Marshall y Finn conversaron por un tiempo, hasta que tomo una decisión -¿Estas seguro? Finn lo miro y asintió -Creo que es lo mejor-, este se paro y se despidió de Marshall, este estuvo a puto de entrar cuando una voz femenina que el conocía le llamo.

Fionna había parado de llorar y se secaba las lagrimas con una servilleta, -¿Estas bien?- le pregunto Marceline -Si-, -¿Qué vas a hacer con Marshall?- mientras lloraba ella lo había pensado, quería hablar con el, quería verlo, quería comprobar que estuviera bien -Voy a ir a verlo- una amplia sonrisa se dibujo en la cara de Marceline -Pues ve ¿Qué te detiene?- Fionna se levanto y salió corriendo de la casa, corrió y corrió hasta llegar a la casa de Marshall, al llegar a la entrada de la cueva se detuvo al escuchar unas voces, -¿Qué quieres Ashley? no estoy de humor-, Ashley se le acerco seductoramente y le tomo el brazo, -Vamos Marshi, no me trates así, tu sabes cuanto te quiero- el se solto y la miro -Vete, no te quiero ver-, -Oh, ¿Por qué sera que tienes este humor?, ¿Sera por que terminaste con Fionna la humanucha?- el se sorprendió y la miro con cara de duda -¿Te preguntas como lo se?, en el reino no se habla de otra cosa mi amor, en las fiestas hay gusanos que solo se la pasan mentido la narices en cosas que no les importa, ¿Crees que terminarían y nadie se enteraría? vamos ni siquiera tu eres tan tonto-, -¿Y? ¿Qué importa si terminamos? ¿Crees que voy a regresar contigo?- Marshall puso una sonrisa que le puso la piel de Gallina a Ashley -No juegues conmigo y mejor vete- Ashley negó con la cabeza y se acerco a Marshall todavía mas, cuando estuvo apunto de besarlo, Fionna se interpuso y grito -¿QUÉ CREES QUE LE ESTAS HACIENDO A MI HOMBRE?- tanto Marshall como Ashley se quedaron plasmados, mientras que Fionna sujetaba fuertemente a Marshall como si tuviera e temor de que se lo quitaran de las manos -Fionna...- dijo Marshall, la chica lo volteo a ver dándose cuenta de lo que hacia y lo soltó -Perdona, no se por que lo hice mi cuer...- Marshall se acerco y la beso, Fionna le regreso el beso casi inmediato, mientras que sus recuerdo empezaban a surgir.

Finn había ido al reino de fuego, caminaba mientras pensaba que le iba a decir a la princesa fuego, cuando la tuvo al frente este no supo que hacer, estaba muy nervioso, ¿lloraría?, ¿se alegraría?, ¿se decepcionaría?, el se aclaro la garganta y respiro, -Necesito hablar contigo-, esta le sonrió -Si, dime corazón- Finn saco de su bolsillo una pequeña caja y le pregunto -¿Te quieres casar conmigo?-.