Poco después de la discusión de Lili y Yui tocó Reiji a la puerta de la habitación de Lili para darle el uniforme de la escuela nocturna y decirle a la hora que tenía que estar lista.
-No te retrases, salvaje.- avisó Reiji con mala cara por la humillación por la que lo había hecho pasar antes pero justo después de decirlo huyó para que no le volviera a pasar lo mismo realmente ese fuego era doloroso y él no quería volver a sentirlo.
Lili iba a responder pero al ver que ya se había ido se encogió de hombros y miró el uniforme con un poco de asco.
-Si pretenden hacer que me ponga esa falda y esa camisa de niña buena fingiendo ser lo que claramente no soy, lo llevan claro.- murmuró Lili para sí misma pensando en una manera de cambiar el uniforme a su estilo.
Todos estaban ya esperando por ver a Lili, Ayato estaba apostando con Laito que no se pondría la falda, Reiji solo miraba el reloj con desesperación pensando que no se iba a presentar, Kanato pensaba en Lili con un vestido haciéndola parecer una muñeca de porcelana debido a su piel blanca, Yui pensaba la manera librarse de ella, Shu dormía pero seguía atento ya que Lili le parecía muy interesante aunque no lo mostrara y por último Subaru estaba empezando a perder la paciencia cuando ella llegó con el uniforme un poco más a su estilo, había quitado los pequeños volantes y botones de la falda y debajo de esta se había puesto unas medias negras, la chaqueta remangada y sin abrochar, sin el lazo, la camisa desarreglada, con el pelo un poco despeinado y un tatuaje en su antebrazo de un pájaro con símbolos tribales y una especie de viento que rodeaba su muñeca, el cual no habían visto antes por culpa de la sudadera negra todo esto junto la hacía parecer una completa rebelde pero una rebelde muy guapa y eso lo apreciaron todos excepto una que se moría de envidia por la belleza de la chica.
-Wow, estas hermosa, kitty-chan-dijo acercándose lujuriosamente Laito.- Pareces una hermosa rebelde pero es una pena me hubiera gustado verte como una chica buena.-
-Ya te he dicho muchas veces que no me llames así y nunca me veras aparentando ser lo que no soy.- dijo Lili con su tono neutro de siempre.
-Te has retrasado y encima no estas presentable...- empezó a reprochar Reiji.
-No me enseñasteis la mansión y no recordaba donde estaba la salida.- Fue lo único que contestó Lili para luego caminar hacia la limusina ignorando a Reiji siendo seguida por lo demás incluyendo al ignorado aunque este iba con el ceño fruncido hasta que entraron a la Limusina y se pusiese a leer, Lili acabó en una esquina mirando por la ventana al lado de Kanato quien hablaba con su oso.
Al llegar Lili fue la última en bajarse y ver ese enorme edificio con jardines y que se notaba que era de ricos con solo mirarlo de pasada por ser tan ostentoso.
-Lili tienes 16 años ¿no?-dijo Reiji a lo que Lili tan solo asintió.- Bien, pues iras con Subaru a clases y Subaru asegúrate de que no se meta en problemas.- dijo con autoridad que fue ignorado por ambos jóvenes lo que lo molestó mucho pero para cuando quiso regañarle ya todos se habían ido dejándolo solo.
Una vez en clase Lili observó que todavía no había nadie así que siguió el ejemplo de Subaru y se sentó en el último asiento junto a él.
Al poco tiempo la clase empezó a llenarse y luego llegó el profesor que hizo que Lili se presentara recibiendo a cambio una mirada fría de parte de Lili hacia el profesor a quien le recorrió un escalofrío de miedo pero se mantuvo firme era de esos profesores severos que siempre pretendían tener la razón, que tenían prejuicios y les cogían manía a los que les llevaran la contraria exceptuando a los Sakamakis por supuesto, su padre era demasiado importante podrían despedirlo así que para ese profesor ellos podían hacer lo que quisieran pero sus invitadas eran otra cosa aunque normalmente solían ser sumisas y no duraban mucho pero con Lili al mirar sus ropas le dio mala espina..
-Hola, soy Lili Sakamaki.- dijo Lili mirando fríamente a las chicos que estaban babeando por ella y a las chicas celosas de su belleza aunque estaba casi sin arreglar.
-Si queréis preguntarle algo a Lili hacedlo ¿verdad señorita Lili?- preguntó con intención de dejarla en ridículo el maestro pensando que al final era otra chica tímida y callada pero con otra pinta pero no podía estar más equivocado.
-Como quieran.-respondió Lili indiferente.
Entonces empezó un bombardeo de preguntas la mayoría con malas intenciones pero Lili no respondió a ninguna.
-¿No piensa responder, señorita Lili?- dijo con una sonrisa maliciosa pero un poco extrañado porque Lili no mostrara nada en su rostro.
-No, no tengo porque hacerlo.- respondió Lili de la misma manera que antes.
-¿no había dicho que no le importaba que pregunten? Acaso ¿es usted una mentirosa o una cobarde que no puede contestar por miedo a hablar en público?- dijo haciendo que muchos de los estudiantes se rieran de ella y empezaran a cuchichear sobre ella.
-sí, eso dije, acaso ¿es usted sordo o tiene alzhéimer, maestro? aunque supongo que con su edad es normal así que le repetiré que yo dije que si querían preguntar que lo hicieran pero nunca dije que fuera a responder.- Esta respuesta hizo que muchos se rieran pero esta vez del maestro lo que provocó que se enfadara.
-¡A callar!- gritó iracundo el maestro.- ¡y tú, jovencita! ¡Al despacho de director!
-vale pero entonces dígame en donde está el despacho.- dijo con tranquilidad Lili.-Le recuerdo que soy nueva.-
-¡Muy bien, a tu sitio! Te salvaste porque es tu primer día pero no volveré a dejar que me hable así en mi clase.- dijo todavía furioso el profesor pero se había dejado llevar por el enfado y casi olvidaba que la única norma con las novias era no castigarlas de eso se encargarían ellos eso lo hizo sonreír no obstante realmente nadie castigaría a Lili.
Lili volvió a su asiento junto a Subaru y escuchó atentamente la clase por unos veinte minutos hasta que se frustro por no poder entender de qué hablaba el profesor por lo que fingió dormir aunque siguiera escuchando atentamente a los siguientes profesores hasta que sonó el timbre que indicaba el recreo y giró la cabeza hacia Subaru quien la había mirado atentamente durante las clases para luego apartar la mirada de ella sonrojado cada vez que lo pillaba, definitivamente ese chico era un thundere.
-¿Me puedes enseñar donde está la cafetería, por favor?- preguntó educadamente a Subaru para evitar enfadarlo eso normalmente no le importaría pero Lili tenía hambre y si lo enfadaba seguro que no la llevaría.
- Sígueme- contestó Subaru comenzando a andar hacia la puerta después de haber decidido si mostrarle el camino o dejarla a su suerte pero claramente escogió guiarle porque tenía curiosidad sobre ella y porque tenía un poco de miedo hacia ella si se enfurecía por no guiarla aunque esto último nunca lo admitiría.- ¿Por qué le respondiste al profesor?- preguntó Subaru.
-¿Para qué lo quieres saber?- preguntó Lili a la defensiva por cómo le estaba yendo el día pero con su tono neutral.
-Simple curiosidad, sino me lo quieres decir me da igual.- respondió Subaru con fingida indiferencia ya que interiormente se moría de curiosidad
-Porque odio que se crean superiores a mí.-dijo Lili con odio en sus ojos- odio las ordenes intentan domarme pero nadie lo conseguirá antes muerta que dejarme domar por alguien y menos con alguien que se siente bien viendo humillarse a todos los que considere inferiores y lo mismo va para vosotros.
Al volver a casa Lili estaba enfadada no consiguió entender nada de lo que explicaron ninguno de los profesores y ella odiaba no entender pero era normal sabiendo que hacía años que no iba al colegio pero ella estaba frustrada aunque hubiera fingido no prestar atención y dormir durante las clases para no mostrar sus sentimientos por lo que cuando llegó se encerró en su habitación ignorando a todos hasta que después de unas horas salió a buscar a Reiji quien le habían dicho que estaba en su laboratorio.
Al entrar se fijó en la estantería llena de libros y la sala llena de artilugios junto a una vitrina con unas vajillas de porcelana por lo que parecía él las coleccionaba.
-¿Qué haces aquí?- dijo agresivamente Reiji quien por poco la sorprendió.
-Necesito ayuda.- dijo Lili fríamente y directamente al grano del asunto tragándose su orgullo.
-y ¿pretendes que YO te ayude?- dijo Reiji con tono burlón.
-Si.- Dijo Lili secamente conteniendo las ganas de salir de ahí.
-y ¿qué es eso en lo que necesitas ayuda, salvaje?- dijo por curiosidad Reiji ya que claramente ella se estaba tragando su orgullo para pedirle ayuda.
-Hace años que no estudio y necesito ayuda porque no consigo entender nada y odio no entender.- dijo Lili sentándose en el sillón que se encontraba en una esquina de la habitación con otro sillón donde se sentó Reiji y una mesa entre los dos.
-mmm... Y ¿Que me darás a cambio?- Dijo Reiji interesado en que le podía ofrecer mientras se levantaba y preparaba unas tazas de té.
-Mi sangre, pero no podrás morder- dijo Lili para luego observar una de sus tazas y decidir cuanta le dará- te daré una taza entera cada dos semanas.-
-Cada día y te morderé para obtenerla como debería ser- refutó Reiji.
-Ni hablar se queda igual.- dijo Lili.
-Cada semana y yo te morderé.- regateó Reiji.
-De acuerdo cada semana pero yo me haré la herida con mi cuchillo y dejare que la sangre caiga en tu taza esta es mi última oferta sino te quedas sin probar mi sangre.
-Lo acepto si te comportas como una dama si es que sabes comportarte como una.- dijo Reiji
-Lo haré, pero únicamente cuando estemos dando las clases una vez que se terminen me comportaré como siempre lo hago, así que ¿aceptas?- propuso Lili sabiendo que si no cedía un poco el no aceptaría.
-Bien pero como sé que tú sangre es lo suficiente satisfactoria como para ser el pago si no la he probado.- dijo Reiji mientras ponía las tazas de té recién hecha encima de la mesa y se volvía a sentar frente a ella.
-Antes te advierto que mi sangre es adictiva y tiene un olor especial, una vez que la ponga en la taza la sangre que esté hay será tuya puedes analizarla, bebértela o hacer lo que te plazca con ella pero te recomiendo no bebértela del tirón porque será como una droga por eso solo te daré cada semana ese tiempo será suficiente para no hacerte adicto.- Advirtió Lili mientras sacaba el cuchillo y se cortaba la mano para luego dejar caer un poco de su sangre dentro del té de Reiji.
-No te creas que tu san...- pero cuando iba a seguir le llegó el olor no entendió porque no lo había olido antes pero ahora si lo hacía y le daba sed solo de olerlo así que con rapidez probó su taza.- esto es pura ambrosía- dijo Reiji sorprendido disfrutando de ese sabor tan exquisito y refinado que jamás soñó probar.
-Y bien ¿qué dices? aceptas o no- volvió a preguntar Lili aunque sabía la respuesta.
-Acepto sin lugar a dudas- respondió Reiji todavía disfrutando del sabor y pensando en que tenía que averiguar quién y que era Lili.
Mientras todo esto sucedía Yui la observaba mientras veía a Lili con envidia ya se le estaba empezando a hacer costumbre mirarla con celos y odio mezclados pero según Yui ella tenía que vigilar para encontrar a Lili un punto débil y vigilar que no toque lo que es "suyo".
-Chinchinasi vamos ore-sama te estaba buscando- dijo Ayato empezando a caminar.
-S-si- dijo con "timidez" y "miedo" Yui mientras seguía pensando en un plan pero justo cuando se iba a rendir y pensar en otra cosa por ahora se le ocurrió y sonrío con maldad sin que nadie la viera por un momento para luego volver a poner la cara de inocente y seguía a Ayato.
Y aquí se acaba este capítulo ¿Cuál será el plan de Yui? ¿Qué es Lili para tener esa sangre? ¿Cuál es el pasado de Lili? ¿Queréis saber las respuestas? Pues os aguantáis porque no os lo diré todavía. :P
Respuestas a comentarios:
Skarllet Northman: bueno hay que admitir que Yui finge bien XD.
Guest: Gracias eso intento todo sale de mi cabecita loca.
También doy las gracias a todos los que han puesto en favoritos y/o han seguido la historia.
PD: si veis alguna falta de ortografía lo siento mucho y que acepto críticas constructivas o consejos ya que esos me ayudaran a mejorar mi escritura.
Nos vemos ;)
