Kanda estaba cansada, su cuerpo aún estaba entumido debido a tanto tranquilizante que le estuvieron dando, se supone que su cita era una semana atrás, pero no podía ir pegada al Moyashi se extrañó de mirarle acostado en su cama ¿Qué no se supone que debería estar trabajando? Sonrió ligeramente mientras tomaba su lugar a un lado del Moyashi quien a estas alturas estaba tan calmado y lejos de hacerle algo pervertido, esta vez sí podía darle una patada y mandarle volando hasta su casa…sin que ella saliera perjudicada
Beso la frente del menor y si alguien preguntaba solo era un favor hacia el Moyashi por haber llevado su maletín
—Kanda—susurro Allen volteándose y dejando congelada a la pelinegra—Buenas noches—le sonrió torpemente mientras frotaba sus ojos, la pelinegra suspiro aliviada, al parecer no se enteró del beso—Lo siento debí quedarme dormido—se paró torpemente
— ¿Por qué no te quedas?—
—No puedo…mi uniforme está en la casa—anuncio mientras se paraba
— ¿Ni para hacerlo?—
— ¿Puedes prestarme ropa?—pregunto sosteniéndole de las manos y mirándole con un brillo esperanzador, la pelinegra miro la pared, era interesantísima
—Haz lo que quieras Moyashi—
— ¿Eso es un sí o es un no?—pregunto confundido
—Che—la japonesa se acostó en la cama seguido del albino quien ya estaba molesto consigo mismo, eso le pasaba por preguntar…para la otra solo se le lanza y ya…después de todo podía ir sin uniforme…sin uniforme…se rodeó de aura depresiva ¿Cómo lo había olvidado?
Aun así el británico se durmió enseguida ante la confundida chica
Allen estaba recién levantado mirando a su novia, porque era su novia…si alguien tenía alguna queja que la dialogara con Kanda…claro que su relación era en secreto…y no es que tuvieran miedo de lo que los acosadores pudieran hacerles…no para nada.
Se suponía que para ojos de los demás ambos eran "Hombres". Bien claro tenían que estaban en pleno siglo XXI, además de que lo que hablaran las demás personas les tenían sin cuidado. Pero simplemente si veían al Moyashi besando a una mujer cualquiera se podría llevar una mala impresión de él…y es que esa mujer no sería cualquiera…sino una Kanda vestida como dios manda.
Además… ¿Alguien sabe porque Kanda se viste de hombre? Intento varias veces preguntarle a Lavi y a Lenalee pero estos simplemente le contestaban que ya venía así cuando le conocieron…y preguntarle directamente a ella era generar un conflicto y como una pareja de apenas escasos días no era buena idea…no quería terminar su primera relación por únicamente una curiosidad que se deba al porque su novia se vestía de hombre la mayor parte del tiempo, es decir, varios tenían ese problema ¿Cierto?
—Moyashi—ahogo el grito pues Kanda le había llamado de sorpresa— ¿Desde cuándo estas despierto?—
—Desde hace media hora—le contesto mirando la desnudez de la chica, la japonesa gruño para después encerrarse en el cuarto de baño, miro a Timcanpy quien seguía dormido en el respaldo de la cama…había veces en las que pensaba que su Golem era algún tipo de animal aun no descubierto. Aunque solo eran divagaciones de un niño aburrido.
La japonesa salió minutos después con una blusa sin mangas pegada al cuerpo y un pantalón negro holgado, el albino quedo embobado
—Kanda ¿Por qué te has vestido así?—le pregunto sin poder comprender
— ¿Qué no es obvio Moyashi?—
—Es Allen, y no, no es obvio, al menos no para mí—hablo al tiempo que bostezaba
—Saldré—anuncio aburrida
—Que te vaya bien—deseo mientras se volvía a acomodar, Kanda arqueo una ceja, por un momento pensó que le haría ridículas preguntas de un novio celoso, al parecer el Moyashi no era de ese tipo…— espera un momento—hablo el albino levantándose cual resorte, Kanda bufo, al parecer se había apresurado— ¿Y que pasara con la escuela?—pregunto curioso…
— ¿Acaso no te llego el mensaje de Lenalee?—pregunto cruzándose de brazos y mirando estoicamente al albino
— ¿Mensaje?— inquirió dudoso, miro a su Golem quien todavía dormía, la japonesa gruño sujetando a "Espumita" y comenzando a toquetearle
— "Eh, Hola Kanda (¡Yu!) Bueno, te envió este mensaje para informarte que la escuela será clausurada debido a (¡Komui destruyo todo!) ¡Lavi!...he bueno eso ¿Nos podríamos ver en la cafetería de tu padre?—
—Komui es genial—hablo el albino alegre ¡No tenía clases!—Oye pero, no te dijo la hora—subrayo ese detalle
—No es necesario—anuncio mientras se sujetaba el cabello
— ¿No te pondrás peluca?—pregunto
—No es necesario—hablo al tiempo que se colocaba lentes sin aumento
—Oh eres, irreconocible—hablo sarcástico el albino
—Moyashi, la mayoría de las personas se fijan en el cuerpo…el rostro pasa a segundo plano—anuncio sonriendo burlona
— ¿Me estás diciendo que entre más sensual te vistas hay menos posibilidades de que alguien te reconozca?—pregunto el menor cruzándose de brazos y mirándole ceñudo
—Exacto—
— ¿Sabes? Puedes ponerte un abrigo y ropa más recatada…y ponerte un gorro que te cubra del sol—hablo sonriéndole
—No había pensado en eso—hablo la pelinegra, el albino festejo en su interior, pero Kanda solo se puso un sombrero gigante que le cubría del sol provocando que Allen cayera de espalda
—Kanda…tu realmente eres…despreciable—susurro adolorido ¿Ya había mencionado que estaba desnudo?
—Moyashi vístete—
— ¿Por qué?—pregunto decaído
—Se supone que vendrás conmigo—el albino se levantó mirándole con un extraño brillo en los ojos, Kanda retrocedió, ese brillo se le hacía sospechoso
— ¿Para alejar a todos los pulpos?—pregunto esperanzado…sí, era un hecho, ese brillo era el mismo que le veía a Komui cuando hacia una de sus disparates
—Solo al Conejo—hablo intentando mirar sus oportunidades, si el Moyashi resultaba igual al loco inspector…debía ser precavida y verificar su zona de escape
—Hecho—hablo al tiempo que comenzaba a vestirse
—Moyashi…aún hay tiempo para que tomes una ducha—
—Pero si me bañe anoche—hablo inflando sus mejillas, Kanda suspiro, eso le pasaba por haberse interesado en alguien del cual solo conoce el nombre… ¿Cuál era su nombre?
Lenalee se encontraba sentada en la mesa de la esquina, la mesa predeterminada para ellos y sus reuniones, su blusa china de color negra y una falda negra con holanes rosas, además de sus botas favoritas, su cabello se encontraba suelto, lo cual no le gustaba mucho. Lavi en cambio tenía su chamarra abierta, pantalón cortó y una bufanda…para su fortuna se encontraba sin su pañoleta, debía admitir que el pelirrojo era atractivo, por ello no se le hacía de extrañar que el chico siempre consiguiera una conquista.
La puerta sonó dejando ver aun albino con semblante aburrido y un puchero, Kanda le secundo haciendo que casi escupiera su café, Lavi se extrañó y miro hacia atrás provocando la misma reacción…y él no tenía café
— ¿Pero qué?—se extrañaron ambos mirándose desconcertados, ¿Acaso Kanda ya había dejado su habitó de vestirse de hombre?
—Hola—saludo el albino sentándose desganado
—Hola Allen-Kun/Moyashi-Chan—saludaron ambos sonrientes
— ¿Ocurrió algo?—pregunto Lavi sonriéndole burlón
—Demasiados mirones—susurro con mirada de póker, Lenalee y Lavi temblaron en su lugar
—Allen-Kun esta oscurecido—pensó la china temerosa
— Kanda ¿Es correcto que te deje?—pregunto Allen, el recién llegado se crispo observando a su alrededor, todos parecían ocupados comiéndole con la mirada…bien, no habían escuchado al estúpido Moyashi
—Ponte donde creas que es conveniente—gruño mirándole molesta, el albino asintió
— ¡Al fin conversación de macho!—festejo Lavi ganándose la mirada de ambas asiáticas
— ¿Alguien dijo macho?—hablo Daisya haciendo acto de presencia, Marie saludo a las señoritas, Miranda se fue a la mesa de las chicas…el establecimiento tuvo que cerrar ese día, había reunión de los amigos de la estimada hija del jefe…varios se sorprendieron, siempre pensaron que Chin-Sensei era la hija de Froi Tiedoll
Miranda, Fou, Eliade, Lenalee y "Yu" estaba platicando sobre una problemática que se había desarrollado entre el grupo de sus amigas…ellas eran las únicas que sabían el secreto de Kanda y aunque Miranda se había enterado simplemente porque el sentimental de Marie era incapaz de engañar a su novia… bah, puros pretextos ¿Por qué no lo publicaban en esas redes sociales? Tal vez ya lo habían hecho…pero ella no tenía ninguno así que no podía mirarlo.
Marie, Daisya, Krory, Lavi y Allen estaban en otra mesa platicando de cosas de hombres, cosas con importancia, cosas que eran secretas y para nada eran chismes de lo último en moda, no porque ellos eran hombres…bueno, Allen era un adolecente con más experiencia ¿Se le podía considerar un niño experimentado?
—Entonces ¿Realmente estas segura Miranda?—le pregunto Lenalee a la castaña, la aludida asintió
—Debemos abrir y comprobarlo—anuncio Kanda desvainando a Mugen, todas gritaron de la sorpresa…menos Fou quien solo se dignó en golpear a la pelinegra bruta
Timcanpy se levantó extendiendo sus alas, "miro" hacia todos lados encontrándose con la habitación desértica ¿Dónde se encontraba su amo? Y lo más importante ¿Dónde se encontraba "Espumita"? voló en círculos por toda la habitación esperado que la puerta se abriera mágicamente…aunque siempre tenía un plan.
Se estrelló contra la ventana rompiéndola en el acto, ahora era un Golem libre ¿Qué debía hacer?
La reunión dio fin y todos se fueron a sus respectivas casas, aunque cierto albino siguió silenciosamente a cierta japonesa de cabello negro quien parecía irse a otro lado lejos de su hogar ¿A dónde se dirigirá? Se preguntó curioso, y no, no estaba dudando de su chica, paro en seco al ver a un joven acercándose a ella, aún estaba muy lejos como para escuchar de lo que hablarían y por supuesto muy lejos de ser descubierto, porque si se acercaba era más que obvio que le descubrirían y él no quería eso ¿Dónde estaba Timcanpy cuando se le necesitaba?
Cierta bola con alas en la cabeza y de un color dorado revoloteaba por los cielos en busca de su amada "espumita" ignorando que este se encontraba en la habitación donde había huido, encerrado en el segundo cajón del mueble que estaba pegado a la cama donde la noche anterior su Amo había "Peleado" con el Kanda que todos quieren para ser felices.
A lo lejos "observo" un punto blanco que supuso que era su amo, pero resulto ser únicamente una pared
—Entonces ¿Lo has estado pensando?—escucho la voz del ser al cual su amo detestaba por razones desconocidas para él
—Sí y la respuesta sigue siendo la misma—
—Deberías pensarlo mejor, sabes que es lo mejor para todos—
—Mejor para todos ¿O para ti?—
—Me atrapaste, es mejor para mí… pero sabes que te beneficiara a ti también—
—Sabes que eso no es lo que deseo, no dejare que experimenten conmigo de nuevo—
—Es necesario…tú tienes la cura para todas las enfermedades del mundo, es eso o procrea un hijo conmigo…—Timcanpy dejo de grabarlos, esa conversación se le estaba haciendo aburrida y no entendía nada
—Muérete—respondió la asiática molesta, Mikk rio entre dientes
—Entre más te resistas más me atraes Yu Kanda—
—Vete al carajo Tikky Mikk—
Estaba cansado, hambriento, y sobre todo ¿¡De que rayos estaba hablando con ese sujeto!? Inhalo y exhalo varias veces intentando tranquilizarse…pero era inútil, era un celoso cuando se trataba de Kanda…aunque intentara negarlo
— ¡Allen!—grito alguien detrás de él y muy cerca de su oído, ahogo el grito y de un salto se paró, Lavi sonrió burlón saludándole, el albino ahora debía controlar sus instintos asesinos
—Lavi ¿Qué haces aquí?—pregunto mirándole serio
—Huyo del panda—anuncio despreocupado— ¿Y tú?—
—Siguiéndole—anuncio apuntando a Kanda quien estaba ahora sentada afuera de una cafetería
— ¿Ese es Mikk?—
—Si—hablo con el rostro oscurecido
— ¿Te está engañando?—
—No lo sé, pero creo que no—en ese momento Mikk beso a Kanda dejando a ambos jóvenes asombrados
—Al parecer te engaña—hablo Lavi aun sin ser capaz de comprender porque aún no se alejaba de ese portugués malnacido
—Lo golpeare en el rostro—hablo Allen con fuego a su alrededor, Lavi tuvo que alejarse de ese ardiente chico por precaución, no temor.
Entre los dos se pusieron de acuerdo para seguir a ambos pelinegros sin ser detectados y sobre todo para saber lo que estaban hablando, porque eso debía ser una broma de muy mal gusto donde una persona debía estar manipulando a Kanda de tal manera de que haya aceptado realizarla, pero ¿Quién? Ante un pensamiento sincronizado se les apareció un chino de anteojos y boina al cual omitiremos el nombre por cuestiones de seguridad.
La misión de espionaje no dio resultados, Kanda parecía no querer huir de ese portugués muy a pesar de que ya le había besado varias veces en lo que le llevaban de seguirles, ambos corazones estaban que se desmoronaban, uno más que otro tal vez, pero ese no era el caso.
Allen descorazonado y con el alma desquebrajada se rindió y se fue a su hogar, una que se encontraba en total soledad…además de que no había ido al trabajo…iba a ser despedido si seguía así.
Lavi por su parte estaba que no cabía en sus pensamientos ¿Por qué Yu había hecho eso? ¿Cuál había sido el motivo de esa reunión? Además, conocía a su amiga lo suficiente como para asegurar que jamás engañaría a nadie con el cual mantuviera una relación sentimental, pero ¿Por qué? Debía admitir que se sentía mal por el albino, era un gran chico y realmente no le había gustado verle así de decaído.
Timcanpy llego al lugar que se suponía era su hogar junto a su dueño, su adorado amo estaba acostado en la cama hundiendo su cabeza en la almohada, intento acercarse pero nuevamente ese campo de fuerza se interponía en su camino
— ¿Timcanpy?—pregunto el albino sorprendido de ver a su Golem en el suelo tras romper la ventana, genial, otro gasto para él. Aunque lo importante ahí es que jamás debió meterse a la habitación de huéspedes, la única habitación de esa casa con ventana. Suspiro levantándose y sujetando a la Snitch dorada del suelo, Timcanpy únicamente mostro sus hileras de dientes, se estremeció ¿Acaso le mordería?, el Golem dorado abrió sus fauces
—Entonces ¿Lo has estado pensando?—la inconfundible voz de Mikk le sobresalto, miro con asombro que su adorado Golem había grabado la conversación que con tanto esmero había intentado escuchar…sin éxito claro está.
El timbre del teléfono de casa sonaba con insistencia, no tenía fuerzas para nada, sus ojos escocían, su siempre pésimo sentido de orientación estaba ahora completamente dañado, no sabía dónde estaba, ni siquiera quien era y por supuesto no sabía dónde se encontraba ese dichoso teléfono que ya comenzaba a fastidiarlo
— ¡PI!—se escuchó el botón de la grabadora
— Allen ¿Estás ahí? Solo queríamos saber si no se encuentra contigo Kanda…ya es noche y no llega—su corazón se encogió, oculto su cabeza entre sus piernas intentando así ya no escuchar ese infernal sonido que el teléfono daba, sus pensamientos eran traicioneros y su corazón comenzaba a sufrir la incertidumbre, entre si su amada amargada lo estuviera haciendo con Mikk en ese momento o tal vez todo haya sido una broma.
Continuara…
