El rechazo

El suspiro de Levi era lo único que se escuchaba en el pequeño salón de música, hace una semana que ninguno de los dos se hablaba. El pelinegro evadía a Eren, no hacía caso a sus llamados y dejaba en claro que no deseaba verlo. Esa noche Levi se encontraba solo en el salón de música, Eren apareció de repente y mientras cerraba la puerta se acercó a Levi….

-Levi… ¿Por qué no quieres hablar conmigo? Toda esta semana me has estado evadiendo, siento que estas muy frio conmigo.-

-No recuerdo un momento en el que no haya sido frio. Lo siento-

-Es verdad…pero, a pesar de eso me enseñaste a tocar el piano.-

-Solo acepte enseñarte por las molestias que me causabas, eso es todo…-

-Yo…quisiera volver a como estábamos antes. Sé que aún me falta mucho por aprender pero…por favor, prometo que no te molestare más-

-…el examen será pronto…y yo también necesito practicar. De verdad quisiera enseñarte, pero…yo también debo aprobar el examen.-

-Ya veo…entiendo…no te molesto más- Eren dio media vuelta y se dispuso a salir pero…algo hizo que no pudiera. En un movimiento repentino se dio cuenta de que sus piernas estabas yendo en dirección a Levi –Levi, realmente…me gustas – dijo posando un beso en los labios semi abiertos de Levi. Levi no pudo hacer nada para detener el beso y termino siendo dominado por la fuerza de Eren, quien poco a poco había logrado introducir su lengua dentro de la boca de Levi, haciendo que Levi no pudiera impedir los movimientos que esta hacía dentro de ella. Sin fuerza suficiente como para detener a Eren, Levi comenzó a soltar leves jadeos mientras su cara dejaba ante la vista del castaño un leve sonrojo.

-P-Para…- dejo salir Levi en medio de aquellos jadeos.

-No quiero- dijo Eren mientras continuaba con su tarea –Levi…admite de una vez que yo también te gusto…-

-¿Qué dis…?- fue callado rápidamente por otro beso.

-Yo lo siento, tu cuerpo me lo dice. Tú también sientes algo por mí- dijo mientras comenzaba a desabrochar la camisa de Levi

-¡Detente!…Para de una vez…- dejo salir Levi con dificultad

-Ya no puedo hacerlo- dijo Eren mientras acariciaba el pecho del pelinegro –Levi…. ¿Qué es lo que sientes por mí?-

En ese momento, casi como por instinto, Levi dejo salir un fuerte golpe a la cara de Eren haciendo que por la fuerza callera al piso - Quiero dejarte en claro una cosa. No hay forma de que una persona como tú llegase a gustarme…- dejo salir súbitamente.

Eren, que aún estaba sorprendido por el repentino golpe de Levi, no hizo más que levantarse con algo de dificultad y decir… -Lo siento, ya no te molestare más- mientras salía del salón dejando a Levi con la única compañía del piano.

Levi se quedó en silencio, los latidos de su corazón iban demasiado rápido. ¿Por qué no había podido responder a la pregunta de Eren? ¿Por qué se sentía tan mal después de decir todas esas cosas? Se sentía irritado, se sentía confundido, pero lo que más sentía era enojo hacia el mismo por no poder responder a esas preguntas que empezaban a surgir de la nada.