HOLA, PRIMERO QUE NADA MIL DISCULPAS POR LA TARDANZA, SE QUE HABÍA QUEDADO DE PUBLICAR LOS VIERNES, PERO ESTE VIERNES SE COMPLICO UN POCO, ASÍ COMO TAMBIÉN NO TENIA MI MEMORIA, OTRA VEZ "u" PERO AQUI LO TIENE; POR OTRO LADO QUIERO DAR LAS GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS, DE VERDAD ME GUSTARIA RESPONDER A TODOS EN MODO DE AGRADECIMIENTO, PERO A VECES LA FALTA DE TIEMPO NO ME LO PERMITE, ASÍ QUE A TODOS LOS QUE HAN DEJADO COMENTARIOS MIL, MIL GRACIAS, NO TENGO PALABRAS, TAMBIÉN QUIERO AGRADECER A TODOS LOS QUE ME HAN PUESTO COMO AUNTOR O HISTORIA FAVORITA, DE VERDAD NO SE COMO AGRADECER. BUENO ME DEJO DE CHOROS JIJIJI, ASI QUE AQUI ESTA.


Capítulo 4

-Cuéntame descerebrada ¿qué planes tienes por fin para mañana? - Johanna estaba en la escuela para recoger a Daniel, aprovechando que tenía poco trabajo y poder comer en familia decía Fred, que estaba jugando con los pocos chicos que aún estaban en la escuela, en espera de que sus padres llegaran por ellos.

-pues no podemos hacer muchos planes, mañana yo trabajo y él tiene muchos pendientes, no se ha podido poner al día con eso de su visita al 4 -

-pero es su cumpleaños, ¿no me digas qué no vas hacer nada? Siempre tienes algo especial para esta fecha - Johanna tenía razón, año tras año organizaba algo, un paseo, una cena, algún pedido especial de lienzos o pinturas, desde aquella ocasión que le di de regalo las canciones nunca faltaba algún detalle para su cumpleaños, siendo que llevábamos tres años seguidos haciendo una cena con los amigos, pero con tanto niño la casa se estaba convirtiendo en un caos.

-le tengo preparado un desayuno, Haymitch también me pregunto, me sugirió una reunión sencilla en la cafetería, en vista de que se la vive ahí, lo comente con Alex y dijo que iba hacer unas tartas especiales-

-¿y tú qué le vas a dar? Una noche loca, seguirás mi consejo - Ella subió y bajo las cejas - recuerda que tienes ahí unos conjuntos que...-

-cállate, siempre con lo mismo, pareces urgida o algo por el estilo-

-pues tú que puedes aprovecha, cada vez entiendo un poco más porque no tienen niños, para poder estar encuerados por toda la casa, y no estoy urgida -

-pues no se nota-

-pero entonces ¿no le vas a dar nada? -

-claro que sí, no lo comentes con nadie, pero tengo una canción especial para él, sé que hace tiempo ya le di unas pero surgió la inspiración- me levante de hombros- y esta no permitiré que salga en algún programa de Plutarch -

-huy va estar encantado, pero cántasela enfrente de todos eso le gustara más-

-claro que no, esa es solo para él -

-entonces es una canción fogosa, íntima ¿hee? -

-en verdad que no puedo contigo, después de cuantos años y no se puede contigo -

-Niss ¿por qué dices eso?- Daniel se veía muy confundido cuando se acercó a nosotros, vea de su madre a mí -¿qué hace mamá? Ella es fuerte, nadie la vence ¿es eso?-

-claro cariño, nadie puede con tu mamá- Johanna abrazo y empezó hacer cosquillas al pequeño, era una escena muy tierna y más si se tomaba en cuenta que era Johanna Manso.

-Hey Jo, es hora de irnos, me queda poco tiempo- Fred venia forcejeando con Tavy, quien reía y se retorcía -aparte este chico va terminar conmigo, pasemos a dejárselo a Casie -

-claro pero también hay que buscar a Alexa, nos vemos más tarde Kat y cuenta con nosotros para mañana, aunque sea un rato-

Seguía impresionada por ver a Johanna y Fred siendo padres, incluso se veía que disfrutaban no solo de su hijo, sino también de los de Alex, aunque en algún momento Jo vio con otros ojos a Alex y lo hizo sentir incomodo, pero sin duda Fred cambio muchas cosas en ella.

Esa tarde aproveche el salón de música para tratar de afinar detalles de la canción, quería que fuera igual de perfecta que las anteriores, esperando que a mi esposo le gustara, sobre todo por el significado que llevaba la letra. En está ocasión me sentía más segura, tranquila y feliz por lo que había logrado con la letra. Aún estaba dudosa si dársela a primera hora o dejarlo hasta el final, que creyera que no tenía nada especial para él, pero eso lo consultaría con la almohada, finalmente mi regalo de esta ocasión no llevaba ninguna preparación más que estos ensayos.

-hola bonita ¿por qué tardaste tanto?- Peeta se veía ajetreado y al mismo tiempo cansado - me empezabas a preocupar-

-lo siento me quede hacer unos pendientes para que mañana podamos salir a comer sin problemas, no pensé que necesitaran ayuda-

-no es eso, es solo que Rosel estuvo aquí, le pregunto a Lana por ti, no me gusta para nada su actitud- él termino por dejar las charolas y me abrazo.

-creo que ese hombre está buscando que yo reaccione del mismo modo que Jo – comente.

-tenían que ser amigas -replicó Alex al pasarme un mandil, en símbolo de apúrense que hay trabajo que hacer.

La tarde se nos fue rapidísimo, entre pedidos y pequeñas bromas de Alex y Peeta, por lo que me costó trabajo ponerme de acuerdo con Alex para la reunión que estábamos planeando, aparte de que él se imaginaba algo y estaba muy al pendiente de nuestra conversación. Agradecí que al final Casie me dijera en un susurro que no me preocupara, que ellos tendrían todo listo, que solo me encargara de traerlo un poco más tarde después de ir a comer para que ellos pudieran organizar todo.

-¿de qué hablaban Casie y tú? Se veían muy sospechosas - era obvio que Peeta se olía que traíamos algo entre manos, porque no se resistió a preguntar en cuanto llegamos a casa.

-de Lana, está un poco preocupada, dice que está muy rebelde y que no sabe que va pasar cuando ese chico se vaya a estudiar, si es que en realidad son esos sus planes -

-pero ¿por qué susurraban? - no me había creído.

-pues las paredes oyen, y dice que Alex no está nada contento con Henry, cree que solo busca burlarse de ella, y cada que toman el tema se molesta- no estaba diciendo algo que no era cierto, días pasados lo había comentado con Casie, pero yo no le dije nada a Peeta porque sabía que Alex lo tenía mejor informado.

-pues Lana tiene buenas bases, siento que se preocupan de más, que tal que Henry si va enserio, lo están juzgando muy duro, sé que tal vez nuestra adolescencia fue muy diferente a lo que están pasando las nuevas generaciones, pero necesitan recordar cómo eran en esa etapa y mira que en su caso no han pasado por tantos años como el resto de las familias, a ellos les toco una responsabilidad muy grande a una temprana edad-

-y lo saben, por eso tratan de hacer lo mejor posible, porque también vienen sus pequeños, corregidos y aumentados - me colgué del brazo de Peeta para subir las escaleras y descansar.

-es solo el ciclo de la vida, solo que ellos son muy jóvenes y lo pasaran por partida doble, unos antes, otros después, pero en algún momento todos pasan por ahí cuando se trata de criar hijos, claro si es que... bueno - Peeta se quedó en silencio no dijo nada más, solo vio al piso, sabía que podíamos entrar en un tema difícil y lo que menos queríamos ambos era pasar su cumpleaños distanciados por lo mismo, solo nos quedamos callados, sin seguir con el tema.

Lamentablemente no dejé dormir bien a Peeta, los últimos días las pesadillas se hacían frecuentes, me sentía intranquila, con muchas cosas en la cabeza, así que provocaba que las pesadillas estuvieran presentes y despertara aterrada gritando.

Después de muchos años habíamos logrado dominar muchos miedos, pero tanto para Peeta como para mí, las pesadillas seguían siendo puntos débiles, aunque nos habíamos percatado que cuando estábamos muy cansados o... habíamos pasado una noche romántica, estas desaparecían o se convertían solo en malos sueños.

-Despierta cumpleañero- susurre sobre su oído y metí mis manos bajo su playera, abrazándolo hasta tocar sus abdominales y también envolverlo con mi pierna, recibiendo un gran abrazo matutino -es hora de empezar a festejar- bese su cuello y mejilla.

-aun no, es muy temprano- dijo con la voz entrecorta, últimamente era yo quien despertaba antes, debido a que él estaba muy agotado por todos sus pendientes en el trabajo y mis pesadillas.

-muy bien, entonces duerme mientras yo me aprovecho de ti y te reparto muchos besos -seguía hablando con sigilo y acariciando sus estomago para terminar jugando con el resorte de su pantalón.

-mmm -fue lo único que dijo y sonrío marcadamente, yo empecé a besar su rostro, cuello y lo que me iba encontrando en el camino - que mejor manera de despertar - dijo con los ojos aun cerrados.

-dime quieres que prepare algo en especial para desayunar - yo seguía hablando sobre su oído, no importaba las veces que lo hiciera, él seguía estremeciéndose como la primera vez, dándome esa arma para siempre.

-quiero... desayunar a Katniss- poco a poco fue moviendo su brazo hasta terminar jalando mi muslo para pasar su mano una y otra vez sobre de él.

-creo que eso no está en el menú - me causo gracia su contestación.

-¿a no? Entonces porque me ha despertado tan temprano- Peeta se fue acomodando en la cama de modo que terminó con la espalda sobre el colchón y conmigo sobre de él - Quiero Katniss al natural -

-mmm pero si toma eso señor, no creo que haya tiempo para un desayuno rico en nutrientes- bese lentamente sus labios.

-no importan los nutrientes por hoy- a estas alturas Peeta ya tenía sus manos debajo de mi pantalón, tocando mi piel directa, así que no había vuelta atrás, el desayuno tendría que ser rápido.

Termine llegando un poco tarde a la escuela, pero Tiffany no dijo nada, solo me apresuro a entrar al salón que ya se escuchaba con gran barullo, costándome trabajo para poner orden, mas con los nervios que tenía desde que salimos de la cama, no me decidí darle mi regalo a Peeta, sabía que hubiera sido un buen momento pero lo deje pasar, por lo que tendría que esperar en la noche al volver estar solos en casa.

Cuando fuimos a comer al quemador nos encontramos con que Sae y Lucy habían hecho un pequeño letrero para Peeta, provocando que muchas personas lo felicitaran. Haymitch comió con nosotros y aprovecho para informarnos que viajaría al distrito 3 para ver a Beete que se encontraba delicado de salud y de paso ver si se podía traer nuevas tecnologías para instalar en la fabricación de aparatos ortopédicos. Era algo que lo mantenía muy ocupado, evitando que se quedara encerrado en casa y como él decía, beneficiar a los demás le hacía más llevadero todos aquellos fracasos como mentor de los juegos.

Le pedí a Peeta que me acompañara a la escuela para distraerlo de la cafetería, mientras daba mi entrenamiento de atletismo que tuve que inventar de último momento, agradecida de que los chicos estuvieran dispuestos y no pusieran objeción por programar algo que no estaba contemplado.

-no entiendo ¿por qué tuviste que programa hoy un entrenamiento? - él veía fijamente correr a los chicos alrededor del patio.

-Porque es un tipo de... castigo, la sesión pasada estuvieron muy distraídos y han bajado rendimiento- me sentí mal por la mentira, de hecho los chicos estaban muy aplicados y comprometidos -lamentó que fuera en tu cumpleaños, pero te prometo compensar, o no se... a la mejor quieras ir a la cafetería en lo que me desocupo- Mi cara era más manipuladora que otra cosa, después de varios años de aprender de él y de muchos de los chicos.

-claro que no, Alex y yo ajustamos todo para que hoy no trabajara, pero... ¿por qué no me avisaste?-

-es que te digo que fue como castigo, amor de verdad no me pude zafar, lo siento- abrace a mi esposo de la cintura, sin importarme que los chicos nos veían al pasar enfrente.

-de todas maneras ¿qué íbamos hacer? - Peeta se quedó viendo a un punto fijo, voltee en su dirección y me di cuenta de que Rosel nos observaba a lo lejos - ese... no entiendo que quiere, bueno si, quiere que lo ponga en su lugar- regularmente no era agresivo, decía que con la guerra y los juegos era suficiente, pero al parecer Rosel sacaba a más de dos de sus casillas.

-ignóralo, tal vez se enteró de que es tu cumpleaños y a como es de entrometido quiera felicitarte, pero mejor termino esto para que nos podamos ir, aparte me pone muy nerviosa estando aquí los chicos, se puede prestar para malas interpretaciones - y era cierto, en la actualidad se tenía mucho cuidado con reglas y normas al tener a cargo a niños y adolescentes, no cualquiera se podía acercar a ellos sin el permiso pertinente.

-es que... ese tipo tiene una obsesión contigo, ese día lo dejo claro - Peeta me tenía bien aferrada a él - Katniss prométeme que no permitirás que vuelva acercarte a ti, que te alejaras -

-no necesito prometértelo, simplemente no lo voy a dejar, odie cuando me toco, fue desagradable-

-ok, mejor vámonos los chicos ya lo vieron-

En cuanto termine el entrenamiento Rosel desapareció, así que no fue necesario acompañar a los chicos a casa, aparte que varios tenían a sus familiares cerca por lo mismo del entrenamiento que fue de imprevisto.

-entonces ¿qué haremos? - Peeta se veía intrigado, era obvio que se olía algo.

-pues... tú eres el del cumpleaños, estamos de complacencias-

-mmm me apetece irme a casa a estar con mi esposa, sin que nadie nos interrumpa - sabía que iba a pedir algo así y cuando me lo susurraba quería decir que se pondría romántico.

-muy bien-le respondí del mismo modo - solo pasemos a la cafetería por un par de chocolates y listo.

Dicho y hecho, caminamos tranquilos a la cafetería la cual se veía muy pasiva, así que Peeta no tardaba en darse cuenta que algo sucedía.

Al entrar encontramos a clientes y amigos gritando un Feliz cumpleaños, Alex y Casie se esmeraron y pusieron listones de colores por toda la cafetería, se veía muy bonito.

-sabía que algo se traían entre manos, pero no estaba seguro de qué- me sonrió mientras se empezaban acercar a él para felicitarlo.

-tardaron un poco - Casie me acerco una taza de chocolate- creímos que se habían ido a casa- movió las cejas al estilo Jo. No era posible que después de tanto tiempo la gente me siguiera molestando.

-¿tú también? - conteste mientras veía como Daniel y Jo le daban un abrazo grupal al festejado -¿dónde está Fred?-

-ni lo menciones, Johanna llego diciendo pestes, al parecer no se pudo salir del trabajo, ni porque no salió a comer a propósito, ella dice que van a buscar otro empleo porque tienen a Daniel muy abandonado -

Yo solo negué, sabía que a Fred le pesaba mucho no estar en estas reuniones, pero Jo tenía que comprender que él estaba tiempo completo, no como ella que era de medio tiempo; quien lo iba a decir Jo con un hijo y refunfuñando porque su pareja no estuviera más tiempo con ellos.

Peeta recibió varios obsequios, entre abrigos, bufandas e incluso un aparato reproductor de música de parte de Haymitch. Mi chico no paro de sonreír, se veía feliz entre los amigos y también entre sus clientes que lo estimaban mucho, fue una novedad para todos el tener un festejo aquí, prolongándose más de lo que pensaba. Afortunadamente Alex previó y preparo cosas de mas, para así poder estar en el festejo y solo de vez en cuando desapareciendo por pedidos, llego el momento que les dije que se quedarán a convivir y yo atendería los pedidos, finalmente la gente no era mi fuerte.

Cuando estaba por terminar un pedido entro Lana muy molesta, a punto del llanto -¿qué te pasa, por qué el enojo? - intente no verla a los ojos, sabía que eso la molestaría más.

-es que… -respiro profundo -Henry quiere que vayamos al bosque, pero yo le dije que la reunión está muy agradable, incluso los amigos están aquí, aparte Alex y mi hermana no creo que me den permiso, más si hay que recoger aquí cuando esto termine -

-¿y él se enojó porque no quisiste ir? -

-pues está convenciendo a los otros -

-pero ¿por qué si tú estás contenta quiere ir a otro lado?- esperaba que mis cuestionamientos ayudaran para que ella viera un poco la realidad.

-siempre vamos a donde él dice, me he metiendo en muchos problemas por su culpa-

-¿y crees que eso es justo? Se supone que son novios y tiene que haber equidad ¿no lo crees?-

-él es muy divertido y aunque Alex no esté muy contento con esto yo si-

-bueno pues si estas contenta, ¿por qué no tienes voz y voto? si tu hoy te quieres quedar aquí debería respetar esa decisión o más bien apoyarte-

-no es...- no dijo nada más.

-bueno yo lo creo así porque Peeta siempre me apoya, busca que yo esté bien - me encogí de hombros- tal vez lo veo tan sencillo como eso, pero tu situación es distinta-

-¿tú y Peeta... siempre te apoya? -

-nuestro caso es algo... peculiar-

-¿por qué? - Lana empezó ayudarme con lo que preparaba.

-bueno, en un principio yo lo que menos quería era enamorarme y estar en ese tipo de situaciones, yo apreciaba a Peeta, pero él logro que me enamorará de él por muchas cosas-

-por protegerte en los juegos, por ejemplo- Lana conocía bien la historia, Casie se había encargado de narrársela, decía que era una de las cosas más hermosas que le había tocado conocer, a pesar de todo el sufrimiento de ambos.

-sí, pero algo muy importante de Peeta es que siempre ha respetado mis decisiones, aun aquellas que lo alejaban de él o que van en total desacuerdo con lo que él pensaba, de hecho, eso de que respetará mis decisiones hizo que me enamorara de él, eso y muchas cosas más - me sentí un tanto extraña por hablar con ella de esto, regularmente no lo comentaban con muchos.

-ojalá fuera como ustedes- Lana hablo en voz baja.

-hey ustedes dos, apresúrense, Lana Henry te está buscando -Casie traía a sus dos peques de la mano -Kat, Peeta ya se quiere venir ayudar así que mejor sal -

En cuanto todo se tranquilizó en la cafetería, Alex nos despachó, dijo que él y su familia se quedaban a terminar la jornada, que era su regalo, incluso Haymitch nos sorprendió al decir que se quedaba ayudarlos, por lo que les tomamos la palabra y nos fuimos directo a casa, donde le daría su regalo a mi esposo.


N/A: ANDA QUE ESTO SE PUSO LINDO, JEJEJE ESPERO QUE LE HAYA GUSTADO, YA SABEN QUE SE ACEPTA TODA CRITICA. BUENO LES DESEO UNAS FELICIES FIESTAS, QUE TENGAN UNA NAVIDAD LLENA DE BENDICIONES EN COMPAÑIA DE SUS SERES QUERIDOS. ES PARA MI UN GUSTO CONOCERLOS A TRAVÉS DE ESTE MEDIO, AGRADECIDA DE COMPARTIR UN POCO DE SU TIEMPO CONMIGO LEYENDO LAS HISTORIAS. NOS ESTAMOS LEYENDO EL VIERNES, VOY HACER TODO LO POSIBLE POR PUBLICAR ESE DIA POR LA TARDE. UNA ABRAZO ENORME. COMEN MUCHO PAVO JIJIJIJI.