Ya en el salón Lili se sentó en uno de los sillones y suspiró pensando en cómo le iba a costar contar la historia pero era mejor contársela y que así la dejasen tranquila.
-Bien- dijo observando a todos los hermanos que ya se encontraban sentados viéndola fijamente.- lo cierto es que no sé cómo empezar pues nunca conté la historia y no recuerdo por donde empezaba mi madre cuando me la contaba.-
-Pues empieza por el principio- dijo Subaru.
-Ya claro como si eso fuera sencillo, antes tendré que calcular cual es el verdadero principio para que os enteréis bien ¿no crees?- dijo Lili mientras seguía pensando.
-Cuéntalo ya, ore-sama está impaciente.- dijo Ayato sacando a Lili de sus pensamientos y haciendo que frunciera el ceño.
-Antes que nada voy a advertiros-dijo Lili-primero, no podéis interrumpirme, las preguntas al final o cuando haga una pausa, segundo, la historia será larga así que si no queréis escucharla ya podéis iros y tercero que os quede muy claro que no volveré a repetirla así que deberéis estar atentos ¿entendido?-
-Sí, pero solo por curiosidad ¿qué pasa si infringimos esas "normas"?- preguntó Laito con su típica sonrisa pervertida pues no dejaba de ver el cuerpo hasta que Lili lo miró con oscura frialdad haciendo que este por miedo le dirigiera la vista a su cara en vez de a su cuerpo.
-Simple, que dejo de contar y me vuelvo a mi habitación.-dijo Lili indiferente sin darle mucha importancia.
-De acuerdo, cumpliremos tus normas.-aseguró Reiji.
-Bueno creo que ya sé por dónde empezar así que allá vamos.- dijo Lili mientras volvía a suspirar mientras se adentraba en el mundo de sus recuerdo aunque la mayoría no lo vivió ella sino sus padres ella era la que mejor conocía la historia y por eso estaba segura de que si alguien quisiera enterarse bien de la historia ella era la persona idónea, pero lo que no iba a contarles es lo que venía tras la historia, su pasado no se lo contaría a ellos pues eso solo haría que la miraran con pena o con asco cosa que no estaba dispuesta a permitir pero Lili aún no sabía lo que la esperaba.-
*Escena retrospectiva*
Mucha gente podría decir que esta historia comienza con el nacimiento de una preciosa niña pero estarían contándola mal pues la verdadera historia comienza muchos años antes de que la niña naciera, mucho antes de que los propios padres estuvieran en este tenebroso mundo.
Esta historia comienza poco después de la creación de todos los seres de este mundo lleno de contrariedades como la felicidad y la tristeza, el placer y el dolor, algo hermoso y algo horrible aunque ninguna de estas cosas podría existir sin la otra pues como puedes apreciar la felicidad si nunca conociste la tristeza y como puedes decir que estás triste sin haber conocido la felicidad, mucha gente afirma que es posible pero no es cierto pues solo cuando has conocido la felicidad puedes llegar a experimentar la verdadera tristeza, pues después de sentir la felicidad lo que más te puede entristecer es perderla pero por desgracia siempre se perderá pues esta es como el viento efímera, lejana, algo que puedes sentir pero no puedes controlar y que cuando la dejes de sentir será cuando conocerás a la tristeza que también se irá y volverá así es la vida a unos les toca más felicidad y a otros más tristeza pero si no han conocido el contrario no será un verdadero sentimiento pero eso solo lo entenderán cuando les pase y ahora diréis que a que vino esta oscura reflexión del mundo, ¿que tendrá que ver con esta historia?, pues la verdad es que mucho pues esta historia está llena de esa gente pero esa gente no eran humanos sino hadas, sí, hadas, no leísteis mal pero no esas que de los cuentos que son diminutas y se dedican a cuidar a la naturaleza y a ayudar a la gente , estas eran completamente diferente pues estas hadas eran caprichosas, egoístas, malditamente hermosas e inteligentes pero demasiado orgullosas y en lo único que se relacionaban con otros seres era para burlarse de ellos por su incapacidad mental pues ellas en su ego siempre se creían a sí misma "buenas", "puras" , es decir, perfectas pues ellas tenían el privilegio de escuchar y pedir ayuda a la naturaleza, uno de los muchos dones concedidos por su diosa creadora de todos los seres aunque cada uno tenía uno en especial ese don lo compartían todas las hadas y por tanto ellas se creían superiores.
Durante muchos años esto se mantuvo así, las hadas por encima de todos los seres, siempre pasándolo bien y llenas de felicidad mientras los demás seres se podrían en la oscuridad la mayoría se quejaba pero nadie se atrevía a atacar a las hadas estas tenían demasiado poder pero una raza o mejor dicho un vampiro que se negó a rendirse y se dedicó a esperar su momento para atacar mientras reunía tropas consiguiendo movilizar a toda su raza.
Y entonces las hadas creyendo que eso seguiría así por siempre bajaron la guardia durante una fiesta dedicada a la naturaleza y el vampiro aprovechando la ocasión atacó.
Fue una verdadera masacre pues cuando la primera gota de sangre de hada cayó y los vampiros probaron tan exquisita sangre que dejó a todos sedientos de más y no solo porque se habían estado alimentando de animales y seres inferiores que apenas los alimentaban sino porque la sangre de hada era como una droga que además de hacerlos más fuertes los hacía adictos cada vez deseaban más y más y mientras los vampiros se hacían con el poder empezó la caza de hadas, durante años se dedicaron a cazarlas, casi todos los seres las intentaban atrapar unos por dinero, otros para obtener un heredero poderoso pues todo el mundo sabía que no había ser que pudiera engendrar a otro más poderoso que las hadas sobre todo si se mezclaban con otras razas poderosas pero hubo pocos casos pues se suicidaban antes de llegar a luz o nada más ser atrapadas y el último motivo era por supuesto su sangre que aunque quien más la deseaban eran los vampiros los otros seres también la querían por las capacidades de curación que daba pero solo servía si estaban vivas una vez que morían su sangre dejaba de tener poder.
Las hadas asustadas suplicaron ayuda a la madre naturaleza pero está al ver que habían descuidado a los otros seres y lo egoístas y negros que se habían vuelto sus corazones se negó a ayudarles y entonces desesperados pidieron ayuda a los otros seres pero más que pedir la exigieron y a cambio recibieron otra negativa, cada vez más desesperados al ver que su raza se estaba extinguiendo se tragaron su orgullo y de rodillas suplicaron piedad pero por puro resentimiento las otras razas siguieron negándose, así que sin esperanza volvieron al refugio que habían construido a esperar su pronta muerte pero la madre naturaleza apiadándose de sus hijos predilectos les perdonó y les dio el poder de ir a otro mundo que había creado exclusivamente para ellos también eligió a un guardián de corazón puro al que puso una marca que haría que se diferenciara de las demás hadas y concediéndole el don de la inmortalidad para que vigilara el portal y que una vez pasaran que nadie saliese a no ser que tuviera un motivo correcto, un motivo que no viera por él o ella mismo sino por otro ser.
Y así las hadas consiguieron escapar a otro mundo, con el paso del tiempo las hadas en este mundo se convirtieron en mitos y leyendas hasta que pasaron a ser simples cuentos pero mientras tanto en el otro mundo las hadas se enfrentaron entre sí pues algunas de ellas llenas de odio querían venganza contra los vampiros y su diosa por no ayudarlos desde un principio y tanto llenaron su corazón de odio que pasaron de la luz a la oscuridad, sus dones cambiaron y lo que antes sanaba ahora dañaba pero de una forma diferente a la que dañaban las otras lo que causó que se dividieran en hadas oscuras y hadas de luz pero al igual que en este mundo cuando pasó el tiempo las historias sobre este mundo pasaron a ser mitos y el único que sabía que no lo eran es el guardián inmortal quien por orden de su diosa, no intervino en las guerras entre las hadas de luz y oscuridad quienes ya no lo luchaban por venganza sino por simple tradición, a los más pequeños se les enseñaba a odiar a sus contrarios y desde que se habían separado nunca había existido híbridos entre ambos bandos no hasta que los generales más fuertes de ambos ejércitos se conocieron.
Se encontraba una muchacha joven con de pelo albino y ojos grises cualquiera que la viera la describiría como una hermosa mujer que aparentaba ser tan delicada que con solo rozarla te daría miedo poder romperla pero las apariencias engañan pues si te fijabas bien podías ver en sus manos se notaba que trabajaba pues no eran lisas y suaves sino duras y listas para empuñar un arma en cualquier momento la cual casi pasarías por desapercibida por la distracción que creaba la mujer pero a su lado se encontraba una preciosa espada enfundada en una funda llena de piedras preciosas de todos los colores.
La chica se encontraba admirando un lago frente al que estaba sentada mientras cantaba, en sus ojos se reflejaba emoción por esa bella visión de la luna reflejando en ese lago pero estaba opacada por una frialdad que te helaba el alma.
Pero repentinamente se escuchó el sonido del crujido de una rama a su espalda lo que hizo que a una velocidad y agilidad vertiginosa la chica sacara la espada de su funda y apuntara al hombre de pelo y ojos negros como el carbón que se encontraba a su espalda.
-Vaya, bonita espada rayo de luna.- dijo sonriendo burlonamente.
-¿Quién eres y qué quieres ser oscuro?- preguntó la chica con frialdad intentando no alterarse por el "apodo" que le había puesto esa hada oscura.
-Pues lo cierto es que solo paseaba hasta que una preciosa voz llamó mi atención.-dijo mientras sonreía galantemente pero todavía con burla.- oh por cierto que maleducado de mi parte ni si quiera me presente me llamo Erick ¿y tú rayo de luna?-
-Pues ya te puedes ir y deja de llamarme rayo de luna o te mataré.- dijo la chica mirando a Erick fijamente y acercaba más su espada al cuello de Erick pero él le llamaba la atención y por eso no le atacó todavía pero no podía permitirse el lujo de permanecer más tiempo teniendo una conversación con él. Su curiosidad era muy fuerte pero ella pudo más o menos esconderla y normalmente eso hubiera servido para esconderla de cualquier otro pero no de Erick quien sonrío al ver su dilema interno.
-¿Por qué? ¿No te gusta? Si te describe perfectamente eres como una luz blanca que resplandece en la oscuridad es perfecto para ti pero si no deseas que te llame así tendrás que decirme tu nombre.-dijo Erick intentando que le dijera su nombre.
-Bien, pues si no te vas tú, me iré yo.- dijo mientras bajaba su espada que aún seguía apuntando a su cuello y se dirigió hacia los árboles sin bajar la guardia pues no se fiaba que la atacase por la espalda.
-¿Mañana a la misma hora? Por favor, quiero conocerte sé qué tú también has sentido esa conexión.- dijo Erick revelando el verdadero motivo que lo había traído allí, pues aunque no mintió diciendo que su voz le llamó la atención, no concretó diciendo que no podía resistirse por mucho que lo intentó.
-Mi nombre es Rina.-dijo la chica cuando Erick estaba perdiendo la esperanza de que le contestara debido a que la estaba viendo difuminarse entre la oscuridad del bosque de su alrededor pero cuando le contestó no pudo hacer más que sonreír y tirarse al suelo de espaldas sin poder sacársela de la cabeza.
Mientras tanto Rina no estaba mucho mejor solo podía pensar en la cita del día siguiente aunque cada vez que su mente decía cita negaba y se corregía diciendo que solo era una reunión para satisfacer su curiosidad y que después del siguiente día no volvería a verlo pero interiormente sabía que volvería verlo muchas otras veces y que cada vez estaría más feliz de verlo aunque eso por ahora era incapaz de aceptarlo.
Tan distraída iba que cuando llegó a su poblado no se dio cuenta de que había alguien delante hasta que le habló.
-Buenas noches Rina, ¿estás bien? Pareces muy distraída.- dijo un hermoso hombre de cabellos albinos al igual que Lili pero con unos ojos azules como el cielo lo que hizo despertar a Rina de su ensueño.-Has estado a punto de chocarte conmigo.
-Oh sí, perdona Jack, estaba pensando en unas estrategias y no me di cuenta.- mintió Rina sin que casi se notara pero Jack la conocía bien y sabía que estaba mintiendo pero también sabía que aunque preguntara no se lo diría por lo que tendría que descubrirlo por sí mismo, así que optó por seguirle la corriente.
-No pasa nada, ¿quieres que te acompañe a casa? Es tarde.- dijo Jack preocupado.
-Eh, no, no hace falta ya sabes que puedo defenderme por mí misma.- dijo un poco despistada al principio pero después volvió a su apariencia fría de siempre señaló a su espada con orgullo.
-Sí, lo sé aún recuerdo el golpe de esta mañana.-dijo mientras sonreía al ver que SU Rina había vuelto en sí.- ¿te apuntas mañana a otra práctica de lucha?-
-¿Por la mañana?-preguntó Rina dudosa.
-No, es por la tarde, por la mañana está cogido el campo para entrenar a los nuevos.- dijo Jack.
-Oh pues, lo siento Jack, no voy a poder ir tengo cosas que hacer.-dijo Rina recordando que había quedado con Erick.
-Una pena me encanta entrenar contigo.- dijo Jack mientras fruncía un poco el ceño por la negativa pero no quería presionarla.- Bueno, que tengas dulces sueños Rina.-
-A mí también me gusta mucho entrenar contigo.-dijo Rina para que quedara claro.-buenas noches a ti también Jack.-
*Fin flashback*
Continuara…
Bueno aquí dejo la primera parte ya que como dije esta historia es muy larga y sinceramente no pensé que me quedaría tan larga pero queda bien así solo que la corté y aun así me quedo un poco largo y me queda mucha historia que tendréis que esperar al próximo fin de semana.
Respuestas a comentarios:
Cande1: Sí lo sé tardo un "poco" en descifrar un misterio pero así queda más emocionante o al menos a mí me gusta más así. XD
También doy las gracias a todos los que han puesto en favoritos y/o han seguido la historia.
PD: si veis alguna falta de ortografía lo siento mucho y que acepto críticas constructivas o consejos ya que esos me ayudaran a mejorar mi escritura.
Nos vemos ;)
