La identidad del desconocido es revelada
-¿Un….gato?- El castaño había encontrado un gato negro sobre el asiento del piano –No creo que hayas sido tu –dijo mientras cargaba al gato
-¿Te diviertes?- interrumpió una voz desde un costado de la habitación
-¡¿Eh?!- exclamo Eren algo sobresaltado -¿Hace cuánto estas aquí?-
-Desde que entraste. Como solo mirabas con dirección al piano no te diste cuenta de mi presencia- dijo mientras tomaba unas partituras del escritorio
-Ah…- Eren miro detenidamente al chico frente a él. Su piel era pálida y su cabello negro. Ahora lo recordaba, ese chico iba en su clase…pero, nunca le hablo, o más bien él nunca hablaba con nadie.
-¿Y bien?-
-¿Qué?-
-¿Se te ofrece algo?-
-Yo….en realidad no..-
-Ah…. ¿Y por qué sigues aquí?-
-¿Eh?-
-Me interrumpes. Si no necesitas nada creo que es hora de irte, a esta hora casi no hay nadie en la escuela- dijo sentándose al piano. Su mirada era tan fría que Eren se sintió muy apenado.
-Este…. ¡Si! ¡Perdón, no quise interrumpirte!- dijo disponiéndose a salir –Esto….¿Cuál era tu nombre?...¡Disculpa! Es solo que…no recuerdo tu nombre… y eso que vas en mi clase. ¡Lo siento! Debes estar enfadado así qu…-
-Levi- fue interrumpido –Levi Ackerman- dijo en tono frio mientras colocaba sus partituras sobre la base del piano –Ya respondí tu pregunta, ahora vete, estoy ocupado-
-S-Si- dijo abandonando la habitación.
Pero el castaño realmente no se fue, se quedó sentado fuera del salón escuchando a Levi tocar. Eren estaba fascinado, la forma en que tocaba tenía un sentimiento tan indescriptible que llamo la curiosidad del chico. Había algo que le atraía de su música que no podía describir, por primera vez pudo quedarse atrapado en la melodía.
-¿Sigues aquí?- dijo Levi sacando al joven de sus pensamientos –Ya es muy tarde, yo ya me voy, será mejor que tu también lo hagas-
-¡Levi!- dijo el castaño en todo serio
-Dime-
-Enséñame a tocar el piano-
-...¿Qué?-
