Marshall daba vueltas en la sala de espera, los demás estaban sentados solo viéndolo. Gumball salió y todos voltearon a verlo, Marshall se apresuró y pregunto – ¿Esta bien?- Gumball asintió haciendo soltar un suspiro de alivio a los demás y dejando más tranquilo a Marshall, -Solo fue un golpe, una conmoción solo necesita descansar y si despierta en unas horas le haremos un chequeo y podrá salir- Marshall cayo de rodillas –Marshall!- grito Finn –Estoy bien- se incorporó –Puedo pasar a verla- Gumball asintió.

Estaba en una cama vestida con un vestido blanco y limpio, tenía una venda en la cabeza y los ojos cerrados. Marshall se acercó y la miro con los ojos llorosos, -Hola preciosa- le tomo la mano –Si me escuchas te quiero decir que casi me matas del susto, sé que justo ahora estas soñando con hermosas aventuras pero me gustaría que despertaras para ver tus hermosos ojo, no hay prisa solo quiero que sepas que estoy aquí-Se acercó y le dio un beso en la frente. En la habitación entro Marceline, -¿Como esta?-, -Bien, o al menos se ve bien- , -Y tú?-, -Eh tenido días mejores- Marceline se puso del otro lado de la cama –No te preocupes ella va a despertar, ella tiene mucha fuerza y terquedad- Marshall sonrió de una manera triste y alegre, como agridulce. Marceline salió dejando al vampiro con su dolor.

Ya habían pasado dos días y todavía Fionna no despertaba, Gumball había entrado a hacerle un chequeo y vio que Marshall estaba sentado en un pequeño sillón junto a la cama dormido y sosteniéndole la mano a Fionna, No se había movido en los últimos dos días, casi no había comido ni dormido bien. Gumball paso a su lado para revisar el suero, el vampiro abrió los ojos y vio a Gumball –Rosadito- Gumball puso mala cara, pero tenía que admitir que Marshall tenía una horrible que no podía enojarse con él. Marshall se levantó y tomo una manzana que Cake le había traído el día anterior. –Marshall ¿puedo hablar contigo?- Marshall volteo a verlo y asintió con ojos cansados. -¿Por qué no vas a casa y descansas?, nosotros cuidaremos bien de Fionna, confía en mi-, -No es que no confié Gumball es que no quiero que despierte y vea que no estoy a su lado, Gumball lo entendía y por primera vez en el tiempo que llevaba conociendo a Marshall vio que realmente amor y esperanza en sus ojos. Gumball suspiro y asintió, -está bien pero al menos date una ducha en mi recamara, ya empiezas a oler mal- Marshall asintió.

Pasó una semana más y Fionna aún no despertaba, Marshall seguía sin irse de su lado y sin comer ni dormir bien. Marshall estaba contándole una historia cuando Fionna empezó a abrir los ojos, -Fionna, Fionna ¿me escuchas?-, -¿Marshall?, ¿qué sucedió?, ¿Dónde estoy?-, Marshall sin contestarle se acercó a ella y la abrazo, -¿Marshall?, ¿Qué pasa?- lo aparto de ella -¿Desde cuando eres así?-, -¿Eh?, ¿cómo que desde cuándo?, ¿Cómo no puedo preocuparme por mi nov...?-, -Fionna!- Gumball entro corriendo – ¡Qué bueno que estés despierta!- Se acercó y le tomo la mano, haciendo que Fionna se sonrojara, Fionna no había tenido ese tipo de reacciones hacia Gumball desde que empezó a salir con el Rey de Fuego. –Fionna, ¿Qué es lo último que recuerdas?-, -mmm bueno, estábamos en el baile real y la Reina de Hielo se había disfrazado de Gumball para matarme-, ¡Eso había pasado hace años! La reina de hielo se había desecho de la magia, había encontrado una forma de vivir sin ella y había vuelto a ser Simone, se había casado con Ben y habían tenido dos niños. –Fionna, eso fue hace 4 años, ¿Gumball que sucede?-, -Puede que el golpe le haya producido amnesia temporal-, -¿Eso qué quiere decir?- , -Que ella no se acuerda de lo que paso contigo, ni de su relación-.

Hola, soy la escritora y vengo para decirle que me disculpen por no haber podido subir el nuevo capítulo por más de 6 meses, tuve algunos serios problemas personales y con mi laptop pero he vuelto y vengo a traerles el nuevo capítulo, agradezco a esas pocas personas que me dijeron que siguiera y me gustaría que me dejen sus comentarios, también si quieren que empiece con una historia para Simone y Ben (Simón y Beth).