Disclaimer: ni Rurouni Kenshin ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Nobuhiro Watsuki, yo solo los tomo para crear esta historia que espero sea de su agrado.

Este fic tampoco, es una traducción del fic "Boy meets dad" de Kagome Taisho.

Conociendo a mi padre

Cap. 12

Cambios y extrañas conversaciones

-Gané de nuevo, Kenji-chan.- Kenshin dijo despreocupadamente.

-¡No es justo! Hiciste trampa! Quiero una revancha, Kenshin!

-Lo que tú digas, Kenji-chan.

-Y deja de llamarme Chan!

-Si insistes en llamarme simplemente "Kenshin ", entonces creo que puedo llamarte "chan" ¿no puedo?

Kenji resopló y se preparó para desafiar al hitokiri de nuevo.

La gente normal al escuchar su conversación podrían suponer que los dos pelirrojos estaban involucrados en algún tipo de combate a muerte, sobre todo si llegan a ver el par de rostros idénticos que se contorsionaban en concentración, sus cuerpos estaban tensos y alertas.

Como las gotas de sudor corrían por sus frentes, los pájaros cantaban afuera de la serenidad de la posada, las hojas crujían junto con el soplo del viento, padre e hijo exhortaron las enseñanzas del estilo Hiten Mitsurugi ... "Uno, dos, tres, ¡ya! "

Liberaron sus puños apretados para después tirar de las cuerdas, esperaron con ansiedad, como segundos se convirtieron en minutos y parecían extenderse hasta la eternidad.

Kenshin no pudo evitar sentirse divertido por la forma en que Kenji estaba tomando demasiado en serio con la situación.

Desde que su hijo no parecía ser alguien que estuviese acostumbrado a perder, Kenshin ni siquiera sintió el más mínimo mal cuando su trompo comenzó a tambalearse y finalmente dejó de girar por completo, mientras que el trompo de Kenji permaneció en su juego.

Kenji levanta su puño derecho en el aire y su grito se oyó en toda la soledad de la posada apartada.

-¡OH SI! ¿Puedes darme un "oro"?

-¿Oro?

-Toma esto Battosai! Finalmente encontraste a tu perfecto rival! ¡Ja!- Exclamó Kenji victoriosamente, sintiendo que acababa de ganar la batalla de Toba Fushimi. Fue el mejor momento de su vida, incluso si estaban recostados.

"Recostados" significaba no hacer nada excepto permanecer en los confines de la posada para ambos Kenji y Kenshin, por lo que tuvieron que recurrir a entretenerse el uno al otro con historias sobre la vida del otro, practicaban a menudo con sus espadas (Algo de lo que Battosai disfrutó inmensamente pero nunca lo admitiría), y su nuevo pasatiempo - jugando con los trompos.

Fue un día especial sin embargo, ya que por primera vez desde que comenzaron su juego, Kenji finalmente fue capaz de derrotar a Kenshin.

Kenji entró en un coro de danzas de la victoria y gritos, el joven hitokiri sólo pudo sacudir la cabeza, muy entretenido por las travesuras de su hijo.

-Creo que exageras demasiado.- Una derrota no significa que ahora eran iguales en capacidades-peonza. A veces, Kenji era demasiado competitivo para su propio bien.

-No exagero, sólo pienso en grande.

El Battoussai sólo suspiró en respuesta. Kenji parecía disfrutarlo mucho, probablemente por recuperar el tiempo perdido. Su experiencia como hitokiri no le dio ninguna ayuda sobre tratar con los gustos de este Kenji Himura. Durante los días que han pasado juntos, él supuso que Kenji disfrutaba de esta agradable rivalidad que se formó entre ellos. De alguna manera, se las arreglaron para desarrollar una especie de relación padre-hijo-hermano.


Era otro día normal en la posada Kohagi.

-Date prisa, Kenshin!- Kenji golpeó a la puerta de Kenshin con impaciencia. Era el séptimo día de su cautiverio autoimpuesto y Kenji estaba muy inquieto por el día.

Una vez más, Kenshin se encontró sacudiendo la cabeza ante la impaciencia del chico mayor, mientras abría la puerta y miró a la cara que reflejaba a la suya propia.

-¿No puedes pensar en ningún otro nombre que no sea simplemente " Kenshin "? es una falta de respeto y de consideración.

No se movía de su lugar, estaba bloqueando la salida y la entrada de la sala, Kenji pareció considerar aquello por un momento. -Bueno, ¿Cómo gustaría que te llame entonces?- Dijo y apoyó el pulgar y el dedo índice por debajo de la barbilla y miró absorto en sus pensamientos mientras miraba a un punto en el techo por encima de ellos.

-¿Qué tal... Kenshin-dono?

-...

-¿El Sr. De gozaru Yo?

-...

-¿Oro-sama?

-...

-¿Samonosuke?

-...? ...

-¿Baka deshi? ¿Ken-san? ¿Himura?- Kenji contó los nombres que tenía en su memoria y luego considera la última opción para un poco antes de que él negara con la cabeza. -No, eso sería demasiado raro. ¿Qué tal ... Sessha?- Él dijo, intencionalmente todas las "s" de esa palabra las pronuncio como si de una serpiente se tratara.

La frente de Battosai se arrugaba ante las sugerencias. -¿De dónde sacaste todos esos nombres?

-De alguna manera desarrollaras un gusto por el honorifico " -dono " así como la palabra "oro" y prácticamente terminaras tus rases tan extremadamente cordial "de gozaru ".- Kenji asintió a sabiendas, la información la obtuvo de familia y amigos -Los otros son algunos de los nombres usaban tus amigos.- terminó Kenji.

Kenshin parecía más que escéptico, había un arco definido en su ceja derecha. -¿Samonosuke?

-Es una larga historia, no preguntes.

Con la decisión de no presionarlo más, Battosai preguntó: -¿Y cómo me llamaba tu madre?- Sus ojos suavizando un poco.

Kenji rio. –Baka Kenshin.

Kenshin parpadeó. -¿Disculpa?

-Baka Kenshin- repitió Kenji, asintiendo con la cabeza una vez más para dar énfasis. –Así es como le gustaba llamarte.

¿Con que mujer me he casado? Kenshin pensó mientras que con sus ojos vidriosos imaginaba a algún tipo de mujer de amazonas con un gancho de media derecha y lo llamaba "Baka".

Kenji golpeó con su mano en la espalda de Kenshin, rompiendo su estupor.

-Ella solo bromeaba ya sabes... pero... realmente eres un baka a veces. Ella probablemente te llamaría "querido" o algo así, no es que yo deba saber porque realmente no paso el tiempo imaginando lo que mis padres hacían juntos.- Kenji hizo una mueca de disgusto y se estremeció. -Esa es una imagen mental que no necesito, ¿sabes?- Sin dar a Kenshin la oportunidad de responder, se dio la vuelta y se dirigió hacia las escaleras. -Vámonos!

Hoy decidieron entrenar en el bosque vecino, y Kenji apenas podía esperar.

...

Más tarde ese día, agotado por la batalla de espadas, el mayor Himura puso un alto a su práctica.

-Estás mejorando.

-...

-No es que fueses malo en el primer lugar, sólo que faltaba pulir en mi opinión. Tal vez es porque no has tenido la oportunidad de terminar su formación todavía. De cualquier manera, no eres tan malo con una espada, no puedo ver cómo se convirtió en la leyenda que eras.

En opinión de la Battosai, Kenji-chan amaba escucharse a sí mismo hablar.

Kenji a menudo llevaba conversaciones unilaterales, o ni siquiera le da la oportunidad a Battosai de hablar la mayor parte del tiempo. No es que Kenshin se quejase, porque él no lo hacía. De hecho, encontró que las conversaciones unilaterales eran muy interesantes y perspicaces.

El joven Kenji no le defraudó hoy tampoco.

-¿Crees que si me hago una cicatriz en la mejilla y empiezo a actuar comotu, es decir, hablar y sonreír menos, ser menos amable con los demás, atando mi moño un poco más fuert ...podría hacerme pasar por ti?

-¿Por qué quieres hacer eso, Kenji-chan?

-Oh, no lo sé... tal vez por diversión? Sé que soy un poco más alto que tú... y tú eres más flaco que yo- Kenji consideraba tranquilamente la baja estatura de Kenshin, haciendo que el joven hitokiri se sintiera un poco incómodo a que su hijo lo analizara así de descaradamente. -Pero la mayoría de las personas que no nos conocen probablemente tendrían dificultades para reconocernos si actuamos y vestimos igual.

El pobre hitokiri sólo podía levantar sus hombros en confusión.

El par encontró un buen tronco de un árbol caído para utilizarlo como un banco. Apoyando sus respectivas espadas en el lado del tronco, se sentaron, aliviando sus músculos tensos.

A Kenshin le gusta entrenar con Kenji. Aunque lo creyera o no, sentía que en realidad podría mejorar, aunque nunca lo admitirá al que considera su doble.

-¿No estás un poco aburrido, Sessha?- dijo Kenji, que parecía no poder mantener la boca cerrada durante más de cinco minutos.

Uno podría pensar que al menos podían sentarse en silencio después de la práctica de un duro día de trabajo, pero...

-¿Sessha?- Kenji rompió el silencio con impaciencia, atreviéndose a tocar a Kenshin en el hombro, sacudiéndolo de sus meditaciones silenciosas.

El Battosai ahora intentaba entender el seco sentido del humor de su hijo, pero no pudo, por la vida de él, averiguar por qué el adolescente insistió en llamarlo 'Sessha'. Estaba empezando a perder ser llamado simplemente "Kenshin" para ser reemplazado por "Sessha". Durante el tiempo que pasaba con Kenji, el Battosai aprendió mucho acerca de la paciencia, la humildad, la comprensión, y él también se estaba acostumbrando a la forma en la que Kenji-chan hablaba. El muchacho parecía haber inventado una nueva forma de gramática y un lenguaje propio.

Desde Kenji parecía estar esperando una respuesta de Kenshin, él se encogió de hombros.

-Me di cuenta de todas formas- dijo Kenji con conocimiento, asintiendo con la cabeza.

-Debe sentirse bien, tomar un descanso de ser un hitokiri y todo, pero recuerda que no debes dejar que se suavicen sus habilidades. No te olvides de practicar para que no te oxides.

Kenshin sólo pudo asentir de nuevo como Kenji continuó impartiendo más semillas de la sabiduría. Asentir con la cabeza y encogerse de hombros se han convertido en una constante en la vida del joven hitokiri.

Un minuto de silencio pasó antes de que se rompiera de nuevo.

-Esto es bueno, ¿no?- Dijo Kenji.

El Battosai, no podría creer el corto período de atención de su hijo y la capacidad de pasar de un tema a otro en un abrir y cerrar de ojos. Asintió con la cabeza una vez más. Una cosa estaba empezando a molestarle sin embargo. -¿Crees que alguna vez vuelvas a tu propio tiempo, Kenji-chan?

-No lo sé, no tengo ni idea.- Dijo mientras se los contó fuera de sus dedos. -Puedo estar atrapado aquí, pero quién sabe, ¿no?

-No es tan malo estar atrapado aquí, ¿verdad?

-No, en realidad como dices, a pesar de que la guerra se está efectuando ahora... Yo... yo todavía tengo familiares que viven en este momento. No me siento tan... solo.- Confesó.

Una vez más, los indicios conocidos de lo que sólo se puede identificar como la culpa, comenzó a hacer su camino en el corazón del Battosai. Kenji está solo en su propio tiempo por mi culpa...

-Así que, ¿qué vas a hacer cuando yo tenga que volver a mi propio tiempo, Sessha?- A pesar del tono de broma, ambos podrían sentir la gravedad de la situación.

Kenshin estaba pensando en cómo le gustaba mucho la compañía de su futuro hijo; De cómo su hijo parecía actuar como un torbellino de confusión la mayor parte del tiempo, con su charla constante, distrayendo a Kenshin de los horrores de la situación actual.

Kenji estaba pensando en cómo estaba cambiando su punto de vista que tenía de su padre. Él realmente disfrutaba de la compañía de Kenshin, incluso si el otro pelirrojo era a menudo silencioso y sólo contenido en la escucha. Hasta ahora, esto era el tiempo más largo que jamás había pasado con su padre antes.

Ambos estaban seguros de que iban a extrañarse entre sí cuando llegara el momento para que Kenji tuviera que volver a su propio tiempo.

-Bueno, estoy seguro de que lo vas a hacer bien, incluso sin mí, Kenshin.- Kenji dijo con sinceridad, con una expresión seria en su rostro. -Y usted sabes lo que dicen ... Si amas algo, déjalo libre...- La cara de Kenshin estaba enrojecida de vergüenza y Kenji se rió. -A menos que seas algo así como un tigre devorador de hombres o algo que no estaría haciendo ningún favor a nadie.

El Battosai no podía dejar de admirar la habilidad del joven para tratar de hacer ver la luz de cada situación, no importa cuán sombrío se viera. -Puede que no seas capaz de volver a su propio tiempo, Kenji-chan.

-Bueno, ¿quién puede decir que no lo hare? No te preocupes Kenshin, te irá bien- repitió.- Sólo... sólo prométeme una cosa ¿bien?

-¿Qué es?

-Asegúrate de vagar en las calles de Tokio en el verano del año 11 de Meiji ... lo que significa que usted tiene que ayudar a marcar el comienzo de la nueva era, no importa qué.

Los ojos violetas se reunieron con los ojos azules. El joven Hitokiri battosai asintió con una promesa solemne.


Notas de la traductora: eeahh tuve un dia para traducirlo, este fic me divierte mucho, y mas adelante me causa mucha risa, espero que les guste tanto como a mi, saludos¡