Rei es el que continúa con el juego :₃

Rei se recolocó las gafas con altivez.

- Cuando queráis, queridos… apuesto a que soy el más enigmático de todos…

- ¡REI SE DEPILA ENTERO!

El aludido abrió un ojo. Los despiertos ojos de Nagisa lo miraban con sátira.

- Eso no hacía falta decirlo… Además- dijo mirándolos a todos- todos os depiláis también

De nuevo, fue Nagisa el que habló.

- ¡Para nada!- detrás de él, Haru y Makoto negaron tímidamente con la cabeza, como avergonzados.

- ¡No puede ser! ¡Es decir… de ti Nagisa lo entiendo! ¡Eres solo un niño! ¡Pero los demás…!

- ¿¡Cómo que un niño!?- el rubio le hizo pucheros con la boca mientras le movía la mano de un lado a otro frenéticamente hasta el punto que Rei temió que le dislocara el hombro.

- Parece que no tienen pelo, no…- intervino Gou, echándole una mirada descarada a su hermano quien se la devolvió con gesto tosco.

Makoto y Nagisa se llevaron la mano detrás de la nuca, ruborizados.

Rei intuyó que si seguían hablando de vello al final terminaría saliendo el tema de las partes íntimas y no procedería hablar de eso.

- ¿Algo más?- alentó.

- ¡Tiene nombre de mujer!- soltó Nagisa.

- ¡Y tú y todos!- gritaron Makoto y Rei al unísono. Al darse cuenta de la coincidencia intercambiaron una mirada llena de complicidad.

- Nagisa… no hace falta que repitas eso en todos nosotros…- dijo Gou.

- ¿Algo más?

- Tienes el pelo azul oscuro

- Sí. ¿Más?

- Y los ojos violetas

- Sí. ¿Más?

- ¡Y llevas gafas rojas!

- Ajá…

- ¡Y bañador largo y con rayas azules!

-¡NAGISA! ¡¿VAS A DEJAR PARTICIPAR A ALGUIEN MÁS?!- explotó Rei, frustrado.

Con las primeras preguntas se había visto obligado a mirar a Nagisa, pero luego, para que el chico entendiera que preguntaba también a los demás, había apartado la vista descaradamente de él.

- Tienes unos biceps y triceps fabulosos.

Rei sintió que se mareaba. Cuando recuperó el equilibrio vio que Nagisa y Gou se lanzaban miradas amenazantes.

- ¿Y yo era el que siempre hablaba de los nombres? Lo dijo la obsesionada de los músculos…

- Oye, Nagisa, relajate… - dijo Rin, apartando a su hermana de el rubio.

- Oye, Rin… ¿Alguna idea de mi?

El otro lo miró con desgana, deseando que el muerto le cayera a otro encima. Pero los ojos suplicantes de Rei le forzaron a hablar.

- Eres un desastre en inglés.

La tez de Rei se volvió azul por momentos.

- ¡Pero es un genio en matemáticas, física, química… y bueno en los cálculos en general!- intentó animarlo Makoto.

- Ya… pero los cálculos no le servían para nadar.

La tez azul de Rei se tornó verde al escuchar el comentario.

- ¡Sí! Pero… pero...¡Consiguió nadar siendo libre al final!- lo intentó Makoto de nuevo

- Sí, pero ser libre no le sirvió después en atletismo…

Cuando todos volvieron la vista a Rei, el color de piel de este era indescriptible. Gou, alarmada, se levantó de golpe de la toalla en la que estaba sentada para abanicarle la cara con las manos.

- ¡Tranquilo, Rei!¡Tu estilo de nadar es muy hermoso! ¡Es belleza pura!

- ¡Y tu forma de saltar la pértiga es inexplicable! ¡Eres asombroso!

- ¡Y tus músculos son lo mejor que hay!

- Gou…

- ¡Eres como una mariposa voladora!

- ¡Y eres un gran profesor!¡Gracias a ti aprobé con grandes notas!

A Rei le llamaron mucho la atención las últimas palabras de Nagisa. Con lágrimas en los ojos, tomó el rostro del rubio entre sus manos, conmocionada.

- Muchas gracias, Nagisa. Me reconforta mucho escuchar eso. Gracias por ser sincero conmigo.

- Bueno, en realidad la mayor parte del esfuerzo es mío. Tú solo me sacudías cuando me quedaba dormido estudiando.

Rei no pudo evitar aplastarle los mofletes a Nagisa, temblando de dolor.

Makoto los separó.

- ¡Nagisa! ¡No seas cruel!

- Bueno, es inútil...Nagisa tú pareces ser el que más conoces de mi…

- No estés tan seguro…- Rin se había levantado de golpe de la arena, habiéndole salido la vena competitiva- ¡Yo sé que la familia Ryugazaki…es famosa por su té de cebada y su pan de melón! ¿Acaso tú, Nagisa, sabías acerca de eso…?

- ¿Cómo demonios sabe eso de mi….?- masculló Rei, sufriendo un tick nervioso con el ojo.

- ¿Sabes cuál es la comida favorita de Rei?- le preguntó Nagisa a Rin, muy serio.

- Ehm…

- El sushi- espetó el chico sin darle tiempo a responder, muy, muy serio.- ¿Y el color de su móvil?

- Uh...pues…

- Negro y blanco- respondió con la misma convicción Nagisa,muy, muy, muy serio.- ¿Y su signo?

-….

- Sagitario. ¿Y su cumpleaños?. 14 de Diciembre. ¿Su altura? 1,77 metros. ¿Su peso? 65 kg…

Nagisa dio una bocanada de aire para recuperar la respiración. Había dado toda aquella información excesivamente rápido y excesivamente serio. Tan serio que Makoto había empezado a asustarse, casi tanto como cuando le hablaban de fantasmas.

- ¿¡Cómo sabes todo eso de mi, Nagisa!?

Nagisa se volvió a Rei enseñando los dientes.

- El alumno aprende de su maestro…

A Rei le dieron tantas ganas de abrazarlo que no pudo contenerse. Era tan feliz… al fin su inteligencia servía para algo.

- Jijiji… es broma. - Rei se quedó helado en el sitio- en realidad lo saqué de tu agenda un día que fui a dormir a tu casa para estudiar. Tenías apuntados todos tus datos remarcados con rotuladores fosforitos y con pegatinas de labios besando.

- No...no eran pegatinas…- murmuró Rei, recordando aquellos besos compulsivos que le había dado al cuadro que acababa de nombrar Nagisa.

Makoto suspiró.

- Bueno, ¿Qué se le va a hacer?. Nagisa ha ganado esta jugada…- calló de golpe al ver a Haru salir del mar y acercarse escurriendo agua a donde estaban ellos.- ¡¿Haru?!- miró a su derecha. Hacía unos minutos había jurado tenerlo a su lado. - ¿¡No me digas que te habías ido a nadar en esta partida!?

Haru lo miró con la parsimonia que lo caracterizaba, y, ladeando suavemente la cabeza, se encogió de hombros.

Todos empezaron a reír a carcajadas, mientras Makoto lo regañaba porque ya no tenía tan seguro el conseguir su preciada caballa.

¡Y el siguiente será…Rin!