Capitulo III
Me gustaría poder saber lo que tenía que hacer
Zecora miró por última vez a una devastada Rarity quien seguía sin saber qué hacer. Por un lado hubiera sido feliz en haberle dicho lo que realmente tenía que hacer pero por el otro sabía que ella debía tomar la decisión, no podía tomarse la libertad de influir en el destino de otros, no era de su incumbencia y ella lo sabía mejor que nadie pero sabía que al final de este día nada volvería a ser igual, las cartas habían sido puestas sobre la mesa, era cuestión de tiempo para que las ruedas del universo comenzara a girar nuevamente pues solo ella podría salvarse a sí misma. Cerró sus ojos, casi, por un mísero instante de infinitud de tiempo, una imagen de un futuro incierto irrumpió su psiquis, aquel cuadro era de un horror inenarrable, pero las escasas imágenes que pudo apreciar eran lágrimas, llanto y desesperación. Abrió rápidamente los ojos ahogando un grito preguntándose "¿Qué?" agitó su cabeza para volver a la normalidad y buscó entre las bolsas que llevaba en sus flancos aquella carta que la había motivado a salir en la gélida mañana. Era un papel, en apariencia simple y carente de interés. En otros circunstancias ella fácilmente pudo haber ignorado esa carta corriente, pero el contenido de esa epístola o más bien la carencia de contenido en primera instancia hizo que en ella despertará un aire de cierto interés de averiguar un poco más sobre el misterio remitente.
Abrió la carta, estaba completamente en blanco y doblada perfectamente en dos mitades, las extendió con su casco izquierdo y boca hasta que finalmente revelo un enorme espacio en blanco con una sola nota en el encabezado de la hoja
"Para Zecora a 25" Usa "eso"
Y por eso se refería a un polvo verde que hacia aparecer la tinta invisible en cartas de esa índole. Tiró un poco de las partículas esmeraldas e hizo aparecer una caligrafía que ella reconocería al instante en que la viera. De forma casi inmediata una sonrisa de formó en su rostro seguido de un intenso miedo al momento
"Mi venerable y divina Zecora, sé que el tiempo ha pasado y las estaciones son incontables, pero es menester reunirme contigo hoy en la tarde. Perdona la rudeza del comentario pero es menester encontrarme contigo esta tarde a más poder al a brevedad. Sé que debes estar completamente molesta conmigo… y tienes todas las razones para estarlo… Pero si me das una sola oportunidad de explicártelo entenderás que no puedo dar muchos datos con respecto a la situación en sí. Pero debes creerme que finalmente lo han descubierto y no pararan. Estoy en enorme peligro y debo hablar contigo a la brevedad. Busca la tienda de antigüedades, la única, en todo el imperio de cristal, ahí me hallarás. Perdona mi brusquedad pero es la única manera en que puedo expresarme contigo"
"siempre ha sido así… Desde el día en que le conocí" un comentario alegre pasó por su mente, caminó un poco más mirando a las múltiples parejas que se abrazaban felizmente, o las familias que se preparaban para este día de simple y cálida compañía. No dejaba de pensar en Rarity, con énfasis en Spike, respetaba mucho al dragón, teniéndole en alta estigma, Zecora creía que Spike más tarde que temprano emprendería un viaje para descubrirse así mismo aunque… Bueno, ella no estaba tan consciente de que tanto le había afectado a Spike las situaciones que estallarían después. Ahora eso no tiene importancia. Zecora vislumbra la puerta de la tienda de antigüedades, un edificio que ocuparía poco más de unos treinta metros de ancho por un diez de alto, tenía dos pisos en apariencia y una enorme ventana que exhibía objetos antiguos, algunos difíciles de hallar y otros que representaban la nostalgia de sus dueños. Zecora observó rápidamente y entró a la tienda tranquilamente. Una campana sonó pero pareciese que nadie le escuchó.
-Así, como te decía Lyra necesito que hagas un inventario de todo lo que está en la bodega para poder organizar la mercancía que va llegar pasado mañana
-Está bien
-Y aparte necesito que- Moonlight Dusk reconoció el rostro que estaba parado en su puerta quedando paralizado por un momento. Fijando su vista en Lyra le comentó lo siguiente-¿Lyra?
-¿Sí?-Preguntó la pony verde mientras terminaba de acomodar una caja
-Quiero que te tomes el resto del día.
-Pero ¿No le urge ese inventario?
-Eso puede esperar… Ahora ve, tómate un descanso o algo
-¿Pero?
-Nada, nada, nada, fuera, fuera, visita a tu familia o algo o lo que sea - Moonlight Dusk sacó de su tienda a la pony desconcertada cerrando la puerta de su tienda girando la señal de abierto a cerrado, entonces rápidamente se acercó a una Zecora sorprendida-
-¿Qué estás haciendo aquí?-Había olvidado que envió esa carta en la mañana
-Yo-Y antes de que pudiera decir palabra alguna Dusk comenzó a besar a una Zecora que poca importancia le daba al asunto, no pudo contenerla y procedió a abrazarla con el ímpetu y la necesidad de un amante que había llegado a olvidar el aroma de su adorada. Se empapó del aroma de ella, saboreaba cada partícula de su ser y no piensa soltarla, quisiera que ese momento fuera eterno, que de alguna manera pudieran quedarse suspendidos para siempre en la eternidad como dos puntos inamovibles del tiempo y el espacio tal fueran dos estrellas cantando una bella sinfonía que avecina la creación de un sinfín de universos que han de nacer por la mera unión de ellos. Pero todo ha de tener un final, y el momento será detenido por la misma Zecora que aun cuando también quisiera compartir perpetuamente la sensación de alguien que le ha esperado durante un largo periodo sin esperar recibir algo a cambio. Zecora mira atentamente a Dusk con el pelaje amarillo y negro algo clásico en los ponys de Zebrica, se siente tranquila al ver que su cuerno ha permanecido sin cambio alguno y que su cutie mark sigue siendo ese caldero con una cuchara al fondo.
-Mi felicidad es proporcional a la tuya, también he soñado cada día con volver a verte mi adorado-Dice Zecora separándose de sus labios pero juntando su frente con la suya. Sin soltarlo, sintiendo su suave respiración que llega su narices, una dulce sensación, afable, leal, aquella sensación hermosa que carece de comparación alguna, pues solo aquellos que han estado frente a frente con alguien amado y a quien han esperado por años pudieran entender perfectamente la sensación de estar cara a cara con un ser amado
-Veinte años no son a la ligera-Dusk besa su frente
-¿Tanto tiempo ha pasado desde ese día pavoroso?-Zecora besa nuevamente sus labios
-Sí, diecinueve en lo que me la he pasado huyendo. Solo este año he podido disfrutar de paz y tranquilidad y confiando en que últimamente no había habido mayores inconvenientes pensé que sería prudente asentarme. Zecora-Se separa de ella para disgusto de ambos, da unos pasos adelante y su porte y voz adquieren un tono por completo diferente del que usaba -Ellos han comenzado a moverse, aún más que en otras épocas y van ganando mayor popularidad entre los que lo conocen. Tal vez los has visto sin darte cuenta, están moviendo sus cartas poco a poco y no han parado de buscarme desde esos tiempos.
-¿Por qué? ¿Todavía tienes aquello que alguna vez fue de ellos?-Zecora también obtiene otro porte en cuanto los menciona
-Si hablas del hueso de Antares y la flor del tártaro, es correcto ¿Por qué crees que aún no he podido instalarme de forma permanente? Parece que ya no podré quedarme más tiempo en este lugar. Creí que el imperio de Cristal podría darme la paz que hace tiempo he olvidado y por eso invertí mi dinero en esta tienda de antigüedades.
-Tanto es mi deber de querer ayudarte ya que yo soy la causante de tu constate interrogante-Zecora corre abrazarlo pero Dusk le detiene suavemente. Pero su soledad y necesidad es inmensa así que la abraza, comentando lo siguiente de forma suave y elocuente al oído.
-No Zecora, no me arrepiente de nada. Lo que hice en ese entonces lo hice por ti. Y no me aflicción de haberlo hecho. Si tuviera algún remordimiento nunca sería capaz de entender lo importante que eres para mí. Solo serían hadas sin magia o ninfas de agua perdidas en el desierto. Es verdad he pasado por mucho y sé que apenas tuve el descaró de contactarte tras veinte años, así que si tienes odio hacia mí estaría bien justificado. Pero no te guardo rencor por nada, si te hubiera traicionado alguna vez, por mi honor tomaría este cuerno y me lo arrancaría solo para después ser un auto sacrificio a los dioses del tártaro.
-Jamás pasó por mi mente el dudar por ti ni un solo segundo… Aunque no hubiera estado de más que una carta hubieras mandado
-Tus palabras solo hacen que mi partida será más dolorosa
-¿Qué dices?-Esa sensación de ahogo que sientes cuando estas a punto de llorar le llegan a Zecora al momento en que Dusk se acerca a ella y dulcemente le expone
-Zecora, tú has venido aquí buscando algo. Yo te envié esa carta. Y siento que no hay más alternativa que tú los tengas ahora. Ellos me están pisando los talones, es probable que ya sepan dónde estoy y quienes son mis contactos. Vacile mucho para contratar un ayudante pero no me quedó de otra. Zecora, lo que estoy por pedirte va a ser la única cosa egoísta que alguna vez te pediré y será la última que haré esto
-No pudiera rechazar tu petición o de lo contrario sería la villana que presagiaría tu decadencia-
Dusk sonrió como nunca
-Sabía que podía confiar en ti. Nuestros días oscuros a lado de ellos han terminado. Y yo, ya estoy cansado de correr. Ahora que finalmente te he vuelvo a ver sé que puedo confiarte mi misión autoimpuesta.
-Dusk
-Sígueme-Fue tras el mostrador y abrió una escotilla escondida la cual revelaba unas escaleras- Sígueme- Le extendió su casco a Zecora para que ayudarla a entrar a esta infinita oscuridad en la cual solo el cuerno de Dusk iluminaba escasamente el camino que era aún más raro. Llegan a una especie de santuario antiguo, similar a un templo de civilizaciones perdidas en la memoria de las eras en donde hay tres mesas de barro de las cuales solo dos tienen algo: un fémur amarillezco de treinta centímetros y una flor azulada, casi de un color de aguamarina destellante, pareciese una madre árbol recién cortada, con unos sépalos verdes pequeños creciendo en el tallo, luce recién corta pero esto debido a un tratamiento especial por el cual conservaba la belleza natural intrínseca y misteriosa de la madre Gaia, tal hubiera sido tomada de algún nacimiento de árboles bañados con rayos cósmicos en el cual lo más hermoso haya sido el proceso y no el producto, pero sea cual sea el origen de la flor, su belleza hace que sea imposible de ignorar su naturaleza criptica que competía con su aroma a gardenia. Cinco pétalos enormes surgen de los filamentos de la misma, brillan como diamantes inclusive tienen la misma transparencia que uno de estos.
-¿Puedes creer que algo tan hermoso como esto crezca en el tártaro?-Dijo Dusk mientras se acercaba a la mesa de en medio, la flor de hallaba en un florero cónico, pero lo que debiera ser agua para mantenerla no es otra cosa sino algo parecido aun plasma oscuro-Yo aún sigo pensando que esto no es de este mundo, sin embargo esos tipos siguen diciendo que es del tártaro, ¿pero quién sería lo bastante estúpido para desafiar a los Cerberus? En cualquier caso ellos no podrán terminar el ritual sin estos dos objetos, asumo que sigues recordando aquel encantamiento especial para tratar con estos objetos pues sabes que llevarlos en aquello-señala un una especie pentágono cristalino, parece un pedazo de vitral simple, puesta en una repisa- es vital para evitar que sufra un cambio, al menos con la flor de tártaro y el tercer objeto es así, con el hueso de Antares no hay problema, básicamente sigue siendo un hueso, sin embargo es de lo que está hecho el motivo principal por el cual es peligroso ¿No es así?-Zecora niega con la cabeza-Bueno, ya luego podrás recordarlo con aquel libro, por cierto ¿Pudieras pasarme el pentágono que está en la repisa?-Zecora asiente y se lo entrega-Gracias ahora observa-El pentágono es sostenido por encima de la flor, Dusk cierra sus ojos mientras mantiene suspendido con sus cascos el trozo de vidrio, justo en ese momento lo suelta y el pentágono ahora se mantiene interrumpido por sus mismos medios.
-Zecora perdóname nuevamente por esto pero voy a tener que privarte temporalmente de tus sentidos.
-Está bien-Dusk acerca su cuerno a su amada haciendo que ella solo vea la oscuridad con la cual viene el silencio y después la perdida de sus palabras, ciega, sorda y muda Moonlight ayuda a Zecora a sentarse en una esquina. El ritual comienza con unas palabras en un lenguaje insondable, tan terrible como antiquísimo que hace que todo el lugar comienza temblar, Dusk sabe lo que pasa, una enorme presión comienza atacar su corazón similar a la sensación de un infarto premeditado, traga saliva debido a la opresión que siente, es como si una garra infernal tratara de clavarse en sus órganos y arrastrarlo a un abismo profundo de horrores impasables. La extraña fuerza gana poder a cada segundo que pasa, Dusk ha comenzado a sentir como sus fuerzas se escapan, en solo tres minutos su cuerpo se siente como si hubiera corrido cinco maratones y hubiera sido sometido al castigo más terrible por todo. Su piel arde y sus sentidos se enervan, sus huesos son destruidos, solo para ser expandidos dentro de un cuerpo que apenas puede soportar aquella formación ósea y extraña... Siente que está a punto de morir mil veces solo para volver a vivir una experiencia cercana al parto y la muerte, ambas al mismo tiempo en ciclos repetitivos de eternidades sin fin.
Zecora tal vez no pueda ver u oír pero puede sentir una presencia primigenia cuya solo esencia le produce una sensación de malestar en todo su cuerpo, su cabeza parece que va a explotar y cae al suelo pero aun consiente, es como si todo su ser pesara una tonelada siendo producto de una flagelación infernal en la cual es como si le dieran un latigazos impregnados en ponzoña que le hacen sufrir una descarga eléctrica que recorre todo su ser. No puede más y cae inconsciente a la par con gritos desgarradores de Dusk que no puede oír. El ritual ha alcanzado un punto crítico, Moonlight no puede parar ahora, el poder de la flor debe ser transformado en ese pentágono, quien expande su campo pareciendo ahora una figura tridimensional que encapsula a la flor haciendo que esta gire tal fuera una hélice que solo piensa en acelerar. Un pensamiento pasa por su cabeza "para que la flor de tártaro sea transportada debe ser convertida en algo estable, moverla de un sitio así sin más debe ser tratada de forma especial… Los objetos que no son de nuestro mundo son inestables por naturaleza… Casi está terminado, debo evitar que choque con el mundo de los vivos" Finalmente el pentágono atrapa a la flor y en la encierra nuevamente en un simple vitral "lo hice" y cae inconsciente, pareciese que hubiera sido despellejado y tirado en una caja de sal con limón. Pero nada de eso es real.
Unas horas después
El ocaso de la tarde ha comenzado a caer, el festival recién empieza. Desde la reincorporación de la princesa Luna, esta ha manipulado la noche para que siempre sean la más hermosa que puede haber, incluso Celestia hace lo mismo con las tardes y los ocasos, aunque ella solo lleva acabo esto cuando se siente especialmente inspirada, y hoy es un día de estos. Pero la segunda piso de la tienda de antigüedades de Dusk hay un momento de intranquilidad, y nerviosismo, él hace despertó, encontrando a su querida Zecora tirada en el suelo, levantándola y llevándola piso arriba para depositarla tranquilamente en su cama, mientras secaba el sudor que sufría. Ella se retorcía ocasionalmente, una pesadilla hacía imposible que pudiera estar tranquila. Hasta que finalmente ella despierta en medio de un grito terrible
-¡ZECORA! Tranquilízate, estas a salvo-Ella trata de hablar pero resulta imposible su garganta está seca. Dusk le ofrece un poco de agua revitalizadora, es de un color verdoso pero puede devolverle las fuerzas a quienes han hecho un esfuerzo inmenso-¿Estás bien?-Su amada asiente y el la abraza fuertemente casi al punto de asfixiarla, para su suerte se da cuenta antes- Lo siento por eso, es que sencillamente no podría soportar la idea de perderte
-Pero has sobrevivido muchos años sin temerme en tu mente
-Solo veinte años de huir y solo pensarte… ¿Por qué?-Dusk está sentada alado de ella, en la misma cama con una Zecora que está cubierta con una sábana blanca.
-Nuestra misión nunca fue, jóvenes éramos y deseosos de respuestas estábamos. Tomamos malos pasos y con ellos acabamos. Luego la verdad detrás halle y ellos trataron ocultarme. Al final tú me salvaste tomaste esos objetos y simplemente huiste. Al tener el ritual sin materiales, mi sacrificio un desperdicio sería.
-Lo siento tanto, no podía quedarme de brazos cruzados…Te amaba en ese entonces y lo sigo haciendo ahora. Pero dime ¿Has podido disfrutar de una buena vida?-Dusk sonríe a la cebra quien en estas fechas suele dejar a su pelo crecer libremente y evita hacerse su peinado característico. Por el frio decide tenerlo suelto, y por sugerencia de Rarity se ondulo un poco las puntas, inclusive su cola es algo ondulada, producto de la representante de la generosidad. Rarity hizo un comentario que nadie hubiera esperado, aunque lo dijo en voz baja, fue un pensamiento furtivo que escapo de entre sus labios "sin duda eres hermosa… Zecora" Zecora la escuchó pero prefirió no comentar al respecto
-Ahora tengo grandes amigas
-Estoy tan feliz de oír eso, Zecora- Se acerca a ella dándole un tierno beso entre sus labios mientras recorre con su casco su mejilla, lentamente termina por apoyarse en su pecho quedando como un bebé que reposa en el lecho de su madre. Zecora siente la calidez que le transmite Dusk es casi como un sol en miniatura el cual ella acaricia una y otra vez. La sensación de protección, el cariño que cada caricia le transmite hace de Dusk pensar en el pasado, la manera en cómo se conocieron y la sensación de alivio que le producía el mero hecho de verla. La recordaba perfectamente, cuando vivían en Zebrica, una colina cualquiera y la pequeña Zecora corriendo entre los matorrales mientras tarareaba una canción y recogía moras silvestres. Ella iba ahí mientras él le miraba, todas las mañana era la misma situación de siempre. El infante Dusk regresaba de sus clases de magia a las seis de la tarde, pero llegaba un poco más tarde, mintiéndole a su padre del motivo de su tardanza, aunque claro su padre siempre supo la razón de porque llegaba tarde y él mejor que nadie comprendía sus sentimientos, la tumba de su esposa así lo dejaba en claro, Dusk jamás conoció a su madre, murió durante una epidemia de viruela cuando el apenas aprendía a comunicarse con sus señas. Cuando caminaba por los paisajes selváticos con su yang desértico a las afueras había una colina que daba paso a selva virgen y en la que los habitantes rara vez se atrevían a explorar, ahí un día el potro unicornio estaba muy cansado tras una larga clase agotadora y el calor era insoportable, incluso para los niveles de Zebrica ya de por si considerada una zona caliente, así que vio la colina, donde un enorme árbol de maracuyá, ahora sin fruto por no ser temporada, daba una sombra fresca donde Dusk pensó que sería conveniente descansar.
Subió y del otro lado miró un paisaje inexplorado lleno de aventuras que esperaban por el valiente que se atreviera a cruzar más allá de esas regiones. Pero para su pueblo, era algo impensable, llevaban siglos casi aislados del mundo, teniendo solo un poco de información al respecto, Vivian rodeados de espesa vegetación, haciendo casi imposible una exploración, aunque para los habitantes eso les tenía sin cuidado, tenían suficiente comida y practicaban la agricultura, así había sido durante siglos y no había motivo para comenzar a explorar. Dusk fantaseó con las infinitas posibilidades que pudieran haber, pero nuevamente volvió a la normalidad y se recostó en el tronco. Al rato una tonada lejana llegaba a sus oídos, era una canción simple, muy popular entre su pueblo, de hecho era casi una obligación para los habitantes del lugar conocer la letra, pero Dusk, el pequeño Dusk era un recuerdo ahora, había olvidado por completo la letra pero la tonada, esa sí que la rememoraba, suave, tranquila y con un tono maternal. Era esa misma canción cantada por la Zecora joven que recogía moras silvestres en medio de un campo fresco y bañado por la tarde que había cautivado a Dusk en el pasado la misma que lo tranquilizaba ahora mientras su querida cebra acariciaba su melena. La primera impresión de ella, era la idónea una joven cebra que recorría el lugar con una canasta en su costado llenadoras de mora, y el mirándola a lo lejos hizo que queda anonadado por su belleza simple y efectiva. En ese entonces no pudo hablarle. Pero no es tiempo de sumergirse en el pasado.
-¿Zecora?-Dusk sigue acostado en pecho
-Dime
-¿Recuerdas la letra de esa nana?
-¿Thula-baba?
-Esa
-Si
-Pudieras cantarla para mí
-Claro
-Gracias
Zecora carraspea un poco su garganta comenzando a cantar la primera estrofa:
Thula thul, thula baba, thula sana,
Thul'ubab uzobuya, ekuseni.
Thula thul, thula baba, thula sana,
Thul'ubab uzobuya, ekuseni
Dusk suelta un suspiro de alivio mientras Zecora cantaba la segunda estrofa
Kukh'inkanyezi, zi-holel' ubaba,
Zimkhanyisela indlel'e ziyak-haya,
Sobe sikhona ka bonke bashoyo,
Bayathi buyela. Ubuye le khaya.
Una lagrima cae por el rabillo del ojo de Dusk, el cual no puede contener la tristeza su hogar ahora tan lejano y olvidado, se siente como un niño perdido en medio de una ciudad, un niño que extraña a su padres, deseoso de estallar en lágrimas solo para poder verlos una vez más. Siente el aroma de los platillos que su padre preparaba, papas estofadas y berenjenas rellenas de betún, puestas en la mesa justo en el momento perfecto después de un asqueroso día. Recuerda esas comida con su padre. Sí, Dusk finalmente lo acepta, él es un niño perdido que no sabe a dónde ha ido, un alma errante perdida en la compleja sociedad de la cual se ha mantenido escondido durante dos décadas, nuestro niño perdido ha quedado dormido finalmente, su mente esta en blanco y se ve a sí mismo como un niño harapiento perdido en una estación que llora por su madre, gritando al boletero que le ayude a encontrarla pero el pony no puede hacer nada por él, es incapaz de revivir a los muerto y se lo dice directamente "No puedo hacer nada por ella niño, yo no soy un dios que pueda regresarle el alma"
"Pero" Dice Dusk "usted guía las almas de todos, ¿no puede darme un momento con ella?"
"Temo no poder hacerlo, los muertos que llegan a estación tienen un plan, yo solo les indicó a donde ir. Lo siento" El boletero expresa con una terrible expresión mientras Moonlight estalla a llorar esta vez completamente solo. Hasta que una figura llega hasta él
"¿Por qué lloras?" Una cálida voz que reconoce
"No estoy llorando… Es… Son diamantes aguados" Orgullo el potro que seca sus lágrimas con sus harapos
"¿Diamantes aguados? No sabía que existían así" Era una cebra joven y hermosa
"Pues si existen aunque no lo creas" la hermosa cebra sonríe ante el irrespetuoso comentario del unicornio
"me llamo Zecora" "Yo Moonlight Dusk"
"¿Quieres ser mi amigo? Casi no tengo y me gustaría que fueras mi amigo y quizás luego puedas ser mi esposo" con la inocencia de un niño que maneja un arma sin saber lo que es o lo que puede causar la cebra dice tranquilamente
"¿Hablar de casarnos?" Un poco sonrojado
"No sé mucho de eso, pero mis padres dicen que una debe casarse con un amigo, pues de esa manera el amor puede nacer, y como tú serías mi único amigo no se me ocurre otra manera puedas volverte en mi esposo
"¿Quién ha dicho que seré tu amigo?" Dusk mantiene su orgullo varonil,
"Me gustaría que fueras mi amigo ¿Qué dices?" Un afable casco se extiende hacía él
"Vale"
"pero deja llorar mis padres también murieron, mira allá el tren está a punto de partir ¿Vamos?" Levanta casi a la fuerza al potro
"Está bien" Avanzan hasta donde el lugar donde empieza un largo y oscuro túnel, la cual contradice a la iluminada estación que hay. Llegan hasta donde las almas abordan. No son los únicos, pues varios seres de distintas edades, dimensiones y convergen este espacio temporal onírico.
"¡MIRA! Ahí están mis padres ¡VAMOS!" La joven Zecora toma por la fuerza al potro que es arrastrado hasta con los padres de ella "Mami, papi miren él es mi amigo y un día será mi esposo" Los padres de Zecora sonríen amablemente al potro que está ahí, aunque solo Zecora puede entender sus palabras es claro que aprueban la decisión de su hija. Mira otro lado, es el momento de su nueva amiga no el suyo, así que le comenta que le esperará en el vestíbulo. Un lugar infinitamente hermoso donde toda frase dicha es la oración más honesta, pues es sabido que solo en la última despedida los corazones pierden la rigidez que los caracteriza. El joven ve a lo lejos, los reconoce, son sus padres. Corre hacía ellos empujando a la multitud, va hacía ellos, abalanzándose encima recibiendo el cálido abrazo de ambos.
"PAPÁ, MAMÁ" Estalla en lágrimas al verlos finalmente, no puede dejar de soñar en todo lo que hubieran pasado y todo lo que hubieran vivido si las circunstancias hubieran sido otras. "MAMÁ PAPÁ, los extrañe mucho"
"nosotros también Moonlight Dusk" dicen ambos
"Finalmente te conozco, mamá" Dice Dusk a la yegua rosada de melena lacia y ondulada
"Has crecido tanto mi niño" Dice su madre tratando de contener sus lagrimas
"Sí, ahora vámonos, tenemos mucho que hacer" Tratando de jalarlos fuera de la plataforma pero entonces la realidad choca
"hijo, me temo que no podremos acompañarte"
"¿por qué?" Una sensación de vacío y miedo le invade
"Porque este es nuestro lugar ahora" Su padre sostiene el casco de su madre
"¡NO!" No es verdad
"Dusk, estamos orgullos de ti. Aunque nunca pude compartir tus primeros pasos ni mucho menos tus primeras palabras o siquiera asistí a tu graduación, quiero decirte que me siento orgulloso por todo lo que has hecho y logrado hasta ahora. Por favor perdona a la tonta de tu madre que no pudo estar mas tiempo a tu lado" lo abraza en compañía con su padre
"Dusk este el adiós… Por favor se fuerte hijo mío" Su padre susurra a su oído, ambos se separan y miran por última vez a su hijo antes de abordar el tren justo en el momento en que este parte llevándose consigo a sus padres. Dusk mira, mientras Zecora se aproxima a él, abrazándolo por la y acariciando su melena entonces ella termina la última estrofa
Thula thula thula baba,
Thula thula thula sana
Thula thula thula sana….
-Sigue siendo tan hermoso como siempre
-¿Dormiste un poco?
-Como nunca… -Dusk besa a la cebra quien cede ante la pasión que desborda. Lentamente Dusk se acerca hacía ella, hasta que lentamente termina encima de la misma, quedando ambos frente a frente con la dulce Zecora quien le mira con la mirada perdida y enamorada, como una niña que experimenta el amor durante su dulce juventud
-Dusk… Una simple interrogante ruge en mi mente
-¿Cuál es?-Sigue encima de ella sin dejar de apreciar la delicadeza de su cuerpo ahora casi cubierto, son parte de la sábana enredada en su pierna inferior derecha
-Si las pasadas circunstancias hubieran sido mera y llana ficción, ¿hubieras contraído nupcias con la cebra que rendida tienes a tus cascos?
-Solo si hubieras formado una familia conmigo-Zecora estalla en llanto al comprender sus sentimientos, besando fieramente al potro que le observa. Cierra sus ojos y ambos fusionan sus labios en un solo instante. Dusk no quiere soltarle, abrazándola aún más fuerte que otras circunstancias. Lleva su boca por detrás de las orejas de su objeto de idolatría, haciendo que su pelaje se erice momentáneamente lo cual a su vez provoca que una descarga eléctrica recorra cada parte de su ser. Zecora tampoco se contiene, mordiendo delicadamente el cuello de Moonlight, dejando una marca. Algo comienza a crecer en el interior de Dusk, una simple y sencilla erección que roza la entrepierna de Zecora.
Eros ha comenzado a hacer su trabajo provocando que la entrada resguarda de afrodita se impregne de la necesidad de sentir la virilidad en directo. Pero aun no es tiempo para ello. Dusk muerde levemente la otra oreja de Zecora, haciendo que ella se retuerza en la cama soltando un leve grito de complacencia. Su amante baja su lengua hasta su cuello, saboreando el dulce sudor pasional que su amada ha comenzado a segregar, juego un momento en su pecho sintiendo con su lengua el latido de su corazón, se acelera y no parece parar, una simple sensación que provoca que ella este completamente feliz por esta situación, su cabeza baja hasta el vientre y la cebra se retuerce aún más de placer, pero Dusk no quiere dejar de sentirla; extiende sus cascos hacia los de ella buscando sostenerlos pero ella no lo ha notado. Aprieta un poco más su boca, dando suaves mordeduras a la piel de su querida. ¡Ah! El calor que los cuerpos desnudos despiden pudiera empañar toda la habitación por completo en este instante si estuvieran en un lugar cerrado por completo
-baja-Con la respiración entrecortada Zecora exclama en un gemido
-Bajaré-Va recorriendo su vientre, bajando hasta sus muslo donde exclama lo siguiente-La leyenda dice que cuando un semental bese el muslo de su amada, es señal de que le pertenecerá eternamente-Acto seguido hace lo que exclamado, soltando un halo de respiración entre las piernas de ella, ella no puede soportarlo más y exige una satisfacción al ardor que su bienquisto ha desatado en ella, el obedece, comenzado a oler el aroma del Venus que se abre ante él, lo devora con la vista y luego con su órgano que da el sabor, Zecora no pude resistir y grita de placer mientras se retuerce en la cama que ahora ha comenzado levemente a rechinar. Lame delicadamente la parte exterior, es como una vaca que ha encontrado el pasto más hermoso que puede encontrar. Degusta cada segundo en que vive este momento.
Si poder aguantar más su ímpetu, Moonlight Dusk se retira delicadamente de ahí, su falo está a una dureza increíble, inclusive ha comenzado a excretar parte del líquido seminal, vuelve a colocarse encima de ella, acariciándola con su casco, esa bañada en un sudor y con la melena alborotada por toda la cama. Sonríe torpemente y ella comprende lo que viene ahora. Inserta su yang dentro del ying de ella provocado que finalmente se vuelvan un solo individuo en este instante. Su cadera comienza a moverse, insertando y extrayendo su virilidad al momento, la cama se ha vuelto más violenta y Zecora no ha parado de gritar. Cuando de repente ella le toma del cuello y gira espontáneamente poniéndose encima de este.
-Ahora he de ser yo la que disfrute mejor
-¿he?
Zecora alza sus caderas, buscando una posición mejor, entonces con su casco izquierdo, guía el miembro varonil de su amante hacia el interior de ella misma, donde entra a la perfección. Ahora Zecora es quien manda y agita sus caderas de forma lenta, pero eventualmente la situación de torna más "violenta" cuando ella no para de moverse haciendo que la cama rechiné una y otra vez. Dusk está extasiado ante tal muestra de placer que ella es capaz de hacer. Su rostro es el nirvana absoluto, la concentración definitiva de un hombre que está en el cielo y no quiere salir del mismo. Zecora introduce aún más el glande del que pudiera ser su esposo,.. La pasión desbordante de tantas sensaciones únicas e irrepetibles que pasan ahora hace que resulte incontenible mantener por más tiempo todo lo que surge. Dusk no soporta más y eyacula dentro de su amada un chorro caliente de esencia… Zecora cae en su pecho abrazando su ser sin querer sentir nada más que él. Lentamente su respiración vuelve a la normalidad y ambos duermen durante la noche, juntos sin esperar nada más.
La luna nueva, pero tan rápido como aparece es sustituida por el astro sol que avecina el alba. Dusk despierta temprano, dando un beso en la frente a su amada quien despierta un poco embelesada de la noche anterior, sin embargo las siguientes palabras de Dusk presagian lo que estaba por ocurrir
-Zecora
-Dime
-Esta ha sido la única noche en la que de verdad he descansado por completo… No había soñado tanto como ahora… Y por segunda vez hice el amor
-¿Segunda?-Una duda de celo que desaparece rápidamente cuando recuerdo mejor
-ahora, esta es la parte final pues temo decirte que esta, probablemente sea la última vez que nos veamos-Zecora sintió una puñalada en su interior, le hubiera gustado decir algo para contrariarle, pero era imposible de hacerlo, la mirada de Dusk era segura y él sabía lo que hacía. No había nada que pudiera hacer, no ahora y probablemente nunca más.
-Antes de que sol aparezca en este lugar… Ellos creerán que he escapado y me perseguirán, dejándote finalmente en paz. He dejado el pentágono en la mesa que está a un lado de la cama
-¿Y si acaso te llegaran a atrapar?
-Mentiré de la ubicación de los objetos y los mandaré hasta los extremos del mundo todo esto para evitar todo. Escribiré una carta a Lyra, me gustaría que se la dieras, en ella le dejaré al cuidado de mi tienda-Tan rápido como puede levita un papel y un lápiz donde escribe la carta simple y sencilla entregándosela a Zecora-Ellos son listos, tienen una imagen de mantener, así que mientras este en un lugar público no harán nada estúpido, no le pasará nada a Lyra sé que ellos saben leer mentes y se darán cuenta que ella ignora de que hablan. Así que no es nada preocupante.
-¿Y contigo que seguirá?
-Yo me iré. Para distraerlos, me buscan a mí -Toma una mochila la cual llena con todo lo que puede, unos bits, un mapa y un poco de comida, abre una ventana, no hay nadie que recorra las calles pues es temprano por la mañana-Pero antes de irme ¿Pudieras darme un último beso?-Zecora acepta y comienza a besarlo con una pasión imposible de igualar-Gracias mi amor, en serio lamento que esto sea así… Si las cosas hubieran sido distintas… Si nada hubiera pasado como ahora... Yo… Hubiera estado contigo… Pero hasta que ese momento llegué…-La abraza con ríos de tristeza que recorren su mejilla- Seguiré pensando en ti- El unicornio esbozo una sonrisa forzada mientras sus lágrimas comenzaron a brotar, su cuerpo se transformó en miles de plumas que eventualmente abandonaron el lugar para siempre en una brisa mañanera, flotando socarronamente en el viento mientras Zecora miraba como su amado se perdía en el viento como si hubiera sido parte de este.
No paro de mirar por la ventana durante un largo tiempo hasta que recogió los objetos que estaban en la mesa, el fémur de Antares y el pentágono vitral que contenía "encapsulada" a la flor del tártaro… Encontró sus bolsas y ahí guardó esos objetos en compañía con la carta que debía entregarle a Lyra. Salió de la tienda y un rayo mañanero le cegó de momento. Su visión se aclaró finalmente revoleando ante ella la destruición. Por todos lados había signos de que hubiera habido una guerra, cuerpos, algunos mutilados, colgaban de los faros de las luces…
-¿Que pasó aquí?-Preguntó Zecora mientras varios ponys paramédicos corrían de ahí para allá tratando de rescatar a los heridos que pudieran haber.
N.A
Con respecto a la canción que canta Zecora quiero decir que:
Si, existe como tal, se llama "Thula Baba" o también "Thula Tull" y es una canción de cuna del pueblo de los Zulu muy famosa entre ellos. La puse como tal pero si quieren pueden buscarla en youtube, es muy hermosa la tonada. Como no existe una traducción como tal me tome la molestia de traducirla (Del inglés no sé Zulu) a mi interpretación
"Duerme, duerme, duerme mi niño, tan tranquilo pues papi en la mañan regresará
Duerme, duerme, duerme mi niño, tan tranquilo pues papi en la mañan regresara
Pues una estrella una casa para ti dibujará y el camino a casa iluminará
Donde sea que estemos un llamado habrá cual dirá: a casa regresarán. Y él a casa regresó
Duerme, duerme ya mi niño
Duerme, duerme ya mi niño"
Búsquenla con la cantante "Pumeza" una divina interpretación de la cantante.
Les deseo lo mejor de sus vidas como siempre, nos veremos cuando tengamos que vernos. Muchas gracias por leer este fic.
