Disclaimer: ni Rurouni Kenshin ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Nobuhiro Watsuki, yo solo los tomo para crear esta historia que espero sea de su agrado.
Este fic tampoco, es una traducción del fic "Boy meets dad" de Kagome Taisho.
Conociendo a mi padre
Cap. 8
Kenshin vs Kenji
Saito estaba casi convencido de que dar un paseo en la ciudad era una mala idea, cuando vio de repente una cabeza de abundante cabello rojo deambular entre la multitud. No mucha gente tenía el cabello tan rojizo en Kyoto, por lo que estaba bastante convencido de que este era el tipo de la noche anterior. Sintió un ki muy familiar del chico también.
En silencio, indicando a sus hombres que rodearan sigilosamente al chico, se fueron a sus respectivas posiciones y lo acorralaron. Fue bastante fácil teniendo en cuenta que el joven en cuestión parecía que estaba ocupado contemplando algo, por lo que no estaba prestando mucha atención a sus alrededores.
Prueba de ello fue cuando el chico ni siquiera notó que cualquier ruta de escape ya fueron bloqueados hasta que se encontró de cara a cara con el Lobo de Mibuu.
-Y así que, nos encontramos de nuevo.
-Um, hola?"- Vino la respuesta muy vacilante.
Kenji no había querido entrar en otra pelea con el Shinsengumi, especialmente con Saito a plena luz del día! Ahora se daba cuenta de que estaban en un callejón desierto, No solo eso, también que acababa de reponerse de la ronda de anoche!
Él gimió.
-No te preocupes chico, no estamos pensando en matarte.
-No lo haremos?- alguien que se encontraba tras el muchacho cuestionó e inmediatamente se calló al tiempo en que Saito le regalaba su mejor mirada.
-Tengo preguntas que hacerte.- dijo Saitoh.
Kenji tragó saliva. Bueno, siempre y cuando sólo fuesen preguntas y no esté aquí para pelear conmigo, supongo que es una buena cosa.
-Pregunta lo que quieras- respondió y se esforzó en relajarse.
-¿Por qué no acabaste con nosotros anoche?- quiso saber con mucha curiosidad.
Kenji parpadeó. Él realmente estaba muy expectante sobre lo que quería saber. Levantando los hombros de una manera impotente y entró en otra contienda para tratar de explicar sus creencias.
-La forma de mi estilo de espada no es matar a la gente, sólo quiero proteger.
Saitoh frotó la parte superior de la cabeza, pensativo, sintiendo el golpe enorme que todavía estaba allí. -¿Y esa espada que llevas? Dejó contusiones, pero no heridas.
-Es una espada de filo invertido, era de mi padre.
-¿Así que eres un guardaespaldas del Ishin Shishi?
Kenji no pudo evitarlo, realmente no podía. -Creo que es bastante obvio ahora, ¿no?- Él comentó secamente.
Algunos de los hombres rieron detrás de su líder y de la boca de Saitoh se levantó en una sonrisa que no estaba lleno de humor. -Es curioso. Sólo una pregunta más antes de dejarte ir.
Kenji miró al lobo inquisitivamente. –Esta…bien? - dijo, señalando la palabra.
-Soy Hajime Saitoh, líder del tercer escuadrón del Shinsengumi. ¿Cuál es tu nombre?
Por costumbre, Kenji hizo una reverencia mientras se presentaba, sorprendiendo a la mayoría de los miembros del Shinsengumi. –Kenji, Kamiya Kenji. Un placer conocerlo, señor Saitoh.
Saitoh le dio algo de crédito al chico, llamándolo "señor" y recordando sus modales al inclinarse. En todo su servicio como un guerrero Shinsengumi, él nunca se ha enfrentado a los gustos de alguien como este Kamiya Kenji antes. Él era un enigma andante. Muy cortés incluso al enemigo a quien no quería matar.
-¿Sabes que la próxima vez que nos veamos, no seré tan indulgente como ahora, ¿verdad?- Saitoh comentó.
Kenji sonrió. ¿Qué, va a utilizar el estilo Gatotsu Zero en mí la próxima vez o algo?
Hubo un extraño silencio mientras los ojos de la joven pelirroja se agrandaron.
-¿Yo dije eso en voz alta?
-Sí, lo hiciste. ¿Cómo te enteraste de eso?- preguntó el lobo entre dientes.
Kenji se sentía enfermo, no sólo estaba hablando cordialmente con él ahora, sino que también dejó escapar pequeñas e importantes cosas de su boca. Wow, me estoy volviendo loco o qué?
-Err, no sé de qué estás hablando Señor Saitoh. Ahora, si me disculpan, usted hizo la promesa que me dejarían ir esta vez. Voy a tratar de no cruzar caminos con ustedes la próxima vez por mi causa.- Dijo que siempre tan amablemente, con la esperanza de calmarlos.
Aunque Saitoh no quería dejarlo ir en realidad, él hizo la promesa, asi que como hombre de honor, cumplió con su palabra, por lo que a regañadientes cedió. -Muy bien.
Un camino entre tantos espadachines fue despejado para Kenji y él con gratitud apacible se distanció del Shinsengumi tan rápido como pudo, haciendo una nota mental de sí mismo sobre estar más alerta de su entorno en otra ocasión.
-Él es un extraño, eso es lo que el chico es.- Habló Okita.
Saitoh asintió en silencio con su compañero. Sólo un puñado de personas sabía de la técnica de la sucesión de su estilo de espada. ¿Cómo un samurai Ishin Shishi se enteró de aquello? ¿A caso había un espía en medio de nosotros? Su sangre empezaba a hervir fervientemente ante aqueel pensamiento.
-Él es un oponente formidable, eso es seguro.- Saitoh dijo mientras observaba a sus hombres tras su hombro.
Battosai vio el intercambio de palabras entre el nuevo recluta Ishin Shishi y el Shinsengumi conteniendo el aliento y se pegó en las paredes de donde se escondía. ¿Ese guerrero Shinsengumi con los ojos entornados me habrá visto?
Sabía que había algo mal con el chico desde el principio, y no era sólo el extraño parecido con Kenshin que hizo que el hitokiri sea muy dudoso acerca de él.
Se había obligado a vigilar al otro pelirroja desde esa primera mañana que pasaron en la posada, estaba en realidad impresionado cuando se enteró de los logros del joven anoche, pero no había apaciguado esa pequeña duda que en el fondo de su mente se negaba a desaparecer. Podía sentirlo en sus entrañas, Kamiya estaba reteniendo algún tipo de información de ellos.
Desidió dar por terminada si misión de espía y se levantó de donde se encontraba y se dispuso a regresar a la sede, los pensamientos de la traición de Kenji nadaban en su mente. Quiero decir, ¡¿a qué más se le puede llamar a eso de hablar cara a cara con el Shinsengumi en plena luz del día y salir ileso?! Yo debí haber escuchado mis instintos y haberlo matado en el acto aquella noche. Ahora, incluso Katsura-san le está dando alabanzas. Kenshin se erizó.
¡Tendrás que pagar por esta traición, Kamiya!
Kenji estornudó y luego estornudó dos veces más, limpiándose la nariz con el dorso de la mano. ¿Cómo dice el viejo dicho? Si alguien está hablando de ti, estornudas y si están hablando cosas malas acerca de ti, estornudas de nuevo? Él negó con la cabeza, su pelo castaño-rojizo volaba con el viento. No he estado aquí el tiempo suficiente para ganar enemigos, ¿verdad?
El Kohagi Inn se encontraba en las afueras de la ciudad y al tiempo en que Kenji caminó la ruta de vuelta a casa, una figura solitaria se puso pie en medio de su camino.
Tras una inspección más cercana, se relajó. Era sólo Kenshin.
-Konichiwa, Kenshin!- Saludó con buen humor, su enojo anterior sobre la amenaza de anoche estaba ahora lejos de su mente. Él no iba a llevar a un resentimiento por el momento. Pero su joven padre parecía molesto por algo.
"Te voy a matar ahí donde estás, Kamiya, traidor!" Kenshin de repente gritó al tiempo en que él sacó su espada y comenzó a atacar con su velocidad como un dios.
Agradeciendo a sus rápidos reflejos, Kenji sacó su espada, bloqueó el golpe que iba dirigido a su pecho y miró a la joven hitokiri. -¡¿Has perdido la cabeza?!
Kenshin soltó una triste risa, escupiendo las palabras en la cara de Kenji sobre sus espadas opuestas. -Katsura-san tuvo la amabilidad de acogerte, sin embargo, tu solo llegaste a nosotros con mentiras ¡te vi con el Shinsengumi en Kioto hace unos momentos, traidor!
Kenji admitió a sí mismo que lo que pasó antes fue realmente extraño. No sabía cuántos guerreros del Ishin Shishi y del Shinsengumi hablaron amenamente entre sí sin derramar sangre. Ahora realmente entiende lo que su padre venía a reclamarle y trató de calmar el peligroso ánimo del joven hitokiri.
-Ellos solo querían hablar conmigo, me preguntaron por qué yo no maté a ninguno de ellos la noche anterior!- Explicó entre los ataques esquivando.
El Battosai rio con esa risa falsa de nuevo -¿Crees que voy a caer en sus trucos dos veces? Primero me dices que conoces a mi Shishiou "hace varios años", pero no recuerdo que Shishou tuviese visitantes entretenidos en su cabaña. Ni uno. Él es un ermitaño. Si realmente lo visitaste hace "varios años", ¿no crees que te habría conocido entonces? salí del refugio de la montaña el año pasado.
Kenji se maldijo a sí mismo en secreto por ese error. Lo que decía no solo era la verdad, sino que también lo que Kenshin decía tenía sentido. Pensó entonces de decirle a su padre enfurecido toda la verdad y nada más que la verdad, Kenji no sabía qué otra cosa hacer.
Arremetió con otro golpe y retrocedió varios metros en su auto-preservación. El hitokiri Battosai estaba fuera si atacando al ser que salió de él, su sangre!
Este día ha llegado oficialmente al cagadero!
-¡Kenshin déjame explicarte!
-¡Es "Battosai" para ti, Kamiya! Deja de actuar tan familiar conmigo. Yo no me llevo muy bien con los traidores!
-¿Puedes por favor dejar de llamarme traidor?- Kenji se erizó.
-Usted nos ha traicionado, traidor!
-No soy un traidor, está bien?!
-Hablas como uno de ellos. No te preocupes, voy a hacer que tu muerte sea rápida y sin dolor… Hiten Mitsurugi Estilo, Ryu Sou Sen!- Kenshin gritó mientras hacía múltiples cuchilladas a Kenji.
A pesar de la velocidad de dios que rivalizaba o incluso superaba a la de Kenshin, Kenji había sido herido con dos cortes, debido al hecho de que estaba muy sorprendido por que su padre estuviese usando un movimiento del Hiten Mitsurugi en él. Él! Su hijo! Pero, él no sabe eso, imbécil!
Bueno, y qué?!
Voy a hacer que le guste el suelo. ¡Eso lo humillará!
Con su determinación reforzada y su temperamento encendido, Kenji dejó escapar un grito gutural que habría congelado la sangre de los hombres comunes.
Battosai no se vio afectado sin embargo. Lo sabía! Es un traidor! –Estilo Hiten Mitsurugi, Ryu Tsui Sen!- Él gritó mientras saltaba y se preparó para atacar a Kenji desde el aire.
Sumamente enojado con el hecho de que su padre le estaba atacando de nuevo, Kenji, con los ojos ardidos de lágrimas contenidas y años de frustración hacia su futuro padre Rurouni que a él y a su madre abandonó, dio toda la fuerza reprimida que tenía. – Estilo Hiten Mitsurugi, Ryu Tsui Sen Sho!- Realizó el combo de Ryu Tsui Sen y Ryu Shou Sen al tiempo en que Battosai caía desde arriba - Ryu Tsui Sen, luego Ryu Shou Sen - Kenji causó el doble de daño.
El joven hitokiri estaba más allá del asombro. Él aterrizó patéticamente al suelo, su cuerpo sentía que acababa de caer de la cascada de vuelta en casa de su shishiou. Dos veces. ¡¿Acaba de utilizar un movimiento Hiten Mitsurugi en mí?! Luchando para permanecer despierto a pesar de los dolores de su cuerpo, se apoyó con fuerza sobre su espada, pero cayó estrepitosamente al suelo.
-¡Te odio! Te odio Kenshin! Eres un padre terrible!- El grito de Kenji sobresaltó a los pájaros en el bosque, mientras las lágrimas corrían por su rostro al ver a su padre derrotado en el suelo.
Esas fueron las últimas palabras que Kenshin escuchó antes de perder el conocimiento.
Notas de Kira de Himura (La traductora): hola¡ lamento un poco la tardanza, ahora he entrado en el periodo más denso y crítico del semestre, no he tenido tiempo de escribir aunque estoy algo activa en el grupo de face, en fin, muchas gracias de corazón a todos aquellos que siguen y comentan este fic, no es mío, ya lo dije desde el principio, es una traducción de uno de mis favoritos que la verdad me había divertido mucho y simplemente quería compartirlo con los de habla española, en fin, espero que les guste y comente por favor, nos leemos luego¡
