había sacado el día anterior para comprarle un lindo vestido y la había maquillado ella misma con orgullo.
Si bien la mayoría de hijas eran algo independientes de sus madres en la adolescencia, la pequeña Wendy aun la veía como su mejor amiga y le contaba cualquier cosa. Por ese motivo se alegró cuando Lucy le enseño a maquillarse para que se viera hermosa ese día.
Lucy estaba en las escaleras con una cámara en mano, aprovecharía antes que llegara la cita de la pequeña para poder tomarle fotos. Sabía que Wendy se negaría, pero con una cara de cachorrito la convencería.
Un gruñido de la sala le hizo rodar los ojos.
-Guarda silencio-le amenazo con furia, su cabello rubio ahora corto se movió cuando ladeo el rostro.
Noto como el hombre en la sala estaba de brazos cruzados, evidentemente disconforme con aquella primera cita de la pequeña, como había estado toda la semana. Lo peor es que no solo él, un pequeño niño de seis años de cabellera rubia y ojos verdes estaba en la misma postura que su padre. Nash Dragneel, su querido hijo era igual o peor que su padre en sus celos con Wendy.
Bufo cansada, pero al escuchar el toque de la puerta sonrió aliviada.
Mientras caminaba a la puerta sonrió al ver como Wendy se asomaba por las escaleras. Abrió la puerta y su sonrisa creció al ver a un nervioso Romeo frente a ella. El chico estaba vestido como de costumbre, aunque parecía haber intentado arreglar un poco su cabello, lucia bastante nervioso y traía unas hermosas flores en su mano, gracias a kami no eran rosas. Con 17 años era un chico bastante apuesto y de buen cuerpo.
Puso una mano en su cabeza y acomodo su pelo, luego le arreglo la blusa que traía puesta y que estaba algo mal acomodada. Se alejó para verlo un momento de forma calculadora, luego negó con la cabeza y le abrió la camisa de botones de cuatros, bajo ella estaba una camiseta que tenía entre el pantalón y la saco para darle un aspecto más juvenil.
-Lucy-nee-dijo el chico avergonzado.
Ella sonrió.
-Ahora si estás muy apuesto Romeo-aseguro animada.
Dos gruñidos salieron de la sala, ella rodo los ojos y vio como una gota de sudor corría por la frente del chico.
-Supongo que Natsu-nii y Nash aun no me perdonan-dijo algo apenado.
-Les tomara tiempo pero aceptaran, no creo que otro chico sea tan bueno como tú para la primera cita de Wendy-comento ella soñadoramente.
Romeo la vio nervioso.
Si bien haberle pedido una cita a su amiga había sido ya algo que le daba temor, no espero que Lucy fuera la primera en apoyarlo. En cambio todos los hombres del gremio lo miraban mal por robar la primera cita de Wendy, curiosamente hace una semana cuando eran los mejores amigos todos lo trataban bien. Pero Lucy lo tranquilizo y dijo que una cita estaba bien, que se sobrepasara y todo estaría bien.
-Espero detalles si le das un beso-le dijo en el oído para que Natsu no escuchara.
Romeo se sonrojo como un tomate.
Era vergonzoso decir que a los 17 años no se había besado con ninguna chica, todo con tal de esperar a que Wendy fuera mayor para pedirle por fin una cita. Solo se lo había comentado a Lucy porque sabía que ella guardaría el secreto y no le molestaría.
Los pasos se escucharon y ambos voltearon, incluso Natsu se asomó por la sala. Wendy bajaba por las escaleras algo sonrojada, su vestido era sencillo y de verano, su pelo estaba suelto hasta las caderas y traía un simple bolso de mano.
Lucy casi chilla emocionada al ver la mirada embobada de Romeo, la tímida de Wendy y el aura romántica de todo.
Fue cuando vio a esa hermosa quinceañera frente a ella que supo que todo había cambiado, que el tiempo había avanzado y que ya no era la bebé que alguna vez cuido.
No solo ella.
Todo era diferente ahora.
Entre sus amigos Juvia había logrado hacerse con Gray, se habían casado hace cinco años y ya tenían una adorable bebe de nombre Silvia. Gajeel y Levy se habían casado poco después que ella había vuelto a Magnolia, Mirajane ya tenía dos hijos con Laxus, incluso Jerall había logrado pedirle matrimonio a Erza hace siete años. Rogue estaba esperando su primer hijo con Yukino, incluso Brandish tenía una relación formal con un buen sujeto. Para su alegría Sting y Lisanna también se habían casado hace algunos años y tenían una adorable hija que era buena amiga de Nash…ya saben, habían logrado superar resentimientos y mantenían incluso ellas una buena amistad.
Todos sus amigos tenían familia o habían logrado grandes triunfos en su vida.
Estaba feliz por todos.
Pero sentía algo de nostalgia al ver como Natsu le decía a Romeo que podía hacer y que no con su querida hija. Recordó con cariño la primera vez que Natsu había llamado a Wendy hija…como habían logrado ser la familia que era ahora.
…
..
.
Después de unos meses de su boda con Natsu, ella estaba bastante estresada con la publicación de su próximo libro. El chico quien ya se había graduado de la universidad y trabajaba en un gran laboratorio del gobierno explotando cosas como de costumbre, estaba algo ocupado todo el tiempo y llegaba cansado a su hogar. Wendy quien acababa de entrar a clases pasaba todo el tiempo estudiando o jugando con Romeo quien estaba en la misma escuela, aunque separado por dos años de edad.
Ella miro como Romeo se sentía grande y poderoso al ayudar a Wendy con una tarea, por lo tanto se dio a la tarea de seguir escribiendo su historia.
Un libro llamado Fairy tail lleno de magos que tenían aventuras, sonrió al ver como la mayoría de personajes eran basados de amigos cercanos o malas experiencias que había tenido. Un completo éxito.
Luego de darle comida a los gatos, a los niños y que la tarde cayera. Termino rendida sobre el sofá mientras veía a Wendy dibujas entretenida. Hace una semana había tenido la visita de su abuelo Igneel y le había comentado como una niña que había cuidado de joven le gustaba hacer dibujos del futuro. Ahora no había quien hiciera que la niña dejara de dibujar en sus tiempos libres.
-Mira oka-san-dijo Wendy extendiendo una hoja.
La observo detenidamente.
Pudo identificarse a ella, a Happy y Charle, a la pequeña Wendy con traje de doctora, a Romeo e incluso a Natsu. Sonrió con cariño diciéndole que era un gran dibujo y que de seguir así terminaría casándose con Romeo…la niña se sonrojo para su diversión.
-Oka-san-la llamo con algo de nervios.
Alzo una ceja curiosa cuando la niña se puso a su lado.
-Si oka-san tiene un hijo con Oni-chan…¿Qué me pasara?-pregunto con nervios.
Bueno esa pregunta era mejor que la vergonzosa charla de donde vienen los bebes. Por suerte la niña sabía leer y entendió bien la explicación científica que le dijo sobre como vienen los bebes…lo tomo de una forma bastante madura y por lo tanto le dijo toda la verdad que su inocencia le permitiera.
Entonces se confundió por la pregunta.
-Serás una hermana mayor-le explico mientras la sentaba en sus piernas.
La niña de ahora cabello semi largo la vio con una mueca.
-No es verdad-negó con la cabeza.
-¿Por qué?-
-Porque Natsu no es mi padre-
Lucy quedo en silencio ante eso, hasta ese momento había notado que efectivamente Wendy no llamaba a Natsu padre a pesar de llamarla a ella madre. Puso una mano en su mentón pensativa.
Una idea llego a su mente.
-Wendy tu sabes que Zirconis es tu padre y Grandine tu madre-
La niña asintió.
-Pero igualmente me llamas a mi madre de cariño-
-Porque Lucy-okasan es como una madre para mí-
-¿Y qué es Natsu para ti ahora?-
Los ojos de la niña se iluminaron.
…
Ese día Natsu llego casi a las doce de la noche, una explosión se había salido de control y su superior Gildarts el padre de Cana (quien le ayudo a conseguir el trabajo) estuvo a punto de estamparlo por la pared. Al final termino limpiando el solo todo como castigo. Al llegar a su hogar descubrió que todo estaba apagado y frunció el ceño, otra noche comiendo solo. Pero al encender las luces de la casa pudo ver como Lucy estaba dormida en el sofá con Wendy en su regazo.
Soltó un suspiro antes de sonreír.
Recordó que cuando fue novio de Lisanna muchos le habían comentado sobre una boda en su futuro, él siempre lo vio como un horror y pensó que jamás se casaría. Claro, hasta que esa rubia llego y cambio todos sus conceptos volviéndolo, literalmente, un verdadero loco.
El matrimonio no era tan malo, tenía una buena mujer que lo esperaba todas las noches, una dulce niña que quería como su hija, una casa limpia y cálida que jamás volvería hacerlo sentir solo…además de dos gatos.
Noto unos dibujos en la mesa que tenían la esencia de Wendy en ellos. Tomo el que estaba sobre todos y se quedó impactado ante lo que vio. En la hoja de papel estaba dibujada Lucy, luego estaba él y entre ellos dos estaba Wendy sonriendo, claro que Charle y Happy también estaban dibujados con sus nombres encima. Para Lucy estaba "oka-san", sobre Wendy estaba "Yo"…pero sobre él estaba escrito "oto-san".
Había escuchado de parte de Lucy y él mismo lo había notado, que cada que Wendy llamaba a Lucy madre, está siempre parecía feliz y la abrazaba dándole besos por toda la cara. La mujer parecía feliz cada que la niña la llamaba de esa forma, como si le dijeran que se ganó la lotería o que su libro había sido todo un éxito.
Nunca hasta ese momento había entendido tan bien ese sentimiento.
-¿No te molesta?-se sobresaltó al ver como Wendy a su lado lo miraba temerosa.
Él sonrió enternecido antes de acariciar su cabeza.
-Claro que no pequeña-dijo con ternura.
Las mejillas de Wendy se sonrojaron levemente antes de sonreír con inocencia, con un diente menos pues se le había caído hace una semana y el rostro lleno de pintura…para Natsu fue perfecta.
-Bienvenido a casa Oto-san-dijo por primera vez Wendy abrazándolo por el cuello.
Al ver la leve sonrisa en el rostro de Lucy, supuso que no estaba tan dormida como había pensado. Además suponía que ella tenía algo que ver con eso.
.
..
…
-Oka-san-se sobresaltó al escuchar la voz de Wendy llamarla a la realidad.
Noto la mano de la chica sobre su mejilla, fue cuando ella llevo la suya que noto que estaba derramando lágrimas. Natsu la veía preocupado al igual que Romeo, incluso Nash la sujeto de la pierna con un puchero.
Ella sonrió tranquilizándolos.
-Es que estaba recordando que mi bebé ya no es tan bebé-dijo ella sujetando las manos de Wendy.
Esta se sonrojo levemente.
-Pero ahora espero que disfrutes de tu cita querida-le dijo dándole un beso en la cabeza.
Luego de eso los dos jóvenes se despidieron con una promesa de Romeo de cuidarla bien. No es como si Wendy lo necesitara tanto, apenas pudo ella misma le enseño las artes marciales que conocía para defensa propia, aunque Romeo también conocía técnicas de pelea gracias a Fairy tail y unas clases pagadas por Laxus.
-Oka-chan-dijo Nash extendiendo sus brazos a ella.
Natsu lo atrapo antes y lo puso bajo su hombro causando risas de parte del infante. Ella solo rodo los ojos al recordar que al entrar el séptimo mes de embarazo su ahora esposo no dejaba que alzara a una dinamita pura como Nash.
Una sonrisa de ternura se posó en su rostro al ver como su esposo la sujetaba de la mano y la guiaba a la cocina.
Este sonrió.
Nash rio.
Y el pastel de chocolate sabía a gloria.
No podía esperar a que la cigüeña trajera a otro bebé a la casa…probablemente destruiría todo si salía como su esposo y segundo hijo.
Pero eran su familia.
Y ella no los cambiaría por nada.
Fin
El especial y terminamos con esto XD
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc. por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
