Al cabo de unas horas Lili decidió ir a visitar a Kanato para darle las gracias por esas frases que le habían ayudado mucho y también para disculparse por lo que había pasado durante la cena ya que al final se le olvidó. Así que por segunda vez en el día se dirigió a la habitación de Kanato.
Caminó por los pasillos pensando en cómo podía disculparse sin dañar mucho su orgullo pero por culpa de anda distraída tropezó con algo, pensó que podría ser la alfombra que se había doblado o algo tirado por el suelo pero sorprendiéndola se encontró con Shu quien al parecer se había cansado demasiado en el camino hacia su cuarto y se había tirado al suelo o que simplemente le gustaba dormir en el suelo cosa que por experiencia propia ella sabía que no era muy cómodo o al menos eso esperaba Lili porque la otra opción era que se había puesto ahí para molestar a todo el que pasase cosa que como fuera cierta le iba a costar muy caro así que decidió preguntarle.
-Shu, se puede saber qué haces en el suelo.- dijo Lili sentándose bien ya que recién se había caído.
-Dormir, es que estas ciega o simplemente eres estúpida- Dijo Shu con voz adormilada mientras abría un solo ojo con el que miraba a Lili fijamente para comprobar su reacción.
-¿Cómo dijiste? ¿Me acabas de llamar ciega y estúpida?- preguntó Lili con una voz helada y con un poco de ira.
-Oh y además sorda.- dijo Shu viendo como aumentaba la ira de Lili haciendo que sonriera interiormente.
-No, no estoy sorda solo esperaba por tu bien que no hubieras dicho eso pero al parecer no te vas a librar.- dijo con una fría ira completamente terrorífica para luego lanzarse sobre él pero Shu en un movimiento rápido y bien planificado la cogió de las muñecas y se las dejó inmóviles sobre su cabeza mientras inmovilizaba sus piernas con las suyas dejando a Shu encima de Lili con ella completamente acorralada mientras intentaba soltarse pero se acabó cansando y decidió tranquilizarse y buscar una salida para esta situación pero por dentro seguía muy enfadada pero esta vez consigo misma porque había cometido dos errores muy grabes que en otros tiempos le hubiera costado la vida y no podía permitírselo. Su primer error fue subestimar al rubio y su segundo error fue perder los nervios y dejarse manejar emocionalmente haciéndola ser impulsiva, últimamente estaba demasiado sensible por culpa de sus recuerdos y por culpas de los hermanos Sakamaki así que decidió que tenía que ser más cuidadosa y volver a ponerse su máscara antes de que se la rompieran y todo su pasado la engullera.
Mientras tanto Shu observó cómo los gestos de Lili cambiaban hasta ponerse de nuevo su fría máscara él sabía que la había pillado desprevenida llevaba unos días así y su curiosidad lo estaba matando ella era un misterio, un misterio que él estaba dispuesto a descubrir, eso era muy extraño ya que llevaba años sin que nada le interesara pero Lili era un caso aparte alguien excepcional fuerte, valiente, inteligente, letal, hermosa y muchas otras cosas más que hacían que no pudiera sacársela se la cabeza, al principio aunque estaba interesado decidió alejado pero por casualidad cuando buscaba un sitio donde dormir o algo de comer o molestar a Yui vio como daba clases con Reiji y como tenía esa pequeña y casi imperceptible sonrisa, como bailaba con Raito y por último sus cicatrices en la espalda que no hacían más que aumentar aún más dudas, así que decidió actuar pero sabía que ella estaba alerta y era peligrosa así que se preparó y sabiendo que después de enseñar las cicatrices estaba con la guardia baja lo aprovechó.
-¿Que eres? ¿Quién fuiste? y ¿qué hiciste?- preguntó Shu directo al grano.
-Al parecer te subestimé, pero algo falla en tu plan.- dijo Lili mientras miraba fijamente los ojos profundos y azules de Shu que parecían te hacían perderte en ellos pero Lili se concentró evitando que eso pasara- dime Shu ¿de verdad creías que iba a contestar tus preguntas tan fácilmente, que me iba a rendir?-
-No, la verdad es que no pero no tenía otra manera de acercarme a ti sin que me mataras por preguntar- contestó Shu sonriendo de medio lado divertido por la situación y sabiendo que Lili no tardaría en liberarse.- además no pierdo nada por probar.-
-Te equivocas hay unas cuantas maneras de acercarte a mí son difíciles pero menos peligrosas que la que escogiste tú- dijo Lili invirtiendo posiciones mientras hablaba todavía fría pero ya se había relajado más e incluso se estaba divirtiendo un poco con el juego.- y eso de que no pierdes nada sí que es completamente erróneo ya que podrías perder mucho si me hicieras enfadar de verdad.-
-Tal vez sea cierto pero al menos lo he conseguido, estás hablando conmigo ahora mismo y además estoy seguro de que te estas divirtiendo en este jugo de poder.- dijo Shu quien nada más termino de hablar intentó despistar a Lili y volver a colocarse en encima pero Lili no lo permitió y estuvieron forcejeando hasta que terminaron sentados y mirándose mutuamente como habían quedado lo que los hizo reír un poco pero para ellos que nunca reían eso era mucho. Shu tenía la ropa desarreglada y el pelo despenado al igual que Lili pero ella al tener el pelo más largo lo tenía aún más enredado al final Shu se levantó y le ofreció la mano para que ella se levantara pero ella ignorando la mano se levantó ella sola y lo miró mientras seguía sonriendo débilmente.
-vaya al parecer al bloque de hielo le gustan los juegos- dijo Shu burlón y con la medio sonrisa de antes.
-Y al parecer el vago es más fuerte de lo que creía.- dijo Lili también un poco burlona.
Y así se despidieron siguiendo cada uno su camino Shu hacia algún sitio donde dormir y Lili hacia la habitación de Kanato mientras se arreglaba un poco el pelo.
Nada más llegar entró sin llamar a la puerta y se encontró con Kanato sentado alrededor de una mesa donde estaba servido el té y unos dulces, en la silla al lado de él estaba su inseparable oso Teddy y en las otras sillas había otros peluches de diferentes tamaños y animales aunque el que más le gusto fue uno que tenía forma de conejo.
-¿Es que no sabes llamar a la puerta antes de entrar?- dijo Kanato un poco enfadado, al parecer su humor cambiaba con facilidad.
-Sí sé, pero no tengo ganas de tocar así que te aguantas.- Dijo Lili borde mientras buscaba las palabras adecuadas para disculparse pero empezando con el pie izquierdo.
-¡pues entonces no entres y punto! - gritó Kanato irascible, la verdad es que estaba enfadado porque no conocía ese sentimiento que tenía cuando Lili se acercaba era muy débil pero muy extraño y agradable pero como no lo conocía lo temía ya que de la ignorancia es de donde nace el miedo.
-No me grites y cállate que tengo que decirte algo- dijo Lili un poco nerviosa porque sabía que iba a tener que tragarse su orgullo y aunque ya estaba acostumbrada por pasado, eso no hacía que se sintiera incómoda.
-Tú no tienes derecho a...- dijo Kanato pero fue cortado por Lili.
-Muy bien yo he venido a disculparme.- dijo Lili sorprendiendo a Kanato pero enfadandolo.
-No necesito que mientas diciendo que de verdad lo sientes, escuché lo que dijeron Reiji y tú.
-Vale lo acepto al principio solo quería disculparme para que Reiji me dejara en paz, pero ahora si me quiero disculpar de verdad.
-¿Y por qué antes no y ahora sí? - dijo desconfiado.
-Porque me has ayudado con tus palabras y no huyendo por mis horribles cicatrices y eso te lo agradezco y ahora que me has mostrado esa parte de ti me ha hecho sentir culpable, traté a algo que tu aprecias mucho como algo insignificante y me arrepiento mucho por ello.
-Muy bien pero deberás pedir perdón a Teddy y hacerme un pastel.- dijo kanato aceptando las palabras sinceras de Lili.
-De acuerdo- aceptó Lili sin vacilación y se acercó hacia donde estaba el peluche.- Siento mucho haberte insultado Teddy.-
-¿Sabes? normalmente no dejo que nadie le hable a Teddy pero tú eres diferente y a Teddy le caes bien así que siéntete afortunada.-dijo Kanato seriamente a lo que Lili solo asintió y se dirigió hacia la cocina seguida de Kanato.
-Quédate en el comedor o en tu cuarto.- ordenó Lili.
-Pero yo quiero ver como se hace la tarta.- dijo Kanato quejándose y dando a entender que si no lo dejaba iba a hacer una rabieta como un niño pequeño.
-Quiero que sea una sorpresa el sabor y te prometo que si te vas y esperas pacientemente te comerás la tarta más sabrosa que te has comido en tu vida ¿Qué dices?-
-¿Y si me quedo?-preguntó Kanato.
-Será una tarta normal, rica pero no especial.
-mmm... De acuerdo pero como no lo cumplas lo pagaras.- dijo Kanato con una voz terrorífica a lo que Lili no le dio importancia.
-Sí, si ahora asegúrate que nadie me moleste por dos horas.-
-¡Vale! ¡Vamos Teddy nadie pasará!- dijo Kanato con su voz normal mientras reía y salía corriendo con impaciencia.
Al cabo de dos horas Lili terminó la tarta a la que le había echado su ingrediente secreto y se dirigió al comedor ya que por allí se escuchaba la voz de Kanato quien al parecer se estaba peleando con sus hermanos.
Cuando llegó se encontró con todos los hermanos gritándose entre sí excepto Shu quien solo se encontraba "dormido" como siempre, pero unos pocos minutos después todos se callaron y la observaron atentamente.
-¿Ya está lista?- dijo Kanato adelantándose a todos.
-sí, ¿pero qué sucede aquí?- pregunto Lili curiosa.
-Todos quieren MI tarta y es mía solo mía ¿verdad Teddy?- dijo Kanato mirando a todos mal para luego cortar un trozo de tarta y probarla haciendo que se sorprendiera estaba realmente deliciosa, Lili cumplió su palabra era la mejor tarta que había probado nunca.
-Sí, bueno es tuya pero sería educado compartir.- dijo Reiji ajustándose las gafas y mirando la tarta atentamente al igual que todos los demás hermanos.
-Ore-sama quiere la tarta- dijo egocéntricamente Ayato como sí que la quisiera ya significara que se la tenían que dar.
-No seas malo comparte hermanito, que yo también quiero un trozo de tarta hecha por Kitty-chan aunque sería mejor si me la diera ella.- dijo Laito con su voz pervertida.
-¡No! Es mía.- dijo Kanato con lágrimas en los ojos a lo que Lili suspiró cansada por todo el día.
-¿Y si la compartes y mañana te hago otra solo para ti?- preguntó Lili intentando terminar con esa situación llena de gritos que le estaba dando dolores de cabeza.
-¿Me harás otra igual de rica?- preguntó Kanato mirando a Lili.
-sí, le pondré mi ingrediente secreto.-dijo Lili cansada y con ganas de irse a su cuarto a dormir.
-¿y cuál es el ingrediente secreto?-pregunto Kanato.
-Es secreto.- dijo Lili.
-Sino me lo dices no comparto.- dijo Kanato a lo que Lili suspiró de nuevo.
-Unas gotas de mi sangre por eso no te lo haré muy a menudo.- y con esas palabras de Lili todos los hermanos miraron la tarta con deseo y curiosidad pues esta contenía la preciada de sangre que si bien solo unos pocos la habían probado todos la habían olido en el laboratorio de Reiji y solo olerla ya les daba sed.
Y bueno esto es todo sé que hasta el próximo cap y tal y como prometí lo subí el lunes aunque un poco tarde y ya prácticamente es martes pero igual cuenta XD
Espero que os haya gustado.
Respuestas a comentarios:
Cande1: gracias y aquí está el siguiente
También doy las gracias a todos los que han puesto en favoritos y/o han seguido la historia.
PD: si veis alguna falta de ortografía lo siento mucho y que acepto críticas constructivas o consejos ya que esos me ayudaran a mejorar mi escritura.
Nos vemos ;)
