Aviso: este capítulo tiene fuertes escenas de violencia por eso lo cambié a rated M quien sea muy delicado en estos temas que no lo lea a partir el Flashback hasta que termine o que se salte la parte donde se ve que algo malo va a pasar (Esto es lo más recomendable para que el capítulo no se os quede en apenas nada) a no ser que quiera entonces léalo pero no me hago responsable de futuros traumas XD. (Haré un pequeño resumen al final del capítulo poniendo lo que pasa pero sin tantos detalles lo malo es que entonces el capítulo se os quedará en apenas nada lo siento pero realmente el capítulo es muy largo)


Al día siguiente del baile de Lili, ya en clases Lili se encontraba sentada frente a Subaru junto al lado de la ventana por la cual no había mucho que ver, Lili aburrida miró al estúpido profesor que la recibió el primer día y que siempre intentaba dejarla en ridículo preguntándole cosas que ni siquiera había explicado pero las clases de Reiji en las que él se dio cuenta de la gran inteligencia de Lili y su capacidad de aprendizaje, por esto Reiji le dio clases de un nivel superior al curso en el que se encontraba y gracias a esto Lili iba muy adelantada y respondía a todas las preguntas del maestro con facilidad cosa que lo enfadaba y hacía que le preguntase otra aún más difícil a la que Lili volvía a responder con la misma facilidad e indiferencia hasta que Lili le preguntase si ya había acabado de dejarse en ridículo delante de la clase por preguntarle cosas tan obvias, el profesor enfadado se contenía las ganas de castigarla y la ignoraba durante el resto de la clase y así era el día a día en clases de Lili siempre monótono y aburrido y esta vez no parecía diferente.

Lili aburrida miró por la ventana y curiosamente observo a un gato que se había subido al árbol de enfrente de la ventana, era un gato negro muy bonito con unos ojos gatunos verdes muy parecido a los de Ayato y Laito y entonces perdida en su pensamientos sobre el gato le llegó un oscuro recuerdo.

*Flashback*

Una niña muy delgada con hematomas y heridas abiertas repartidas por su pequeño cuerpo se encontraba en un oscuro sótano con la única luz de la luna entrando por una pequeña ventana rectangular con barrotes para impedir que nadie entrara o saliera por esa pequeña ventana aunque en este caso era para lo segundo.

La niña que se encontraba mirando las estrellas por ese pequeña rendija con adoración y esperanza mientras estaba sentada y con la espalda llena de heridas todavía sangrantes apoyada en una fría pared con moho pero eso no le impidió soñar con que todo volviera a ser como antes pero una sombra tapó la luz, entonces la niña con esfuerzo se levantó y se acercó a la ventana pero no llegaba así que cogió unas cajas cercanas y las empujó lo que hizo que jadeara de dolor pero igual siguió, una vez puestas se subió poco a poco con dificultad ya que eran bastante inestables pero cuando lo consiguió se acercó y se quedó mirando hasta que vio unos ojos gatunos verdes mirándola ella lo llamó susurrando no queriendo que "ellos" se enteraran pero el minino la ignoró mientras seguía mirándola con indiferencia y se lamía la pata delantera, la niña decidió intentarlo otra vez obteniendo el mismo resultado, la niña testaruda lo volvió a intentar solo que esta vez estiró la mano atravesando las rejas y por fin consiguió hacer reaccionar al minino solo que no de la forma esperada. El gato asustado por su movimiento le arañó la mano haciendo que la niña se sorprendiera y perdiera el inestable equilibrio haciendo que cayera dolorosamente al suelo junto con las cajas formando mucho escándalo una vez en el suelo comenzó a temblar de miedo pero no por la acción del gato sino por los gritos lejanos que se estaban acercando a la "habitación". Ella sabía muy bien lo que eso significaba así que se levantó lo más rápido que pudo y se dirigió a una esquina en donde se encogió y tembló con fuerza sabiendo lo que la esperaba.

No mucho después se escuchó un cerrojo abrirse y un portazo tan fuerte que hizo retumbar las endebles paredes y un hombre al que tan solo se le veía como a una sombra, corpulenta y grande, el hombre que estaba soltando improperios se acercó a la niña con ojos amenazadores haciendo que esta se encogiera aún más si eso era posible.

-Levántate- ordenó el hombre con una voz gutural que hizo que la pequeña se pegara más a la pared como intentado fundirse con ella.- ¡Qué te levantes te dije!- gritó el aterrador hombre perdiendo la paciencia rápidamente.

La niña haciendo uso de todo su coraje y fuerza se levantó sabiendo que era peor sino obedecía.

-Date la vuelta- dijo él sonriendo sádicamente.

-No señor, por favor, no volveré a hacer ruido lo juro-dijo con voz rota la niña mientras intentaba no llorar ya que eso lo hacía peor pero el hombre con claro enfado le dio una bofetada tan fuerte que la tiró al suelo y la dejó medio atontada por el dolor el hombre aprovechando que había caído de lado se puso a su espalda e hizo que la niña se arrodillara mientras cogía un látigo con espinas.

Le rajó el andrajoso vestido y lo abrió mostrando las cicatrices y heridas de la niña a cada cual más grande y dolorosa aunque la realidad era que debería tener muchas más, incluso estar muerta pero la niña tenía una sorprendente capacidad de recuperación, lo cual a "ellos" les convenía pero les resultaba muy extraño y peligroso.

Tan solo unos segundos después empezó la tortura de la pobre niña quien tenía los ojos llenos de lágrimas pero no dejó caer ninguna tampoco soltó ningún sonido más que unos leves gemidos de dolor que intentaba contener mordiéndose el labio hasta hacerlo sangrar y uno tras otro durante ¿Minutos, horas, días? Ella no lo sabía, lo sentía como si fuera eterno hasta que sintió como le llegaba al hueso y entonces sin poder contenerlo ni un segundo más chilló, chilló tan fuerte que debió haberse escuchado por toda la maldita casa pero esto tan solo hizo que el hombre tras su espalda sonriera y le diera aún más fuerte y cuando creyó que ya no podría aguantar más llegó su salvación.

-Cariño, llevas media hora aquí ya es hora de que vuelvas a la cama.- dijo una mujer sin si quiera dirigirle una mirada a la niña quien en su inconsciencia alcanzó a oír que llevaba media hora aquí aunque a ella le habían parecido horas y horas de tortura infinita.- Además pasado mañana tenemos que entregarla a otro cliente y si está muy mal no nos pagará.- dijo la mujer de forma fría y calculadora.

-Lo siento mi amor es que era muy divertido y me entretuve- dijo el hombre mientras se acercaba a la mujer y la besaba en la frente como si todo eso fuera algo muy normal.- Y no te preocupes ya sabes que esa estúpida se recupera muy rápidamente para mañana estará casi sana y para pasado tan solo con unas cuantas feas cicatrices que la harán aún más atractiva para el público, ellos adoran las cicatrices.-Dijo el hombre con tranquilidad mientras abrazaba a la que parecía su mujer.

-uff, vale pero mañana no la toques así nos pagaran más ¿de acuerdo?- a lo que el hombre asintió mientras se iba yendo a su habitación.

-¿vienes mi amor?- preguntó el hombre mientras se lavaba las manos en el "lava manos" que se encontraba en justo después de pasar la puerta del sótano.

-¡Sí ya voy!- respondió la mujer gritando un poco para que el hombre la escuchara desde arriba. -monstruo no esperes que te salve la próxima vez- dijo mientras se agachaba al lado de la niña llena de su propia sangre con asco reflejado en su cara- Ah y pórtate bien con el cliente o lo pagaras muy caro ¿entendiste?- amenazó la mujer pero la niña medio inconsciente apenas pudo responder lo que enfadó a la mujer que se levantó y le pegó una patada en el estómago haciendo que esta soltara un pequeño sonido de dolor- ¡responde adecuadamente cuando te hago una pregunta! - Gritó la mujer mientras seguía dándole patadas hasta que a la niña se le escurrió un pequeño hilo de sangre por la boca.

-Sí, señora- dijo la niña en un susurro doloroso.

-no te escuché, repítelo- dijo mientras la volvía a patear haciendo que tuviera arcadas y tosiera de forma convulsiva.

-Si señora- dijo la niña poniendo más fuerza en su voz como pudo por suerte el marido volvió a llamar haciendo que esta se retirase.

La niña escuchó como se volvía a cerrar el cerrojo y entonces miró hacia la pequeña ventana la niña creyó que por suerte estaba en un sitio desde donde podía ver el cielo pero cuando vio el cielo fue como si le rompieran aún más su alma, el cielo estaba nublado y no se veía ni una sola de esas estrellas que le daban esperanza y entonces lo supo daba igual cuanto lo deseara nada volvería a ser igual nada regresaría y entonces se prometió no volver a llorar, ella anteriormente ya se había prometido no llorar ante ellos pero ahora se prometió no volver a hacerlo porque había aprendido por las malas que por mucho que llorase nadie la ayudaría y entonces cuando iba a dejar que la oscuridad se la tragara escuchó un maullido lastimero, era el gato causante de que ella se hubiera caído la estaba mirando con lo que parecía ¿pena? No estaba segura pero entonces vio como pasaba por las rejas, saltaba y se acercaba a ella con la cabeza gacha como pidiendo disculpas se acercó a la mano que había arañado antes y la lamió con cuidado y entonces y solo entonces en compañía del pequeño minino negro lloró y lloró sin parar pero sin hacer ruido y sin moverse porque sabía que aunque lo intentara no podría, cuando el llanto remitió supo que esta sería la última vez que llorara y eso la entristeció aún más pero debía hacerlo, debía guardarlo todo dentro tan dentro que nadie pudiera sacarlo nunca, para que nadie pudiera dañarla o al menos eso esperaba porque sabía que si esos sentimientos conseguían salir de ella la destrozarían.

*Fin Flashback*

Cuando Lili salió de sus recuerdos los sentimientos la abrumaban, ella siempre supo que estaban ahí pero también sabía que eran su perdición tenia demasiados sentimientos negativos acumulados que la destrozarían, ese maldito recuerdo había traído esos sentimientos más los que se guardó durante años, eso la hizo agobiarse, ella no podía estar más tiempo ahí sentía que le faltaba el aire y sabiendo que si seguía así le entraría un ataque de ansiedad decidió actuar, se puso de pie rápidamente llamando la atención de toda la clase incluido Subaru y el profesor pero ella ignoro a todos y salió con rapidez de la clase y una vez fuera corrió y corrió sin parar buscando un sitio donde poder calmarse paso por pasillos cada vez más agobiada y agotada y entonces se encontró con unas escaleras que subían a la azotea, ella subió con rapidez hasta que llegó a la puerta, la abrió de un portazo nada más llegar hasta ella, una vez fuera inspiró y espiró intentando calmarse cuando consiguió regular su respiración se dirigió a una pared, se apoyó en ella y agotada mentalmente se deslizó por ella hasta quedar con una pierna estirada y otra encogida con un brazo apoyado en ella y con la cabeza apoyada en la pared y mientras miraba hacia el cielo cerró los ojos lentamente y dejó la mente en blanco sin darse cuenta de que alguien que se encontraba estupefacto por lo que acababa de ver mientras seguía allí observándola.

-¿Lili?-preguntó Laito quien había sido él que la había visto desde que entró a la azotea muy alterada.

Esta pregunta le pilló muy desprevenida a Lili quien aún no estaba completamente estable por lo que se asustó por un momento cosa que sorprendió y divirtió a Laito que vio como Lili recobraba la compostura rápidamente.

-No se te ocurra mencionar nada sobre esto.- dijo Lili con una clara advertencia es su voz que hizo que el pervertido y bromista de Laito se lo pensara dos veces hasta que decidió preguntar otra cosa.

-¿Me puedo sentar a tu lado?- dijo Laito un poco más serio de lo normal cosa de la que Lili se dio cuenta.

-Mientras que no me molestes puedes hacer lo que te dé la gana.- dijo Lili indiferente mientras miraba el cielo, Laito se sentó a su lado e hizo exactamente lo mismo que Lili creando un silencio cómodo y necesario que fue roto por Lili.

-¿Qué haces aquí Laito?- preguntó Lili curiosa pero con voz baja y suave pero sin perder su habitual frialdad es más pareciese que tenía un poco más de lo normal o al menos eso pensaba Laito.

-Yo podría hacer exactamente la misma pregunta- dijo Laito burlonamente.

-Pero yo pregunté primera- dijo Lili con una débil sonrisa como siempre apenas perceptible.

-Pues... La verdad es que estoy aquí para intentar olvidar a la mujer que me atormenta, la mujer que odié y amé a partes iguales- dijo Laito después de un rato cuando Lili ya creyó que no iba a contestar.- si te soy sincero esto nunca se lo había contado a nadie y normalmente no te lo hubiera contado pero hay algo en ti que me hace confiar.- esto hizo que Lili sonriera un poco más cuando se levantó, le dio la espalda dirigiéndose a su puerta pero una pregunta la detuvo.

-¿Acaso no me vas a contestar tú?- pregunta Laito intentando entretenerla para que no se marchara ya que no quería quedarse solo.

-Venga va eso es injusto yo te lo dije.- dijo Laito como un niño pequeño -vamos Lili por favor- siguió preguntando hasta que ella le habló.

-bien, pero no te diré mucho- dijo Lili en un suspiro haciéndose notar lo cansada que estaba- al igual que tú intento olvidar mi pasado- dijo Lili para después irse, esto hizo que Laito sonriera sabiendo que aunque fuera poco lo que le había dicho eso significa que confiaba algo en él aunque se había quedado con la duda, sin embargo, lo mejor para Laito delante la plática fue que al levantarse Lili le vio las bragas si bueno diréis que eso no debería ser lo mejor pero Laito es un pervertido y un pervertido siempre será un pervertido aunque esté en un momento serio.


(Resumen Flashback: una niña bastante herida en un sótano oscuro mira las estrellas con esperanza de que todo vuelva a ser lo mismo pero se cae de una cajas que había puesto dificultosamente para poder tocar a un gato negro eso hace mucho ruido haciendo que un hombre se acerque y la golpee dejándola medio inconsciente pero la mujer del corpulento hombre aparece para decirle que lleva mucho tiempo allí y que pasado mañana tienen que entregarla a un cliente el marido la calma y le recuerda la asombrosa recuperación que posee la niña, la mujer lo acepta pero antes de irse la llama monstruo y la patea la niña pierde la esperanza y se promete no llorar pero aparece el gato y le lame la herida que le había hecho en la mano de la niña y que había hecho que esta se cayera, la niña rompe a llorar pero sabe que esa sería la última vez.)

Siento si fui muy sádica pero yo lo advertí y he dado otra opción lo malo es que entonces el capítulo será muchísimo más corto pero debéis entender que realmente Lili paso por una muy pero que muy mala vida y que es por ello que es así.

Respuestas a comentarios:

Jenifernolan: creo que me expliqué mal a lo que me refería es que la pondré yandere pero que todavía no, dentro de poco, respecto a lo de las madres lo averiguaras más tarde :P pero mira el lado positivo ahora sabes un poco del triste y oscuro pasado de Lili aunque aun queda mucho por descubrir sobre su pasado :)

También doy las gracias a todos los que han puesto en favoritos y/o han seguido la historia.

PD: si veis alguna falta de ortografía lo siento mucho y que acepto críticas constructivas o consejos ya que esos me ayudaran a mejorar mi escritura.

Nos vemos ;)