WOOOOOOO! Estoy super contenta, 16 review en el primer capitulo, eso es la cosa mas genial, chicas y chicos de verdad muchas, muchas gracias, no tengo palabras, me dejaron tantas cosas bellas, los extrañaba mil ocho mil jijiji. Así que se supone que debería de actualizar mañana, pero me emocione tanto que aquí tienen el nuevo capi, espero que les guste y pues el capitulo anterior olvide decir que algunos de los personajes y la base central de la historia no me pertenecen, esto es sin motivos de lucro ni nada por el estilo, es meramente diversión dejando volar mi imaginación.
Capítulo 2
-Finnick estaba feliz- dijo Peeta mientras media la harina para el pedido de Sae.
-sí, fue lindo que lo dejaras decorar el pastel, Annie y mi madre también estaban muy contentas-
-creo que todos, sobre todo por la edad a la que llego-
-Sí, esa edad no dejará de pasar desapercibida en un niño, lo bueno es que ahora es muy distinto -
-bonita, te noto... algo distraída, ¿pasa algo?-
-no, solo estoy pensando que para este ciclo su hija de Jill entrará en mi curso, no sé cómo se pondrán las cosas- Tenía varios días temiendo a ese momento, más porque Jill y yo nunca pudimos llevarnos bien, siempre con esas miradas retadoras o comentarios desagradables, pero no dejaba de darle vueltas a la conversación que oí el día anterior entre mí madre y Peeta, primero por todo lo que dijeron y segundo porque me sentía mal de escuchar por detrás de la puerta.
-no te preocupes, solo necesitas mentalizarte que no por ser su hija, será igual que ella, que ahora somos personas maduras y los problemas que tuvieron antes los deben dejar en el pasado por el bien de su hija-
-problemas que tu ocasionaste al ser un rompecorazones- llene a Peeta de harina en la nariz, para después darle un beso rápido.
-ahora resulta - sonrío y me atrajo hacia él impidiendo que me alejara, llenado toda mi bata de harina - que yo soy el culpable eh -
Peeta me dio un beso largo, tranquilo, pero al mismo tiempo lleno de mucho significado, porque cada día con sus caricias y mimos me decía que me amaba, así como yo le correspondía cada caricia y beso para decirle lo mucho que lo amaba y lo agradecida de que estuviera en mi vida.
-¿cuándo dejaran de ser como adolescentes? - Alex entro con Casie y Lana.
-nunca- contesto Peeta.
-y tú déjate de juntar con Haymitch o Johanna, porque esos comentarios son muy de ellos- le recrimine.
-claro, todos opinamos que son muy molestables, no es porque me junte con ellos-
-Suficiente, hay que trabajar - Casie solo sonreía- que tengo que regresar a dar de desayunar a esos críos, Steven dijo que llegaría tarde, así que hay que apresurarnos-
-ya ven, deberíamos de contratar a Henry - agregó Lana con irritación, supongo que por estar en la panadería tan temprano.
-si claro, para que tú y él pierdan el tiempo ¿no?- Alex negaba.
-oye, pero no le interesaría venir en las tardes, nos está haciendo falta personal - agregó Peeta.
-no, si el viniera en las tardes ya no nos veríamos-
-entonces no necesita el empleo- Alex se vio muy satisfecho por su comentario.
-claro que sí, está ahorrando para irse a estudiar al distrito 3-
-pero si...- Alex fue interrumpido por su esposa.
-Suficiente, ya, los dos a trabajar-
Peeta y yo sólo éramos espectadores de esta peculiar familia, así que solo nos reíamos de sus discusiones, más cuando Lana quería salir con su novio Henry y Casie le ponía a Tavy como chaperón o peor aún, cuando no la dejaba salir para que le ayudará a cuidar a sus dos hijos.
Trate de comportarme normal mientras estuve ahí, bromeando con Casie o dejando que los chicos llevaran la conversación, incluso me sentí más tranquila cuando me tuve que ir a la escuela, sabía que Peeta me conocía muy bien y se daría cuenta que no dejaba de pensar en la conversación que tuvo con mi mamá.
Recibí aquellos chicos que estaban haciendo verano para empezar con el entrenamiento de arco y atletismo, ya que pronto serían las competencias deportivas entre los distritos, teniendo como sede al distrito 5 en esta ocasión.
Al escuchar de estas competencias a mucha gente le dio miedo que llegaran a ser algo similar a los juegos del hambre o que volviéramos a caer en la misma situación con diferentes reglas, pero llevaban ya 5 años de estos exitosos juegos deportivos, con competencia sana, sin agresiones y de libre elección para las participantes, con reglas justas y colocando a los participantes en los mismos rangos de edades.
Annie, Finnick, mi madre y el pequeño Daniel aparecieron para ir a comer, ese día ni Johanna ni Fred nos pudieron acompañar, puesto que tenían un pedido muy grande en la fábrica que los tenía a marchas forzadas, y ellos como supervisores tenían que estar muy atentos para entregar las metas establecidas. Johanna había estado aprovechando la presencia de Annie y mi madre para que cuidaran a Daniel.
Peeta llego cuando estábamos por terminar, no lo esperamos debido a que yo tenía que regresar a trabajar con los chicos, ya que la mayoría se habían inscrito a alguna actividad, principalmente en clases de arco, puesto que en los libros de historia se empezaba a explicar los sucesos de hace 13 años y Tiffany dijo que era como la novedad para ellos.
Esa noche tuve muchas pesadillas, despertando seguramente a todos en la casa, en especial a mi chico, quien me abrazo y conforto como siempre.
-¿qué pasa Kat?- beso mi cabeza - hoy no has dormido muy bien, desde ayer te note intranquila, vamos amor, dime qué sucede-
-no sé, estos días he recordado muchas cosas -
-¿son por tus clases? ¿Los chicos te hacen muchas preguntas? -
-pues... si quieren saber, pero Tiffany les advirtió que no tocaran el tema, no sé qué ocurre-
-trata de relajarte, para ver si puedes dormir tranquila, yo estaré aquí-
-perdón...-
-nada de eso, sh sh, duerme - Peeta nunca dejó de hablarme con ternura, no importaba el tiempo que pasara, siempre estaba al pendiente de mí, ayudándome con las pesadillas.
-te amo, gracias por todo- me voltee para tenerlo de frente, aunque la habitación estaba obscuras, tanto él como yo nos conocíamos muy bien, sabía perfectamente donde estaba su boca, para agradecerle con un tierno y tranquilo beso, un beso que fue subiendo de intensidad gracias a mí insistencia, y si, también gracias a sus traviesas manos.
-mmmm, señor Mellark - susurre sobre sus labios.
-lo sé, lo sé, no podemos - dejo de mover sus manos sobre mi cuerpo y se alejó un poco - pero que conste que tu empezaste -
Regularmente no me gustaba que hiciéramos el amor cuando teníamos visitas en casa, sobre todo cuando mis pesadillas los habían despertado, pero otro motivo por lo que nos cuidábamos, era porque yo dejaba las pastillas durante un tiempo por ajustes hormonales, según la recomendación del médico de dejar descansar a mi organismo, así que usábamos el preservativo, que en este momento no teníamos.
-necesitas comprar...-
-ya - me interrumpió - lo sé, pero se me olvida, mañana paso por ellos- lo conocía muy bien y se escuchaba molesto, así que no dije nada más.
Alcanzamos a dormir un par de horas más, sin gritos y patadas, sin pesadillas, para levantarnos y sufrir un día agotador entre los entrenamientos y la panadería.
El día que despedimos a mi mamá y los demás hicimos un desayuno en grande en casa de Johanna y Fred; yo como siempre no los acompañe a la estación, después de tantos años seguía sin pararme en ese lugar, lo más cerca que lo hacía era cuando Peeta regresaba de algún viaje al distrito 4, parándome a una distancia pertinente para ver la puerta de la estación y verlo salir de ahí.
-¿por qué no está Daniel en tus clases? - dijo Haymitch al acompañarme a la escuela, tenía curiosidad de los entrenamientos, como buen mentor.
-aún es muy pequeño, y sabes que Jo no lo quiere para nada involucrado en asuntos de esa índole -
-pero la señora Gray ya es grande para cuidarlo, mas con lo hiperactivo que es-
-pues sí, pero no hay de otra, a parte con mi mamá y Annie fueron pocos los días que lo cuidara la señora Gray en lo que termina el verano -
-Preciosa hoy note algo distraído al chico ¿pasa algo?- Haymitch se había vuelto muy suspicaz con nuestros estados de ánimo, así como nosotros nos dábamos cuenta cuando tenía recaídas o Effie lo sacaba de sus casillas, haciendo que ella viniera ya muy poco de un tiempo para acá.
-no estoy segura, ayer regrese de la escuela y lo encontré hablando con mi madre - otra vez, pensé, aunque en esta ocasión no alcance a escuchar su conversación, estaba segura de qué estaban hablando - no se bien de qué, pero...- me detuve.
-sabes que puedes confiar en mí, si pasa algo entre ustedes...- a pesar de que tendía a burlarse mucho de nosotros, sobre todo de mí, sabía que podía confiar en él.
-lo mismo de siempre, ya sabes -
-creo que será el cuento de nunca acabar- Haymitch negó, él sabía perfectamente de que se trataba.
-la cuestión es que esta vez ninguno ha dicho nada, no hemos discutido, pero lo hemos pensado, en especial él-
-y será así siempre, él no pierde la esperanza-
-pero ya lo hablamos muchas veces -
-Katniss sé que tu no quieres, que es algo que desde hace muchos, pero muchos años tienes claro, que por todo lo malo que te paso es algo que no deseas, pero velo desde el punto de vista de Peeta, ponte en su lugar -
-es lo mismo, él paso por cosas horribles, incluso su madre no fue muy amorosa con él-
-pero Peeta prefiere dejar todo eso a un lado, prefiere ver lo positivo de la situación, para ti es algo negativo, pero para él es un motivo de alegría, es una razón más que lo uniría a ti, es felicidad para él, tan simple como eso-
-lo sé, pero no es tan fácil, son muchas responsabilidades - las palabras de Haymitch tenían tanto sentido, yo siempre esperaba lo peor de las cosas mientras que Peeta siempre veía el lado bueno, se ilusionaba mucho, no solo con el hecho de tener hijos, con muchas cosas más.
-sea cual sea su decisión, la deben de tomar juntos, no te puedes enojar porque este haciendo su labor de convencimiento, tanto tu como él tienen derecho a externar sus puntos de vista y más en algo así que no se debe de tomar a la ligera -
-sí, sabes que eso lo hacemos, procuramos que sea una relación muy pareja, aunque admito que él siempre me consiente en mucho- sonreí.
-solo no permitas que esto les afecte más de la cuenta-
-pero... es que él sabía desde un principio a que se atenía - dije algo irritada.
-o sea que, estás diciendo que preferirías mejor que Peeta no se hubiera casado contigo si iba a insistir-
-no, claro que no -
-entonces está en su derecho, solo trata de entenderlo y pues tu... -
-vamos dilo - si como todos, hasta mi propia madre que aun sufriendo la pérdida de su hija creía que debía de darme la oportunidad de ser madre, según sus palabras.
-piensa muy bien tu postura, que no sea algo de lo que te arrepientas toda tu vida- retomamos nuestro camino, no me di cuenta en que momento habíamos dejamos de hacerlo.
- te lo digo por experiencia propia - él hablo después de un rato.
Me pare en seco -¿me estás diciendo que a ti... bueno tu hubieras querido?-
-en algún momento sí, claro fueron más las veces que no, pero llegue a tener ese sentimiento de "y si hubiera" pero creo que un padre alcohólico no era nada conveniente- Mi mentor me seguía sorprendiendo, jamás me imagine que él hubiera deseado un hijo, esa faceta de Haymitch es tan difícil de imaginar que hasta creía que me estaba tomando el pelo - afortunadamente veo a todos los chicos y digo: que bueno que no, Annie batallando como madre soltera, Johanna corriendo tras de ese pequeño, Paul con los nervios de punta por ver si su bebé respirar, de hecho hasta Alex, convirtiéndose en padre muy joven y de una chica que en este momento le está dando problemas por su adolescencia - negó con la cabeza - no creo que hubiera sido lo mío, al contrario estaría más loco de lo que ya estoy-
Ambos sonreímos, pero sentía que de cierto modo era mi situación, no creía que fuera lo más conveniente, nunca me vi como madre, solo cuando el Capitolio nos estaba obligando a casarnos fue que me imagine ese panorama, pero para mí era el peor panorama, sin embargo al parecer para Peeta era muy diferente como decía Haymitch.
Toda la tarde le estuve dando vueltas a nuestra conversación, sabía que Haymitch tenía razón, le estaba negando algo a Peeta, algo que incluso como él me lo dijo en alguna de nuestras discusiones, me estaba privando yo misma "Katniss, es que porque te privas de algo maravilloso, de algo que por fin puede ser normal, que es natural entre la humanidad, si tan solo no fueras tan necia" había dicho ya hace algunos años.
-Niss- Peter paso su mano varias veces al frente - ¿ya podemos irnos?-
-oh, cielos, claro chicos, es todo por hoy, nos vemos el lunes -
-¿todo está bien? - me pregunto el chico cuando los demás se alejaron.
-sí, claro, solo pensaba en algunos pendientes - Peter siempre fue muy amable conmigo, me seguía mucho y su madre estaba agradecida de que hubiera alguien a quien obedeciera.
-está bien, descansa y no pienses tanto, deja que las cosas fluyan - de repente Peter me abrazo, ahora era de mi estatura y con mayor fuerza.
-tú también descansa y saluda mucho a tu mamá de mi parte-
Cuando me voltee para recoger los arcos que quedaban vi que Peeta caminaba hacia mí, con su porte tranquilo y despreocupado, removiendo algunos rizos que le estorbaban en los ojos.
-ese chico no quita el dedo del renglón ¿no es así? - me abrazo con fuerza.
-no empieces de celoso - me aferre a su cintura - aparte en casa tengo un excelente esposo-
-mmm ¿y ese excelente esposo estará hoy? porque podríamos portarnos mal si no está en casa -
-pues puede que decida trabajar hasta tarde, como es su costumbre, así que podemos aprovechar su ausencia- le seguí el juego.
-suena muy tentador, entonces démonos prisa- me ayudo con las cosas.
-¿qué haces aquí? Creí que nos veríamos en la cafetería- comente al recorrer el camino al almacén de objetos de la escuela.
-no, como dueño decidí darme la tarde libre-
-mmm esas son las ventajas, y mira que estos días nuestros horarios han sido muy irregulares con nuestras visitas-
-no me importa, lo que quiero es estar tranquilo con mi esposa, antes de que empiecen las clases y tus días se vuelvan más complicados con las actividades de la escuela -
-me parece muy bien-
-así que vamos, guardemos esto y vayamos a casa-
Caminamos tranquilamente tomados de la mano hacia nuestra casa.
N/A: Esa Katniss en verdad la hace de emoción jijiji. Espero que les haya gustado no olviden dejar sus comentarios, saben que siempre son bien recibidos. Ojala ya todos hayan disfrutado de la peli, en lo personal me gusto mucho tanto que ya fui tres veces, es poco a comparar de las otras, pero por causas de fuerza mayor en situaciones familiares y si, también económicas jijiji pues no se puede ir con en las dos anteriores. Ahora ElsaDaniela2 me encanto tu comentario, aun no puedo contestar todos pero aprovecho para decirte gracias y que coincido contigo la parte de la canción es genial. Un saludo para todos que tengan un excelente fin de semana.
