Disclaimer: ni Rurouni Kenshin ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Nobuhiro Watsuki, yo solo los tomo para crear esta historia que espero sea de su agrado.

Este fic tampoco, es una traducción del fic "Boy meets dad" de Kagome Taisho.


Conociendo a mi padre

Cap. 9

Limpiando el alma

Kenshin Himura abrió los ojos y se encontró con el aspecto familiar de su techo del dormitorio, lo que le sorprendía de sobremanera. ¡Él estaba recostado en su futón junto a su katana en la posada! ¿Acabo de imaginar que fui golpeado por Kamiya usando mi propio estilo Hiten Mitsurugi? Intentó incorporarse y su cuerpo gimió en señal de protesta. Si fue sólo un sueño entonces se sintió muy real. Aún podía sentir los golpes de los ataques combinados. También se dio cuenta de que había sangre en las sábanas, y sus ojos se abrieron aún más.

La sangre parecía que venía de su rostro. Cuando lo tocó, sintió una línea diagonal en la mejilla izquierda. ¿Se las arregló para hacerme daño con la punta filosa de su espada inversa? La sangre manaba de su mejilla y ensuciaba su ropa, por lo que a toda prisa se puso de pie y buscar un trapo para aplicar presión sobre la herida.

Mientras se cambia la ropa manchada continuó contemplando el lugar.

Nadie había sido capaz de vencerlo antes, a excepción de su shishiou cuando estaban entrenando, y utilizar un movimiento combinado fue algo que Kenshin nunca tuvo la oportunidad de presenciar antes tampoco. Él nunca ha tenido que utilizar cualquier movimiento como ese desde que se unió a la facción Cho Su.

Su asombro por el hecho de que fue derrotado no duró mucho tiempo sin embargo. Se puso serio al pensar en cómo el chico Kamiya fue capaz de utilizar un movimiento Hiten Mitsurugi en él y atraparlo con la guardia baja.

Sólo había un maestro y un aprendiz para el Estilo Hiten Mitsurugi y shishiou fue el maestro mientras él era aprendiz en este momento actual. Su maestro no podría haber entrenado otro aprendiz después de que Kenshin lo dejó, ¿podría? Me fui el año pasado... no podría haber encontrado un aprendiz de reemplazo de inmediato o entrenarlo tan rápido...

Y... no fue Kamiya quien me llamo 'padre'? Sé que oí que me llamo padre antes, ya son dos veces... contando la primera vez que nos conocimos e intercambiamos espadas.

Era tan extraño. Kamiya era un par de años mayor que él, así que no podía ser el padre del chico. A menos que…. Por razones metafísicas totalmente irracionales e imposibles… ese chico no fuese de este tiempo, seguro era una broma, Kenshin pensó que el chico entonces estaba demente.

Metiendo su katana en el cinturón de su hakama, Kenshin tiró el trapo en el suelo al azar, salió de su habitación y se dirigió hacia la habitación de Kamiya. La única manera de que pueda obtener respuestas es hablando con él.

De pie frente a la puerta, tocó con cautela, todavía no estaba seguro sobre qué esperar. Mientras el shoji se abría, los ojos claros de Kenji se estrecharon, fijándose como primera cosa que vio fue en la rugosa cicatriz facial del chico más joven, se trataba de Kenshin.

-¿Qué deseas?

El Battosai casi se estremeció del veneno en la voz de Kamiya. -Quiero hablar.

Kenji se burló. -¿Qué no eras el chico "primero mato y pregunto despues"?- A pesar de su carácter actual, sabía que esta "charla" era inevitable por lo que abrió más la puerta, invitando al hitokiri y cerró la puerta firmemente detrás de él. Cruzando la habitación, abrió la ventana y comenzó a subir por fuera.

-Vamos a hablar sobre el techo- se ofreció a explicar y luego se dio la vuelta, sin esperar a su padre.

Una vez que los dos pelirrojos se resolvieron cómodamente sobre el tejado de la posada, el más joven decidió romper el silencio primero.

-Entonces, ¿quién eres exactamente y por qué me sigues llamando "padre"? ¿Cómo... cómo fuiste capaz de usar un movimiento del Hiten Mitsurugi en mí?

Kenji se quedó callado por un par de minutos antes de decidirse a confesar. Él tomó una respiración profunda.

-Lo que voy a decirte, nadie más debe saberlo. Ya he estropeado las cosas a lo grande y no quiero arruinarlo todavía más. Yo sólo te estoy explicando esto porque estoy cansado de hacerte dudar para que trates de matarme cada vez que nos cruzamos en la calle. Los oídos de otras personas no pueden escucharlo ¿entendido? Debes jurarlo por tu honor de espadachín.

-Lo prometo- Kenshin asintió.

-Está bien… -Kenji suspiró con mucha pesadez, lo que se vendría no sería fácil.- Mi verdadero nombre es Kenji Himura. Kamiya es el apellido de mi madre. Por muy imposible que pueda parecer, provengo de un tiempo…. Próximo lejano, Kenshin. Soy tu hijo.

Kenshin contuvo el aliento ante la sorprendente noticia, Me está tomando el pelo. –está bien…Digamos que te creo –Kenji sabía que no era así- si eres de un tiempo…futurista –le estaba costando tratar de sonar serio aguantándose las ganas de carcajear- ¿Cómo es que estas aquí entonces?

Kenji se encogió de hombros. -No puedo explicarlo. Acababa de terminar mi formación con Hiko-sama y estaba en mi camino a casa en Tokio cuando decidí hacer una parada en el cementerio…-Él hizo una pausa- estaba visitando la tumba de su primera esposa, y una espesa niebla pareciera que me hubiese tragado. Lo siguiente que ocurrió fue que estaba en medio de una batalla de espadas esa noche que nos conocimos.

-Es por eso que me llamaste "otousan" esa primera vez.- El joven hitokiri observó y luego parpadeó. -¿Primera esposa?-Él chilló y frunció el ceño.

-Sí - Kenji continuó. -Mi madre fue su segunda esposa. Se supone que te casarías durante el Bakamatsu y tu esposa….emmm…. muriera muy poco tiempo después.- Kenji se detuvo, sin saber si debía decirle a su padre que él fue quien la mató aunque por accidente.

-¿Qué sucede?- a kenshin le conocían muy bien porque no se le escapaba ni una.

El Himura mayor suspiró. En un centavo, una libra...

-Se…se suponía que matarías accidentalmente a tu primera esposa, Juraste que no volverías a matar a nadie después de la guerra y aquello conllevó a que vagaras por el país por un poco más de una década antes de que conocieras a mi madre. No sé exactamente cuándo, pero a juzgar por cómo son las cosas por aquí, supongo que de alguna manera impedí sin querer que conocieras a tu primera esposa. Si... -Kenji respiró hondo- si no te conviertes en un Rurouni o no conoces a mi madre, yo nunca voy a nacer.

Varios minutos de silencio pasaron antes de que uno de ellos hablara de nuevo. -Todo esto es un poco difícil de creer, ¿no te parece? ¿Qué te hace pensar que yo confiaría en lo que dices? ¡Te vi hablar con el Shinsengumi hoy y no quiero seguir con estos jueguecitos estúpidos!

Kenji soltó una risa hueca. -Lo creas o no, fuiste una de las personas que yo y mi mentor hablábamos acerca de que influyó en la premisa de "proteger a los débiles" y "no matar". El estilo de espada de mi madre se llama Kamiya Kasshin, que tonifica el cuerpo y protege a las personas, lo que dije esa noche con Katsura-san, usted cree en la protección de personas mientras no tenga que matar a nadie en años a partir de ahora.- Él miró a su padre en silencio y señaló la sakabato colgando de su cadera.- Esto era suyo.

Kenshin todavía tenía una pelea interna consigo mismo. Una parte quería creer al joven que se parecía tanto a él, sin embargo, una parte de él estaba en contra su instinto.

-¿De qué otra forma alguien sea casi que igual a ti? alguien que podría pasar por su gemelo….o bueno es me han dicho muchas veces - miró a la cicatriz diagonal de Kenshin – tu usas el estilo Hiten Mitsurugi, ¿cierto? Sabes tan bien como yo que sólo hay un aprendiz y un maestro a la vez.

Kenshin frunció el ceño ante esto. Las palabras del muchacho sonaban ciertas. Pero esperen…- Si sólo hay un aprendiz y un maestro, ¿significa que estoy muerto en el futuro? ¿Tu futuro? ¿Y qué era eso de que me odias antes de perder la conciencia en el bosque?

El joven mostró una sonrisa dolorosa.

-En este momento, en mi futuro, como te dije antes, mis padres están muertos… Te odiaba… a veces todavía te odio... porque tú me abandonaste, a mí y a mi madre para viajar por todo Japón y "proteger a los débiles". Hace tres años, me escapé de casa y fui con Hiko-sama para entrenar. Un amigo de la familia que es casi como un pariente de sangre volvió a mí para que volviera porque mi madre estaba enferma. Algún tiempo después de que yo regresara a Tokio, finalmente regresaste de tu largo viaje en Shanghái, pero moriste justo después de que te reunieras con mi madre…. Yo realmente… Nunca llegué a conocerte.- Las palabras fueron dichas por la emoción pura, Kenshin casi se puede sentir el dolor y la amargura que el joven dirigió hacia él, su padre.

Este adolescente... realmente era su hijo, Kenshin podía sentirlo en su corazón. Por primera vez desde que se convirtió en un hitokiri, sintió la agitación de lo que podría describirse como emociones nuevamente. Ser un hitokiri había resuelto consigo en no sentir nada por otras personas, considerándose indigno de la felicidad cuando él se llevó las vidas de las personas que representaron la felicidad de sus familias.

No importa cómo se mire, el asesinato es un asesinato, no importa que fuese "sólo" por una causa. Tuvo que aprender de la manera difícil y aquello lo estaba matando lentamente desde adentro hacia afuera.

Él era prácticamente desprovisto de todas las emociones la mayoría de las veces.

Sin embargo, no importa cuánto lo intentara negarlo, muy dentro de su corazón hitokiri, podía sentir que este adolescente le estaba diciendo la verdad.

El corazón de Kenshin se disparó con este pedazo de información. Voy a sobrevivir a través de la Bakamatsu!? Y seré bendecido con una familia! Pero... -¿Yo era tan mala persona? ¿Por qué me odias tanto?

Reconociendo que su padre estaba finalmente empezando a creerle, Kenji no podía dejar de ser contundente.

-Oh no, no me malinterpretes. Eres una persona maravillosa, y tal vez incluso un marido pasable… ¡pero eras un padre terrible!- Kenji dijo, escupiendo la última palabra como si fuera la cosa más asquerosa del mundo. - ¡Tenías tan poco o en su mayoría nada de tiempo para estar allí para mí! Siempre estuviste fuera en algún rincón de Japón en una de tus escapadas para 'salvar al mundo'. Yo era hijo único y mi madre pasaba la mayor parte de su vida en los muelles de Tokio, esperándote.

Pensó que había sido demasiado indulgente porque razonó consigo mismo que, Himura Battosai no había hecho todavía las cosas que Kenshin Himura, el vagabundo, hizo en su presente. Pero ser atacado por él dos veces, con la intención de matar, era simplemente demasiado. Y toda esta charla sobre el pasado estaba frotando la sal en las heridas aún frescas de Kenji.

-No sé por qué me enviaron aquí -Él miró a su padre y habló en voz baja. -Pero en cuanto me enteré de quién eras, pensé que Kami-sama me estaba dando una segunda oportunidad para conocerte, desarrollar algún tipo de relación contigo y no sentirme tan amargo cada vez que el tema del legendario Kenshin Himura , el ex Hitokiri Battosai, surgía en mi entorno.

-Si realmente eres mi hijo, ¿cómo es que has estado hablando con el Shinsengumi antes?

Kenji se rió sinceramente en aquel momento. -Lo creas o no, una de esas personas Shinsengumi con las que hablé, será un futuro aliado para tí. Mi amistad con él se basa totalmente en los insultos, pero aun así le tengo mucho respeto.

-¿Él?

-Tal vez no es el mejor para ti saberlo ¿entiendes? Ya he dicho mucho de tu futuro. No es tan importante de todos modos. La Máxima prioridad en este momento es cómo voy a nacer. No espadachín errante es igual no Kenji, ¿lo recuerdas?

El Hitokiri asintió, en sus ojos se denotaba por primera vez la diversión y la gracia desde que Kenji lo conoció.

-Es posible que no luzcas como debe ser - comentó el hijo de Kenshin.

-¿Qué quieres decir?

-Quiero decir, tu cicatriz. No es una cruz como tiene que ser.

Kenshin no creía que le gustara el hecho de que él iba a tener una cicatriz en forma de cruz toda su vida. - ¿Así que estoy maldito con cruz en mi cara para siempre?- preguntó, tocando la herida diagonal en su rostro.

Riéndose, Kenji respondió:

-No te preocupes, ¡todavía serás famoso!

Kenshin no estaba seguro de que le gustase esa pequeña información, pero asintió con la cabeza a pesar de ello. -¿Y si no llega a ser una cruz?

-Yo puedo completarla por ti- dijo Kenji astutamente.

Kenshin realmente sonrió y negó con la cabeza. -No te preocupes, esta línea diagonal va a mantenerme ocupado por el momento, gracias - Tampoco podía dejar de notar los chorros de autoritarismo que su hijo tendía a mostrar de vez en cuando. Él sonrió de nuevo.

-¿Tu madre fue una mujer mandona?

-Algo así, ¿por qué lo preguntas?

Kenji estaba seguro de que marcaría este día en el calendario, el día en que conoció al Hitokiri Battosai reír con una escandalosa risa sincera.

-¿Qué es tan gracioso?- La pregunta de kenji envió de nuevo al más joven a otro ataque de risa histérica.

Kenshin sentía que un peso pesado estaba siendo levantado de sus hombros. Si lo que su hijo decía era cierto, iba a casarse con una mujer que parecía ser pura e inocente, con creencias como las de Kenji acerca de no matar a la gente con una espada y protegerlos en su lugar y que también conocería acerca de su pasado, lo que significaba que la dicha mujer, probablemente lo aceptó como era, sólo Kenshin, y no como Battosai el homicida.

Teniendo en cuenta la época de pesadilla que se encontraba en este momento y la realidad espantosa de su trabajo como Hitokiri despiadado, Kenshin se encontró esperando con real interés su futuro por primera vez en mucho tiempo.


Notas de Kira de Himura (la traductora): ¡hola a todos! he aquí un nuevo capítulo, lamente tardarme tanto con este fic, es que en verdad, la universidad me está tragando viva y pues como ya estoy en el último trabajo de mi último semestre, pues el esfuerzo y la exigencia es mucho mayor, aun asi hoy tuve un poco de tiempo libre así que aproveché para terminar la traducción de este cap.