Hola a todos y a todas, lo prometido es deuda, aquí el epílogo de "En la oscuridad"…donde podemos saber un poco más sobre qué pasó con nuestra querida pareja. Espero sea de su agrado…y con esto doy por finalizada completamente ésta historia que nació de un one-shot y siguió su curso gracias a su apoyo y sus hermosos comentarios. Sepan que estoy más que agradecida por eso, no saben lo feliz que me sentía cada vez que leía uno de sus reviews, para todas ustedes hermosas…un abrazo inmenso! Las quiero mucho!

Beshos y abashos para todas, nos leemos pronto en las contis de mis otras historias.

Muy buenas lunas

Disclaimer: Los personajes utilizados en ésta historia pertenecen a Akira Toriyama.


BAJO LA OSCURIDAD

Epílogo

El paisaje siempre le había parecido cautivante y embriagador, ya creía entender la razón por la que Vegeta quiso regresar, quiso que su vida fuera como ambos anhelaban en un lugar como este: una amplia colina a cuyos pies se encontraba su hermosa casa, una perfecta combinación de giros, planos y espacios que creaban un ambiente especial y armonioso a sus ojos, en donde su pequeño hijo jugaba, crecía y en donde ella y su marido vivían aferrados a la felicidad; un cielo azul celeste cubierto por espesas nubes que en días como este permitía el paso a los rayos de sol, pero habían días en que ese mismo cielo les regalaba cuantiosas gotas de lluvia que su pequeño hijo y su amor de toda la vida aprovechaban para correr desnudos, en su forma natural a través de las praderas, árboles verdosos y de hojas traviesas y a lo lejos se podía apreciar una hermosa postal del pueblo de Forbs, lejano del bullicio de las grandes ciudades, del caos, de los delirios nocturnos.

Forbs era el pueblo en donde ambos habían sido recibidos como dos buenos miembros más, su marido era un excelente empresario que había invertido en construir una escuela y un hospital de conexión, había aportado mucho y por eso sus habitantes le estaban muy agradecidos; ella tenía una pequeña tienda en donde vendía las manualidades que ella misma creaba, hermosos cuadros, muñecos, adornos, regalos…todo lo que su creatividad lograba. También había fundado la escuela de ballet de Forbs junto a unas amigas y se sentía inmensamente feliz del camino que había tomado su vida.

Pero aquella tarde, mientras regresaba a casa después de haber recogido a su hijo de la escuela, descubrió algo en la pradera: a una persona, allá lejos, en la cima. Era extraño, en aquel paraje nadie tenía permiso para entrar, ya que pertenecía a los territorios de Vegeta, todos los lobos que se encontraban cercanos sabían de antemano que Forbs era territorio de Vegeta y al ser un alfa poderoso no se atrevían a retarlo. Sólo ella podía contradecirlo y salir victoriosa, a ella no le negaba nada.

La figura reparó entonces en ella y se dirigió hacia dónde estaba. La mujer se secó los ojos rápidamente y a medida que el extraño se aproximaba, pudo apreciar la contextura de un hombre de unos diecinueve o veinte años, al acercarse pudo apreciar los rasgos del rostro de él y se quedó estática, ese muchacho se parecía muchísimo a su marido, era como ver una copia de él pero…este era más joven. Lentamente, aquella persona extraña se fue acercando y sus ojos, dos oscuros orbes que la miraban curiosos, parpadearon antes de quedarse completamente fijos. Ella lo contemplo curiosa y sorprendida; era un lobo, podía saberlo…tantos momentos, tanto tiempo junto a su esposo le sirvieron para reconocerlos por sus gestos, sus miradas, sus rasgos.

- Hola - dijo el desconocido con voz juvenil, pero tonalidad agradable - ¿Por qué te sorprendes? - le preguntó. Ella apretó los labios y una leve sonrisa salió de sus labios al comprenderlo.

- No me sorprendo…pero jamás creí que llegaría a conocerte.

- Lo sé, he viajado mucho y en verdad…no pensaba volver a verlo pero, aquí estoy. Sé que es lo necesario, pude sentir su llamado y…creo que es el momento perfecto – El muchacho se quedó pensativo por unos momentos, pero después regresó la vista a ella.

- Sí, por favor acompáñanos a la casa, él debe estar por llegar. Te presentaré a tu sobrino Trunks, está jugando con Shubni – Ella le sonrió nuevamente y dio la vuelta y caminó de vuelta a su casa esperando que el muchacho la siga.

- ¿Él ya lo sabe? – La miró curioso – Quiero decir…tengo un oído mucho más desarrollado que los lobos normales, incluso cuando permanezco como un humano, puedo oírlo, ¿Sabes? – Le dijo señalando el vientre de la mujer, ella se sorprendió un poco pero a los pocos segundos río divertida.

- Ustedes siempre me sorprenden…tu hermano puede sentir a kilómetros si me encuentro bien o estoy enojada o triste…

- Eso es porque tú eres su compañera, es lógico que él pueda percibir todo eso – Él le siguió el paso y ambos ingresaron a la hermosa casa de dos pisos en donde vivían.

- Por cierto…hace unos años conocí a tu padre y a tus hermanos, fueron todos muy agradables – Ella lo miró fijamente mientras le ofrecía sentarse en el sofá de la sala – Aunque no recuerdo haberte visto ahí aquella vez.

- No estaba con ellos, me fui de casa desde que cumplí los quince años.

- Oh, entiendo – Ella se dirigió hacia la habitación de su hijo – Espera un momento por favor, iré a traer a Trunks, pero inmediatamente después vio a su hijo bajar a una velocidad increíble por las escaleras-

- ¡Mamá! ¿Quién es este sujeto? ¡Es un lobo! – Él niño se puso en alerta y de un momento a otro le mostró sus colmillos y el enfurecido cambio de color de sus ojos al extraño - ¡Aléjate de mi mamá!

- Tranquilo mi amor…él no nos hará daño – Ella se acercó a él y depósito un suave beso en la mejilla del niño – Él es hermano de tu papá, es tu tío Tarble.

- ¿Qué? ¿Mi tío? – Él niño se sorprendió, pero inmediatamente se acercó a él, lo miró fijamente y se arrojó a sus brazos totalmente feliz, al fin conocí a su tío Tarble, su padre le había hablado mucho de él y en el fondo quería ser como él.

- ¡Tío Tarble! ¡Al fin te conozco! – El joven correspondió al abrazo del niño, estaba muy contento, sin duda alguna Vegeta había hecho un magnífico trabajo con él, su hermano realmente había creado una hermosa familia.

- ¿Sabes? Cuando naciste estuve aullando casi cuatro horas seguidas a la luna por lo feliz que estaba – El muchacho le confesó, Bulma se sorprendió mucho por lo que acababa de oír.

- ¿Acaso supiste cuándo nació? – Ella le pregunto sumamente curiosa.

- Claro…es normal, somos miembros del mismo clan después de todo, Vegeta es mi hermano, cuando un nuevo miembro llega al mundo, todos los demás podemos sentirlo. Además la alegría de mi hermano se escuchó en todo el continente, tenlo por seguro.

- Había olvidado que ustedes pueden comunicarse de ese modo…

- Es que somos increíbles… ¿A qué sí, Trunks?

- ¡Claro que sí! Tío ven a jugar arriba, te presentaré a Shubni – El niño lo tomó de la mano y lo jaló con él escaleras arriba.

- Solamente no molestes mucho a tu tío, hijo.

Ambos subieron hacia la habitación de Trunks, en donde descansaba su pequeño mapache. Trunks se había encariñado tanto con él que para ellos fue imposible separarlos. Vegeta había aceptado a regañadientes que se quedase a vivir con ellos. Después de todo él poseía esa media mitad animal y podía saber que entre su pequeño y el mapache se había creado una fuerte relación de amistad. Ella sonreía feliz mientras se dirigía a la cocina, dispuesta a preparar la cena, esperando el regreso de su marido. Aquel día le había dado permiso a sus empleados para que salgan a pasear o a divertirse, los fines de semana le gustaba engreír a sus dos amores y sobre todo hoy que tenía una gran noticia que darle a su amado lobo.

Hace un par de semanas mientras estaba en su tienda un fuerte mareo la había invadido y una clienta que se encontraba en esos precisos momentos la había ayudado a sostenerse, después de eso permaneció preocupada por unos días hasta que decidió hacerle la prueba. Después de todo su marido y ella seguían amándose como dos adolescente, entregándose a la pasión muy seguido. No sería nada malo ni ilógico, así que la idea la ilusionó y se dirigió a comprar el test. Cuando regresó a su casa logró hacer la prueba y el resultado fue el que esperaba. Estaba embarazada nuevamente.

Durante esas dos semanas había estado esperando que Vegeta se diese cuenta de su estado, pero no había sido así. Así que hoy se armaría de valor y le daría la noticia. Serían padres por segunda vez. Su hijo ya tenía ocho años, todo estaba yendo bien. Pronto Vegeta asumiría el liderazgo del clan ya que su padre iba a dejar el cargo debido a su avanzada edad. Vegeta era el segundo hijo, pero era el alfa, su hermano mayor era un excelente beta, siempre había cuidado y servido a su padre como su fiel acompañante. Tenía una hermana que no podía convertirse pero que sí poseía un excelente sentido de coordinación y los sentidos mucho más desarrollados, también había sabido por Vegeta que la madre de ellos tampoco podía convertirse así que asumió que sería algo genético. Quizás las mujeres nacidas en ese clan no podían convertirse en lobo.

Preparó la cena tranquilamente y cuando ya caía la noche escuchó como la puerta de su vivienda se abría y pudo sentir esa presencia que tanto amaba, se quitó el delantal y caminó hacia la sala a recibir a su marido. Él automáticamente al ingresar se quedó de pie, con una ceja alzada y la mirada interrogante. Ella se acercó a él y lo envolvió en un abrazo, colocando ambas manos en su cuello y dándole un caluroso beso que él correspondió apetitoso, adoraba cuando su esposa lo recibía así, era así desde que vivían juntos.

Con ella había compartido todo, su pasado, las partes tristes y las buenas, le había hablado sobre su familia, sobre sus secretos. Absolutamente todo y estaba feliz, porque aunque su esposa aún no se lo haya dicho, él sabía que había un pequeño ser dentro de su vientre. Él podía sentirlo. Pero había esperado pacientemente hasta que ella se lo dijese, así darle esa oportunidad de darle la noticia, ya que con Trunks, él lo había percibido aquel día sobre la terraza en la ciudad donde vivían anteriormente y al parecer lo había arruinado, ella le había reclamado que era un arruina momentos.

Recordó que tuvo que arrullarla después de eso, también que tuvo que hacerle el amor durante toda la noche para que lo perdonase.

Eso es lo que amaba de ella, esa efusividad, esa espontaneidad, las sonrisas, las lágrimas de felicidad, su calor.

¿Quién más que ella se lo habría dado todo?

Ninguna, de eso estaba seguro. Era cierto que tuvo a muchas mujeres en su cama antes y también reconocería que después de conocerla, durante aquellos meses en los que estuvieron separados. Pero no significaron nada para él, ella lo era todo, ella lo abarcaba todo. Pero de pronto su instinto le hizo percibir una presencia altamente conocida, se separó lentamente de ella y la miró intrigado.

- No me digas que… - Le estaba diciendo cuando ella lo interrumpió dándole un suave beso.

- Sí – Se separó de él y le acarició la mejilla – Está arriba con Trunks y Shubni, están jugando.

- No puedo creerlo… ¿En verdad es él? – Ella no pudo evitar sentirse melancólica al ver la alegría en sus ojos, se notaba cuánto lo había extrañado. Era su hermanito pequeño, aquel cachorro al que había protegido tanto, él se lo había contado.

No pude evitar sentirse triste, en esos momentos recordó a su familia y en que nunca pudieron perdonarla por su matrimonio con Vegeta, ellos había llevado a Yamcha a un pedestal del que al parecer jamás bajarían. Incluso después de saber sobre su desaparición querían obligarla a que lo esperase. Pero los familiares de Vegeta le ayudaron a solucionar todo, se supo que Yamcha estaba muerto y con el certificado de defunción, ella era oficialmente la viuda de Shirota.

Lo que sucedió después ya es historia conocida. Ambos huyeron y se casaron solamente con la luna de testigo.

Esa misma noche ella le dio la noticia de que serían padres por segunda vez mientras estaban envueltos en la pasión, entre las sábanas que guardarían todos sus secretos y sus anhelos.

Tarble les había asegurado que sería una niña, su instinto nunca fallaba y Vegeta estaba en las nubes por esa noticia, ya se podía imaginar a su pequeña niña lobo correteando entre el pastizal, ella no estaba segura pero no quería arruinar la alegría ni las ilusiones de su esposo. Hasta Tarble después de unos meses decidió establecerse en Forbs cerca de nosotros, había conocido a la profesora de Trunks y aquello, fue amor a primera vista.

Quizás no era la típica familia en donde todo se daba de la forma más normal, en donde no existían extraños sucesos, en donde no habían magnificas criaturas extraordinarias, pero ésta era la vida que ella había escogido. Ésta era su verdadera felicidad al lado de quienes amaba…su familia.

Si es que alguien le preguntaba algún día si se arrepentía de haber aceptado aquella cena con el Señor Regal Ouji…definitivamente contestaría que no, que no se arrepentía de nada. Que volvería a entregarse a él en cuerpo y en alma. Que volvería a jurarle a las estrellas que lo amaría durante toda su vida.

Porque después de todo, el lobo y la luna son un complemento.

FIN