Disclaimer: ni Rurouni Kenshin ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Nobuhiro Watsuki, yo solo los tomo para crear esta historia que espero sea de su agrado.

Este fic tampoco, es una traducción del fic "Boy meets dad" de Kagome Taisho.


Conociendo a mi padre

Cap. 4

Charla y explicaciones

Kenji volvió a envainar la espada de nuevo, esta vez, haciendo como si fuera la cosa más fascinante que ver, tratando de conseguir algo de tiempo.

-Bueno, yo no sé por dónde empezar.- dijo, que era cien por ciento verdad. Él realmente no lo sabía.

-¿Cómo sabes de mi shishiou?-Preguntó de nuevo Kenshin, bajando su espada un poco.

-Pues te diré que estoy relacionado con él de alguna manera, supongo.- Kenji respondió.

No era como si él estuviese mintiendo, porque en cierto modo, él realmente estaba relacionado con Maestro Hiko. Tras justificar con su conciencia, asumió a sí mismo y con fortaleza que se sentía más seguro hablar con la verdad a medias.

-Um, ¿te importa si continuamos esta conversación en otro lugar?- Hizo una seña a las personas que yacían en el suelo cerca de ellos. - En algún lugar podemos hablar en privado, ¿tal vez? -Se acercó a donde él dejó caer sus pertenencias antes de venir al "rescate" de su padre y los recogió.

Se dio cuenta de que Battoussai aún desconfiaba de él, pero el joven envainó su espada y asintió.

-¡Himura!- de pronto una voz lo llamaba.

Tanto Kenji y Kenshin se volvieron hacia la figura que se acercaba a ellos. -¿Has terminado con su trabajo para esta noche? Bueno eso fue rápido ¿eh?

El hombre se detuvo en seco cuando se dio cuenta de que el Battosai no estaba solo.

-¿Un amigo tuyo?

-No- respondió Kenshin secamente.

Iizuka no podía leer la expresión del joven. Hablar con Himura era como hablar con una pared de ladrillos. Tuvo suerte si conseguía frases enteras al margen de las habituales respuestas de una sola palabra o gruñidos del hombre. Suspiró.

-¿No vas a regresar todavía?- Lanzó una mirada inquisitiva al compañero del Battoussai, como esperando algún tipo de presentación.

Kenshin no complació su curiosidad.

-Te veré en el cuartel general.- se dio la vuelta sin añadir más, esperaba a que Kenji lo siguiera por lo que el mayor no perdió tiempo en caminar detrás de Battoussai tranquilamente después de haberle dado al otro hombre, a quien supuso que era un especie de aliado, una pequeña sonrisa tímida.

Las calles de Kyoto a las que estaba recorriendo en estos momentos parecían iguales pero al mismo tiempo eran muy diferentes a las que estaba acostumbrado, de nuevo en la era de Meiji. O tal vez fue sólo por el hecho de que viajaban en las sombras como los hombres que cazaban que estaba haciendo que Kyoto luciera tan diferente ...

Sea como sea, su mente estaba trabajando horas extras mientras sopesaba las consecuencias de su situación actual.

Número uno, Kenji pensó para sí mismo, parece que viajó atrás en el tiempo, a los años del Bakamatsu.

Su padre era todavía Battosai el destajador, el hitokiri infame.

A juzgar por su aspecto, Kenji conjeturó que él no había conocido a Tomoe todavía. No tenía cicatrices en su rostro. Eso fue un dilema. ¿Será capaz de soportar ver a su padre con su primera esposa, teniendo en cuenta lo que sentía por ella? ¿Cómo esto va a afectar a su padre en el futuro? Si él no conoce a su primera esposa, no la mataría accidentalmente… ¿eso significa que no va a haber un Kenshin vagabundo?

Número dos, había interferido con una de las asignaciones de asesinato de Battosai esta noche. Esos tres hombres seguían con vida, no hay duda sobre eso. Los golpeó solo para inmovilizarlos, nunca para matarlos. ¿Cómo afectaría esto a la historia?

Número tres, ¿Por qué estaba aquí? ¿Fue enviado de vuelta al tiempo para cambiar la historia? Él frunció el ceño. ¿Incluso estaba permitido hace eso? A juzgar por lo que hizo esta noche, no creo que pueda hacer más daño de lo que ya hizo. Y, razonó, si no se le permitió cambiar nada, ¿no debería no han sido capaz de volver del pasado en primer lugar?

¿Y qué pasaba acerca de ir de regreso al futuro? ¿PUEDE que volver? ¿Cuándo va a volver a su propio tiempo? No es que él tenía parientes vivos de vuelta en casa en su propio tiempo, pero tenía amigos y familiares casi adoptivos que estarían preocupados por su desaparición. ¿Cuánto tiempo se va a quedar aquí? ¿Días? ¿Meses? ¿Años? ¿Estaba atrapado aquí por siempre?

Si se suponía que debía estar aquí, no podría seguir siendo un pacifista. Muchos de los estilos de espada que él dominaba eran sobre la protección del pueblo, la protección de los débiles. Kenji Himura no iba a sentarse en el banquillo, mientras que los débiles estaban siendo oprimidos. Y además, si se unió a la facción Chosu, se le dará la oportunidad de conocer a su padre mejor como lo había deseado.

Estaba tan perdido en sus propios pensamientos que le tomó varios minutos darse cuenta de que habían dejado de caminar. El Battosai lo miraba expectante.

-¿Hablando solo de nuevo?

Kenji rio nerviosamente mientras se rascaba la parte posterior de su cabeza en leve vergüenza.

-Mala costumbre que tengo de mi madre.

-Empieza a hablar.

"Muy bien, no sé porque eras tan impaciente cuando eras tan joven, pero también lo era yo, supongo"... Kenji se dio cuenta de que estaba hablando consigo mismo'de nuevo por lo que se aclaró la garganta y lanzó una precaución al viento.

-Muy bien, ¿por dónde empiezo?

-¿Quién eres? ¿Por qué estás aquí? ¿Cómo sabes de Shishou?... ¿qué sabe usted de mí?

Kenji parpadeó. Él no esperaba una respuesta a su pregunta retórica.

-Bueno, soy Kenji Hi – Kamiya! "¡mierda!" Por poco y fallaba presentándose a sí mismo como un "Himura ". Adoptar el mismo apellido que el Battosai no iba a conseguir el lado bueno de su joven padre, de eso estaba seguro. El primer apellido que le vino a la mente fue sin embargo el de su madre, y ya era demasiado tarde para cambiar de nuevo, incluso si quisiera.

-Estoy aquí para ofrecerte mi ayuda- continuó, más seguro en sus verdades a medias en este momento.

Su padre era un extraño para él, y la idea de ser amigos por más raro que le parecía, era como si fuese sido un sueño hecho realidad. Todavía albergaba cierto resentimiento, pero en algún lugar en el fondo de su mente había una vocecita que le decía que este Kenshin Himura no había hecho nada que el futuro Kenshin Himura había hecho todavía.

Él no ha abandonado Kenji o a Kaoru, sin embargo, él tampoco ha viajado por todo Japón e incluso a Shanghái para 'salvar el mundo', a expensas de su familia. Tal vez él pueda finalmente tener esa relación que quería mucho con su padre, pensó Kenji casi que alegre.

-Estoy capacitado en el estilo de lucha Kamiya Kasshin. Lo que sé de ti, lo aprendí de Hiko-sama (bueno también de mi madre, Yahiko, señorita Tae, señorita Tsubame, doctor Genzai, Megumi, Aoshi, la señorita Misao, incluso ese viejo lobo Saitou y también por mí mismo) Seijuro Hiko y mis padres son... muy amigos, casi como de la familia- "tan cercanos que no lo creerías" él mentalmente agregó. -Me escapé de casa hace varios años y me quedé con él.

-Él me contó historias sobre ti, su primer aprendiz. Cuando mis padres murieron, volví a visitar Hiko-sama de nuevo. Yo estaba de camino a casa hoy y fui a visitar a alguien antes de que me encontrara contigo esta noche.

Kenji estaba orgulloso de sí mismo. Él no mintió en absoluto, sólo retuvo la información; Información que el Battoussai no necesitaba saber de todos modos.

El joven Kenshin aún parecía escéptico y desconfiado, Kenji pensó, que él era un tipo que sospechaba de todo. Ofreció sus condolencias respecto a los padres de Kenji, pero también pasó los siguientes treinta minutos haciéndole a Kenji numerosas preguntas sobre sus antecedentes. Kenji contestó cada pregunta de la forma más veraz como pudo, dejando de lado los detalles pertinentes como de qué edad era.

Él descubrió que en realidad era 2 años mayor que su padre en este momento, se sentía muy raro. Si ahora era mayor ¿significaba que el joven tenía que mostrarle respeto? Je.

Kenshin no creía en el adolescente al principio. Aunque Su primera impresión fue que algo le decía que el adolescente estaba diciendo la verdad, pero otra parte de él seguía siendo sospechosa... como si hubiera algo que el chico no le estaba diciendo, pero él no podía poner su dedo en la llaga.

Por primera vez desde que se fue lejos de su maestro, se encontró hablando más de lo normal. El año pasado había estado haciéndole sentir como si se estuviera muriendo lentamente desde adentro hacia afuera cada vez que él tomaba la vida de alguien más, no importa cuál era su causa, por lo que se mantenía muy y hablaba sólo cuando era necesario.

A la única persona a la que se vio obligado a decir más de una palabra como respuesta era a Katsura-san. Esta noche, sin embargo, se encontró casi bombardeando las preguntas al adolescente extraño, tratando de juzgar su carácter. De alguna manera, sentía que había encontrado un alma gemela.

Después de un tiempo, el interrogatorio se convirtió en una charla amistosa, sin embargo, el rostro del hombre más joven permaneció impasible mientras su mano derecha se mantenía empuñada.

-¿Cómo está shishio?- Preguntó con voz tensa. Se preguntaba qué era lo que su maestro pensaba de él ahora, el baka deshi.

-Lo está haciendo bien- dijo Kenji, pensativo.

No tenía la menor idea de lo que Hiko-sama estaba haciendo en este día y a esta edad, pero parecía bastante bien cuando se fue esta mañana, en su propio tiempo. - Él se preocupa por ti- Quería decir algo más, pero él no quería mallugar cualquier herida que la separación de su maestro y la de su padre pudo haber causado.

Una esquina de la boca del Battosai se arqueó hacia arriba, casi como si encontrara divertida esa declaración, rasgos de violeta bailaban en sus ojos de color ámbar, haciéndole recordar a Kenji a su padre el vagabundo. Era casi una sonrisa, pero no del todo.

Se sorprendió de que Battosai no se hubiera dado cuenta de las similitudes en su apariencia aún. Aunque Kenji tenía un azul oscuro parecidos a los violetas que su padre tenía, y el pelo de color rojo también un tono más oscuro, lucía misteriosamente como Kenshin. Tal vez él no era de los que usaba espejos, Kenji pensó irónicamente.

Se sentía como si se le dio el beneficio de la duda, gracias a su profundo conocimiento de Hiko-sama, Battosai finalmente cedió sobre llevarlo a su cuartel general.

Ni en sus sueños más salvajes que había sido capaz de imaginar que pudiera tener la oportunidad de ofrecer su espada a la causa de los guerreros Ishin Shishi.

También se sentía surrealista, hablando con su padre así. Surrealista pero muy bienvenido por cierto. Él envió una silenciosa oración de agradecimiento a quien hizo esto posible mientras seguía al joven hitokiri de regreso a la posada.

De vuelta en casa en su propio tiempo, cada vez que estaba solo con su padre, apenas habían compartido una palabra o dos con él porque era normalmente ocupado cerrándole las puertas del shoji a la cara de su padre a causa de resentimiento o ser molestado por los parlamentos del mayor.

Una sonrisa salvaje se formó en la boca del joven Himura y él sonrió aún más amplio para sí mismo. Si iba a estar atrapado aquí, bien podría hacer un buen uso de la situación ne?


Notas de kiranamie (traductora): okey, aquí dejo otro cap, lo estoy haciendo rápido no? Esto me da un poco de tiempo para maquinar los otros caps de las otras historias, no lo olviden, este fic no es mío, es de Kagome Taisho, espero que lo disfruten tanto como yo y dejen comentarios.