Bubblegum se separó de él y lo miro a los ojo, las lágrimas se iban secando en su piel, Gumball se acercó y la abrazo, -No importa cómo, quiero que sigamos juntos, ha pasado un tiempo desde que sentí esto, un largo camino vamos a tener que recorrer pero estoy dispuesto a hacerlo si es contigo, te quiero Bubblegum, de pies a cabeza eres la mujer más increíble que eh conocido-, Bubblegum nunca había encontrado a alguien que le dijera eso, tenía muchos pretendientes, pero ninguno la había echo sentir así, ella lo miro a los ojos y con todo su amor le dio un beso.

Marceline había dado un concierto en el cementerio de AAA, aunque la gente no la conocía, había asistido muchas personas, bajo del escenario y muchos hombres le pidieron una cita, pero ella los rechazo, entonces entre las personas que se iban lo vio.

Marshall le hizo el desayuno a Fionna y esta se despidió, era realmente feliz gracias a ella, ese gran amor que tenía por ella lo había echo caer en un pozo de soledad cuando se olvidó de todo, pero ahora que recordaba, las cosas se habían vuelto tan hermosas que hasta ganas de salir al sol de daban, por lo que decidió que era hora, tomo su sombrilla y salió de su casa.

Fionna regreso con Cake con una radiante sonrisa, había pasado un mes desde que recodaba y el hecho de que Marshall la mimara tanto la hacía querer estar con él todos los días. Fue entonces cuando Fionna sintió un mareo y se tuvo que sentar, -No me siento muy bien Cake- La gata se acercó y le tomo la temperatura, -Mi niña estas ardiendo, ven vamos al hospital-. Cuando llegaron al hospital, el doctor las atendió, Fiona estaba nerviosa de que algo malo le pudiera pasar, -Bueno señorita Fionna, usted está bien, solo tiene un leve resfriado, y no se tiene que alarmar por la salud de bebe, él está en perfectas condiciones-, las dos chicas miraron al doctor extrañadas -¿Bebé?, ¿Cuál bebé?-, -Oh, ¿así que no lo sabía?, felicidades Fionna, usted está embarazada-.