N.A
Debo aclarar una cosa de una vez, este capítulo sucede dentro de la cronología de mi trilogía. Pero unos años antes del comienzo de la segunda parte. Como tal lo que se diga aquí es canon. Sin más que decir por el momento empecemos. ¿Por qué segunda? Por ser la continuación indirecta del capítulo homónimo localizado en la primera parte la trilogía.

Capitulo extra:

La noche de los corazones cálidos
II parte

Finalmente, y tras la eterna batalla de poder entre madre-hija por ver quien tiene el control absoluto a la hora de dormir, la joven Elisa caía fulmina en su cuna, una cuna de madera tallada con las garras de Spike y endurecida por el fuego de éste, de color azabache con un aroma de cedro traído desde los retoños de la biblioteca en donde, hace siglos, la princesa de la amistad, hoy princesa de Equestria, habitara y llamará "su hogar". La cama de criatura se encuentra adornada con incrustaciones de cristal del antiguo castillo que obtuvo tras su nombramiento como princesa de la amistad pero destruido por un suceso hace ya tanto tiempo que nadie recordaba y a nadie le importaba. Pero ahora esos pensamientos le tenían sin cuidado, hoy es un día especial, un día importante en las antiquísimas tradiciones de su raza, hablo por supuesto de la noche de los corazones cálidos, una época repleta de amistad, amor y cálidas y aún cuando un consumismo se había apoderado del hermoso significado de la misma, el hecho en sí, no se había perdido y siquiera degenerado, tan apreciada es esta celebración que inclusive rencillas entre familias rivales se detienen por un simple instante para que cada una pueda celebrar tranquilamente la cena característica de esta época.

En otros tiempos, ella pudiera mirar a la nieve con la esperanza de que esta entidad pudiera camuflar sus lágrimas y que los copos formarán las siluetas de sus amigas, pero, por primera vez en mucho tiempo este día iba a ser distinto. Por primera bajaba las escaleras con una sonrisa en la cara, una laegre sonrisa sin forzamiento alguna, tan natural, tan bella y sincera que si alguien del pasado pudiera verla en este futuro creería que estuviera viendo a una niña con corona pretendiendo ser la regente de todo un imperio, y sin embargo tampoco pudiera estar equivocado. Al final del día ella solo era una niña jugando a ser una adulta. Pero no importaba ella es feliz y es lo que importa.

-Eso huele exquisito Spike

-Gracias Twilight ¿Qué es?

-Este… Lomo de cerdo a las hierbas

-¡Ah!-Aquella cara lo decía todo… Una vegetariana que respetaba los hábitos de los carnívoros aun cuando no lo aprobaba. Pero en fin, Spike es un dragón, no podía evitarlo estaba en su naturaleza. Twilight abandonó la cocina con Spike oliendo el lomo humeante y llegó al gran salón donde se encontraba un árbol inmenso adornado con bellas esferas que resplandecían como estrellas lejanas robadas por algún Dios codicioso deseado de presumir ante todos que él tiene el poder para robar la belleza cósmica y guardarla en su privacidad.

-Es hermoso sin duda. Pero… Siento que falta alguien…

-¿Cómo quién?- Una voz confundible entre la nerviosidad y la tranquilidad habló provocando un pequeño susto a la abstraída princesa

-Shinning, rayos sabes que odio los sustos

-Tranquila tía, solamente hago mi revisión diaria

-¿Revisión de qué?

-De que todo esté en orden

-¿Sigues molestando a Servet?-

-No… Para nada

-Shinning…

-Bueno… Un poco

-Shinning Servet es parte de esta familia, puede que no comparta siquiera un parentesco genético con nosotros pero aun así él es importante.

-Quizás más para ti-dijo con un tono rosa en su acento

-¿Qué quieres decir?

-Tía, ¿Puedo hacerte una pregunta un tanto rara?

-Supongo.

-Esa bebé que duerme en tu cuarto…

-Sí… Bueno, ya que tú y Servet…

-Sí…

-Tú sabes… Bueno… Hmmm… ¿Cómo lo digo?

-Escúpelo

-Nunca han…-Y antes de que terminará su oración Shinning había sido tele transportado al centro de Canterlot sin algún abrigo-Bueno, supongo que me lo merezco. Que frío-Y emprendió el camino de regreso al castillo

-De verás con este chico, será el capitán de la guardia solar pero a veces se comparta como un niño. Bueno, en otra época lo hubiera golpeado. Pero supongo que eso fue antes de conocerlo. De veras, andar hablando de Servet como si fuera… ¿Cómo si fuera….?-Incapaz de terminar la oración la pregunta obligada en el espacio vacío en el que se hallaba llegó a su mente "¿Dónde está él?" Buscó por cada rincón del castillo con calma y serenidad aun cuando una parte muy interna decía "pierde el control y desespérate" Pero aun así, como princesa, debía mostrar rectitud y modestia. Fue a su cuarto pero, igual que el resto de las habitaciones, se encontraba vacía. Sin embargo aquí había una pista "La ventana" y abandonó la habitación sin premeditarlo. Voló por todo el castillo, hasta llegar a los jardines, ahora congelados por el invierno, y ahí en medio de un laberinto de arbustos Servet se encontraba sentado en una silla con una capa gruesa mirando la fuente congelada.

-Aquí estabas

-Me gusta este lugar Twilight. Ah por cierto toma-Debajo de capa extrajo una pequeña caja de madera tallada con adornos de las hermanas del sol y la luna

-Es una caja hermosa

-Ábrela-Y dentro de la misma una cajita aún más pequeña pero infinitamente más elaborada y adornada con adornos de alondras y runas que, de ser traducidas dirían ésta frase "Siempre hacia adelante" Pero entonces Servet dijo nuevamente lo mismo, y ella obedeció ciegamente. Cuál sería su sorpresa al ver una pequeña unicornio que emergía con un bello tutu labrado en cobre, unas alas retraídas y un cuerno que brillaba como oro. Se trataba, pues, de la misma princesa de la amistad en miniatura girando en un ciclo musical musicalizado por un hermoso vals simplificado por las notas del aparato. Sus mejillas se sonrojaron ante tan hermoso regalo. Con un aroma a nuevo, como si hubiera sido recién tallado y recién forjado.

-Es hermoso Servet, me encanta-Por un momento la princesa estuvo a punto de abalanzarse hacia sus alas pero sabía que por su posición no podía y mucho menos ahora que la situación estaba tan crítica-Yo, lo siento, pero no pude hacer nada.

-Está bien princesa, pasar esta noche con seres a los que amo es más que suficiente. Sabes ha pasado mucho tiempo desde la última vez que compartí el espíritu de la época con alguien. Aun así, me alegro de que seas tú y los demás-Ese énfasis en "tú" provocó un extraño palpitar en su interior. No le dio importancia

-¿Me puedo sentar a tu lado?-Dijo casi impulsivamente

-Ni deberías pedirlo, es tu propiedad

-Buen punto….Con tu permiso-Tomo asiento, mientras la cajita sonaba alegremente-Dime Servet que va a pasar ahora

-No lo sé princesa

-Y deja de decirme princesa, soy tú amiga. Puedes ser informal conmigo

-Supongo… ¿Twilight?

-Ves que no es tan difícil

-Pero es un poco extraño. Pero volviendo a la cuestión no sé, afuera se halla la respuesta.

-Entonces si sabes donde esta Celestia

-Tengo una pista, pero había que viajar y después no sé

-Servet, cuando decías que había algo más grande ¿A qué te referías? Algo enorme, si no me equivoco

-Cuando mire a la máquina que mi hermana había creado. Mire por un mísero instante unos ojos, que quiero creer son ojos, llenos de odio, parecía encadenado pero con cadenas oxidadas, no sé qué será pero algo me dijo en mi interior que había que evitarlo. Bueno, no creo que importe, quizás fue producto de mi susto. Un Escapa a la realidad del momento. Por favor ignórelo. No quiero arruinarle la noche

-Está bien, y no me hables de usted ¿No soy tú amiga?

-Claro que sí

-Entonces ven

-¿He?-Sorpresivamente la princesa lo rodea con sus cascos dándole un tierno abrazo que provoca una sonrisa agradable mientras Servet se recarga en su pecho.

-¡EY! Par de tortolos, la cena ya está lista-Grito Spike desde la entrada al claro del laberinto, riendo acaloradamente, provocando que ambos se sintieran incomodos por tal situación

-Y cómo te decía Servet de esta manera puedes averiguar el pulso de los corazones-Dijo trémulamente con un Servet tanto o más anonadado, parecían como niños que acaban de experimentar su primer beso y su primo molesto los hubiera atrapado. –Bueno, vamos

-Que así sea

Y mientras caminaban por la nieve Servet sintió un dolor profundo en sus garras vendadas y ocultas por su capa. Había hecho él la cajita musical sin saber cómo hacerla, a base de ensayo y error, talo la madera, la talló y fundió el metal por su cuenta con ayuda del herrero del castillo, pero aun así no puedo evitar sufrir varios cortes de diversa índole. Al punto llegó su dolor de que tuvo que pedir al carpintero del castillo que barnizará la pieza de madera y corrigiera las imperfecciones, que no eran pocas. Pero no importaba, por aquella sonrisa conseguida valdría la pena cortarse las venas

-¡Servet!-Comentó la princesa a la lejanía

-¿Qué?

-Feliz noche de los corazones cálidos-Servet respondió como una hermosa sonrisa.

Aquella noche, cantaron, rieron y bailaron hasta el anochecer. Jamás habrá habido noche tan hermosa, al menos no en épocas recientes.

[…]

Como cada mañana, todo fue como siempre. Salí de mi cueva, el calor era abrasador, aun estando en invierno. Fui al monte de los lirios, el cual es un extraño lago que se alza por encima de un cerro de roca, donde hay un sinfín de lirios acuáticos creciendo y de ahí extraigo mi suministro de agua. Corte unos cuantos y regrese nuevamente a mi cueva. Cacé algunas aves y un conejo acompañado de una ensalada de frutas secas que robe a unos viajeros que se encontraban por aquí. La noche me ganó, entonces, procedí con mi cena de los corazones cálidos. Tome la mascada de mi mamá y el sombrero de mi padre. Los puse enfrente de una mesa, si se le puede llamar mesa a una piedra cuadrada libre de polvo… en su mayoría. Y una tela desgastada. Entonces dije, a la luz de una vela a punto de extinguirse la cual llenaba, aún más, el hollín que se encontraba por todo el techo de la cueva.

-Mamá, papá, esta noche he preparado esto por aquí. Sé que este lugar no es la mansión que les prometí pero es algo mejor…. Bueno, no es mi culpa que ustedes murieran…. tal vez sí… En fin, nunca pensé. No importa toma mamá, uvas secas con carne de conejo sin sabor y para papá una alondra con hierbas sin sabor y para mí una pata de conejo sin suerte…. Con sabor a lágrimas y mal trago. Ahora, a comer. Feliz noche de los corazones cálidos

Dijo Windy Mountain, mientras se hallaba en medio de la nada, perdida en algún lugar sin nombre. Sin patria, sin lugar a donde ir o siquiera donde morir, la desterrada Windy pasó la noche de los corazones cálidos repleta de todo y nada a la vez que la vela comenzaba a extinguirse

N.A

Creo ya es tradición para mí hacer esto. En cualquier caso, les pido disculpas por tardarme en la entrega de capítulos y en el desarrollo lento que le doy pero les juró que tendrá su justificación. Ahora sin más espero hayan disfrutado esta navidad con quienes aman o amaron. Les habló Noat y nos veremos cuando tengamos que vernos