— ¿Y dónde iremos?—pregunto un pelirrojo de ojos verde jade y radiante sonrisa, aproximadamente nueve años

—Solo iremos a conocer al pequeño experimento—

— ¿Eh? ¿Experimento?—pregunto curioso

—Sabes lo que significa ¿No?—pregunto su abuelo mirándole estoico

—Claro que si ¿Te doy la definición?—

—No es necesario…no le hagas enfadar—

— ¿Por quién me tomas?—

—Te tomo por muchas cosas enano—

—Eso es… ¡Strike!— grito con corazones en los ojos y corriendo velozmente donde se encontraba una niña pelinegra de cabello corto hasta los hombros, se encontraba de espaldas utilizando una playera china de manga larga

—Típico—susurro el anciano comenzando a avanzar, su nieto tenia sujeto de las dos manos a la infante mientras le profesaba un amor mediocre, como dejarle tocar sus libros antiguos y comerse la última galleta, el pelinegro parecía tener varias venitas palpitantes en la cabeza

—Soy un chico…idiota—gruño soltándose abruptamente, sonrió ante la mirada de su nieto

—Oh, en ese caso podríamos ser amigos ¿Te parece?—hablo sonriéndole abiertamente

—No soy amigo de tontos como tú—

— ¿Tonto? ¿Lo dices porque soy lindo?—pregunto pícaro, el pelinegro se crispo

—Lo-lo digo porque tienes suerte de estar vivo ¡Baka!—grito con un ligero sonrojo…uno que no pasó desapercibido por el Bookman mayor, arqueo una ceja dudoso

—Yu ¿Por qué gritas?—hablo un señor de lentes y cabello Castaño rizado

—No me llames así—gruño con ojos felinos

— ¿Así que eres tú?—pregunto Bookman sorprendido, no se imaginó que fuera tan joven…esas personas realmente habían sido crueles

— ¿Quién mierda eres tú?—

— ¡Un panda!—grito Deak feliz recibiendo un puño de parte de ambos

— ¡Tú no te metas!—hablaron al unísono

—Oh, qué bien Yu ya hizo un amigo—celebro el padre feliz

—Es extraño como saca conclusiones tan rápido…aunque aún no sean verdad—susurro Marie quien estaba sentado en la camilla

—Deak ¿Por qué no te llevas al chico de paseo? Los adultos tenemos que charlar—

—Yo no iré a ningún lado—anuncio Yu cruzándose de brazos molesto

— Que bien, entonces ¿Quieres sentarte en mis piernas mientras te leo un cuento para dormir?—pregunto Froi poniéndose de cuclillas

—Volvemos en media hora—hablo mientras tiraba del pelirrojo quien sonreía como enamorado, el Bookman mayor suspiro fastidiado…su nieto no seguía muy bien las reglas.

Ambos niños estaban sentados en una cafetería, donde la mesera les daba leche y algunas donas glaseadas de caramelo, chocolate…Deak se sentía un adulto, aunque ¿Por qué Yu eligió ese lugar? Y aún más importante ¿Cómo pagarían?

—Y dime Yu ¿Cuántos años tienes?—pregunto intentando sacar información de ese chico

—No lo sé ¿Noventa? —pregunto dudoso, el pelirrojo casi se atraganta con su leche

— ¿N-no serán nueve años?—pregunto nervioso ¿Qué niño no sabe su edad? El pelinegro negó estoicamente—Entonces ¿Tienes mucha experiencia?—pregunto preocupado ¿Y qué tal si el que decía ser su padre abusaba sexualmente de él haciéndole creer que ya era muy viejo? Sí, eso explicaba porque le dijo que se sentara en sus piernas y porque Yu se mostraba recio a quedarse con él. Sintió un estremecimiento

—Pues quien sabe…morí hace mucho—hablo con mirada tétrica y una extraña mueca en sus labios…una que le causaba mucho miedo ¡Oh no! ¡Su teoría era verdadera! Debía llamar a las autoridades para alejar a ese pedófilo de ese lindo niño de bonito carácter

— ¿No me crees?—pregunto mirándole aburrido y con ojos felinos

—Me es difícil—se sinceró, algo que había aprendido para conquistar era decir siempre la verdad…al menos en la primera cita

—Che—miro por la ventana desinteresadamente

—No esperaba que me creyeras…pero ni así te apartas—susurro lo último desganado, se tensó al sentir como el pelirrojo le acariciaba su cabello

—Eres muy lindo—hablo sonriéndole, le golpeo sin miramientos saliendo del lugar hecho una fiera, como odiaba que invadieran su espacio ¿Qué tan difícil es encontrar a alguien que este apartado de él? Sin previo aviso comenzó a llover empapándole a los segundos

— ¿Qué es esto?—pregunto al tiempo que extendía su mano dejando que varias gotas se agolparan en su pequeña mano— ¿Tú también lloras?—pregunto mirando el cielo con una mueca triste— ¿Por qué todo me le recuerda?—

— ¿Hola? ¿Yu estas aquí?—su cuerpo se tensó, girando lentamente mientras su corazón se aceleraba. Pero solo suspiro al ver a ese pelirrojo molesto mirándole estoico

— ¿Qué mierda haces aquí?—pregunto tajante

— ¿Estabas llorando?—se sonrojo ligeramente

— ¡Claro que no!—grito indignado— ¡Es el cielo quien lo hace!—el pelirrojo rio ligeramente

— ¿sabes? Eres muy tonto como para tener noventa años—

— ¿Que has dicho?—pregunto poniendo posición de pelea y mirándole con ojos demoniacos, el pelirrojo tembló en su lugar—Te reto a que lo repitas—

— ¿Te vas a los golpes siempre que alguien te gana verbalmente?—pregunto sonriéndole burlón

—Baka—gruño cruzándose de brazos y mirando a otro lado desinteresadamente

—Yu, es hora de irnos—ambos se congelaron

— ¡Deja de llamarme así!—gruño seguido de varios insultos en japonés dirigidos al anciano de cuatro ojos, el pelirrojo se preocupó al ver que el pelinegro lloraba sangre, intento acercarse a él pero un joven alto y fornido le detuvo

—Tranquilízate hijo—calmo Tiedoll con voz afable y mirada preocupada

—Yo no soy…—sus palabras fueron calladas debido a que un joven mayor que el por tres años le rompió el cuello

— ¡No!—grito descorazonado, Marie le sujeto

— ¿Cuánto para que despierte?—pregunto el joven de asentó portugués, cabello rizado

—Solo dos minutos o un minuto y medio— hablo Froi acomodando sus lentes

— ¿Por qué dejaron que saliera? Es más que obvio que aún no está listo—hablo un señor regordete de extraña apariencia ¡Era el roba-chicos!

—Fue un descuido. No Volverá a ocurrir—hablo Marie apenado

—Lastimosamente no podemos confiar en sus palabras…tendremos que llevárnosla—

—Eso es algo imposible, si se llevan a Yu con otras personas. Las consecuencias serán peores—hablo Tiedoll sonriente pero algo en su sonrisa era para temer

—Abuelo ¿Qué sucede aquí?—pregunto en un susurro, el anciano le hizo señas de que le informaría más al rato


— ¿Yu es el experimento?—pregunto dudoso— ¿Él realmente tiene noventa años?—pregunto aun estupefacto

—Cronológicamente hablando así es. Pero mentalmente hablando solo tiene un año—

—Imposible, el habla normalmente e inclusive camina—hablo exaltado pero sin levantar la voz, callo al ver el rostro molesto de su abuelo— ¿Qué clase de experimento fue?—pregunto decaído

—Aun no estás en la edad para saberlo—

— ¿¡Que!? ¡Me estas jodiendo! ¿Cierto?—

—Escucha Deak, te conozco y te ordeno que te alejes de él ¿Entendiste?—el abuelo se marchó sin dejar que el nieto reprochara.

Los días transcurrieron y nuevamente el pelirrojo se encontró con el pelinegro, pero este no tenía señas de recordarle…inclusive se podía decir que no tenía memoria alguna de su primer encuentro.


Allen estaba sentado mirando a Komui quien parecía serio, mirando analíticamente a ese par de tortolos…Kanda miraba a Komui con el ceño fruncido y cruzada de brazos. Esperando una tontería de ese tonto inspector…Komui busco en el cajón izquierdo de su escritorio, sacando un frasco de una sustancia verde, ambos jóvenes se tensaron

—Esto los separara—sentencio, ambos se miraron, era un alivio saber que ya podían ir al baño sin preocupaciones…y Kanda ya podía bañarse sin estar pendiente de que un Moyashi pervertido intentara abusar de su persona constantemente…y sin la debida protección, lo cual en algún momento será un problema…pero ambos jóvenes no analizaban las cosas…y seguirían así debido a que aún no pasaba nada.


Lavi estaba feliz, se notaba en su atmosfera, en su radiante sonrisa, pero nadie podía dar por hecho eso. Inclusive tenía un papel pegado en la frente que decía "Estoy feliz". Pero nada seguro.

Lenalee miraba sonriente a Kanda quien parecía platicar con Lavi plácidamente, Allen quien estaba atrás de ella parecía estar tranquilo

—Respira…respira—se repetía el Moyashi sentado en su pupitre mirando a la japonesa siendo abrazada por Lavi, la joven japonesa se dejaba hacer, aunque no correspondiera el abrazo…ni a él le correspondía eso.

— ¡Allen!—grito Road, el albino se tensó, sabía lo que venía, se preparó mentalmente, pero Road se sentó en sus piernas…bien, eso jamás se lo espero

—Kanda, ven conmigo en este instante—hablo Tikky ganándose más de un suspiro… de mujeres que no deberían estar en ese salón ¿Qué hacían ahí?, la pelinegra se levantó sin protestar, dejando a Lavi con la palabras en la boca, Lenalee suspiro…jamás entendía porque cada dos meses Tikky se la llevaba por un día completo…pero eso era algo que Allen no sabía, le miro y pudo observar la furia celosa del albino…se estremeció, Allen daba miedo en ese estado.


Allen estaba sentado jugando con el lápiz, mordiéndole y rompiendo el lápiz ¿Para que solicitaba Tikky a Kanda? Era más que obvio que no podía levantarse y preguntarle. Lo podía hacer, pero Kanda se enojaría con él, y eso era algo que no podía permitir.

—Descuida, Kanda solo se va con el todo un día—hablo Lavi intentando "tranquilizar" al albino, el cual cayó en una crisis existencial por eso, Lenalee le reprocho con la mirada al pelirrojo quien solo se rasco la nuca nervioso, tal vez debió guardarse eso

Kanda se acercó a Tikky, le dijo algo al oído y se alejó nuevamente acercándose a su grupo de conocidos

—Me voy—anuncio aunque más bien se lo decía a Allen, Lenalee y Lavi se miraron asombrados, su pelinegra amiga JAMÁS anunciaba sus retiradas, el albino miro extrañado el maletín que le extendió Kanda—Llévalo a mi casa, no quiero andar cargando cosas—hablo excusándose hábilmente, Allen asintió agarrando el maletín y mirando como Kanda partía junto al "Acosador"

Continuara…